Hallan un río en una luna de Saturno

Que el Nilo está en Egipto es cuento nuevo, pero que tenga su réplica en una luna, es bien nuevo.

Si: la misión Cassini ha registrado lo que parece ser una versión extraterrestre y en miniatura del Nilo, un valle con un río en la gran luna Titán de Saturno que se extiende por más de 400 kilómetros desde su nacimiento a un gran mar.

Es la primera vez que se muestran imágenes de un sistema de un río por fuera de la Tierra y en alta resolución, dijo un comunicado de la Agencia Espacial Europea (ESA).

Los científicos consideran que el río está lleno de un líquido porque aparece oscuro en toda su extensión en la imagen de radar de alta resolución, sugiriendo que se trata de una superficie llana.

“Aunque hay algunos meandros cortos, la relativa rectitud del valle del río sugiere que sigue el trazo de al menos una falla, similar a otros grandes ríos en la margen sur del mismo lago de Titán”, dijo Jani Radebaugh, del equipo de radar de Cassini en Brigham Young University.

“Tales fallas -fracturas en la corteza de Titán- no implican necesariamente placas tectónicas, sino que conducen a áreas abiertas y quizás a la formación de grandes mares”.

Titán es el único otro mundo conocido que tiene líquidos estables en su superficie. Mientras en la Tierra el ciclo hidrológico depende del agua, el ciclo en Titán incluye hidrocarbonos como etano y metano.

Las cámaras de luz visible de Cassini revelaron a finales de 2010 regiones más oscuras debido a una lluvia reciente.

El espectrómetro visual e infrarrojo de la nave confirmó la existencia de etano líquido en un lago del hemisferio sur de Titán, llamado Ontario Lacus en 2008.

“Este río en imágenes de radar de Cassini provee otra fantástica visión de un mundo en movimiento, que fue sugerido primero por las imágenes de canales y cauces visto por la sonda Huygens de Esa cuando descendió sobre la superficie de Titán en 2005”, dijo Nicolás Altobelli, científico del proyecto.

Foto cortesía ESA

Las tortugas también juegan baloncesto

Las tortugas se divierten. De verdad. No se trata de una película animada ni de un libro. Las tortugas se divierten. ¿O es que sólo los perros y gatos tienen derecho o la capacidad de jugar?

Ellas juegan también. Gordon Burghardt, profesor de Psicología en la Universidad de Tennessee, Knoxville, dice que muchos animales, no sólo gatos y perros, necesitan un poco de diversión.

“Estudia el comportamiento de reptiles bebés y jóvenes por varios años y nunca observé algo que pudiera ser considerado un juego. Luego tuve una epifanía cuando vi a Pigface, una tortuga del Nilo, pegándole a un balón en el Nacional Zoo en Washington, D.C.

El hallazgo es discutido en la edición de octubre en The Scientist.

El científico es uno de los primeros, según un comunicado de la institución, en definir el juego en las personas y también en especies que no se creía fueran capaces de jugar, como peces, reptiles e invertebrados. Apartes de lo publicado en el artículo aparecen en su libro The Genesis of Animal Play-Testing the Limits.

“El juego es una conducta repetida que es incompletamente funcional en el contexto o a la edad en la cual es realizado y es iniciado voluntariamente cuando el animal o la persona está en un ambiente de rebajamiento o poco estrés”, es su definición de juego.

En los animales, dice, “podemos evaluar más cuidadosamente el rol del juego en el aprendizaje de habilidades, el mantenimiento del bienestar físico y mental, mejorar las relaciones sociales y así como lo que vemos en las personas”.

Y más interesante: “podemos desarrollar ideas y aplicarlas a personas para ver si las mismas dinámicas funcionan. Por ejemplo, el rol del juego en disminuir los efectos del déficit de atención e hiperactividad en los niños es estudiado mediante investigación en ratas”.

El juego no es exclusivo de humanos ni de los mamíferos. Aparte de Pigface, una tortuga de más de 50 años de edad, y para citar sólo otro ejemplo, Jennifer Mather, de la Universidad de Lethbridge en Canadá, observó dos pulpos que movían botellas vacías sobre el agua a punta de chorros que producían ellos.

Si… los tenían los egipcios

Resulta interesante conocer de vez en cuando detalles de la vida en las antiguas ciudades, cuna de grandes civilizaciones que forjaron lo que es hoy la Humanidad. ¿Cómo vivían?
En Egipto, por los años 1630 a 1520 antes de Cristo, hubo una ciudad, Tell Edfu, situada en el camino de las actuales ciudades Luxor y Aswan.
En ella, arqueólogos de la Universidad de Chicago con Nadine Moeller a la cabeza, encontraron lo que pudo ser el centro de la floreciente urbe, y los silos en los que se almacenaban los granos traídos del fértil Nilo.
Los granos, precisamente, mostraban el poderío del faraón y servían como moneda y para la alimentación.
Los silos hallados son al menos siete, redondos, levantados con adobes de barro y un diámetro de 5,5 a 6,5 metros, los más grandes hallados hasta ahora en la zona céntrica de una ciudad egipcia. Se encuentran junto a la sede administrativa.
Es que en esas urbes habitaban desde los burócratas locales, hasta los sacerdotes, los artesanos y los agricultores.
El diseño de la entrada al lugar, indicaría que allí estaba el palacio del gobernador, lo que fue típico en los pueblos de las provincias.
La foto muestra los silos. Cortesía de la U. de Chicago.