Descubrimientos curiosos de la ciencia

El cigarrillo lleva a la sordera

Los fumadores lo pueden dejar… ¡sordo! Los no fumadores que con frecuencia respiran en el espacio de los fumadores están en mayor riesgo de una pérdida auditiva, según estudio publicado en Tobacco Control. Investigaciones anteriores habían sugerido que los fumadores estaban en riesgo de perder capacidad auditiva, pero no se había analizado el caso de los fumadores pasivos. Qué curioso.

Comida y reproducción

El éxito reproductivo de las personas, al menos en determinadas sociedades, podría estar determinado por la abundancia de comida el año de su nacimiento. Un estudio de científicos europeos publicado en el journal of Ecology analizó la disponibilidad de alimentos del año en que nacieron 927 mujeres y hombres en una pequeña comunidad en Finlandia en el siglo 18, algunos ricos, algunos pobres. Al cruzar con la fertilidad, encontró que los nacidos en años cuando se produjeron dos cosechas de los principales cultivos, el éxito reproductivo de los hombres fue del 97 por ciento y del 95 las mujeres, mientras que en los nacidos cuando sólo hubo una cosecha, el éxito fue del 50 en los machos y 55 en las hembras. Qué curioso.

Ellas y ellos ven distinto

Que hombres y mujeres ven distinto, no parece quedar duda. Eso podría confirmarse con un reciente hallazgo. Científicos hallaron una diferencia en la forma como machos y hembras de una especie de vertebrados ven las cosas, lo que los sexos utilizarían seguramente para elegir pareja. Shai Sabbah, de Queens’s University, y colegas, hallaron que peces ciclidos machos y la hembras no sólo ven las cosas distintas, sino que detectan la luz de distintas maneras. El estudio fue publicado en BMC Biology. Al manipular las condiciones en las cuales la luz era percibida por la hembra, una condición básica para elegir al macho, pudieron hacer el hallazgo. Detectaron además que estos peces, a diferencia de los demás vertebrados, poseen cinco conos fotorreceptores distintos. Los humanos sólo tienen tres. Qué curioso.

Todo es agua para ellos

Para los murciélagos, una superficie plana… ¡es agua! Incluso, si su visión, su olfato y su tacto les dicen que es un metal, un plástico o madera. Por eso, esos mamíferos dependen más en sus oídos que en otro sistema sensorial. Esto, porque las superficies lisas reflejan las ondas de ecolocación que emiten: actúan como espejos. Como en la naturaleza no abundan las superficies llanas, esas propiedades espejo son básicas para reconocer el agua. En una nota en Nature se mostró que estudios en 15 especies diferentes de murciélagos revelaron que todas trataban de beber en superficies planas y determinaron que ese reconocimiento acústico es innato. Qué curioso.

Si gana, su mujer le tiene una recompensa

¿Quién no goza con el éxito de su pareja o sufre con el fracaso?

Ver el desempeño de su pareja, pone on a las hembras, de acuerdo con un estudio publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.

Cuando la pareja que les gusta, resulta victoriosa, ella están más dispuestas a una buena recompensa: un poco de placer y… reproducción.

Esto se desprende de la investigación en ciertos peces cíclidos africanos, realizada por Julie Desjardins y colegas.

Cuando la pareja pierde, se sienten más ansiosas y pueden perder el interés en ella.

“Es como si una mujer estuviera saliendo con un boxeador, al que luego viera perder. No va a decir conscientemente: oh, este chico ya no me gusta, pero sus sentimientos podrían cambiar de todas maneras”.

El caso es que dos machos similares fueron colocados en un estanque con tres compartimentos y una hembra en uno de ellos. Se les permitía estar juntos 20 minutos, tiempo durante el cual la hembra interactuaba y elegía uno, lo que se notaba por su comportamiento. Al segundo día su preferencia no cambiaba.

Al tercer día la hembra estuvo en su encierro, pero los dos machos fueron juntados. Como son muy territoriales, con rapidez comenzaron una pelea. La hembra los veía. A los 20 minutos fueron separados.

