Marte se volvió retrógrado

El retrógrado Marte. Sí el planeta rojo, el más ansiado por los humanos, entró el martes pasado en su etapa retrógrada, es decir que se mueve hacia el oeste en frente de las estrellas al fondo.

Si se mirara desde arriba al Sistema Solar, se vería que la Tierra, Marte y los demás planetas se mueven hacia el Este alrededor del Sol. Pero por estos dos meses, hasta abril, Marte parecerá moverse hacia el oeste (retrógrado).

Esta situación se vive cada dos años. A comienzos de marzo, la Tierra estará entre el planeta rojo y el Sol, siendo el punto más cercano entre los dos planetas. Por eso Marte aparecerá en su momento más brillante de todo el año.

Por esta época, ese planeta aparece por oriente y cada vez lo hará más temprano. A comienzos de marzo no estará presente en las noches sino que se verá un rato poco después de anochecer y un poco antes de amanecer.

La fase retrógrada se extenderá hasta el 15 de abril. Este movimiento retrógrado se da cuando la Tierra, en su órbita más pequeña alrededor del Sol, se empareja con Marte, el planeta más próximo hacia afuera de la Tierra y el Sol. Nuestro planeta actúa como un auto de carreras en el carril interior que aventaja un auto más lento en un carril externo. Eso crea la sensación de que Marte se devuelve en su órbita, lo que en realidad no sucede.

Marte se encuentra hoy a unos 122,5 millones de kilómetros de la Tierra (el Sol está a 150 millones de kilómetros de nosotros). A comienzos de marzo estará a solo 100 millones de kilómetros.

Pese a su cercanía solo se verá como un punto en el cielo, nunca como dicen algunos mensajes electrónicos que se convertirá en una segunda Luna.

Foto cortesía Nasa

¿Qué hacen unas mellizas en la Luna?

Casi a las 18 horas del primer domingo de 2012, la segunda de las mellizas sondas Grail se insertó en órbita alrededor de la Luna, situándose en una órbita casi elíptica cerca al polo con un periodo orbital de unas 11,5 horas.

En las próximas semanas se ejecutarán maniobras para insertarlas en un periodo de 2 horas. Y al comienzo de las operaciones científicas se encontrarán en una órbita cercana al polo, casi circular a una altura de unos 55 kilómetros sobre la superficie.

Durante la misión, las dos naves transmitirán señales de radio definiendo con precisión la distancia entre ellas. Mientras vuelen sobre áreas de mayor o menor gravedad provocada por rasgos visibles como montañas y cráteres, y masas ocultas debajo de la superficie lunar, la distancia entre las dos naves variará ligeramente.

La información será traducida en un mapa de alta resolución del campo gravitacional de la Luna. Esos datos les permitirán a los científicos entender qué hay debajo de la superficie, con lo que crecerá el conocimiento de cómo la Tierra y sus vecinos rocosos del Sistema Solar interior llegaron a ser la diversidad de astros que son hoy.

Cada nace carga una pequeña cámara con el único propósito educativo y de enriquecimiento público.

La misión científica durará 82 días.

Dibujo cortesía Nasa

Apareció un planeta fantasma

Astrónomos se hallan sorprendidos por un planeta fantasma que hace de las suyas y aunque no se ha aparecido a nadie, se sabe que allí está.

Imagínese que el péndulo de su reloj de sala se mueve de manera regular como uno esperaría, pero cada tanto se demora más en regresar hacia el otro lado: ¿un fantasma?

La sonda Kepler de la Nasa detectó un planeta que alternadamente aparece un poco tarde o un poco temprano en su órbita, debido a que un mundo invisible lo está jalando, dijeron científicos.

Es la primera vez que se detecta otro planeta, que no ha sido visto aún, de esta manera.

“Este planeta invisible se hace sentir por su influencia sobre el planeta que sí podemos ver”, según Sarah Ballard, del Harvard Smithsonian Center for Astrophysicis, astrónoma que encabezó un estudio que será publicado en The Astrophysical Journal.

