Descubren planetas que murieron como morirá la Tierra

Un día relativamente lejano, el Sol se expandirá, en su agonía, tragándose varios planetas, que como la Tierra quedarán como rocas chamuscadas.

Astrónomos descubrieron dos planetas del tamaño de la tierra que están, literalmente, fritos. Su estrella madre, en las fases finales de su existencia, se convirtió en una gigante roja que creció varias veces su tamaño original y los abrasó debido a que circulaban en órbitas cercanas.

El descubrimiento fue publicado ayer en la revista Nature y revela lo que será nuestro destino.

Cuando el Sol, en unos 5.000 millones de años, se convierta en una gigante roja inflada al agotar casi todo su combustible, se tragará los planetas rocosos más cercanos, como Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

Sometidos a ese infierno, no quedará nadie para contarlo, si es que lo hubiere entonces.

Los planetas descubiertos no solo sobrevivieron la inmersión en el fuego estelar, sino que probablemente le ayudaron a su estrella a desprenderse del caliente material de los días finales.

“Si un planeta como la Tierra quedara 1.000 millones de años en ese ambiente, se evaporaría. Solo planetas más grandes como Saturno y Júpiter podrían sobrevivir”, explicó Elizabeth Green, del Observatorio de la Universidad de Arizona.

Los dos planetas, llamados KOI 55.01 y KOI 55.02, orbitaban muy cerca a su estrella, habiendo quedado inmersos en la envoltura estelar de la fase roja, pero sobrevivieron. Esos planetas tenían un radio de 0,76 y 0,87 veces el radio terrestre.

La estrella madre, KOI 55, es lo que los astrónomos llaman una estrella subenana B: consiste en el núcleo expuesto de una gigante roja que ha perdido casi toda su envoltura. De hecho, se cree que los planetas pudieron haber participado en el aumento de la pérdida de masa de la estrella necesario para la formación de esta clase de estrellas.

Dibujo cortesía S. Charpinet.

Vacuna prometedora contra la malaria

Un prometedor candidato a vacuna contra la malaria fue revelado por científicos de la Universidad de Oxford, confirmando de paso la utilidad de un descubrimiento reportado el mes pasado por investigadores del Wellcome Trust Sanger Institute, quienes identificaron un potencial talón de Aquiles del parásito que provoca la enfermedad.

La malaria, según el World Malaria Report 2010, mató alrededor de 780.000 personas en 2009, en su mayoría niños y mujeres preñadas. Es provocada por parásitos que son inyectados en la corriente sanguínea por mosquitos infectados, las hembras de varias especies de Anopheles.

La forma más letal es el Plasmodium falciparum, responsable de 9 de cada 10 muertes por malaria.

La vacunación es la manera más efectiva en cuanto a costo-beneficio para combatir la enfermedad, pero no hay ninguna vacuna en uso. Otro candidato a vacuna en ensayo en África presenta prometedores pero incompletos niveles de protección.

A comienzos de noviembre, una investigación publicada en Nature reveló que el P. falciparum depende de un solo receptor, conocido como basigin, en la superficie de las células rojas para invadir la célula. El parásito se pega una proteína, el antígeno RH5, al receptor, desbloqueando la entrada a la célula. Una vez en ella se replica y amenaza la vida de la persona.

Ayer en un estudio publicado en Nature Communications, un equipo de científicos del Jenner Institute de la Universidad de Oxford, encabezado por Simon Draper, junto a colegas del Wellcome Trust Sanger Institute y el Kenyan Medical Research Institute en Kilifi, Kenia, demostró que una vacuna que desarrollaron induce una respuesta de anticuerpos en modelo animal, capaz de neutralizar todas las cepas del parásito P. falciparum examinadas.

“El hallazgo inicial fue inesperado y cambió por completo la forma en la cual vemos cómo el parásito invade las células rojas”, expresó Gavin Wright, del Wellcome Trust, y coautor de ambos estudios. “Reveló lo que creemos que es el talón de Aquiles del parásito por la forma como invade las células y provee un objetivo para potenciales vacunas”.

Sandy Douglas, pasante del Wellcome Trust en Oxford, y autor principal del nuevo estudio, agregó que “creamos una vacuna que confirma el reciente descubrimiento y que genera una respuesta inmune en modelos animales capaces de neutralizar varis, sino todas, las cepas de P. falciparum”.

