El planeta tiene 3 billones de árboles y cada año pierde 15.000 millones

Tala en Antioquia. Foto Julio César Herrera

No parecen pocos, pero en realidad sí lo son: en el planeta hay unos 3 billones de árboles dice un estudio publicado en Nature.

Es más de lo que se creía, pero 46% menos desde que comenzó eso que llamamos civilización.

Para obtener la cifra, investigadores de 15 países utilizaron imágenes de satélite, inventarios forestales y tecnologías de supercomputador.

El estimativo ayudará a perfeccionar los modelos del ciclo del carbono y el cambio climático, así como los de distribución de especies animales y vegetales.

El hallazgo también refuerza la importancia de los árboles: ¡cuánto carbono contenido en ellos! Además por el ciclo de nutrientes que mantienen activo y por su papel en la conservación del agua.

El estudio se inspiró en el programa Planta por el Planeta de Naciones Unidas. Hace 2 años estimó en 400.000 millones el número de árboles globalmente, o 61 por cada habitante del planeta.

Los nuevos cálculos sugieren que existen 3,04 billones de árboles, 422 por persona.

Se encontró que las más altas densidades de árboles están en las selvas boreales en las regiones subárticas de Rusia, Escandinavia y Norteamérica; pero las más grandes áreas selváticas son, de lejos, las tropicales, hogar de alrededor del 43% de los árboles del mundo. En contraste solo el 24% está en los densos bosques boreales y otro 22% en zonas templadas.

Los árboles crecen mejor en áreas húmedas, pero estas las prefiere el hombre para la agricultura. De hecho, la actividad humana es la responsable del número de árboles en todo el mundo. Mientras el impacto de la actividad humana sobre los ecosistemas naturales es muy visible en pequeñas áreas, el estudio suministra una nueva medida de la escala de los efectos antropogénicos, ilustrando cómo históricamente las decisiones del uso de la tierra han moldeado los ecosistemas a escala global.

Así, las densidades de árboles sufren a medida que crece la población. La deforestación, el cambio de usos del suelo y el manejo forestal responden por la pérdida bruta de 15.000 millones de árboles cada año.

Al fin apareció la mamá de las iguanas

Dibujo de cómo pudo lucir el fósil hallado. Autor Julius Csotonyi

Hallaron su tumba: la mamá de las iguanas es brasileña y murió hace 80 millones de años.

Eso es lo que se desprende de un artículo en el que se describe su hallazgo por parte de paleontólogos de la Universidad de Alberta en Canadá. Estaba en una zona rocosa de antigua conformación cerca a Cruzeiro do Oeste al sur de aquel país.

El caso es el siguiente, según Michael Caldwell, uno de los autores:

Casi sin excepciones las 1.700 especies de iguanas pertenecen al Nuevo Mundo, del sur de Estados Unidos a la punta de Sudamérica. Resulta extraño que sus parientes más cercanos, incluyendo camaleones y dragones barbudos, son del Viejo Mundo. Como uno de los grupos más diversos de lagartos existentes, de las iguanas acrodontas dominantes en el Viejo Mundo a las no acrodontas del Nuevo Mundo, la nueva especie hallada es el primer acrodonta encontrado en Sudamérica, lo que sugiere que ambos grupos de iguanios antiguos tuvieron una distribución mundial antes del resquebrajamiento final del supercontinente Pangea.

Para Caldwell es el vínculo perdido en términos de paleobiogeografía y tal vez el origen del grupo, además de sugerir que en la parte baja del cretáceo el sur de Pangea era aún un solo trozo de continente.

Las distribuciones de plantas y animales del Cretáceo tardío reflejan el ancestro de Pangea cuando estaba completo. “El fósil de Gueragama sulamericana indica que el grupo es viejo, que su origen fue probablemente el sur de Pangea y que tras la rotura los grupos camaleones y acrodontas dominaron en el Viejo Mundo, y el lado iguanio surgió del linaje acrodonta que quedó solo en Sudamérica.”, explicó Caldwell.

Es que Sudamérica permaneció aislada hasta hace 5 millones de años, cuando se juntó con Norteamérica y se produjo un intercambio de organismos. Fue como un Arca de Noé flotante durante unos 100 millones de años.

