10 noticias científicas de la semana

Clasificación de los exoplanetas. Imagen C. Harman

Clasificación de los exoplanetas. Imagen C. Harman

1. 216 mundos

Un grupo de astrónomos de diferentes países clasificó los casi 4.000 planetas extrasolares descubiertos por el observatorio espacial Kepler y encontró que 216 en zona de habitabilidad y con posibilidad de tener agua líquida. De estos, 20 son los mejores candidatos a ser planetas rocosos tipo Tierra. El estudio encontró que la distribución de esos planetas dentro de la zona habitable es igual a la distribución por fuera de ella, una evidencia más de que el universo está repleto de planetas y lunas en donde podría haber vida. El estudio apareció en Astrophysical Journal.

2. El secreto del girasol

Científicos descubrieron el secreto detrás de los girasoles que se mueven a medida que avanza el Sol siguiéndolo. Se trata de su reloj circadiano que actúa sobre las hormonas del crecimiento y así siguen la estrella mientras crecen, según el estudio publicado en Science. Tal vez la primera demostración de un reloj modulador del crecimiento en plantas según los autores de la Universidad de California en Davis.

3. Obesidad y edad

El cerebro de las personas obesas de edad media son diferentes a los de las personas de la misma edad que tienen peso adecuado: parecen 10 años más viejos de acuerdo con un estudio en Neurobiology of Aging. Con la edad el cerebro se encoge, pero cada vez se reconoce más que la obesidad afecta la forma como envejece el cerebro, algo que incide en las áreas que permiten el flujo de comunicación.

4. Oxígeno del pasado

Astrónomos de Ucla realizaron la primera medición precisa de la abundancia de oxígeno en una galaxia a 12.000 millones de años, en los inicios del universo. Ese elemento es el tercero más abundante y se crea dentro de las estrellas, siendo liberado cuando mueren. Medir su cantidad ayuda a entender cómo circula la materia dentro y fuera de las galaxias. El hallazgo fue presentado en Astrophysical Journal Letters.

5. Radiografía del asesino y los medios

Las personas que han cometido asesinatos masivos en Estados Unidos, donde han venido creciendo, tienden a compartir 3 características según investigadores: depresión desenfrenada, aislamiento social y narcisismo patológico. Pero no todo para ahí: la Asociación Psicológica Americana (APA) llamó la atención a los medios masivos para que no concedan a esas personas la fama que se les da, pues puede incidir en el aumento de casos.

6. Abejas en crisis

El número de colonias de abejas de la miel en todo el planeta descendió 12 % el pasado invierno de acuerdo con un nuevo estudio. Apicultores de 29 países informaron que de unas 400.000 colonias que manejaban, 12 % no sobrevivió al invierno duro en el Hemisferio Norte. Estos insectos son claves en la polinización de múltiples cultivos. La investigación no ha sido publicada en ningún journal pero fue suministrada por la Universidad de Strathclyde.

7. Control de natalidad

Se sabe que las abejas reinas controlan la fertilidad de las obreras, lo que se ha atribuido a una feromona mandibular. Cuando la reina está ausente, estas reactivan sus ovarios y ponen huevos. Lo que no se conocía era el mecanismo por el cual se produce ese control de natalidad. Los investigadores encontraron que se debe a una señal denominada Notch. Al inhibirse esta, se promueve la actividad ovárica en las obreras adultas. El estudio apareció en Nature Communications.

8. La atmósfera que llora a diario

Cuando la sombra de Júpiter cae sobre la luna Io, que presenta actividad volcánica, un hecho que pasa todos los días, la atmósfera de esta, compuesta sobre todo de dióxido de azufre, colapsa y cae sobre la superficie como hielo. Cuando pasa el eclipse se calienta de nuevo la atmósfera se recupera mediante la sublimación. Es la primera vez que se detecta ese fenómeno según el artículo en el Journal of Geophysical Research. El eclipse demora 2 horas de Io, 1,7 días terrestres.

9. Todos contra el zika

Científicos que estudian el zika corren para encontrar una vacuna efectiva. En Science publicaron 3 candidatas ensayadas en monos Rhesus macaques que han demostrado efectividad. Cada vacuna provocó la respuestas de anticuerpos previniendo la aparición de la enfermedad. En el otoño del norte se harán estudios en fase 1 con virus inactivado. Avances prometedores aunque falta largo camino por recorrer.

