Mis 10 noticias de la semana (14-20)

1. Rumbo a lo desconocido

Observaciones con el Very Large Telescope permitieron detectar una nube de gas que está siendo estirada por el agujero negro en el centro de nuestra galaxia, el Sgr A (Sagitario A). La nube está siendo halada por la fuerza del agujero, pero la parte frontal está pasando por delante dijeron los investigadores. La cabeza de la tira se alarga por unos 160.000 millones de kilómetros alrededor del punto más cercano al agujero. No se sabe de dónde procede la nube pues no hay estrella en ese punto. En la foto, en colores la nube en tres años distintos.

2. Cero y van 14

Al analizar imágenes del Hubble de hace unos años, el astrónomo Mark Showalter encontró una nueva luna de Neptuno, no vista por la sonda Voyager 2 cuando pasó por allí en los años 80. Es pequeña, de unos 20 kilómetros, orbita a unos 105.000 kilómetros del planeta entre las lunas Larisa y Proteo.

3. Las playas marcianas

Un análisis del fotos de la misión MRO sugiere que Marte pudo haber tenido un gran océano en el hemisferio norte. Allí parece haber rasgos que semejan un delta por el que debió fluir el agua hacia esa masa de agua en la región de Aerolis Dorsa. El supuesto delta no presenta bordes, lo que sugiere que el agua drenaba a ese gran océano de unos 100.000 kilómetros cuadrados. El estudio fue hecho por científicos del Instituto de Tecnología de California.

4. Silenciando el Down

La inserción de un gen puede silenciar la copia extra del cromosoma 21 que causa el síndrome de Down según un estudio publicado en Nature. El método podría ayudar a identificar caminos celulares detrás de los síntomas del trastorno y a diseñar tratamientos. “Es una estrategia que se puede aplicar de varias maneras y creo que puede ser útil ahora”, dijo Jeanne Lawrence, de la Universidad de Massachusetts en Worcester, cabeza del estudio.

5. Todo el oro del mundo junto

Admirado por casi todos, el oro no es un producto de la Tierra. No se crea. Un nuevo estudio aporta luces sobre el origen del considerado vil metal: todo el oro del universo surge durante colosales explosiones cósmicas, en el choque de dos pesadas estrellas de neutrones. En el interior de las estrellas surgen otros elementos, como el hierro, pero no el oro. Las estrellas de neutrones son núcleos de estrellas que explotaron como supernovas. En la colisión se producen las más poderosas explosiones conocidas, las de rayos gamma, en las que se deben crear varios elementos pesados, revelaron investigadores del Center for Astrophysics.

6. Una naricita bien grande

Hace unos 75 millones de años por el planeta pisaba fuerte un triceratops narizón y cornudo, mucho más que otros de sus familiares. Eso reveló la reconstrucción tras el hallazgo de un fósil en lo que hoy es el desierto de Utah, reportada en Proceedings of the Royal Society B. Era herbívoro y pesaba unas 2,5 toneladas. Un monstrico.

7. Dos son compañía

Astrónomos del grupo de Física y Astrofísica Computacional de la Universidad de Antioquia y de las Universidades de Texas en El Paso y del estado de Nuevo México, descubrieron un mecanismo físico que haría que los sistemas estelares binarios fueran más hospitalarios para albergar planetas donde se desarrollase la vida. El hallazgo implicaría modificar las estimaciones sobre el número de planetas potencialmente habitables en la galaxia.

8. Los gordos son mis genes

Un estudio publicado en Science reveló que investigadores del Boston Children’s Hospital identificaron una causa genética de la obesidad que aunque rara genera inquietudes sobre la ganancia de peso y el uso de la energía en la población obesa. En un estudio con ratones se encontró una mutación por medio de la cual ganaban peso aunque comían cantidades normales de alimentos.

9. Cuchillo cortacánceres

Uno de los problemas de las cirugías de cáncer es cortar de modo que se retiren todas las células cancerosas. No es fácil. Alguna que quede y el problema persistirá. Científicos encabezados por el húngaro Zoltán Takáts del Imperial College London desarrollaron un bisturí que ‘puede oler’ en el momento del corte y detectar si las células son sanas o cancerosas, se reveló en Science Translational Medicine.

10. Mi chimpa no olvida

Una de las características de los humanos es que recordamos eventos que nos sucedieron varios años atrás, evocados de repente ante un estímulo sensorial como un olor o un sabor. Esta condición se creía exclusiva, pero un estudio en Current Biology sugiere que chimpancés y orangutanes tienen similar capacidad. En pruebas de laboratorio ambas especies fueron capaces de recordar un evento de búsqueda de herramientas experimentado solo 4 veces hacía 3 años y un evento de dos semanas antes, dijeron los investigadores.