Los antígenos del parásito a menudo son muy diversos genéticamente, al ser obligados a evolucionar un paso antes que la acción del sistema inmunitario para evitar el reconocimiento por los anticuerpos.

Una esperanza que debe ser confirmada en humanos.

Foto de un mosco transmisor de malaria.

3 en 1

Somos Neandertales. Comienza la era del Hombre de Neandertal. Su genoma fue secuenciado ya. Este se cruzó con los Homo sapiens, de modo que hubo poblaciones mixtas. La empresa 23&Me, que tiene el servicio de chequeo genético, puede examinar el genoma de una persona y determinar qué tanto de Neandertal tiene. ¿Así de primitivos? De algo venimos todos, ¿no?

Fukushima, Japón. 3 de los reactores de la planta de Fukushima en Japón, la que causó el desastre nuclear tras el tsunami de marzo, fueron enfriados al punto que ya el agua circundante no está en ebullición. En una planta nuclear los reactores usan energía al dividir los átomos para calentar agua, que produce vapor y mueve una turbina, generando electricidad. Cuando las reacciones nucleares se detienen, continúa calentando el agua por encima del punto de ebullición. Durante horas debe ser enfriado con agua circulante. Cuando la temperatura del reactor baja de 100° C, no se requiere enfriamiento con agua y el reactor se torna seguro. Eso es lo que acaba de suceder, que en términos de radiactividad no suma nada. El reporte es adaptado de Nature.

VIH. Las personas recientemente contagiadas con el ViH se benefician más si se inmediato comienza una terapia con antirretrovirales que si se pospone la terapia reveló un estudio en el Journal of Infectious Diseases. La protección así es mucho mayor.

Detectan los 2 agujeros negros más enormes

Dos enormes monstruos fueron hallados en el espacio gracias al telescopio Gemini del norte en Hawai: los dos agujeros negros más enormes detectados hasta hoy en nuestro vecindario cosmológico.

Son en verdad enormes monstruos: más de 2.000 veces mayor que el enorme agujero negro que reside en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que tiene una masa de 4 millones de veces nuestro Sol, dijeron astrónomos.

Todo un suceso en aras a responderse una inquietante pregunta, según Tod Lauer, miembro del equipo de astrónomos que hizo el hallazgo: ¿dónde se esconden los más grandes agujeros negros en el universo actual?

En este momento no se puede decir si este par son un hallazgo extraño o solo constituyen la punta del iceberg, opinó Nicholas McConnell, primer autor del paper que aparece hoy jueves en Nature.

La idea ahora es estudiar una docena o algo más de galaxias grandes para ver si contienen agujeros negros de este tamaño descomunal.

Si los encuentran, significaría que al comienzo del universo, quizás 2.000 o 3.000 millones de años después del Big Bang existían estos agujeros.

La evidencia de esos agujeros negros al comienzo de los tiempos proviene de los quasares (objetos extremadamente brillantes que se estima haber sido los hospederos de masivos agujeros negros en el universo temprano).

“Los turbulentos quasares que vemos hoy cuando miramos atrás en el tiempo al universo joven pueden haber pasado por una juventud agitada para convertirse en las enormes galaxias elípticas que vemos”, dijo Cheng-Pei Ma, otro de los astrónomos.

Los agujeros en los centros de estas galaxias no continuaron alimentándose con el gas que capturaban, entrando en una fase dormitante. Solo se ven debido al jalón gravitacional sobre estrellas cercanas.

El agujero negro más masivo que se conocía hasta hoy fue reportado en enero pasado, al ser detectado en la galaxia M87 con 6.300 millones de veces la masa del Sol.

La figura ilustra el tamaño descomunal de los dos agujeros, que residen en el centro de galaxias, cada una de las cuales es la más brillante de un cúmulo de galaxias. La imagen del fondo muestra la galaxia más brillante en el clúster Abell 1367, que contiene uno de los dos agujeros.

El horizonte de sucesos es varias veces más grande que la órbita de Plutón. Nuestro Sistema Solar sería un enano al lado de estos agujeros. Cortesía P. Marenfeld/NOAO/Aura/NSF

Notas:

Un agujero negro es una región del espacio-tiempo provocada por una gran concentración de masa, generándose tal campo gravitatorio que ninguna partícula puede escapar.