Cuando analizaron el cerebro de la hembra, si el perdedor era su preferido, encontraron más activadas áreas asociadas con la ansiedad. Si su preferido era el ganador, las zonas más activadas del cerebro eran aquellas relacionadas con el placer y la reproducción. El estudio se repitió con distintos ejemplares.

Una buena recompensa para su héroe. O un castigo para el que la defraudó.

Cuatro son la mejor compañía

En la variedad está el placer, dice la gente. Y quizás exista razón hasta para abarcar otros organismos.

Los árboles que conviven con varias especies de hormigas, secuencialmente, producen más descendientes y viven más, incluso si alguna hormiga les hace daño, que aquellos que sólo tienen una especie asociada.

La soprendente revelación de la vida en la naturaleza la hizo Todd Palmer, de la Universidad de Florida, tras un estudio sobre el tema que tiene sus implicaciones dado que la mayoría de los ecosistemas en el planeta dependen de la cooperación entre especies.

No pocos estudios sobre esta relación se han centrado en cómo se mantiene la cooperación aunque ambos lados tienden a sacar provecho del otro.

Palmer y su grupo analizaron un árbol en Kenya y sus relaciones con cuatro especies de hormiga que lo habitan durante su ciclo vital.

La sorpresa fue que el árbol se desarrollaba mejor cuando era ocupado por las cuatro, así una de ellas juntara fuerzas con un escarabajo para atacar el árbol, lo que provocaba un aumento en la mortalidad del árbol; otra, esterilizaba la planta; mientras que una tercera se mostraba tan asustada con las otras, que poco hacía.

El estudio apareció la semana pasada en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Al medir los resultados del árbol en cuanto a su descendencia, no en un momento dado, se encontró que no eran mejores, como se podría creer, cuando tenían una especie con el llamado buen mutualismo, sino con las cuatro en diferentes estadios de su vida, desde la tramposa hasta la parásita y la que poco hacía.

¿Por qué sucede esto que parece tan contradictorio? La clave podría estar en el tiempo. Cuando una especie vive largo tiempo, sus necesidades pueden cambiar drásticamente mientras pasa de la juventud a la vejez, y las asociaciones secuenciales con varios compañeros puede ayudarle a cumplir esas necesidades en distintas épocas.

Tal como en los humanos: la pareja que buscamos de jóvenes, no es la misma que miraríamos en una edad adulta, en la que la estabilidad y la capacidad para mantener un trabajo y criar una familia son esenciales.

Para el árbol, en un momento el compañero ideal puede ser uno que aunque le impida reproducirse, le ayude a salir adelante; luego, menos vulnerable, el ideal puede ser aquel que aliente la reproducción.

¿Y el papel de la que parece itneractuar poco? Proteger al árbol: demostrado está que los elefantes atacan menos los árboles que tienen hormigas.

La fea se acomoda con un feo

Las gorrioncitas menos atractivas tienden a no tener aspiraciones altas cuando de seleccionar pareja se trata, de acuerdo con una investigación presentada en BMC Evolutionary Biology.
Las hembras de menor calidad prefieren machos de menor calidad.
Aunque siempre se ha asumido que las hembras querrán elegir la mejor pareja posible, en términos del bienestar genético y reproductivo, Matteo Griggio y Herbert Hoy hallaron que, de hecho, las hembras poco atractivas no soñaban aparearse con un macho considerado fuera de su liga.
En términos de gorriones, para ser claros, los machos con un gran parche de plumas de colores oscuros son considerados los más atractivos. Mientras más grande el distintivo, más probable que posea el mejor territorio en dónde criar la descendencia.
Si las hembras creyeran que el tamaño es lo que importa, esos machos serían irresistibles para cualquiera.
En el experimento los científicos del Konrad Lorenz Institute for Ethology en Viena dividieron al azar 96 machos de gorriones caseros en dos grupos, aquellos con un parche promedio y otros con un parche creado artificialmente.
Al observar la conducta de 85 hembras definieron el macho preferido.
Griggio explicó que las hembras no tienen una preferencia por el tamaño, pero encontraron que las menos atractivas, esas con menos peso y condición más pobre, tenían una clara preferencia por machos de parche más pequeño o promedio. En vez de no elegir ninguno, escogían un macho poco atractivo.
Se antoja que en algunos casos se parecen a los humanos. ¿O no?