“Es como si alguien jugara con usted, tocando el timbre de la puerta y luego corriera. Usted sabe que hubo alguien allí, aunque no ve a nadie afuera”.

Los dos exoplanetas, el observado y el fantasma o invisible, orbitan la estrella Kepler-19, parecida al Sol, a 650 años luz de la Tierra en dirección a la constelación de la Lira. De magnitud 12, puede ser observada con telescopios pequeños.

El primer planeta, Kepler-19b, pasa cada 9 días y 7 horas al frente de su estrella, vistos desde el ángulo del Kepler. Orbita su sol a una distancia de 13,5 millones de kilómetros, haciéndolo muy caliente. El diámetro del planeta es de 29.000 kilómetros, algo más del doble de la Tierra, una especie de mini Neptuno. Su masa y composición permanecen desconocidas.

Hasta ahora los astrónomos tampoco conocen más datos del planeta Kepler-19c, solo que allí está alterando la órbita de Kepler-19b. Su peso debe ser poco para alterar el movimiento de su estrella de modo que su masa pudiera ser medida. Kepler no ha detectado que pase frente a la estrella, por lo que su órbita debe estar inclinada con respecto a la de Kepler-19b.

Por ahora, sin esperanzas de hallar el fantasma.

Dibujo cortesía David Aguilar, CfA

Un troyano está cerca a la Tierra

Un troyano nos sigue. Sí, eso es lo que se dice.

El explorador Wise de la Nasa (Wide-field Infrared Survey Explorer) descubrió el primer troyano alrededor de la Tierra.

Los troyanos son asteroides que comparten órbita con un planeta cerca de puntos estables al frente o detrás. Como siempre se encuentran por delante o atrás, nunca habrá riesgo de colisión.

En nuestro Sistema Solar, los troyanos también comparten órbitas con Neptuno, Marte y Júpiter. Y dos de las lunas de Saturno la comparten con troyanos también.

Los científicos habían predicho que la Tierra debería compartirla con esta clase de asteroides, pero había sido difícil hallarlos dado que son relativamente pequeños y aparecen cerca del Sol desde el punto de vista de la Tierra.

“Estos asteroides viven más que todo en la luz del día, lo que hace difícil verlos”, dijo Martin Connors, de Athabasca University en Canadá, autor principal de un estudio que apareció esta semana en Nature.

“Finalmente encontramos un objeto porque sigue una órbita inusual que lo lleva más lejos del Sol de lo que es usual en los troyanos”.

La búsqueda de troyanos por el grupo resultó en dos candidatos. Uno es 2010 TK7, confirmado por el telescopio en Mauna Kea (Hawai). Mide unos 300 metros de diámetro. Posee una extraña órbita que traza un movimiento complejo cerca de un punto estable en el plano de la órbita de la Tierra, aunque también se mueve por encima y por debajo del plano. Se encuentra a unos 80 millones de kilómetros de distancia de nosotros.

Las mediciones sugieren que al menos en los próximos 100 años no se acercará a menos de 24 millones de kilómetros.

“Es como si la Tierra siquiera al líder”, expresó Amy Mainzer, del JPL.

Un manojo de otros asteroides también tienen órbitas similares a la de la Tierra y podrían ser candidatos a una misión de exploración robótica. 2010 TK7 no es una buena elección porque anda a mucha velocidad por debajo o por encima del plano, lo que demandaría mucho combustible.

Foto cortesía Nasa.

A medianoche el hombre conquista un asteroide

Primero fueron unas vueltecitas alrededor del globo terráqueo. Luego la aventura se extendió a la Luna. Siguieron los planetas, de uno en uno. La odisea llega ya a las fronteras del espacio interestelar con dos naves. Después, se violaron algunos cometas. Lo que faltaba: un gran asteroide.

