Mis 10 noticias científicas de la semana (25-31)

1. El primer polinizador

Sus últimos días fueron en lo que hoy se conoce como Messelt Pit. No fueron recientes, pues murió algo así como hace 47 millones de años. Y sin pensarlo, se constituye ahora en un valioso testimonio: el ave polinizadora más antigua conocida a la fecha. En su estómago bien preservado se encontraron distintas clases de polen. El hallazgo fue reportado en Biology letters. La evidencia más antigua de polinización era de hace 30 millones.

2. Qué animales para viajar

Científicos reportaron la migración más extensa en África: la realizan miles de cebras. A ocho de ellas se les colocaron collares con GPS, lo que permitió seguir el patrón de desplazamiento. Los científicos rastrearon dos años consecutivos de desplazamiento hacia y desde el río Chobe en Namibia y el Parque Nacional Nxai Pan en Bostwana. El estudio de World Wildlife Fund publicado en Oryx reveló que recorren 500 kilómetros.

3. No estrese su semen

El estrés sicológico es nocivo para semen y espermatozoides al afectarse su calidad en cuanto a concentración, apariencia y capacidad de fertilizar un óvulo. Eso demostraron científicos que presentaron sus hallazgos en Fertility and Sterility. Se encotnró que era más probable encontrar en hombres estresados bajas concentraciones de espermatozoides en el eyaculado y estos eran deformes o tenían menos movilidad.

4. El volcán fue habitable

Científicos analizando fotos de Marte dijeron que el volcán Arsia Mons pudo haber sido el hogar de los más recientes ambientes habitables en el planeta rojo. Mostraron que erupciones debajo de una capa de hielo pudieron haber creado muchas cantidades de agua líquida sobre la superficie hace cerca de 210 millones de años. Y donde hay agua podría haber vida. Su análisis apareció en Icarus.

5. Gas, pero mucho gas en la atmósfera

La Organización Meteorológica Mundial reveló que en abril se impuso un lamentable récord en el Hemisferio Norte: los niveles de dióxido de carbono (CO2) estuvieron en o sobre las 400 partes por millón. Ese gas es responsable en gran medida del calentamiento del planeta. Esas 400 ppm dicen que los niveles son 150% mayores a los que se tenían antes de la llamada revolución industrial. Se espera que los niveles en ese hemisferio y todo el planeta continúen al alza, pero los 400 son una voz de alarma para un planeta que se achicharra y derrite a la vez.

6. Los diamantes sí son eternos

Astrónomos de la Universidad Yale revelaron que los planetas de diamante deben ser mucho más comunes de lo creído hasta ahora. Esa clase de planetas extrasolares podrían contener enormes depósitos de grafito y diamantes y su aparente abundancia origina nuevas inquietudes acerca de las implicaciones de esos ambientes ricos en carbono. Estos planetas de diamante han sido sensación desde que en 2012 se publicó un estudio sugiriendo que 55 Cancri e era de diamante. Estos planetas tienen 2/3 de su masa en carbono. El nuevo estudio apareció en The Astrophysical Journal.

7. Taller de genes

Una técnica de reparación de genes podría mejorar los resultados de las terapias genéticas y fue descrita en Nature. En ella se editan genes de células madre humanas hematopoyéticas, que dan origen a todos los tipos de células sanguíneas. El potencial terapéutico de la edición del genoma se demostró en muestras de un paciente humano con una severa enfermedad de inmunodeficiencia heredada. La técnica ha sido buscada hace mucho y el grupo que reporta el avance logró superar algunos obstáculos que la frenaban.

8. El gran mapa de nuestras proteínas

Científicos presentaron en dos estudios borradores del mapa de proteínas humanas, el proteoma que describe todas las que componen un individuo, un avance con implicaciones en la investigación básica y biomédica. En uno de los borradores se presentaron 17.294 proteínas codificadas por los genes, mientras en el otro se ensambló evidencia de cerca de 18.000 genes incluyendo un núcleo de 10.000 a 12.000 proteínas expresadas en diferentes tejidos. Un buen logro. Se presentó en Nature.