Me gustan los ganadores

Vamos a ver qué macho gana, podría ser lo que dice la hembra de cangrejo de río (Procambarus clarkii). Sí, es que ella espía a los machos que pelean, para elegir su pareja, en un caso que muestra desconocidas capacidades de discriminación en un invertebrado.
No es raro que las hembras de muchas especies animales escojan lso machos dominantes como parejas, pero su capacidad para detectar el estatus jerárquico de ellos no es bien entendida por la ciencia.
Científicos de la Universidad de Firenze (Italia) reportaron en Animal Behaviour que las hembras de aquel cangrejo de río espían las peleas de machos y usan tanto su olfato como la vista para reconocer la identidad del ganador.
Cuando una hembra fue expuesta a dos machos, estuvo más tiempo con el dominante en vez del subordinado, lo que sucedió sólo cuando era expuesta a dos machos que había olido y visto previamente, lo que sugiere que reconocen los ganadores como individuos y no como dominantes genéricos.
Sorpresas te dan los animales.

¿Con sueño? ¡Consiga pareja!

Mujeres: si quieren dormir bien, olvídense de las pastillas. ¡Consigan pareja!
Un matrimonio estable o tener un compañero ha sido asociado con un mejor dormir en las mujeres, en comparación con aquellas solteras o sin pareja, según un estudio presentado hoy por en Sleep, la reunión anual de Sociedades de Profesionales del Sueño Asociados.
Los resultados demostraron que las mujeres con una unión estable o que habían conseguido pareja durante los ocho años que duró el estudio, dormían mejor.
Wendy Troxel, de la escuela de Medicina de la University of Pittsburgh, las mujeres con una relación matrimonial estable tenían la mejor calidad de sueño, medida objetiva y subjetivamente. Los resultados se mantuvieron luego de controlar factores asociados al sueño como edad, etnia, estatus socioeconómico y síntomas depresivos.
Las mujeres que consiguieron pareja durante el lapso del estudio, también tenían buena calidad de sueño, pero tras mediciones objetivas descansaban menos que las felizmente casadas.

Ese olorcito me enamoró

No es que a usted le guste otra persona y que, a través de los mecanismos usuales establecidos en una sociedad, se conozcan y establezcan una relación sentimental. Puede haber algo más… Usted podría depender del olfato genético…
Sí: algunos pueblos dependerían de los factores biológicos, además de los sociales, en la selección de compañero (a). Me explico: los factores genéticos relacionados con la inmunidad entrarían en juego.
Así lo sugiere una investigación realizada por científicos de China, Francia y el Reino Unido, publicada en PloS Genetics.
Ha sido demostrado que en algunas especies el Complejo Mayor de Histocompatibilidad, una amplia región del genoma involucrada en la respuesta inmune (el reconocimiento de las células propias e invasoras), influye en la selección de pareja, lo cual puede ser mediado por preferencias basadas en el olor del cuerpo.
Algunos estudios previos han reportado una tendencia de los humanos a preferir parejas de diferente CMH, alentando una mejor respuesta inmune en los descendientes. No obstante, otros estudios en parejas y con camisetas sudadas, reportaron resultados inciertos.
Raphaëlle Chaix, Chen Chao y Meter Donnely, sumándosele al debate, encontraron que hay pueblos africanos en los que esposo y esposa tienen un CMH similar, mientras en los europeos-americanos predominan los distintos.
El hallazgo apoya la hipótesis de que ese complejo influye en la escogencia de la pareja.

