Hallan estrellas jugando con un hula-hula

Que aún lo usen los niños es normal. Que algunos adultos que hacen ejercicio, también. ¿Pero una estrella? Sí, una estrella que usa un hula-hula.

Astrónomos que usaron el telescopio espacial Spitzer captaron un sistema estelar que parpadea cada 93 días. Denominado YLW 16A, este sistema consiste de tres estrellas en desarrollo, dos de los cuales están rodeados por un disco de material que quedó tras el proceso de formación estelar.

Como las dos estrellas internar giran una alrededor de la otra, se escapan del disco que las rodea como un hula-hula. El aro parece estar desalineado del par central,, quizás por la interferencia orbital que causa desde la periferia la tercera estrella del sistema.

Este grupo pasa por fases de brillo mayor y menor, con la tercera estrella jugando a las escondidas cuando el disco inclinado las rodea. Se estima que ese disco podría dar paso a la formación de planetas y otros cuerpos.

YLW 16A es el cuarto ejemplo de un sistema estelar que parpadea de esa manera y el segundo en la misma región hacia la constelación de Rho Ofiuco, lo que sugiere que podría ser más común de lo creído.

Estos sistemas ofrecen la posibilidad de estudiar la formación de los planetas.

El estudio aparecerá publicado en Astronomy & Astrophysics.

En la imagen, dibujo del sistema estelar con el hula-hula. Cortesía Nasa-JPL/Caltech

Mis 10 noticias científicas de la semana (2-8)

1. Con solo pensarlo ¡vuelas!

Investigadores de la Universidad de Minnesota encabezados por Bin He informaron un gran avance hacia la manipulación de objetos con la mente: varios estudiantes pudieron, gracias a una especie de casco con 64 electrodos, hacer volar un quatricóptero y dirigirlo hacia distintos puntos de un gimnasio en la Facultd de Ingeniería. El aparato no estaba conectado con los electrodos. Las ‘señales mentales’ fueron enviadas vía WiFi. El adelanto es un paso para que personas tetrapléjicas puedan ganar autonomía. En estudios previos de otros grupos voluntarios habían movido brazos robóticos y cursores en una pantalla, pero mediante una complicada red de electrodos y alambres.

2. ¡Diga wiski!

Astrónomos que usaron el Very Large Telescope de ESO en los Andes chilenos fotografiaron un planeta a 300 años luz alrededor de la estrella joven HD 95086, cuerpo 4 a 5 veces mayor que Júpiter. El logro es que hasta ahora es el exoplaneta menos masivo observado de manera directa. Se encuentra de su estrella a unas 56 veces la distancia Tierra-Sol (150 millones de kilómetros). La estrella es muy joven, de solo 10 a 17 millones de años, en comparación con el Sol que tiene cerca de 4.600 millones de años. Todo un logro.

3. Nuestro tatara-tatara-tatarabuelo

No llamaría la atención saber que hace 55 millones de años merodeaba por lo que hoy es China un pequeño animal tipo ratón. Lo que sí es sorprendente es que ese es nuestro ancestro más antiguo, reveló un estudio publicado en Nature. Se trata de una criatura denominada Archicebus (antiguo mono). El esqueleto hallado ayuda a explicar las ramificaciones que se sucedieron en la base del árbol evolutivo de los primates. Eran animales que andaban por las copas de los árboles, unos pocos de millones de años después de la extinción de los dinosaurios. El Archicebus era ágil, pequeño y comía insectos.

4. Abracadabra ¡desaparecí los datos!

Si desea borrar un evento de su historial, no estaría lejos de lograrlo. Ingenieros eléctricos reportaron en Nature que usaron láseres para crear un ‘manto’ que puede ocultar comunicaciones en una especie de ‘hueco del tiempo’, de modo que pareciera que nunca fueron enviados. El método es el primero que puede borrar datos enviados a la velocidad vista en los sistemas de telecomunicaciones y abre la puerta a la transmisión de esquemas ultrasecretos, a la vez que podría proporcionar una forma mejor de blindar información del ruido de la corrupción. ¡Nunca existieron!

5. ¿Cómo así, cáncer en aquellos tiempos?

De hace 4.000 años más o menos se conocían casos de cáncer. Ahora se encontró un caso 30 veces más antiguo: ¡cáncer en un neandertal! Sí, un individuo que vivió en lo que hoy es Croacia hace unos 120.000 años. Una enfermedad que parece muy antigua, que hoy se achaca a problemas como la contaminación o los preservativos en los alimentos que no existían entonces. El cáncer se encontró en una costilla hallada entre 1899 y 1905 en una excavación en Kaprina, una cueva al norte del país donde se han hallado miles de restos de antiguos humanos. Un simple análisis a ojo reveló que en el hueso había un espacio donde hubo un cáncer, lo cual fue confirmado con imágenes de tomografía. El estudio apareció en Plos One.

6. El hambre todo lo puede

Cada quien hace lo que sea con un regalo, pero hay algunas formas extrañas, para nosotros, de disponer de ellos. Una de ellas corre por cuenta de la hembra del calamar cola de botella según un estudio publicado en Biology letters: durante el apareamiento, el macho coloca una bolsa con el esperma en la cavidad donde está la boca de la hembra. La mayoría de las veces el regalo temrina como ¡un comestible! Sí, una manera de proporcionar nutrientes para los huevos no fertilizados, con lo cual los machos estarían contribuyendo a la fertilización que haga otro macho, quién creyera. Tiempo perdido.

7. Desiertos poblados

No todo lo que parece solo lo está. El telescopio espacial Spitzer, que mira en infrarrojo, detectó un show estelar en regiones consideradas desiertas en la Vía Láctea, alejadas del atiborrado y convulsionado centro galáctico. En su afán por hacer un mapa de la galaxia, los astrónomos analizan diferentes regiones y han identificado unas 130 en las que aparecen chorros de material brotando de estrellas en su fase de juventud, como sucede con más de 30 estrellas hacia la constelación del Can Mayor.