9. Ayudar a niños pobres sí paga

Cuando a niños pobres se les incluye en programas de desarrollo, de adultos tienen mayores capacidades para obtener mejores ingresos, demostró un estudio publicado en Science, que se basó en un seguimiento de 20 años con niños de Jamaica y en el cual participó el Nobel James Heckman. El seguimiento se hizo a 127 niños. Aquellos que participaron en el programa tenían ingresos 25% superiores a los que no.

10. Los papás también la tienen

En un estudio presentado en Proceedings of the National Academy of Sciences se analizó la respuesta cerebral de papás que cuidaban de sus hijos, encontrándose que poseen una red neuronal paterna. El estudio se hizo con 89 padres por primera vez. En ellos se activaban la amígdala y el surco temporal superior, a diferencia de otros participantes en la investigación.

Lo pequeño también llena

Más y más investigaciones muestran que en comer de más la sicología juega un papel bien importante. Las costumbres, por ejemplo, parecen dominarnos a la hora de comer y de comer de más.

¿Cuánto chocolate debe usted comer para sentirse satisfecho? Mucho menos de la mitad de lo que se acostumbra, según un reciente estudio de Cornell University sobre los llamados antojos o snacks.

Con pedazos de chocolate, torta de manzana y tajadas de papa, Ellen van Kleef, Mitsuru Shimizu y Brian Wansink diseñaron un estudio para determinar si cuando a las personas se les daba una menor porción se sentirían hambrientas o satisfechas a los 15 minutos.

Se examinaron dos grupos con diferentes tamaños de porciones. A uno se le dio 100 gramos de chocolate, 200 de la torta y 80 de las papas, todos algo más que la porción recomendada. Equivalía 1.370 calorías de alimentos golosina.

Al otro se le dieron 10, 40 y 10 gramos respectivamente, para 195 calorías. A cada grupo se le permitió que tomara el tiempo necesario para comérselos.

Tras las preguntas que se les hicieron luego, los resultados mostraron que las porciones pequeñas son suficientes para brindar una satisfacción tal como las más grandes.

Esto refleja la importancia del tamaño de las porciones. Mientras las más grandes derivan en mayor ingestión de comida, las más pequeñas proporcionan igual satisfacción y sensación de llenura.

Y las más pequeñas conducen a menos hambre y deseo de comer que ayudaría a limitar la ingestión diaria de comida.

¿Interesante, no? Otra cosa es lograr que eso se vuelva costumbre.

Cáncer: cómo decirles a sus hijos

Si posee usted los genes que aumentan el riesgo de contraer cáncer de seno ¿se lo diría a sus hijos?

Los nuevos tiempos, de la mano de los increíbles desarrollos científicos, plantean inquietudes insospechadas.

Un estudio encontró que cuando los padres se someten a exámenes para detectar genes que predisponen al cáncer de seno, muchos de ellos están dispuestos a compartir la información con sus hijos, así sean muy jóvenes.

El estudio, publicado en el journal Cancer, reveló además que la mayoría de los papás piensan que sus hijos no se sentirán mal cuando conozcan los resultados.

Para los padres, una de las razones fundamentales para examinar genes cancerígenos hereditarios es entender mejor el riesgo que enfrentarán sus hijos. No obstante, muchos se enfrentan con la difícil decisión de si les dicen a sus hijos más pequeños y cuándo.

En el estudio, Angela Bradbury, del Fox Chase Cancer Center en Filadelfia y colegas entrevistaron 253 papás que tenían tests para mutaciones de dos genes comunes en cánceres de seno, BRCA1 y BRCA2, que pueden ser heredados. Todos tenían hijos menores de 25 al momento de los tests.

Los investigadores les preguntaron a los papás si les dirían a sus hijos sobre los resultados y si decían que sí, cómo creían que reaccionarían sus hijos.