La píldora les daña el gustico a ellas

Tal parece que la píldora hace de las suyas sin que nadie lo sepa:
Las píldoras anticonceptivas afectarían lo atractivo que es para una mujer el olor masculino, lo que la haría inclinarse por una pareja genéticamente similar.
El olfato es importante para los animales y los seres humanos cuando buscan pareja. Los genes del complejo principal de histocompatibilidad (MHC, por sus siglas en inglés) participarían en el olor de una persona, y las personas tienden a sentir atracción por aquellas con un MHC distinto.
Esto tiene una importancia evolutiva importante: la diversidad genética en una pareja aumenta las probabilidades de tener hijos saludables.
En su estudio, el equipo británico halló que luego de que las mujeres comenzaban a utilizar las píldoras anticonceptivas, sus preferencias olfativas cambiaban, lo que las volvía más propensas a hallar el olor sexy de un hombre genéticamente similar.
Los resultados aparecieron en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences.
El equipo, dirigido por S. Craig Roberts, de University of Liverpool, reunió a 110 mujeres de entre 18 y 35 años. Cada una calificó el olor de seis hombres a través de camisetas que ellos habían usado durante toda la noche.
El equipo les pidió a las mujeres que calificaran el “placer” (considerado como correlación de “sexy”) y la intensidad del olor. El nivel de deseo de cada olor se midió con una pregunta: A partir de este olor, ¿cuánto le gustaría tener a este hombre como pareja de largo plazo?.
Los autores preseleccionaron tres MHC masculinos similares y tres distintos para cada mujer.
Al momento de la primera sesión de percepción de los olores, ninguna mujer estaba usando anticonceptivos. La segunda sesión se realizó tres meses después, luego de que 40 mujeres comenzaron a consumir la píldora.
El equipo halló que, en general, cuanto más placentero era el olor de un hombre para una mujer, ella lo consideraba más deseable. Pero entre las mujeres que usaban la píldora, la definición de un olor sexy cambió.
“Los resultados demostraron que las preferencias de las mujeres que comenzaron a usar los anticonceptivos orales cambiaron hacia los hombres que tenían un olor genéticamente similar a ellas”, explicó Roberts.
Si el sentido del olfato es, de hecho, un factor fuerte en la selección humana de una pareja, el equipo sostiene que los anticonceptivos orales harían que las mujeres prefieran a un hombre no tan ideal.
“La similitud del MHC en las parejas no sólo podría producir problemas de fertilidad, sino también podría en el tiempo generar la ruptura de las relaciones cuando una mujer deja de usar la píldora, dado que la percepción del olor tiene un papel clave en el mantenimiento de la atracción entre las parejas”, dijo Roberts.

La competencia por el macho y la anorexia

¿Sabía usted que el estrés que genera la competencia entre mujeres por una pareja, en la adolescencia, se asocia con resultados negativos como el abuso de drogas? Esa competencia, normal en la especie humana y en las demás,
Por su parte, la Hipótesis de la Supresión Reproductiva, afirma que el control del peso corporal evolucionó como una adaptación APRA ajustar el esfuerzo reproductivo en respuesta a las condiciones ambientales que enfrentaron las hembras humanas ancestrales.
Es decir, la selección natural moldeó un mecanismo para ajustar la reproducción femenina a las condiciones socio-ecológicas alterando la cantidad de grasa en el cuerpo. En el medio Occidental moderno, las señales sociales y ecológicas que marcarían la necesidad de posponer temporalmente la reproducción en ambientes ancestrales puede estarse experimentando con una duración e intensidad sin precedentes, conduciendo en muchos casos a una preocupación por la imagen corporal y el peso, y en algunos casos por una conducta del tipo anoréxico.
En conclusión: la anorexia puede deberse a ese estrés natural en las adolescentes en busca de una pareja para efectos reproductivos.
El hecho se desprende de un estudio de Catherine Salmon, del Departamento de Psicología de la Universidad de Redlands en Estados Unidos, y colegas.

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