8. Solo andaba de vacaciones

Una rana que se consideraba extinguida y que fue redescubierta en 2011 acaba de regresar al mundo de los vivos como un fósil viviente según un estudio en Nature Communications. De la rana pintada de Hula en Israel no se había sabido en 60 años hasta que un guardabosques la encontró en un pantano. Desde entocnes otros 11 ejemplares han sido descubiertos. Al analizarla se encontró que es una especie con rasgos muy primitivos, similar a fósiles de millones de años. Parece que es pariente de un grupo de anfibios que se extinguieron hace unos 15.000 años Los anfibios Latonia fueron comunes en Europa durante millones de años, pero ya no queda sino la rana de Hula.

9. Se les extravió el pene

La mayoría de las aves no tiene pene. Machos y hembras se unen frotando la cloaca para pasar el esperma, lo que se llama el beso cloacal. Algunas como los patos y gansos sí lo poseen. Científicos reportaron en Current Biology la causa de la desaparición de ese apéndice: se trata de un gen, Bmp4, fundamental para que el falo se desarrolle. Ese gen tiene además un papel activo en el desarrollo de rasgos como pico y plumas. Para los científicos, quizás la evolución favoreció formar otro rasgo, desapareciendo el pene.

10. Se fabrican cometas

Con el observatorio Alma, científicos observaron el sistema Oph-IRS 48 en la constelación del Ofiuco y detectaron una región de granos grandes de polvo que pueden crecer debido a la colisión, alcanzado el tamaño de un cometa. “Es probable que estemos mirando una fábrica de cometas dado que las condiciones son adecuadas para que las partículas alcancen ese tamaño”, dijo Nienke van der Marel, autor principal del estudio. Ese sistema se encuentra a unos 400 años luz de la Tierra.

Hallan el planeta más raro

Un mundo raro, pero bien extraño, fue encontrado gracias al telescopio espacial Hubble: una clase desconocida hasta ahora de planeta, lleno de agua oculta por una atmósfera gaseosa. Más pequeño que Urano, es mayor que la Tierra.

Se trata del planeta GJ 1214b, detectado por un grupo de astrónomos encabezado por Zachory Berta, del Harvard Smithsonian Center for Astrophysics.

“No es como ningún otro planeta que conozcamos. Una gran parte de su masa está compuesta de agua”, dijo.

El planeta fue detectado en 2009. Es una super Tierra con 2,7 veces el diámetro terrestre y 7 veces más peso. Orbita una estrella enana roja cada 38 horas a una distancia de 2 millones de kilómetros, con lo que su temperatura es de unos 230 grados centígrados.

En 2010, Jacob Bean y colegas, de aquel centro, reportaron la medición de la atmósfera de GJ 1214b, hallando que estaba compuesto más que todo de agua. Sus observaciones, sin embargo, podían explicarse por la presencia de un manto neblinoso.

Berta y colegas, incluido Derek Homeier, del ENS en Lión, Francia, usaron una de las cámaras del Hubble para estudiar el planeta cuando cruzara delante de su estrella madre. En ese tránsito, la luz de la estrella es filtrada a través de la atmósfera planetaria, entregando pistas sobre la mezcla de gases.

Fue así como detectaron que el manto que lo envuelve es de vapor.

Al conocer la masa y tamaño, se calcula su densidad, de solo 2 gramos por metro cúbico. El agua tiene una densidad de 1 gramo por metro cúbico, mientras la de la Tierra es de 5,5. Esto sugiere que ese mundo tiene más agua que nuestro planeta y es menos rocoso.

Se cree que el planeta debió formarse más lejos de su estrella y migró hacia el interior del sistema en algún momento de su historia.

GJ 1214b se encuentra en la constelación del Ofiuco a 40 años luz de nosotros, un gran candidato para ser estudiado en el futuro inmediato.

Dibujo cortesía Nasa-ESA-D. Aguilar (CfA)

Destapando una super Tierra

Qué tendrá una super Tierra que no tenga la Tierra? Lógico: el tamaño. Pero, ¿qué más?

Un grupo de astrónomos, incluyendo dos del programa Sagan de la Nasa, lograron la primera caracterización de la atmósfera de una super Tierra utilizando un telescopio basado en la superficie terrestre.

Una super Tierra es un planeta de hasta tres veces el tamaño de la Tierra y con un peso hasta 10 veces mayor.

El hallazgo se publicó en la revista Nature hoy y es un hito en la búsqueda de una atmósfera tipo Tierra que puede albergar vida como la conocemos.

El planeta, GJ 1214b, está cubierto con una delgada capa de vapor de agua o rodeado por una gruesa capa de nubes. Si lo último, tendría una composición helada. Si lo primero, sería rocoso o similar a Neptuno, aunque mucho más pequeño.

“Es la primera super Tierra con atmósfera”, dijo Jacob Bean, astrónomo. “Pero aún con estas mediciones no podemos decir de qué está compuesta”.

“Ese mundo es tímido y no nos está dejando ver su verdadera naturaleza”, agregó.

GJ 1214b, descubierto en diciembre de 2009, es 2,7 veces el tamaño de la Tierra y 6,5 veces más masivo. Se ha demostrado que tiene baja densidad para su tamaño, lo que condujo a pensar que era una especie de cuerpo sólido con atmósfera.

El planeta orbita muy de cerca su estrella, a una distancia de 0,014 veces la distancia Tierra-Sol. Por eso no debe tener ninguna clase de vida.

Se encuentra a unos 40 años luz, hacia la constelación del Ofiuco.

Dibujo cortesía Nasa