Este viernes a la medianoche, la sonda Dawn (Amanecer) se insertó en órbita alrededor de uno de los grandes cuerpos del cinturón de asteroides que yace confinado entre Marte y Júpiter: el asteroide Vespa.

La misión: estudiarlo durante un año antes de proseguir su viaje hacia otro gran asteroide: Ceres.

A medida que se acerca, las imágenes tomadas son más nítidas y dejan ver rasgos interesantes de la superficie del cuerpo. La que acompaña esta nota fue tomada a 41.000 kilómetros de distancia.

Cuando ingrese a la órbita, estará a unos 16.000 kilómetros de Vesta. En ese momento el asteroide se encontrará a unos 188 millones de kilómetros de la Tierra.

“Nos ha tomado casi cuatro años llegar a este punto”, dijo Robert Mase, director del proyecto Dawn para la Nasa. “Los últimos chequeos indican que todo anda bien”.

Tras su inserción en órbita, este sábado hacia las 13:30 horas colombianas se establecerá comunicación con la sonda para verificar su estado.

Durante estos años, los ingenieros han tenido una tarea no tan dura afinando la trayectoria de Dawn. A diferencia de otras misiones, en las que se realizan dramáticos encendidos de los motores para situar una nave alrededor de un planeta, en esta ocasión, Dawn se someterá suavemente a la gravedad del asteroide, que lo capturará con delicadeza. Pero hasta que la sonda se acerque a Vesta y efectúe mediciones exactas, la masa y la gravedad del asteroide serán sólo estimados, por lo que el equipo de la misión requerirá unos días para refinar el exacto momento de la captura en órbita.

Dawn fue lanzada en septiembre de 2007 y en julio de 2012 dejará Vesta para encaminarse a su segundo objetivo: Ceres.

Vesta es el segundo objeto con más masa del cinturón de asteroides y tercero en tamaño, con un diámetro de unos 530 kilómetros. Hace cerca de 1.000 millones de años perdió parte de su masa en un gran choque y se considera que algunos de los fragmentos desprendidos han llegado a la Tierra.

Foto cortesía Nasa

Homenaje a Neptuno: la estrella que era planeta

Hoy miércoles Neptuno llegó a la misma posición del espacio en la que estaba hace exactamente 165 años, cuando fue descubierto. Y para conmemorar tal acontecimiento, el telescopio espacial Hubble tomó varias imágenes del lejano planeta.

Este gran cuerpo azul-verdoso es el planeta más lejano del Sistema Solar y fue descubierto por el astrónomo Johan Galle el 23 de septiembre de 1846. En ese momento, se dobló el tamaño del Sistema Solar.

Neptuno se encuentra a 4.500 millones de kilómetros del Sol, 30 veces más lejos que la Tierra y completa una órbita cada 165 años más o menos.

Las fotos del Hubble fueron tomadas durante el periodo de rotación del planeta, de casi 16 horas, el 25 y 26 de junio pasado.

Las fotos dejan ver que tiene más nubes que hace pocos años, cuando la mayoría estaban en el hemisferio sur. Se aprecian nubes altas en ambos hemisferios.

Neptuno experimenta estaciones, como la Tierra dada su inclinación de 29 grados, pero en ese mundo cada estación no dura tres meses sino ¡40 años!

En estos momentos es verano en el sur e invierno en el norte.

La absorción de la luz roja por el metano en la atmósfera le concede al planeta su color agua distintivo. Las nubes aparecen rosadas porque están reflejando cerca de la luz infrarroja.

Neptuno fue hallado en su momento gracias a Urano, el séptimo planeta desde el Sol. William Herschel y su hermana Carolina lo encontraron en 1781, 55 años antes que fuera ubicado Neptuno. Herschel notó que la órbita de Urano no cuadraba con la teoría de la gravedad de Newton. En 1821, al estudiar Urano el astrónomo francés Alexis Bouvard especuló que otro planeta lo estaba jalado, alterando su movimiento.