Resumen científico de la semana

Foto Leif Richardson UVM

1. Desaparecen los abejorros

Si se considera que los polinizadores nos dan la comida, la noticia es seria: un amplio estudio encontró que en Europa y Norteamérica se está reduciendo la población de abejorros como consecuencia del cambio climático. El estudio, que apareció en Science, sugiere que si prosigue este declive eso incidirá en precios más altos de alimentos, menos variedades y otros inconvenientes. Los investigadores hallaron que la reducción no se debe a los pesticidas ni los cambios en los usos del suelo sino a aquel fenómeno climático.

2. La falta de educación mata

No tener educación mata. Un estudio aparecido en Plos One y limitado a Estados Unidos sugiere que la falta de educación es tan letal como ser un fumador. Solo en 2010 se pudieron haber evitado más de 145.000 muertes si los fallecidos hubieran recibido una mejor educación. Se encontró que la tasa de mortalidad se reduce a medida que se avanza en el escalafón educativo. La investigación confirma lo que se ha dicho desde hace mucho y puede ser extrapolado a distintos países.

3. Mueren las aves

Los ecosistemas marinos no están funcionando bien. Una investigación sugiere que las poblaciones de aves marinas se ha reducido 70% desde los años 50. Equivale a una disminución de 230 millones de aves en solo 60 años. El declive es ocasionado por la alteración de los ecosistemas marinos, el cambio climático y la introducción de depredadores invasores. El estudio apareció en Plos One

4. Agujero glotón

Astrónomos detectaron un agujero negro que surgió solo unos 2.000 millones de años tras el Big Bang y que creció mucho más rápido que la galaxia donde residía. Su masa es la de unos 7.000 millones de soles, demasiado grande para una galaxia típica como la suya, dijeron los investigadores en el estudio publicado en Science. El hallazgo reta nociones previas sobre el tamaño de los agujeros con relación a sus galaxias.

5. Cosas del nivel del mar

Lo que nos espera: un estudio sugiere que el nivel del mar aumentó varias veces 6 metros sobre el nivel actual en los últimos 3 millones de años, esto debido al derretimiento de las regiones polares. El estudio apareció en Science sugiere que el proceso toma su tiempo, pero no se detiene y eso es lo que podríamos estar experimentando en la actualidad. Un aumento de 6 metros será catastrófico para grandes ciudades de todo el planeta situadas en línea de costa.

6. Ojo con el exceso de agua

Tan mala la deshidratación. Y tan nociva la sobrehidratación. Una nueva guía internacional para deportistas advierte sobre los riesgos de esta última. Tomar agua o bebidas hidratantes en exceso durante la actividad física conduce a una condición llamada hiponatremia asociada al ejercicio, que se presenta cuando el cuerpo tiene mucha agua en relación con sus niveles de sal. Cuando se reducen mucho estos niveles, se presentan situaciones neurológicas serias y hasta fatales. El informe apareció en el Clinical Journal of Sport Medicine.

7. Escondites calientes

Los océanos Índico y Pacífico estarían escondiendo calor, reduciendo temporalmente el calentamiento global, algo que viene intrigando a los científicos en los últimos años. Esto sugiere un estudio de la Nasa publicado en Science. Sobre el tema han surgido distintas hipótesis, ninguna contundente, de investigadores preguntándose a dónde se ha ido el calor, pues los gases de invernadero no han disminuido. El Pacífico es la fuente principal de agua caliente bajo la superficie, aunque una parte ha ido a parar al Índico.

8. Ya no es sorda

Ahora la rata oye. Mediante una terapia genética investigadores recuperaron la capacidad auditiva en una rata con una forma genética de sordera. Se conocen más de 70 genes que provocan sordera cuando mutan. Los científicos se enfocaron en uno, TMC1, causa común de sordera, respondiendo por el 4 al 8 por ciento de los casos y el cual codifica una proteína que tiene un papel central en el oído, ayudando a convertir el sonido en señales eléctricas que viajan al cerebro. El avance fue publicado en Science Translational Medicine.