Curiosity encontró oro en Marte

Aunque no ha encontrado señales de compuestos orgánicos y tampoco rastros de actividad biológica alguna, la Nasa confirmó ayer tarde en rueda de prensa que el robot Curiosity encontró un gran yacimiento de oro en Marte.

El explorador, el más sofisticado robot construido por el hombre para la exploración planetaria, se encuentra en el cráter Gale en suelo marciano, en donde con su brazo robótico ha excavado en el suelo en busca de elementos de interés para la ciencia.

En el segundo análisis hecho por su pequeño laboratorio, el robot descubrió un mineral que no se esperaba existiese en el llamado planeta rojo.

A raíz del hallazgo, realizado a comienzos de mes, los científicos de la agencia espacial norteamericana procedieron a examinar una y otra vez los datos transmitidos por Curiosity, para evitar cualquier posible error.

Cuando hubo verificación total, la agencia decidió convocar a rueda de prensa, la que se cumplió anoche en las instalaciones del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, centro que maneja la misión.

Medios periodísticas y científicos comenzaron a especular, creyendo que la inesperada citación se debía al hallazgo de alguna huella biológica.

Ayer al atardecer (9 p.m. hora colombiana), los directores científicos de la misión del Mars Science Laboratory Project informaron que el robot había encontrado una gran veta de oro, lo que se deduce luego de estimar el alto porcentaje del metal en una roca de 10 por 7 centímetros que pulverizó el brazo robótico con ayuda del rayo láser que porta.

La Nasa dijo que no cree que se llegue a explotar el mineral en ningún momento en el futuro, no solo por los costos, sino porque se trata de una inocentada.

¡Pásela por inocente!

Foto cortesía Nasa

La superviviencia del más brillante

Téngalo muy claro: no todo lo que brilla es oro, puede tratarse simplemente de bacteria buscando salir adelante en la vida. Y vaya que logra hacerlo de un modo muy particular.

Que criaturas marinas produzcan luz, un fenómeno llamado bioluminiscencia, no es nada raro. Algunas bacterias emiten una luz fija una vez han alcanzado cierto nivel de concentración (quorum sensing) en las partículas orgánicas de las aguas marinas. ¿Por qué?

En un artículo en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén descifraron el misterio del resplandor de esa bacteria. Tendría que ver, para ser simples, “con la superviviencia del más brillante”.

El estudio de Margarita Zarubin, Amatzia Genin, Shimshon Belkin y Michael Ionescu mostró que la luz emitida por la bacteria atrae depredadores, generalmente zooplancton, que ingiere la bacteria pero no puede digerirla. Esta continúa brillando dentro del zooplancton, que son atacados por sus propios depredadores, los peces, que los pueden ubicar con facilidad en la oscuridad.

Los científicos mostraron que los peces no son atraídos por el zooplancton que se ha tragado una bacteria modificada para no resplandecer.

Una investigación posterior de los peces nocturnos que se han alimentado de zooplancton reveló que la bacteria luminosa sobrevivió el paso a través del intestino del pez. “En lo que tiene que ver con la bacteria, su acceso al sistema digestivo del pez es como alcanzar el paraíso, un sitio seguro, lleno de nutrientes y también significa un medio de transporte hacia el océano abierto”, explicó Genin.

Pero, ¿si ingerir la bacteria es un peligro para el zooplancton que se convierte en objetivo de los peces, por qué lo hace?

El fenómeno del quorum sensing que regula la bioluminiscencia bacteriana puede explicarlo. El zooplancton sabe que una luz en el agua indica la presencia de rica materia orgánica en la que crece la bacteria.

“En el oscuro océano la cantidad de alimento es limitada, por lo que es valioso para el zooplancton tomar el riesgo de resplandecer al consumir el material con las bacterias, desde que el beneficio de hallar alimento es mayor que el peligro de exponerse a la relativamente escasa presencia de depredadores”, dijo Genin.

Foto de la bacteria, cultivada en platos petri.

El oro ayuda contra tumores cerebrales

Conscientes de que una cirugía de cerebro para extirpar un tumor podría desencadenar en serios problemas para el paciente, científicos se idearon una manera de marcarlos: con nanopartículas de oro.

Tanto es el peligro que entre médicos no es raro escuchar “no es una cirugía de cerebro” cuando se quiere restarle importancia a una intervención.

Para ayudar a los cirujanos en situaciones en las que requieren extrema precisión, investigadores del grupo del profesor Adam Wax en el Instituto de Fotónica Fitzpatrick y del Departamento de Ingeniería Biomédica de Duke University propusieron una manera de explotar las propiedades ópticas únicas de esas nanopartículas para distinguir un tumor cerebral del tejido sano que lo rodea, tejido por demás vital para el paciente.

Los hallazgos serán presentados la próxima semana en el encuentro anual de la Sociedad Óptica en California.