Horizonte de sucesos: región circundante del agujero negro, en la cual la velocidad de escapa necesaria sería mayor a la de la luz.

Terapia genética sirvió contra el VIH

Una terapia genética es el último avance para contener el VIH luego de que surtiera efecto en ratones, reveló un estudio publicado en Nature.

Más explorada para curar enfermedades genéticas crónicas como la fibrosis quística, podría servir para prevenir enfermedades.

Una sola inyección que insertó ADN para un anticuerpo neutralizante del VIH en el células de ratón vivo protegió por completo los roedores del la transmisión del virus.

Hasta ahora no ha sido fácil transitar el camino que conduzca a una vacuna efectiva y más de 2 millones de adultos son infectados cada año. No se ha encontrado, más de 3 décadas tras el surgimiento del virus, un modo confiable de prevenir la infección.

El desarrollo de una vacuna clásica, que emplea parte de un virus inactivo para inducir inmunidad, ha resultado poco exitoso por la capacidad del virus de disfrazar sus estructuras externas para que los anticuerpos no lo alcancen.

Los científicos han tenido que luchar duro para hallar una molécula que induzca siquiera una respuesta moderada contra el virus en todas sus distintas mutaciones. Por eso, aunque una terapia ge ética suene extraño e este caso, podría ser una alternativa válida.

David Baltimore, virólogo del California Institute of Technology en Pasadena y colegas, utilizaron un adenovirus modificado genéticamente para infectar células musculares y llevarles ADN que codifica por anticuerpos aislados de la sangre de personas infectadas con el VIH. El ADN es incorporado dentro del genoma de aquellas células y las programa para producir los anticuerpos, que es secretado hacia la corriente sanguínea. La práctica se fundamenta en un desarrollo previo en Pensilvania para prevenir el virus de la inmunodeficiencia en simios, similar al VIH pero que infecta simios.

Si no hay otra alternativa, y no la hay hasta ahora, es una buena opción, dijo Baltimore.

De cinco anticuerpos neutralizantes ensayados, una a la vez, en ratones con sistemas inmunes humanizados, dos fueron completamente protectores, incluso con dosis de VIH 100 veces superiores a las que se dan en una infección natural.

Luego de 52 semanas, los niveles de anticuerpos expresados permanecían altos.

O sea que dosis periódicas en humanos podría brindarles protección de por vida.

El caso es que ratones no son humanos y no se sabe cómo funcionará la terapia en las personas. Habría, por ejemplo, problemas como qué tal que una persona hiciera una reacción alérgica dado que el tratamiento es irreversible. Todo eso está por verse.

No se sabe cuándo comenzarían los ensayos.

¿Se puede envejecer con buena salud?

Detener el envejecimiento puede ser una irreal realidad de un mundo en el que la cosmética hace y deshace, con mujeres y hombres que se inyectan de todo, se levantan todo, se cosen todo como queriendo decir que los años no les hicieron mella.

Bueno detener el envejecimiento o retrasarlo al menos es más factible ahora que investigadores retrasaron la aparición de la reducción en la salud ligada al envejecimiento en ratones, para lo cual aniquilaron selectivamente células envejecidas, lo que sugiere que la senescencia celular puede causar daño activamente al tejido circundante.

El hallazgo fue publicado esta semana en Nature y podría ser usado un día para crear terapias contra el envejecimiento.

“Se ha especulado por algún tiempo que las células senescentes son una gran causa de los problemas que aparecen con la edad”, explicó Judith Campisi, bióloga celular en el Buck Institute for Research on Aging en California, citada por The Scientist y quien no participó en la investigación.

En efecto, los científicos han reconocido durante mucho tiempo el papel de esas células senescentes –células viejas que no se dividen más- en la declinación de la salud que viene con la edad, como debilidad muscular, problemas del corazón, cataratas y otras dolencias. Pero no se sabía cómo provocaban el daño.