Los exámenes genéticos revelaron que 29% de los padres tenían una mutación del gen BRCA que confieren un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de seno. La mayoría de los papás en el estudio compartieron el resultado con al menos uno de sus hijos (334 de 505 hijos).

La mayoría era más dada a reportar los resultados a sus hijos mayores, pero cerca de la mitad de aquellos de 10 a 13 años y aún algunos más jóvenes, fueron informados de los resultados.

Los papás compartían más el resultado cuando no se poseía la mutación, en especial si se trataba de una hija.

¿Se lo diría usted a sus hijos? Se sabe que muchos comportamientos sobre la salud se adquieren en la niñez y la adolescencia y continúan en la edad adulta.

¿Crearía zozobra en sus hijos? ¿Lo asumirían bien en caso de un positivo?

Los hombres vienen programados para ser papás

Machos, lo que se llama mero machos tal vez no existan de acuerdo con un nuevo estudio que presenta evidencias de que los hombres vienen biológicamente preparados para cuidar y criar sus hijos, mostrando de manera concluyente por primera vez que la paternidad reduce los niveles de testosterona en ellos.

El estudio, de Northwestern University, indica que el efecto es consistente con lo que se observa en otras especies en las que los machos ayudan a cuidar una descendencia muy dependiente. La testosterona alienta conductas y rasgos que hacen que un macho compita por una pareja. Luego de tener éxito y convertirse en padres, las actividades “relacionadas con el apareamiento” pueden entrar en conflicto con las responsabilidades de la paternidad, lo que hace que sea más provechoso para el cuerpo reducir la producción de esa hormona.

“Los humanos son inusuales entre los mamíferos en que nuestra descendencia es muy dependiente por más de una década en alimentación y protección”, dijo Christopher W. Kuzawa, coautor del estudio y profesor de Antropología en el Winberg College of Arts and Sciences. “Criar descendientes humanos es un gran esfuerzo que es cooperativo por necesidad, y nuestro estudio muestra que los papás están dispuestos biológicamente para ayudar en la tarea.

Estudios anteriores que mostraban que los papás tendían a tener menos niveles de testosterona fueron pequeños o no concluyentes en dilucidar si la paternidad disminuía la testosterona o si los hombres con baja testosterona eran más dados a convertirse en padres. El nuevo estudio es una novedosa aproximación al seguir a un gran grupo de hombres que no eran padres y ver si sus hormonas cambiaban cuando llegaban a serlo.

“No es que hombres con baja testosterona son más dados a ser padres”, dijo Lee Gettler, otro coautor. “Al contrario, aquellos que comenzaron con más alta testosterona era más probable que se convirtieran en padres, pero una vez lo lograban la testosterona seguía abajo. Nuestros hallazgos sugieren que esto es especialmente para los papás que llegaban a estar más involucrados en el cuidado de sus hijos”.

La investigación también sugiere que los padres pueden experimentar una declinación especialmente larga, pero temporal, en la testosterona cuando llevan pro primera vez un recién nacido a casa. “La paternidad y las demandas de tener un bebé requiere muchos ajustes emocionales, psicológicos y físicos”, dijo Gettler.

“El estudio indica que la biología del hombre puede cambiar sustancialmente para ayudar a satisfacer esas demandas”.

Los autores sugieren además que sus hallazgos pueden aportar una razón por la que los hombres solteros tienen a menudo una salud más débil que la de los casadas y padres. “Si los papás tienen niveles más bajos de testosterona, esto podría protegerlos conrea ciertas enfermedades crónicas al envejecer”, explicó Kuzawa.

El estudio siguió un grupo de 624 machos de 21,5 años a 26 años por un período de 4,5 años en Filipinas.

Mamás pájaros favorecen hijos machos

Favorecer a los hijos sobre las hijas no sería una actitud exclusiva de las madres humanas, de acuerdo con una nueva investigación.