Las técnicas actuales para marcar los tumores del cerebro varían, pero todas cuentan con sus limitaciones, como la imposibilidad de poseer imágenes en tiempo real sin equipos grandes y costosos o la toxicidad y reducido ciclo de vida a ciertos marcadores.

Las nanopartículas de oro –tan pequeñas que 500 de ellas unidas cabrían en un cabello humano- podrían aportar una mejor forma de marcar el tejido tumoral dado que no son tóxicas y su producción es relativamente barata.

¿Cómo funciona? Los científicos sintetizaron nanopartículas de oro con forma de bastones o palos con distinta relación longitud-ancho. Las partículas de distinto tamaño presentan propiedades ópticas diferentes, de modo que al controlar el crecimiento de los nanobastones el equipo pudo ajustar las partículas para reflejar una frecuencia específica de luz.

Luego unieron esas partículas a anticuerpos que se unen a ciertas proteínas del factor receptor del crecimiento que se hallan en altas concentraciones fuera de las células cancerosas. Cuando los anticuerpos se adhieren a las células con cáncer, las nanopartículas de oro marcan su presencia.

El desarrollo fue probado en pedazos de tumores con tejido cerebral de ratón.

En la imagen se aprecian soluciones con las nanopartículas y las correspondientes imágenes fantasma. Cortesía Kevin Seekell.

Con qué se come el anti hipertritón

Como volver al comienzo de todo: un equipo internacional de científicos creó pro primera vez una partícula que se cree vivió inmediatamente después del comienzo del universo, el Big Bang, produciendo nuevas preguntas y respuestas sobre algunas de las leyes básicas de la Física. Crearon, ni más ni menos, una nueva forma de la materia.
Se trata del anti hipertritón, una partícula nunca vista antes, lográndolo tras colisionar núcleos de oro a velocidades extremadamente altas. El trabajo apareció publicado en Science Express.
Con el Colisionador de Iones del Laboratorio Brookhaven en Nueva York, se logró la colisión de partículas de oro a 299.000 kilómetros por segundo, casi la velocidad de la luz. Se hicieron más de 100 millones de colisiones para recoger los datos.
“Sabemos que algunas partículas de materia se formaron inmediatamente tras el Big Bang, pero se extinguían luego de una millonésima de segundo o algo así”, explicó Carl Gagliardi, del Texas A&M Cyclotron Institute, que participó en los experimentos.
Al acelerar el oro, que fue elegido por ser muy pesado, a altas velocidades, se pudieron replicar las condiciones justo después del Big Bang. ” Es como si se chocaran dos carros a alta velocidad, se tendría un montón de metal caliente”.
Gagliardi explicó que “a una temperatura de cerca de dos billones de grados, unas 100.000 veces más caliente que en el centro del Sol, fuimos capaces de producir una nueva forma de materia”.
A medida que esa forma de materia evoluciona, se expande, enfría y decae. Cuando lo hace, la mayoría se convierte en materia ordinaria, pero una gran cantidad se convierte en antimateria.
“Hallamos evidencia de partículas llamadas anti lambdas adheridas al anti núcleo. La anti lambda tiene un periodo de vida de menos de un milmillonésimo de segundo, que a escala nuclear, es una gran cantidad de tiempo. Nos da un marco para hacer una especie de tabla periódica de los elementos en 3D, de materia a antimateria. Nos da una nueva clase de materia para estudiar, una que pensamos debería ser una imagen especular de nuestro mundo, pero una gran pregunta es, ¿cuán preciso es ese espejo?
El Big Bang, es conocido, produjo iguales cantidades de materia y antimateria, pero con el paso del tiempo, algo alteró el balance para que existiera la vida, es la razón por la que hay más materia que antimateria hoy.
“Entonces, ¿qué es esto”, se preguntó el científico.
En la foto cedida por el Instituto se observan las colisiones.

Inventores sin título

Ventana en una iglesia

Nadie sabe para quién trabaja: Las ventanas de vidrio pintadas con oro purifican el aire cuando son iluminadas por la luz solar, descubrió un grupo de expertos de Queensland University of Technology.
Esas partículas, ionizadas por el Sol, son capaces de destruir contaminantes del aire como los químicos orgánicos volátiles, que provienen de los muebles, los tapetes y la pintura en buen estado. Son los que producen ese olor a nuevo, pero junto al monóxido de carbono y el metanol no son buenos para la salud, aún en pequeñas cantidades.
El profesor Zhu Huai Yong indicó que el campo electromagnético de la luz solar se empareja con las oscilaciones de las partículas de oro y crean una resonancia.
Esa técnica fue usada en el medioevo en las iglesias y ahora se descubre su utilidad, lo que convierte a aquellos artistas en los primeros nanotecnólogos sin saberlo.