Así, Jan van Deursen, biólogo del cáncer en la Clínica Mayo y colegas desarrollaron una prueba, en la que crearon ratones que envejecían rápido y padecía las enfermedades relacionadas con ese envejecimiento. Le insertaron un gen que le permitía matar selectivamente células senescentes al alimentar los ratones con un compuesto. Alimentados los ratones con él desde su infancia, demoraban más en desarrollar las enfermedades de la edad, con lo cual se demuestra que eliminadas aquellas células se detenían los problemas degenerativos, aunque no todos: las tasas de enfermedad cardiaca se mantuvieron y los ratones no prolongaron su vida, pero en general anduvieron más sanos.

¿Funcionará en ratones sin modificaciones? ¿En humanos?

Menos maquillaje y menos estiramientos…

Si hay vida en Marte, está bajo el suelo

Si existiera vida en Marte, estaría bajo la superficie, de acuerdo con un nuevo análisis de los datos enviados por distintas naves reveló la Nasa.

La nueva interpretación de años de datos de mapeo mineral, de más de 350 sitios examinados por los orbitadores de la Nasa y los europeos, sugieren que ambientes marcianos con agua expuesta sobre la superficie solo se presentaron durante cortos episodios que ocurrieron hacia el final de cientos de millones de años durante los cuales el agua interactuó con las rocas del subsuelo. La conclusión tiene implicaciones sobre si la vida existió en Marte y sobre cómo ha cambiado la atmósfera.

El descubrimiento de minerales arcillosos en 2005 reveló que alguna vez el planeta rojo tuvo condiciones húmedas. Si existieron sobre la superficie durante una era larga, el planeta habría necesitado una atmósfera más densa que la actual para evitar que el agua se evaporara o congelara.

“El tipo de minerales arcillosos formados en el subsuelo está por todas partes”, dijo John Mustard, de Brown University, coautor del estudio aparecido en Nature.

Este estudio apoya una nueva hipótesis, que el agua líquida estaba confinada en el subsuelo y varios rasgos erosivos fueron cavados durante períodos breves cuando el agua era estable en la superficie.

Por eso, si se quiere buscar vida en Marte, habría que mirar el subsuelo, según se desprende de lo dicho por Bethany Ehlmann, del California Institute of Technology.

En la foto de la Nasa, material arcilloso en diferentes sitios en Marte.

A punta de cometazos se llenó de agua la Tierra

Los mares de la Tierra no se llenaron a punta de baldados de agua, sino de cometazos, de acuerdo con los sorprendentes resultados de un estudio del Herschel Space Observatory.

Se encontró que el cometa Hartley 2, que nos visita desde el lejano cinturón de Kuiper (entre 30 y 50 veces la distancia Tierra-Sol) contiene agua con la misma huella química que la de los océanos terrestres.

“Nuestros resultados sugieren que los cometas pudieron haber jugado un rol mayor en traer grandes cantidades de agua al planeta primitivo”, dijo Dariusz Lis, del California Institute of Technology, coautor del estudio.

El hallazgo, además expande las reservas de agua del Sistema Solar a aquella lejana región en la que habitan infinidad de cuerpos helados como planetas menores y enanos y cometas.

Ninguno de los cometas estudiados hasta ahora contenían agua igual a la de los océanos.

Hartley 2 contiene la misma proporción de deuterio e hidrógeno que el agua en la Tierra. Ese cuerpo pasó hace un año a tan solo 18 millones de kilómetros, lo que permitió su estudio con equipos de alta sensibilidad.

Aunque no se crea, cuando la Tierra se formó el calor impedía que contuviera agua. Esta llegó como inmigrante en cuerpos como asteroides y cometas, lo que se acaba de conformar plenamente con esta investigación.

Solo las regiones más allá de Marte habrían tenido agua, que fue transportada hasta nuestro planeta hace cerca de 3.900 millones de años.

Las teorías aceptadas hoy dicen que menos del 1% del agua de la Tierra habría provenido de cometas, lo que cambia con lo visto en el Hartley 2, indicó Paul Hartogh, quien encabezó el estudio.

La señal más importante en la búsqueda del suministro de agua cósmica es el deuterio, o hidrógeno pesado, que contiene un electrón adicional en su núcleo. En la Tierra la relación entre deuterio e hidrógeno es cerca de 1:6.400.

En el Hartley 2 se encontró una relación de 1:6.200, muy parecida a nuestra agua. Es diferente a los cometas Tempel 1, Wild 2 y Halley, que fueron estudiados por distintas sondas.