10. Vida prematura

Una modelación de astrofísicos del Centro Harvard-Smithsonian para la Astrofísica sugiere que la vida en la Tierra es una rareza, pues según la evolución del universo es prematura. A futuro, según el estudio, debe ser mucho más común a medida que las estrellas, 1.000 veces más probable según el artículo en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics. Sería más factible en estrellas pequeñas que viven mucho más tiempo permitiendo la evolución de la vida.

Termita-bomba explota para matar rivales

Un claro ejemplo de animales suicidas, verdaderos kamikazes que activan bombas fue encontrado en las selvas de la Guyana francesa. Y aunque no se trata de una amenaza apra las personas, para sus depredadores sí.

Se trata de un insecto bomba: una termita. Sí, así como se lee.

Científicos que rastreaban en esas selvas para estudiar las terminas, notaron unas manchas azules en el lomo de los insectos en uno de los nidos.

Sorprendidos, uno de los investigadores tomó un forceps para capturar una de las termitas y…¡explotó! Las manchas azules, se descubrió, contienen cristales explosivos. Se encuentran solo en la parte posterior de las termitas más viejas de la colonia.

Estas realizan misiones suicidas para proteger las más jóvenes del nido.

Luego de la observación, el grupo realizó estudios con las termitas Neocapritemes taracua y descubrió que aquellas con las manchas azules explotaban durante los encuentros con otras especies de termitas o con depredadores más grandes.

Los investigadores presentaron sus hallazgos en Science y revelaron que las secreciones liberadas durante la explosión mataban o paralizaban sus oponentes. Si los científicos removían los cristales, las secreciones dejaban de ser tóxicas.

En el laboratorio, los científicos liderados por Robert Hanus de la Academia de Ciencias de la República Checa en Praga analizaron que las terminas azules tenían mandíbulas más cortas indicando que eran más viejas. Cuando removieron el contenido de las manchas azules, encontraron qye contenían una novedosa proteína inusualmente rica en cobre, sugiriendo que se adhiere al oxígeno. En vez de ser toxica por sí misma, probablemente es una enzima que convierte una proteína no tóxica en una tóxica.

“Lo que sucede cuando las termitas explotan es que el contenido de los sacos azules interactúan con las secreciones de la glándula salivar y la mezcla es lo que la hace tóxica”, dijo Hanus.

Es la primera vez que dos químicos que interactúan, explicó, han sido vistos responsables del mecanismo de defensa en termitas.

Se sabía de hace tiempo que muchos insectos sociales cambian roles en la colonia al envejecer. Y se conocía que cierto número de termitas explotaban, liberando un fluido pegajoso sobre su ponente, pero el explosivo estaba en su cabeza y las que realizaban las misiones eran termitas de la casta de los soltados, no obreras ancianas.

Dado que N. taracua tiene soldados, es sorprendente observar obreras explotando, dijo Hanus.

Una colonia organizada con base en al edad. Sorprendente.

Foto cortesía R. Hanus

Increíble: hormigas matan rivales antes de que nazcan

Anticipándose a lo que podría sucederle en el futuro, el macho de la hormiga Cardiocondyla obscurior es capaz de identificar potenciales rivales que saldrán de la pupa y toman medidas: los eliminan.

Estos machos pueden tener alas o no. El nuevo estudio publicado en BMC Ecology demuestra que los machos dominantes son los carentes de alas.

Mediante un patrullaje constante del nido el macho muerde la hormiga que considera rival apenas sale del estado de pupa o bien la marca con un químico para que las obreras den cuenta de ella.

Cuando las hormigas eclosionan son muy vulnerables a los ataques porque su exoesqueleto no se ha endurecido lo suficiente para protegerlas y sus mandíbulas son muy débiles para morder un atacante.

Científicos de la University of Regensburg e IST en Austria investigaron la conducta de los machos C. obscurior no alados (ergatoides) en respuesta a machos pupa y hembras así como su interacción con las popas en desarrollo.

