Primera vez en 40 años que se estabiliza el CO2

Contaminación en Medellín, foto de archivo Juan Antonio Sánchez

Es para no creerlo, pero los datos preliminares de la Agencia Internacional de Energía revelan que en 2014 por primera vez en 40 años no crecieron las emisiones de dióxido de carbono.

Una luz de esperanza en palabras de Fatih Birol, economista jefe de la Agencia, pero que tendrá que ser refrendada en los años venideros.

Es más interesante al saber que no se trató de una desaceleración económica.

Las emisiones globales de dióxido de carbono se detuvieron en 32.300 millones de toneladas, invariables frente al año precedente. Parecería que los esfuerzos para mitigar el cambio climático pueden estar teniendo un mayor efecto del esperado sobre las emisiones.

La detención en el crecimiento de esas emisiones pudo deberse a los nuevos patrones de consumo de energía en China y en los países de la OCDE.

El año pasado China experimentó una mayor generación de electricidad por recursos renovables, como el agua, la luz solar y el viento, y menos de la combustión de carbón.

En las economías OCDE los esfuerzos por promover un crecimiento más sostenible -incluyendo mayor eficiencia energética y más energías renovables- están produciendo el efecto deseado de separar el crecimiento económico de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El logro podría ser un estímulo para las cruciales negociaciones sobre el cambio climático y el recorte de las emisiones de París en diciembre. El mensaje se antoja claro: sí se puede desligar el crecimiento económico de las emisiones de gases.

En los 40 años que la Agencia lleva recogiendo datos sobre las emisiones de dióxido de carbono solo 3 veces las emisiones se estabilizaron o bajaron en comparación con el año anterior y todas estuvieron asociadas con alguna crisis económica mundial: comienzos de los 80, 1992 y 2009. En 2014, por el contrario, la economía global creció 3%.

La Agencia entregará el reporte completo en junio, en Londres.