Producen ratones en platos petri: ¿y humanos?

Si quiere unos bonitos ratones bebés no necesita una pareja de ratones adultos. Comience por un plato petri. Sí: luego de crear ratoncitos normales el año pasado mediante espermatozoides derivados de células madre, un equipo de científicos de Kyoto University logró lo mismo pero con óvulos creados en la misma forma, un avance que quizás podría ayudar en el futuro a parejas infértiles.

“Es un logro significativo que creo tendrá un impacto sostenido y duradero en el campo de la biología reproductiva y la genética”, indicó Amanda Clark, bióloga de células madre en la Universidad de California en Los Ángeles, citada por Science.

En ambos casos las células madre fueron embriónicas y células madre pluripotentes inducidas. Estas últimas son tomadas de embriones y las primeras son células de tejido adulto reprogramadas para actuar como células madre. En teoría ambas pueden producir todos los tipos de células del cuerpo, pero ha sido muy difícil convertirlas en células germinales, precursoras de espermatozoides y óvulos.

El grupo de Kyoto, encabezado por Mtitinori Saitou, encontró un modo que parece funcionar bien.

“Es remarcable que uno pueda producir oocitos capaces de alcanzar un desarrollo completo con las células madre embriónicas”, según Davor Solter, del Institute of Medical Biology en Singapur.

Para Clark el impacto inmediato será sobre la comprensión de los mecanismos moleculares involucrados en formar células germinales. Con un poco más de progreso, en palabras de Saitou, en el entendimiento de las complejas interacciones involucradas podrían allanar aún más el proceso.

Si se aplicara el avance en humanos, podría llevar a crear oocitos (célula germinal femenina que participa en la reproducción-óvulo inmaduro) de las células madres pluripotentes inducidas tomadas de mujeres infértiles. Pero para eso habrá que resolver tanto aspectos técnicos como… éticos, según Saitou.

Llevado al extremo, se podrían producir embriones humanos de líneas celulares y muestras de tejidos: humanos sin padres. Un tema biológico, ético y legal de serias implicaciones.

Crean ovario artificial que madura óvulos

El laboratorio no es clandestino. Ni forma parte de una película de terror en donde alocados científicos planean apoderarse del mundo.
Investigadores del Women & Infants Hospital en Brown University inventaron el primer ovario humano artificial, un avance que provee un medio poderoso para investigaciones de infertilidad y para pacientes con tratamiento por cáncer.
El órgano, creado en laboratorio, ha sido empleado para madurar oocitos humanos.
Sandra Carson, profesora de Obstetricia y Ginecología en el Warren Alpert Medical School de esa universidad y directora de la División de Endocrinología Reproductiva e Infertilidad en el Women & Infants informó que “un ovario está compuesto de tres tipos principales de células y es la primera vez que alguien ha creado una estructura de tejidos en 3D con esa tripleta.
El desarrollo fue presentado en el Journal of Assisted Reproduction and Genetics.
El ovario no sólo provee un laboratorio vivo para investigar cómo trabajan los ovarios sanos, sino que servirían para ver cómo problemas como la exposición a toxinas y otros químicos pueden interrumpir la maduración del óvulo y la salud.
El ovario artificial podría jugar un rol en preservar la fertilidad de las mujeres con tratamiento de cáncer en el futuro, opinó Stephan Krotz, doctor en fertilidad en Houston, autor líder del estudio y antiguo miembro del laboratorio de Carson..
Los óvulos inmaduros podrían ser salvados y congelados antes de la quimioterapia o la radiación, y madurados luego en el ovario artificial.
Lo que hace este ovario un tejido funcional y no un cultivo de células, es que tiene los tres tipos de células en un arreglo en 3D similar a un ovario real en el cuerpo.
Los medios para desarrollarlo fue inventada en el laboratorio de Jeffrey Morgan, profesor de Ciencias Médicas e Ingeniería. Sus platos Petri 3D están hechos de un gel de azarosa moldeable que provee un patrón de desarrollo para alentar a las células a disponerse en formas específicas.
Para crear el ovario, los científicos formaron dispositivos de células teca, uno de los dos tipos claves del ovario, donados por mujeres en edad reproductiva (25-46 años) en el hospital. Luego de que esas células crecieron, grupos esféricos de células de granulosa donadas fueron insertadas en agujeros del arreglo junto a óvulos humanos. En un apr de días, las células teca cubrieron la granulosa y los óvulos, imitando un ovario real.
El gran examen, sin embargo, era ver si la estructura podía funcionar como un ovario para madurar óvulos, lo que se demostró en experimentos subsiguientes.
En la foto, arriba, células teca envuelven las esferas de granulosa. Abajo, el tejido 48 horas después (izquierda) y luego de cinco días. Cortesía Carson Lab.