Bonobos saben qué es un buen amigo

Aunque las emociones en animales eran palabras prohibidas hasta hace poco, cada vez hay mayores evidencias de ellas. En un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, científicos revelaron que los bonobos jóvenes (Pan paniscus) pueden establecer relaciones de amistad y expresar preocupaciones unos a otros, lo que respalda la idea de que los simios pueden tener habilidades sociales y emocionales avanzadas.

“La principal conclusión de nuestro estudio es que la regulación de emociones (el autocontrol, manejo de estados emocionales extremos) es esencial para una vida social plena”, dijo Frans de Waal. “Los individuos que son mejores en esto también son los que tienen más amigos y más empatía con ellos”.

De Waal y su colega Zanna Clay estudiaron el desarrollo de lo que llamaron competencia socio-emocional entre jóvenes bonobos en un santuario en la República Democrática del Congo, advirtiendo cómo los animales reaccionaban a eventos estresantes -bien si eran afectados o veían la incomodidad en otros. Los investigadores encontraron que consolaban individuos estresados mediante el contacto corporal, y aquellos criados por sus madres eran más dados a consolar a otros que aquellos que fueron adoptados.

“Los resultados señalan la relación entre el desarrollo de habilidades sociales y emocionales en nuestros parientes simios y la importancia del lazo madre-hijo en moldear la competencia socio-emocional”, escribieron los autores.

Unos simios nada egoístas

Que nos parecemos mucho a los chimpancés, pero estos no parecen ser muy generosos. Por eso se ha dicho que sólo los humanos comparten voluntariamente su alimento con otros. Bueno, se creía.
Un estudio con bonobos (Pan paniscus) u pariente cercano, encontró que a individuos a los que se les daba la posibilidad de monopolizar su comida o compartirla, preferían liberar un recipiente en un cuarto contiguo y comer juntos en ves de ingerir solo sus alimentos, demostraron Brian Hare (Duke University) y Suzy Kwetuenda (Lola ya Bonobo Sanctuary en Congo) en un reporte en la revista Current Biology.
Parece entonces que compartir la comida entre los bonobos no depende del parentesco con otro miembro ni del acoso que se pueda tener por otro bonobo, sugiriendo que la generosidad al compartir alimentos no es exclusiva de los humanos entre os grandes primates.