¿Busca a Nemo? Anda medio muerto

¿Recuerdan a Nemo, el gracioso pez naranja de la película animada Buscando a Nemo? Es un pez payaso (clownfish). Científicos liderados por Philip Murray de James Cook University en Australia, encontró algo llamativo: los niveles más altos de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera afectan la vida marina, en especial corales y moluscos gracias a la acidificación y calcificación de las aguas. Pues bien, Murray halló que este pez que vive cerca del fondo del mar, de larva se mueve con el plancton, pero al madurar debe buscar su grupo para defenderse y sobrevivir, pero esa conducta depende de señales químicas, que pueden ser susceptibles al cambio en el pH. En experimentos, encontró que a mayores niveles de CO2, las larvas actuaban de manera más arriesgada, alejándose del arrecife. Si esto sigue así, en unas décadas, Nemo no vivirá más.

El estudio fue publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.