Científicos descubrieron que las mamás de los Taeniopygia guttata o diamantes mandarines, también favorecen a sus hijos sobre las hijas, por lo que aquellos terminan recibiendo más alimento, aunque los papás no parecen tener esa preferencia.

Ian Hartley, de Lancaster University, coautor del estudio, explicó que si la hembra se ha emparejado con un macho particularmente sexy, su gran interés es asegurar que sus hijos están bien cuidados porque la probabilidad es que crezcan para ser tan exitosos como sus padre y es más probable que sus genes sean pasados a la próxima generación.

El hallazgo sugiere que los pájaros reconocen cuál polluelo es macho y cuál hembra. Esto es sorprendente, según los autores, porque hasta ahora se había pensado que los padres no distinguían machos de hembras.

“No sabemos cómo lo logran, pero podría ser que como pueden ver la luz ultravioleta, verían cosas en sus polluelos que nosotros no podemos. O quizás machos y hembras emiten sonidos diferentes cuando piden alimento”.

A la par que es una sorpresa encontrar tal favorecimiento, también lo es que no se hubiera notado antes, dado que el área de conflicto sobre cuánto cuidado pone cada padre para criar sus hijos es un tópico caliente en biología evolutiva, en la que la teoría predice que cada padre invierte distinto.

Las hembras ponen mucha energía en producir e incubar los huevos; los machos no. Pero ellos ponen sus energías en atraer o defender las hembras. Estos costos reproductivos distintos –y la necesidad de ahorrar alguna energía para futuros intentos de reproducción- tienen efectos inevitables en cómo madre y padre invierten en sus descendientes.

Esto, advirtiendo la siempre presente tensión padres-hijos. Cuando aquellos llegan al nido con alimento, las crías emplean unos llamados elaborados para tratar de manipular la decisión de sus padres de quién obtiene la comida. Pero los padres son sabios en esto: como es dura labor buscar y traer la comida al nido, los papás aplican reglas de alimentación para evitar que uno solo monopolice sus esfuerzos.

Algunos estudios sugieren que los papás tienden a alimentar los hijos más grandes y aquellos que piden en tono más alto. Y aunque investigadores han demostrado que tanto madre como padre prefieren alimentar distintos tipos de crías, dejar de preferir alguno no es fácil de evitar.

En el nuevo estudio, se encontró que mientras más chillen las crías, más probable es que sean alimentadas por sus padres. pero a medida que el chillido se hace más alto e intenso, se encontró que el sexo de los polluelos y padres determina quién recibe más: las hembras dan más alimento a los machos cuando sus llamados se intensifican, pero los papás alimentan hijos e hijas con cantidades iguales de comida.

El estudio fue publicado en Behavioral Ecology and Sociobiology.

Foro de T. guttata, cortesía

Comidas que engordan o… adelgazan: esas papas de más

Si quiere ensanchar su cintura y que su estómago sobresalga por encima del cinturón, coma papas fritas, tome gaseosas y dése otros placeres que se pagan en libras y kilos.

Científicos midieron cuántas libras se ganan con diversos alimentos y cuántas se pierden con otros y hallaron cosas sorprendentes.

Para perder peso tome yogurt, coma frutas y nueces y vegetales.

El reporte apareció en el New England Journal of Medicine.

“La sabiduría popular recomienda que todo con moderación, enfocada en las calorías consumidas antes que en la calidad de lo que es consumido”, recordó Dariush Mozaffarian, coautor del estudio y cardiólogo en Harvard Medical School and Brigham and Women’s Hospital en Boston. “Nuestros resultados demuestran que la calidad de la dieta -los tipos de comidas y bebidas que uno consume- están fuertemente relacionados con el peso que ganamos.

Vayamos al grano. O al corazón de la barriga.

Con sus colegas, combinaron datos de tres encuestas de larga duración entre 1986 y 2006 que incluían más de 22.000 hombres y casi 100.000 mujeres. La información del peso, la dieta y el estilo de vida recogida en las encuestas permitió calcular el efecto de alimentos específicos.

