Las palomas aprenden a leer

Foto Wikipedia

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Solo les falta hablar porque… leer ya saben las palomas.

Bueno, no exactamente, pero un estudio reveló que aprenden a distinguir palabras reales de otras que no lo son gracias al procesamiento visual de las combinaciones de letras.

La investigación demuestra que el desempeño de estas aves está a la par con el de los babuinos en este tipo de pruebas complejas. Así, es la primera vez que se identifican capacidades ‘ortográficas’ en una especie no primate.

Las palomas fueron entrenadas para picotear palabras en inglés de cuatro letras cuando aparecían en una pantalla o picotear un símbolo cuando las cuatro letras no dijeran nada, como ursp. Poco a poco se agregaban palabras a las cuatro palomas construyendo vocabularios de 26 a 58 palabras y cerca de 8000 no-palabras.

Para controlar que no memorizaran, introducían palabras que nunca les habían presentado.

Las palomas identificaron correctamente las nuevas palabras a una tasa mucho más allá del azar.

El estudio, de las Universidades de Otago en Nueva Zelanda y la alemana Ruhr, apareció en Proceedings ot the National Academy of Sciences.

10 noticias científicas de la semana

1. No es infidelidad… es una opción

Un artículo publicado en Biology letters indica que las personas caen naturalmente dentro de dos grupos: aquellos que desean una relación duradera y los que buscan encuentros casuales, sugiriendo que tanto la monogamia como la poligamia son naturales en los humanos. Tanto las mujeres como los hombres caen en los dos, aunque estos tienden más hacia los encuentros pasajeros.

2. Tres padres verdaderos

El Reino Unido se convirtió en el primer país en aprobar la donación de mitocondria que mediante la fertilización in vitro permitirá que nazcan niños sanos que de no haberse realizado el procedimiento podrían padecer enfermedades serias. En la técnica, la mitocondria anómala de la madre es remplazada por la de una donante. Así, los niños serán fruto de 3 padres. Falta solo la aprobación de la Cámara de los Lores.

3. Sé cuándo morirás

En un sorprendente hallazgo científicos encontraron que los patrones de la metilación están relacionados con la edad y que los estados de metilación que parecen más viejos pueden predecir cuándo vivirá la persona. La exactitud es alta y mayor que factores como el cigarrillo, la diabetes y la enfermedad cardíaca, según el estudio publicado en Genome Biology. La metilación son los cambios químicos en el ADN.

4. Espíritu antiinflamatorio

Las emociones positivas están asociadas con marcadores de buena salud reveló un estudio publicado en Emotion. En él se demostró que las emociones positivas, especialmente cuando nos sentimos tocados por la naturaleza, el arte y la espiritualidad reducen los niveles de las citoquinas disparadoras de la inflamación, esas proteínas que le dicen al sistema inmunitario que debe trabajar duro.

5. Tú nunca cambias

Científicos encontraron un microorganismo que no ha evolucionado en 2.000 millones de años, casi la mitad de la edad de la Tierra. Una situación que concuerda con lo expresado por Charles Darwin, pues para cambiar se requiere que el ambiente lo exija y a este no se lo ha exigido. El microorganismo fue hallado al occidente de Australia. El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

6. Música que habla

Ser músico paga con creces. Un entrenamiento musical en un instrumento antes de los 14 años y con duración de al menos una década, protegería al cerebro contra problemas asociados con el reconocimiento del habla en la edad adulta, reveló un estudio publicado en el Journal of Neuroscience en el que participaron 20 voluntarios.

7. Palomas poco despalomadas

Inteligentes las palomas. Un estudio publicado en Cognition revela que las palomas pueden categorizar objetos naturales y creados por el hombre y no solo unos pocos. En experimentos categorizaron 128 fotografías en 16 categorías, haciéndolo simultáneamente. Esto sugiere una similitud en la forma en la que las palomas aprenden el equivalente a las palabras y el modo en que lo hacen los niños.

8. Nacimiento tardío

Las primeras estrellas en el universo no se formaron unos 450 millones de años tras el Big Bang y la inflación subsiguiente sino 550 millones de años después, 100 millones más de lo estimado hasta ahora. Fue cuando la ‘edad oscura’ terminó con las estrellas que pudieron iniciar su formación y empezar a brillar y su luz comenzara a interactuar con el gas y más y más átomos regresaron a sus sus partículas básicas electrones y protones, una fase conocida como la reionización. El nuevo mapa fue posible gracias al satélite Planck de la ESA, que divulgó los datos.

9. Monos viajeros

Un estudio publicado en Science entregó luces sobre el origen de los monos suramericanos, que ha sido un misterio. Con base en 3 especies peruanas primitivas extinguidas se encontró una relación sólida con parientes africanos, sugiriendo que provinieron de allí al quedar aislados por el movimiento de placas tectónicas hace 65 millones de años. Los registros fósiles más antiguos en Sudamérica se tenían de hace 26 millones de años, mientras los nuevos son de hace 36 millones. Rompecabezas que cuadra.

10. El canario canta sus genes

Científicos del Max Planck Institute for Ornithology y el Max Planck Institute for Molecular Genetics descifraron el genoma del canario, esa ave esparcida hoy por el mundo, originaria de las islas Azores, Canarias y Madeira, que canta canciones estereotipadas en las condiciones de apareamiento y más versátiles en otras épocas. El trabajo ayudará a la investigación neurológica, de la cual esta ave ha sido objeto frecuente. El estudio apareció en Genome Biology.