Veinte años después, Urbain Le Verrier, francés, y el inglés Couch Adams, matemáticos y astrónomos, predijeron de manera independiente la ubicación del misterioso planeta. Le Verrier envió su predicción al alemán John Galle, del Observatorio de Berlín, quien en el curso de dos noches seguidas en 1846 encontró a Neptuno a menos de un grado de la posición estimada por Le Verrier.

Galle no fue el primero en verlo, pese a todo. En diciembre de 1612 mientras observaba Júpiter y sus lunas con su telescopio, Galileo Galilei anotó a Neptuno en su cuaderno, pero… como una estrella. En enero de 1613 advirtió que esa estrella parecía haberse movido en relación con las otras estrellas, pero nunca identificó ese objeto como un planeta.

Neptuno no se puede ver a simple vista. Se requiere unos binoculares o un pequeño telescopio. Se halla ahora en Acuario, cerca a los límites con Capricornio.

Foto cortesía Hubble.

Un asteroide cansón: 250.000 años detrás de la Tierra

A nadie le gusta. No nos creamos tan indiferentes. ¿Quién se siente bien cuando alguien lo sigue todo el tiempo?

Astrónomos del Armagh Observatory en Irlanda del Norte descubrieron que un asteroide hallado hace poco ¡ha estado siguiendo la Tierra durante 250.000 años! Puede, entonces, estar íntimamente ligado con el origen de nuestro planeta.

Dos meses después de haber sido detectado por el satélite de infrarrojos Wise, lanzado en 2009 por la Nasa, el objeto llamó la atención de los científicos Apostolos Christou y David Asher. “Su distancia promedio al Sol es idéntica a la de la Tierra”, dijo Christou. “Pero lo que realmente me impresionó es cómo su órbita era parecida a la de la Tierra”. La mayoría de los asteroides cercanos (NEA en inglés) tienen una órbita muy excéntrica o en forma de huevo, órbitas que los traen cerca del Sistema Solar interior. Pero el nuevo objeto, llamado 2010 S016, es distinto. Su órbita es casi circular, por lo que no puede acercarse a ningún otro planeta diferente a la Tierra.

Los científicos se dieron a la tarea de investigar cuán estable era esa órbita. Encontraron entre otras, si pudiera llamarse así, que ese asteroide le tiene pánico a la Tierra. Es terrofobo: nunca se acerca a menos de 50 veces la distancia Tierra-Luna (de unos 380.000 kilómetros).

En la actualidad, se conoce la existencia de otros dos compañeros de la Tierra, pero a diferencia de 2010 S016 la siguen sólo unos miles de años para luego moverse a órbitas diferentes.

El nuevo asteroide tiene un diámetro entre 200 y 400 metros, siendo el más grande de los tres que siguen hoy al planeta.

Conociendo de Astronomía, con un telescopio profesional de tamaño medio se puede ubicar: permanece como un objeto al caer la tarde y así se mantendrá por muchos años.

El análisis dejó ver que surgió con la Tierra hace 4.500 millones de años y es parte de un grupo de objetos remanentes que la teoría predice pero que no han sido observados.

Nave confirma teorías de Einstein

Como el buen vino: mientras más añejo, mejor. Pasan y pasan los años y las teorías de la Relatividad de Albert Einstein resisten toda clase de pruebas.

La sonda Gravity de la Nasa fue lanzada al espacio en 2004 con el fin de verificar algunas predicciones de aquellas leyes y… ¡las acaba de confirmar!

La nave, dotada con giroscopios ultraprecisos, midió la curvatura del espacio y el tiempo alrededor de un cuerpo gravitatorio y además cuánto un objeto giratorio jala el espacio y el tiempo mientras rota.

La sonda determinó los dos efectos con una precisión sin precedentes al escrutar una sola estrella, IM Pegasi, mientras giraba en órbita polar alrededor de la Tierra. Si la gravedad no afectara el espacio y el tiempo, los giroscopios señalarían en la misma dirección siempre estando en órbita, pero al confirmar esas teorías, los aparatos experimentaron cambios medibles en la dirección de su giro, mientras la gravedad de la Tierra los jalaba.