Ninguno de los participantes era obeso ni tenía algún problema médico serio y no se le pidió seguir una dieta.

Los investigadores monitorearon toda ganancia o pérdida de peso en intervalos de 4 años. En promedio, los participantes habían ganado 3,35 libras en cada corte de cuentas.

Las papas aparecieron como culpables grandes. Una sola porción de papas en la dieta diaria daba 1,69 libras de más en los cuatro años. Las papas fritas respondían por 3,55 libras. Una sola bebida gaseosa con azúcar al día añadía 1 libra en cuatro años. La mantequilla, los granos refinados, los postres, las carnes rojas o las procesadas, el jugo de frutas, las comidas fritas o aquellas con grasas trans añadían menos peso.

Otros alimentos parecían ayudar a rebajar. Adicionar una porción diaria de yogurt eliminaba una libra en los 4 años, mientras que una se nueces o frutas fue asociada con una pérdida de cerca de media libra por año. Una porción adicional de granos integrales, vegetales o gaseosa dietética reducía el peso ligeramente.

Los cambios en la ingestión de productos lácteos distintos a la mantequilla y el yogurt, fueran bajos en grasa o no, parecían tener poco efecto en el peso.

Una libra acá y otra allá no parece ser gran problema, pero la ganancia de peso en la edad media es gradual a menudo y las personas no lo advierten hasta que han ganado una cantidad apreciable, dijo Mozaffarian. “Esas pequeñas cantidades es lo que están causando la epidemia de obesidad”.

La cruda realidad: soy un mutante

Mutantes. Sí, eso es lo que somos todos gracias a nuestros padres.

Cada uno de nosotros recibe de los padres cerca de 60 mutaciones en nuestro genoma.

El sorprendente número fue revelado por la primera medición directa de las nuevas mutaciones provenientes de madre y padre en el genoma humano.

Es la respuesta a viejas inquietudes científicas: ¿cuántas mutaciones nuevas tiene un bebé y cuántas provienen del padre y cuántas de la madre?

Los científicos midieron directamente el número de mutaciones en dos familias usando secuencias del genoma completo del Proyecto 1.000 Genomas.

El resultado reveló, además, que el genoma humano, como los demás genomas, son alterados por las fuerzas de la mutación: nuestro ADN es modificado por las diferencias en su código de aquel de nuestros padres. Las mutaciones que ocurren en el espermatozoide o en el óvulo pueden ser mutaciones nuevas no halladas en los papás.

Aunque la mayoría de nuestra variedad proviene de la mezcla de genes de nuestros padres, las nuevas mutaciones son la fuerza última de la cual depende la variación.

No es tarea fácil encontrar una mutación, pues en promedio sólo 1 en 100 millones de letras del ADN es alterada en cada generación.

El estudio fue publicado en Nature Genetics y realizado por investigadores del Wellcome Trust Sanger Institute, University of Montreal y Boston.

El hallazgo inesperado vino tras un estudio cuidadoso de dos familias, cada una con los dos padres y un hijo. Los científicos miraron nuevas mutaciones presentes en el ADN de los niños que estaban ausentes en el genoma de sus padres. Analizaron casi 6.000 posibles mutaciones en las secuencias del genoma.

Luego separaron las mutaciones en aquellas que ocurrieron durante la producción del espermatozoide o los óvulos de los padres y aquellas que pueden haberse dado durante la vida del niño: es la tasa de mutaciones en espermatozoides u óvulos lo importante para la evolución.

Para resaltar, en una familia 92% de las mutaciones derivaban del padre, mientras en la otra apenas el 36%.

El resultado no se preveía y crea tantas preguntas como las que responde.

En todo caso, el equipo analizó sólo un hijo y no se puede concluir de este estudio si la variación en el número de mutaciones es el resultado de las diferencias en procesos de mutación entre los padres, o las diferencias entre espermatozoides y óvulos individuales dentro de un padre.

Mutantes por obra y gracia de nuestros padres.