Sexo hasta el final

Que el sexo es salud hasta en la edad adulta parece cierto. Sí, con mesura pero con constancia. El sexo en las personas más viejas es no solo un aliciente sino que beneficia la salud. Y parece que más cuantos más orgasmos se tengan.

La sociedad debería tener una mejor actitud frente al sexo en las personas mayores por los beneficios que les reporta. Ese es el mensaje de una investigación presentada por David Weeks, de Royal Edinburgh Hospital, en la Conferencia Anual de la Sociedad Británica de Sicología de Personas Adultas en Colchester.

Para lucir más jóvenes hay que mantenerse activos y mantener una vida sexual placentera.

“Cuando la gente piensa del envejecimiento su pensamiento es conducido por estereotipos y mitos. Y los errores de esa clase generan sentimientos irracionales prohibitivos, haciendo las experiencias sexuales menos agradables para los miembros de la pareja”.

El investigador recordó que en un estudio sobre enfermedades cardíacas en 1997, el estudio Welsh, el riesgo de mortalidad era 50% menor en el grupo de hombres con mayor frecuencia de orgasmos, al menos dos por semana, en comparación con el grupo de menor frecuencia.

“La satisfacción sexual es un gran contribuyente de la calidad de vida, siendo tan importante como los compromisos religiosos y espirituales y otros factores morales, por lo que se debe promover una actitud más favorable hacia el sexo en las personas de edad”.

La sexualidad, dijo, no es prerrogativa de los jóvenes.

Del estudio no se suministró más información.

Hacia la excitación femenina

Hay asuntos que parecen tan obvios o que creemos tan claros, que no pensamos en lo que hay detrás. ¿Cómo se produce la estimulación sexual en las mujeres?
Mediante el nuevo prototipo de una droga, científicos descubrieron un poco más acerca de los mecanismos detrás de la excitación femenina, hallazgos publicados en el British Journal of Pharmacology.
Científicos con base en el laboratorio de Pfizer en Sandwich, Kent, encontraron que la estimulación eléctrica del nervio pélvico incremente el flujo de sangre a los genitales, efecto que aumenta si se suministra la droga denominada UK-414.495. Creen que esta droga actúa bloqueando el rompimiento de un mensajero químico interno que desempeña un rol clave en incrementar el flujo sanguíneo durante la excitación sexual.
Cuando las mujeres se excitan, el flujo de sangre aumenta en la vagina, labios y clítoris. Esto hace que los orgasmos aumenten y la vagina se relaje, y que a su vez se incremente la lubricación vaginal y la sensibilidad de los genitales.
El desorden de la excitación sexual femenina afecta a cerca del 40 por ciento de las mujeres, sin importar edad. Estas mujeres ven que sus órganos genitales no responden a la estimulación sexual y les es difícil excitarse, lo que les provoca incomodidad.
“Antes de este trabajo, sabíamos increíblemente poco de los procesos que controlan todos esos cambios”, dijo Chris Wayman, del equipo investigador. “Ahora estamos comenzando a establecer los caminos involucrados en la excitación sexual para ayudarles a las mujeres a superar aquel desorden”, agregó.