Dormir regenera disco duro del cerebro para aprender más

Si quiere aprender, duerma. Y no es que se duerma en los laureles.

Con frecuencia, estudiantes que deben presentar una prueba no coinciden qué es lo más conveniente: si trasnochar y hasta amanecer estudiando o si dormir y levantarse temprano.

A favor de esta última opción viene un estudio de la Universidad de California en Berkeley: dormir siquiera media noche ayuda a recargar la capacidad de aprendizaje del cerebro.

Los científicos encontraron evidencia sólida de que en regiones cerebrales claves se suceden estallidos de unas ondas que las irradian con la función de limpiar el camino del aprendizaje. Estos impulsos eléctricos ayudan a cambiar cierta clase de memorias del hipocampo, que tiene un espacio limitado de almacenamiento, hacia el, por decirle así, disco duro de la corteza prefrontal.

Esas ondas son impulsos que se pueden ver mediante electroencefalogramas durante la fase 2 del sueño y se pueden presentar hasta 1.000 veces en una noche.

Al realizar aquella tarea, se libera espacio en el hipocampo para almacenar datos frescos.

“Estas piezas del rompecabezas cuentan una historia consistente, que las ondas durante el sueño predicen el refrescamiento del aprendizaje”, dijo Matthew Walker, profesor de Psicología y Neurociencias en Berkeley y autor senior del estudio, que fue publicado en Current Biology.

El estudio halló que esa red de ondas sucede con mayor probabilidad durante la fase 2 del sueño no REM (rapid eye movement como se le conoce), que se da antes de alcanzar el sueño más profundo y el estado de los sueños REM. Esto estado profundo sin sueños responde por cerca de la mitad de las horas que se duerme y se presenta con mayor frecuencia durante la segunda mitad de la noche, o en la última parte del periodo durante el cual dormimos.

Quien no duerme bien, malas decisiones financieras toma

Si quiere mantenerse sabio y quizás no perder su trabajo, no tome decisiones cuando no haya dormido lo suficiente.

Científicos de Duke University mostraron, mediante imágenes de resonancia, que una noche sin dormir conduce a una mayor actividad cerebral en regiones que evalúan los resultados positivos, llevando además esa noche de vigilia a una menor actividad en las áreas cerebrales que procesan los resultados negativos.

En un estudio, individuos privados del sueño tendían a hacer elecciones que enfatizaban las ganancias monetarias y era menos probable que realizan elecciones que redujeran las pérdidas. Aunque no fue real con todos los sujetos, el resultado es para tener en cuenta.

Se ha demostrado antes que la falta de un sueño adecuado afecta nuestra capacidad de tomar decisiones, pero esto se ha atribuido con frecuencia a los efectos en la atención y la memoria, y a la incapacidad de integrar la retroalimentación de la manera adecuada.

Este, según los autores, es el primer estudio que parece demostrar que no dormir bien puede cambiar la manera como el cerebro considera el valor económico, independiente de sus efectos en la atención vigilante.

El estudio demuestra también que la privación del sueño incrementa la sensibilidad a las recompensas positivas mientras disminuye la sensibilidad a las consecuencias negativas.

Los investigadores examinaron 29 voluntarios adultos con edad promedio de 22 años para averiguar cómo no dormir bien puede afectar la toma de decisiones. El estudio fue publicado en Neuroscience.

“Aún si alguien toma decisiones financieras riesgosas pero que suenan bien, tras una noche de sueño normal, no es garantía de que esa persona no lo expondrá a usted a un riesgo inconveniente si se priva de dormir”, dijo Michael Chee, coautor y profesor en el Neurobehavioral Disorders Program en Duke-Nus en Singapur.

Cuando lleguen sus empleados, pregúnteles si durmieron bien o…