La nebulosa de la Hélice revela nuevos detalles

Una nueva imagen de la sorprendente nebulosa de la Hélice fue tomada por el telescopio Vista del Observatorio Paranal en Chile. Tomada en infrarrojo revela tiras de frío gas nebular invisible a las imágenes en luz visible y presenta un rico trasfondo de estrellas y galaxias.

Esta nebulosa es una de las más cercanas y más destacables ejemplos de una nebulosa planetaria. Se halla hacia la constelación de Acuario a unos 700 años luz de la tierra.

Este extraño objeto se formó cuando una estrella tipo Sol estaba en los últimos trances de su vida. Incapaz de mantener sus capas externas, lentamente lanzó las cubiertas de gas que constituyen la nebulosa.

Hoy se halla en un proceso evolutivo para convertirse en enana blanca y aparece como el pequeño punto azul en el centro de la imagen.

La nebulosa en sí es un objeto complejo compuesto de polvo, material ionizado y gas molecular, dispuestos en un bello patrón como una flor y destellando en el feroz resplandor de luz ultravioleta que proviene de la estrella central.

El anillo principal es de unos dos años luz de longitud, casi la mitad de la distancia entre nuestro Sol y la estrella más cercana, pero el material de la nebulosa se expande hasta al menos 4 años luz.

Foto cortesía ESO

El fascinante e intenso mundo de Orión

Espectacular nebulosa. A 1.350 años luz se encuentra la nebulosa de Orión, que se puede ver con un telescopio de mediana capacidad, pero que en el espectro visible de la luz no muestra tanto como con otras visiones.
En esa región donde se están formando estrellas abunda el polvo y los gases que permitirán el nacimiento de soles.
Mediante el telescopio Vista, uno de los equipos de ESO en cerro Paranal (Chile) se observó la nebulosa a longitudes de onda casi dos veces más largas que las que puede detectar el ojo humano.
Se observa una especie de estructura con forma de murciélago hacia el centro, así como uno área circundante llamativa. Cerca del corazón de la región se encuentran las cuatro estrellas que conforman el Trapecio, un grupo de estrellas muy jóvenes que emiten furiosamente radiación ultravioleta. Encima del centro, se encuentran estrellas en formación que eyectan gases a una velocidad de 700.000 kilómetros por hora y varios de los rasgos rojizos señalan los lugares donde esos gases chocan con el gas de los alrededores.
Un sitio donde se desarrollan fenómenos de activa e increíble violencia, en el constante nacimiento y muerte de los cuerpos que pueblan nuestra galaxia y el universo.
Foto cortesía ESO.

Una joya en los cielos del sur

Los grupos o cúmulos estelares son un buen tema de estudio para los astrónomos. La combinación de imágenes tomadas por los telescopios Hubble, el Very Large en Cerro Paranal y el de ESO en La Silla, permitió una imagen con grandes detalles de la Caja de Joyas.
Esta agrupación estelar se encuentra en los cielos del sur, cerca de la Cruz del Sur en la constelación Cruz.
Conocido también como el Grupo Kappa Crucis tiene la denominación NGC 4755 es muy brillante para ser visto con el ojo desnudo. Su nombre le fue dado por el astrónomo inglés John Herschel en los años 1830 dado el notorio contraste de estrellas de un azul pálido y otras anaranjadas.
Grupos abiertos como este contienen de unas pocas a miles de estrellas que se formaron de la misma nube de gas y polvo, por lo que su composición química es muy similar, lo que los convierte en laboratorios apropiados para estudiar cómo evolucionan las estrellas.

Una pintura en todo el cielo

Una increíble panorámica del centro de la Vía Láctea. Por estos días, apenas anochece, hacia el Sur se encuentran las constelaciones de Sagitario y Escorpión. Hacia allí está el centro de la galaxia.
El fotógrafo Stéphane Guisard, conocido en distintas regiones, ingeniero de la ESO, juntó 1.200 fotografías con más de 200 horas de tiempo de exposición en total, reundias en 29 noches de su tiempo libre mientras trabajaba en el día en el observatorio Paranal en Chile, en donde se encuentra el Very Large Telescope.
La fotografía muestra la zona dle cielo desde Sagitario hasta Escorpión. La colorida región Rho Ophiuchi y la estrella Antares se destacan a la derecha, junto a áreas más oscuras de las nebulosas Pipe y Snake. La senda polvorienta de la Vía Láctea (que también se aprecia desde las afueras de Medellín) corre oblicua, punteada con nebulosas brillantes y rojizas, como las de Lagoon y la Trífida. Esa senda alberga el centro de la galaxia, donde reside un agujero negro súper masivo.
Una postal celeste.