La que analizó el Hartley 2 también estudió el Tempel 1, la sonda Deep Impact.

El estudio fue publicado en Nature.

En la foto de la Nasa, el cometa tomado por Deep Impact.

Olor a comida invita al sexo

Es el olor a comida lo que inspira los encuentros sexuales de acuerdo con nueva investigación en la mosca de las frutas, Drosophila melanogaster.

Cuando se conquistar una hembra atractiva se trata, el excitado macho se convierte en una especie de trovador, tocando una canción de amor con una ala mientras danza detrás del objeto deseado. Qué provoca ese cortejo era un misterio.

Experimentos reportado online en Nature muestran que al remover un gen de una proteína olfativa denominada IR84a hace que la mosca sea menos hábil para realizar el canto y su baile. Situada entre las células nerviosas que alientan la actividad reproductiva en las moscas de las frutas, la proteína es estimulada básicamente por dos aromas (ácido fenilacético y fenilacetaldehído). Resulta llamativo que esos aromas no los proporciona la hembra sino los tejidos de la planta y los frutos con los que la mosca se alimenta y que emplea para poner sus huevos.

La mayoría de los insectos se rinden amorosamente cuando sienten las feromonas sexuales –un perfume bioquímico natural- que proviene de una potencial pareja. Ser enloquecido por el olor de comida en vez de la feromona, podría ser una ventaja evolutiva para especies cuyos recién nacidos pasan varios días comiendo y creciendo antes de abandonar la casa.

“Las larvas de la mosca comen constantemente y necesitan un buen suministro de alimento para respaldar su crecimiento”, dice Richard Benton, del Center for Integrative Genomics en Lausana (Suiza), quien adelantó el estudio con colegas de Suiza, Francia e Inglaterra.

Ser eastimulado sexualmente por olores de alimentos les asegura a las moscas que se aparearán cerca de una fuente de nutrientes, lo que les permitirá criar la familia en donde permanezca bien alimentada.

Pero las moscas no son guiadas exclusivamente por los olores de la comida. “Su circuito reproductivo es complejo”, aclara Benton, “y responde a distintas señales sensoriales”. Por ejemplo, moscas excitadas ‘probarán’ posibles parejas tocándolas, adquiriendo información a través del contacto de feromonas. Sin embargo, oler una fruta juega un rol esencial en la activación del cortejo.

Comida y sexo… a la vez.

Luz para que el cáncer no escape

No es extraño que tras una cirugía para extirpar un cáncer, el cirujano le diga al paciente: limpiamos todo lo que pudimos.

Es que eso de ver células no es nada sencillo. Ahora hay una esperanza.

Sí: la noticia de la semana pasada es un paso al frente. Gracias a unos marcadores fluorescentes que ayudan a señalar el tejido canceroso, los cirujanos pueden remover tejido que de otra forma quedaría en el cuerpo.

Esto fue posible en una cirugía de un tumor en ovarios.

La mayoría de estos tumores expresan altos números de receptores para la molécula de folato (vitamina B9), por lo que adhiriéndoles la molécula fluorescente fluoresceina iso-tiocianato al folato, los científicos crearon células de prueba. Tras inyectarlas a la paciente, se hizo que las células resplandecieran en blanco con ayuda de una cámara especial y luz, permitiéndoles a los cirujanos señalar el tejido canceroso aún cuando las células nos e distinguían de las que estaban sanas.

“Esto entrega mayor precisión y mayor certeza a los médicos para remover todas las células cancerosas en tiempo real durante la cirugía”, dijo Vasilis Ntziachristos, de la Technical University de Munich, Alemania, citado por Nature.

Los resultados fueron publicados en Nature medicine.

De todos los cánceres ginecológicos –ovario, vaginal y uterino- el de ovarios es el que más mata mujeres. Remover todo el tejido canceroso que sea posible durante la cirugía es crucial para darle a la quimioterapia postcirugía mejores oportunidades de matar las células remanentes.

“Este avance es un cambio real de paradigma en imágenes quirúrgicas”, según el investigador. “Hasta ahora solo podíamos depender del ojo humano para hallar tejido canceroso, o teñidos no específicos que coloreaban tanto el tejido vascular como las células con cáncer. Ahora estamos yendo tras señales moleculares precisas y no simple fisiología”.