Hoy: se crece más y se vive más

Ser alto podría ayudar a vivir más años hoy en día.

La estatura podría estar ligada a una mayor longevidad, de acuerdo con el libro The Changing Body, presentado la semana pasada. En él, al analizar la relación entre nutrición y desarrollo económico en Europa y Norteamérica desde comienzos de los años 1700, los autores vincularon los cambios en el tamaño, forma y capacidad del cuerpo humano con el cambio económico y demográfico.

La investigación encontró que hace 200 años había diferencias grandes en estatura entre las personas de la clase obrera y la clase alta. En el siglo XIX en Europa, era dramática la diferencia en estatura entre los niños pobres de Londres y los que asistían a la Academia Militar Real de Sandhurst, entre los reclutas del Ejército y los estudiantes que asistían a la Escuela Politécnica en Francia, así como entre los hijos de las familias de la élite y aquellos que crecían en los hogares de personas sin educación en Holanda.

En los años 1780 la estatura promedio de un adolescente de 14 años de la clase obrera era 1,3 metros, mientras que uno de la clase alta medía 1,55 en promedio.

Hoy, cuando los servicios de salud, nutrición, sanidad y educación son más universales, los niños de las clases más adineradas han continuado creciendo más, pero a un ritmo menor que los niños de familias menos favorecidas. La diferencia entre los adultos de ambas clases se ha estrechado a menos de 0,06 metros.

Bernard Harris, uno de los autores, de la Universidad de Southhampton, recordó que hay una relación entre mejorar la salud de los niños y su salud en los años adultos.

Lo hallado podría aplicarse a otras regiones. En nuestro medio, por ejemplo, es claro que los niños de hoy tienen mejor biotipo que sus antepasados y, quizás, eso ha incidido también en que la expectativa de vida sea mayor.

Ir de compras alargaría la vida

Ir de compras con regularidad puede que le deje vacíos los bolsillos, pero le regale algo: una vida más prolongada.

Bueno, esto en el caso de los hombres adultos, de acuerdo con un estudio con población taiwanesa, se reportó en el Journal of Epidemiology and Community health.

¿Cómo es el asunto? Durante la encuesta de nutrición y salud de 1999-2000, 1850 de 65 o más años respondieron si iban de compras, en un rango de nunca a todos los días.

Tras validad factores como la capacidad física e intelectual, la edad, género, educación, estilo de vida y situación financiera entre otros, se analizó cómo vivieron los participantes de 1999 a 2008.

Cerca de la mitad, 48 por ciento, nunca o casi nunca compraban durante la semana y cerca de uno de cada cuatro dos o cuatro veces por semana. Un 17 por ciento lo hacía cada día y el resto una vez por semana.

Casi dos tercios de quienes respondieron tenían menos de 75 años y casi la mitad eran hombres (54 por ciento). La mayoría tenía un estilo de vida sano y tres de cuatro estaban bien en lo económico.

Aquellos que iban de compras más de una vez a la semana tendían a ser los más jóvenes del espectro y hombres. También tendían a ser fumadores y bebedores, tener mejor salud física y mental, ejercitarse regularmente y tenía compañía para la cena.

Los investigadores encontraron que quienes compraban a diario eran un 25 por ciento menos probable que murieran, un 28 por ciento si eran hombres.

Para los autores, ir de compras puede significar alimentarse mejor y tener una dieta más sana. Ahora, comprar con frecuencia en los adultos mayores no sólo se refiere a comprar físicamente sino a buscar compañía o ejercitarse, lo que es más fácil de hacer que el ejercicio formal que requiere motivación.

Por todo eso, parece que viven más.