Dos en una

Tiburoncito brillante

No mide más de 22 centímetros, es un tiburón, pero no comelón. Pero posee una característica única: resplandece bajo el agua, en las profundidades.

Ese inusual rasgo lo emplea no para ver sino para protegerse de los depredadores: es un camuflaje, dijeron científicos.

Este tiburón pigmeo (Squaliolus aliae) posee órganos que emiten luz, llamados fotóforos y aunque se había sugerido que los usaba para camuflaje, no se había probado.

Eso fue lo que hizo Julien Claes, de la Universidad católica de Louvain en Bélgica. El estudio aparece en The Journal of Experimental Biology.

El GPS de las palomas

Si hay algunos animales que no requieren Google Maps para orientarse esos son las palomas, las tortugas marinas, las langostas espinosas y las ratas del desierto (Heterocephalus glaber), pues han desarrollado su propio sistema GPS. Estos y otros requieren del campo magnético de la Tierra para orientarse y navegar.

Hasta ahora era desconocido cómo sus cerebros procesaban esta información.

Un grupo de científicos identificó en las palomas la fuente neural del sentido magnético: células que codifican tres factores claves, la dirección de un campo magnético, su intensidad y su polaridad (norte o sur).

El estudio fue publicado en Science y es un primer paso hacia la comprensión de cómo los animales, incluidos los humanos, computan los mapas en su cerebro.

Aves de ciudad son más inteligentes

Unas por otras: vivir en la ciudad hace las aves más inteligentes.

A pesar de que el ambiente urbano es más difícil en ciertos sentidos (se encuentra uno cantidad de aves atropelladas por autos), de la contaminación y el ruido (que se ha demostrado afecta el canto y el apareamiento), pues lidiar con todo eso hace crecer el cerebro.

El tamaño del cerebro es un factor determinante que predispone los animales para su establecimiento exitoso en las ciudades, reportaron científicos encabezados por Alexei A. Makhalov, de Uppsala (Suecia) y colegas, en un artículo en Biology letters.

Los investigadores demostraron que diferentes especies de pájaros paserinos que tuvieron éxito en colonizar 12 ciudades europeas pertenecen a linajes con cerebro más grande que aquellas especies que evitan entrar en zonas urbanas.

Los científicos analizaron 82 especies de paserinos de 22 familias. Aquellas que eran capaces de reproducirse en las zonas centrales de las ciudades fueron considerados casos exitosos, frente a los que sólo merodean por los alrededores.

El análisis incluyó el tamaño del cerebro. Este ha sido asociado con la capacidad de los animales de adaptarse a nuevas o cambiantes condiciones ambientales, así como a comportamiento innovadores, que pueden ser muy útiles en tales condiciones ambientales.

Las aves de menor cerebro, sugiere el estudio, están expuestas a un mayor riesgo en las áreas urbanizadas.

Los investigadores emplearon la relación cuerpo-cerebro, conocida como fracción de Cuvier, que ha sido muy utilizada como aproximación a la inteligencia de un organismo así no sea la más exacta (hay monos con una relación mejor que la humana, por ejemplo).

Aunque el estudio se hizo solo con paserinos, podría deducirse que otras aves también tendrían esa ventaja adaptativa. Así lo sugiere Tim De Chant en Per Square Mile. Es el caso de las palomas, que se encuentran en gran número en ambientes urbanos y que para muchos no son un buen ejemplo de inteligencia.

Hechos y situaciones curiosas

Pistola de células madres. Científicos inventaron una manera de tratar quemaduras y abrasiones de la piel mediante una bala. Una bala especial. Se trata de una pistola, una especie de jeringa estéril que libera células madre del propio paciente, generadas de piel sana, para reparar la piel afectada, según un informe en The Scientist. Qué curioso.

Salud al parque. Geof Godbey y Andrew Mowen, investigadores de Penn State encontraron que la inversión en parques y servicios recreativos tiene un efecto dramático en el mejoramiento de la salud y el bienestar de la comunidad, reduciendo de paso la presión sobre el sistema de salud. “Hay una fuerte relación entre cuánto dinero se invierte para proveer tales servicios y la cantidad de actividad física en la que la gente toma parte”, dijo Godbey. Al contrario;: una disminución en esa inversión, incide en el deterioro físico de los ciudadanos. Lógico. Y curioso.

La nariz. Parece loco, pero uno usa más una cavidad nasal que la otra. Cuando las palomas rastrean el camino a casa, la cavidad derecha de la nariz es más utilizada, según un estudio en el Journal of Experimental Biology. El grupo de científicos, que taparon una de las dos cavidades en las palomas y emplearon GPS, indica que también los humanos favorecemos la cavidad derecha para detectar y evaluar la intensidad de los olores, revelando una marcada asimetría olfativa. Bien curioso.

Ciencia comprometida. Aunque la intención de la mayoría es sana, algunos quieren acomodar los resultados. Bien: cerca de 100 papers científicos podrían ser retirados de la literatura dado que no recibieron la aprobación institucional requerida, según Retraction Watch. Para citar un caso, Joachim Boldt, antiguo jefe de anestesia en el Klinikum Ludwigshafen en Alemania, fue despedido el año pasado al crecer las sospechas sobre un paper en Anesthesia & Analgesia que se basó en una investigación que nunca se hizo. Preocupante. Y curioso.