Para los machos que eclosionan sería una gran ventaja esconderse de sus atacantes; sin embargo, mientras los machos jóvenes alados usan señales químicas femeninas para evitar ser detectados, los jóvenes ergatoides son detectados con facilidad y atacados por los machos adultos.

Si la pelea se da durante el primer día tras la eclosión, el adulto siempre vencerá, pero una vez el exoesqueleto del joven se ha endurecido su chance de sobrevivir crece 14%. Cerca del 50% de los combates entre adultos y machos de 2 días de edad termina con la muerte de ambos combatientes.

Además de morderlos, los machos también rocían sus rivales con secreciones anales, lo que alienta la agresión por parte de las obreras. Los machos adultos son más dados a marcar químicamente los jóvenes de dos días que los menores, quizás convencidos de que con aquellos requieren ayuda extra para vencer. El problema es que como los dos machos quedan marcados, también recibirán el ataque de las obreras.

Los vencedores de los combates rocían más y son menos atacados por las obreras. Pero aunque esta táctica puede proveer cierto éxito es una estrategia riesgosa. Sylvia Cremer, del IST Austria, quien encabezó el estudio, dijo que “los ergatoides adultos son capaces de distinguir las pupas que contienen hembras por sus esencias, de aquellas que contienen machos. Las pupas con machos son mordidas con frecuencia mientras que las que contienen hembras o machos alados disfrazados por el olor como hembras, generan una respuesta de apareamiento. Sin embargo las chances de matar por error una hembra u obrera posiblemente evita que los machos adultos intenten destruir por completo todos los machos rivales antes de que emerjan de las pupas”.

Las hormigas C. obscurior producen hembras sexuales y machos ergatoides todo el año. En términos de la supervivencia de la colonia, esto asegura que si el macho adulto dominante muerte, hay uno nuevo para remplazarlo. El costo de producir un suministro constante de machos ergatoides es bajo en comparación con el costo de producir hembras infértiles, y cada macho que matan es reciclado como alimento para las larvas.

Una sorprendente historia del mundo en miniatura.

Foto cortesía Sylvia Cremer

Las abejas se automedican

Como la ida al médico no les es nada fácil, las abejas se automedican. Sí, tal como se lee.

Una investigación de North Carolina State University mostró que las abejas, cuando su colonia se infecta con un hongo nocivo, recoge grandes cantidades de una resina de un árbol para combatir la infección. Un sorprendente hallazgo sobre la increíble complejidad de la vida en la naturaleza.

“A la colonia no le importa gastar energía y el esfuerzo de las obreras en recolectar las resinas”, dijo Michael Simone-Finstrom, investigador de postdoctorado en el Departamento de Entomología de esa universidad y cabeza del estudio.

“Por lo tanto este comportamiento se ha desarrollado dado que el beneficio para la colonia excede los costos”.

Las abejas normalmente untan sus panales con propóleos, una mezcla de resinas de plantas y cera con propiedades antifúngicas y antibacteriales. Las abejas domésticas usan los propóleos para rellenar los agujeros en sus colmenas. Sin embargo, los científicos encontraron que, amenazadas por un hongo, producen una cantidad mucho mayor de propóleos, 45% más. Las abejas también remueven físicamente las larvas infectadas que han sido parasitadas por el hongo y que son empleadas por este para crear esporas.

Los propóleos, han determinado los científicos, reducen de manera sustancial la tasa de infección de los panales.

Estos insectos distinguen entre el hongo nocivo del benigno, dado que no aumentan los propóleos cuando se trata de una especie benigna. En vez de eso, remueven físicamente las esporas. En el estudio se encontró que la automedicación tiene límites. Las colonias infectadas con bacteria patogénica no reúnen más propóleos pese a que este también tiene propiedades antibacteriales. “Hubo un ligero incremento, pero no significativo estadísticamente”, dijo Simone-Finstrom says. Es algo que seguirán investigando.

El estudio fue publicado en el journal Plos One y sirve de ayuda para los apicultores que prefieren una colmena sin resinas, pues es pegajosa y es más difícil trabajar con ella. Pero su presencia, quedó demostrado, tiene su fin y en últimas es una ventaja.

Foto de propóleos, cortesía