9- Habitantes del pasado

Algunos de los animales más antiguos del planeta, como gusanos con corazas y hasta una langosta gigante vivieron más de lo que se creía. El sorprendente hallazgo de una formación fósil muy bien preservada en Marruecos, permitió encontrar que unos 485 animales, de los primeros que poblaron los mares, vivieron hace 444 millones de años, en el Ordoviciense. Allí se han documentado 160 géneros. Muchos de ellos vivieron hasta 20 millones de años después en el cámbrico.

10. No estoy lleno

Ante una porción de papas fritas, pocos se resisten. Es más, se comen todo. Un estudio sugiere que los alimentos altos en grasa producen cambios en las poblaciones de bacterias en los intestinos alterando la comunicación con el cerebro. Como consecuencia este no recibe las señales de llenura, la persona sigue comiendo y se produce la obesidad. El estudio, con ratas, fue presentado por la Society for the Study of Ingestive Behavior.

Popurrí científico

Mortal alianza de dos genes

Científicos de Columbia University Medical Center descubrieron que algunos casos de glioblastoma, la forma más agresiva de cáncer cerebral, es causada por la fusión de dos genes adyacentes.

El estudio halló además que, en ratones, drogas diseñadas contra la proteína producida por esa aberración genética podía reducir sustancialmente el crecimiento del glioblastoma. ¿Una esperanza? Ojalá.

En la foto, acumulación anormal de la proteína de la fusión (en rojo) en células madre de glioblastoma. Cortesía Anna Lasorella-Antonio Iavarone-CUMC.

Estamos próximos a decolar

A diferencia de la mayoría de aerolíneas hoy en día, a las aves les gusta cumplir itinerario.

Científicos de York University detectaron que pájaros siguen un estricto horario cuando se trata de migrar a sus sitios de apareamiento y crianza con algunos de ellos partiendo siempre la misma fecha de cada año.

El estudio, publicado en Plos One, es el primero, según los autores, en rastrear las rutas y el momento de migración de pájaros durante varios años.

Los investigadores les colocaron geolocalizadores a zorzales maculados (Hylocichla mustelina) para grabar los datos de sus movimientos.

Al analizar, encontraron que la partida en primavera del Trópico hacia los campos de crianza en Norteamérica eran muy consistentes.

Foto Kevin Frazer

Café y peligro

El café es bueno para casi todo, según estudios de toda clase que se hacen con mucha frecuencia.

Ahora, un nuevo aporte proviene de Jessica Smith y colegas en Social Cognitive and Affective Neurosicence: establecieron que el café cambia la percepción de los estímulos que sugieren una amenaza, como una cara hostil, provocando ansiedad.

Hoy: se crece más y se vive más

Ser alto podría ayudar a vivir más años hoy en día.

La estatura podría estar ligada a una mayor longevidad, de acuerdo con el libro The Changing Body, presentado la semana pasada. En él, al analizar la relación entre nutrición y desarrollo económico en Europa y Norteamérica desde comienzos de los años 1700, los autores vincularon los cambios en el tamaño, forma y capacidad del cuerpo humano con el cambio económico y demográfico.

La investigación encontró que hace 200 años había diferencias grandes en estatura entre las personas de la clase obrera y la clase alta. En el siglo XIX en Europa, era dramática la diferencia en estatura entre los niños pobres de Londres y los que asistían a la Academia Militar Real de Sandhurst, entre los reclutas del Ejército y los estudiantes que asistían a la Escuela Politécnica en Francia, así como entre los hijos de las familias de la élite y aquellos que crecían en los hogares de personas sin educación en Holanda.

En los años 1780 la estatura promedio de un adolescente de 14 años de la clase obrera era 1,3 metros, mientras que uno de la clase alta medía 1,55 en promedio.

Hoy, cuando los servicios de salud, nutrición, sanidad y educación son más universales, los niños de las clases más adineradas han continuado creciendo más, pero a un ritmo menor que los niños de familias menos favorecidas. La diferencia entre los adultos de ambas clases se ha estrechado a menos de 0,06 metros.

Bernard Harris, uno de los autores, de la Universidad de Southhampton, recordó que hay una relación entre mejorar la salud de los niños y su salud en los años adultos.

Lo hallado podría aplicarse a otras regiones. En nuestro medio, por ejemplo, es claro que los niños de hoy tienen mejor biotipo que sus antepasados y, quizás, eso ha incidido también en que la expectativa de vida sea mayor.