El hallazgo fue presentado online en el journal Physical Review Letters.

“Imagine la Tierra como si estuviera inmersa en miel. A medida que el planeta rotara, la miel alrededor se movería con ella, y es lo mismo con el espacio y el tiempo”, dijo Francis Everitt, principal investigador de Gravity en la Universidad de Stanford.

“Los resultados de la misión tendrán impacto de largo plazo en el trabajo de los físicos teóricos”, según Bill Danchi, del programa de Astrofísica de la Nasa en Washington.

La sonda completó la recolección de datos en diciembre pasado y quedó en desuso.

Para retar las teorías de Einstein, habrá que dispone en el futuro de equipos mucho más precisos. Por ahora, salen airosas, casi 100 años después.

Habrá superluna este sábado 19

Este sábado, el mundo apreciará algo que no todos conocen, que asusta a muchos pero que casi nadie notará: Será noche de superluna. Sí, como se lee, superluna o Superluna, si quiere en mayúsculas.

Y alrededor de este acontecimiento, que se vive de tanto en tanto, se ha tejido toda suerte de leyendas.

El sábado habrá Luna llena. Y el satélite natural de la Tierra estará en su perigeo, el punto más cercano a nosotros. El caso es que se juntan varias coincidencias: Luna llena, perigeo y además, el perigeo más extremo en 18 años, si puede llamarse así. “Ocurre cada 18 años o algo así”, según Geoff Chester, del Observatorio Naval de Estados Unidos en Washington.

Las Lunas llenas varían en tamaño debido a la forma oval de la órbita lunar. Es una elipse, con un lado cerca de 50.000 kilómetros más cerca de la Tierra. En el perigeo, la Luna luce un 14 por ciento mayor y un 30 por ciento más brillante que aquellas que se dan durante el apogeo.

“La Luna llena del 19 se presenta a menos de una hora del máximo punto del perigeo”, dijo Chester. Y eso no se da todos los días.

Esta situación, como otras relacionadas con astros, se presta para toda suerte de conjeturas y para difundir historias poco ciertas.

Se dice, por ejemplo, que el sábado habrá grandes mareas y que la personalidad de las personas se trastornará. Puras tonterías. ¿Notó algo durante la superluna de marzo de 1983 y la casi superluna de 2008? ¿Cierto que no? Entonces, sólo busque mirar la Luna el sábado hacia als 6 de la tarde, en todo el horizonte.

Estamos 5 millones de kms más cerca al Sol

Para quienes creen que todo es estático. ¿Saben? La tierra estuvo este lunes 3 en su perihelio, el punto más cercano al sol en su recorrido anual. Estuvo unos 5 millones de kilómetros menos lejos de la estrella. Y aunque parece mucho, no lo es tanto. Podríamos recordar que l Luna se encuentra a solo unos 380.000 kilómetros de nosotros.

Hay un dato curioso e interesante: aunque el perihelio no tiene nada que ver con las estaciones, sí afecta su duración, de acuerdo con una nota que trae EarthSky.

Cuando la Tierra está cerca del Sol, como en los primeros días de enero, se mueve más rápido. Hoy, por ejemplo, avanza a unos 30,3 kilómetros por segundo. ¡Como para marearnos!

Se mueve un kilómetro por segundo más rápido que cuando está más lejos del Sol en julio. Entonces, el invierno del Hemisferio Norte -verano del Hemisferio Sur- es la estación más corta mientras el planeta se mueve rápido del solsticio de invierno en diciembre al equinoccio en marzo.

Todo esto se debe a la órbita de la Tierra, que es elíptica y por eso se producen variaciones en la duración de las estaciones. La distancia promedio Tierra-Sol es de unos 149,6 millones de kilómetros.