¿Deberían las mujeres comerse la placenta?

Si muchas hembras de otras especies se comen la placenta tras parir, ¿por qué no es práctica común en las mujeres?

La placentofagia es un tema que trae de nuevo al tapete Mark Kristal, profesor de Psicología y Neurociencias en la Universidad de Buffalo, quien ha estudiado el tema por más de 40 años.

La ingestión de la placenta por los animales, así como del líquido amniótico, es común. ¿Qué beneficios trae? Aumenta la interacción madre-hijo, reduce el dolor del parto en la hembra y potencia circuidos opioides en el cerebro maternal que facilita el desarrollo de la conducta de atención materna al pequeño.

La crianza de niños incluye problemas diferentes, como la depresión postparto, la posibilidad de hostilidad de la madre al hijo, y los modelos animales no sirven, reconoció Kristal.

Ingerir la placenta podría ayudar contra esos problemas. Aunque existen reportes anecdóticos de placentofagia, no se ha estudiado el tema.

Pero el que no sea algo común como en otros animales quizás se deba a alguna ventaja adaptativa de no hacerlo. Eso no excluye analizar posibles beneficios, reportó el investigador en un artículo en Ecology of Food and Nutrition, en una edición dedicada por completo al tema de la placentofagia en humanos y animales no humanos, artículo escrito con Jean DiPirro y Alexis Thompson.

No se trata de alentar a las mujeres a comerse la placenta, sino a los científicos para que encuentren el posible beneficio con miras a posibles desarrollos farmacéuticos.

El tema parece loco, pero siembra inquietudes.

Descubrimientos curiosos

Con alcohol se recuerda. Llama la atención: beber alcohol activa ciertas áreas del cerebro para aprender y recordar mejor, según estudio del Waggoner Center for Alcohol and Addiction Research de la Universidad de Texas en Austin.

La expresión popular de que beber es malo para el aprendizaje y la memoria no es equivocada, afirmó el neurobiólogo Hitoshi Morikawa, pero sólo subraya un lado de lo que el consumo de etanol le hace al cerebro. “Usualmente cuando hablamos de aprendizaje y memoria, sólo nos referimos a la memoria consciente”, dijo. El alcohol disminuye nuestra capacidad de recuperar pedazos de la información, como el nombre de un colega, o la definición de una palabra, o dónde se parqueó el auto por la mañana. “Pero nuestro aprendizaje subconsciente también es aprendizaje y recordación y el alcohol puede, de veras, incrementar nuestra capacidad de aprender”. El estudio, publicado en The Journal of Neuroscience, mostró que la exposición repetida alienta la plasticidad sináptica en una región clave del cerebro y aportó otra evidencia de lo que se cree en la comunidad de las neurociencias: la adicción a las drogas y el alcohol es en esencia un desorden del aprendizaje y la memoria. Bien curioso. (Esta nota no es una invitación a ingerir bebidas alcohólicas).

Moscas listas. La sola invasión de una bacteria hace que una mosca evolucione con gran rapidez y obtenga ventajas. Un estudio demostró que la bacteria del género Rickettsia que infecta la mosca blanca, una peste de importantes cultivos en todo el planeta, como la papa, hace que esta mosca (Bemisia tabaci) evolucione en tan solo seis años: los insectos infectados ponen más huevos, se desarrollan más rápido es más posible que sobrevivan a la edad adulta en comparación con las moscas que no son infectadas, reveló el estudio del College of Agricultural and Life Sciences de la Universidad de Arizona. Curioso contrataque.

Bendito colesterol. El llamado colesterol bueno o HDL, que remueve el exceso de colesterol del hígado, parece tener otra función importante: destruir células cancerosas, de acuerdo con un estudio publicado este mes en Neoplasia. Nanopartículas cargadas con ARN pequeño de interferencia o ARN de silenciamiento para silenciar genes que promueven el cáncer redujeron o destruyeron tumores en el ovario de ratones, por lo que se espera realizar ensayos con personas. Curioso.

Adelgazamiento. Un grupo de investigadores encabezados por John Gunstad de Kent State University parece haber encontrado un vínculo entre la pérdida de peso y una mejor memoria y mayor concentración. El estudio con 150 pacientes demostró que personas intervenidas con operación bariátrica (bypass gástrico) tenían una mejor memoria a las 12 semanas de ser operados. El hallazgo será publicado en el Journal of the American Society for Metabolic and Bariatric Surgery y se convierte en esperanza para personas obesas que sufren de problemas de memoria y la concentración. Curioso.