Cada vez más vírgenes tienen hijos

Si quiere encontrar vírgenes, pero vírgenes con hijos, solo hay un lugar al cual dirigir las miradas más allá de la Biblia: la naturaleza.

Estudio que encontró que las hembras de las serpientes crótalo se pueden reproducir sin un macho, sugiere que eso sería mucho más común de lo pensado entre animales.

La reproducción asexual es común entre invertebrados, pero se ha visto muy poco en vertebrados aunque en los últimos tiempos ha crecido la lista de vírgenes que procrean entre estos. El dragón de Komodo, el mayor lagarto del mundo, ha tenido descendencia vía partenogénesis, en la cual un huevo no fertilizado se desarrolla hasta la madurez completa.

Los nacimientos a partir de vírgenes se han documentado también en tiburones al menos dos veces; en aves como las gallinas y pavos; y en serpientes como las boas constrictor y los crótalos.

Estos casos se han observado en cautiverio, no en el medio natural. Hasta ahora. La partenogénesis era considerada como un síndrome de cautiverio, explicó Warren Booth, ecólogo molecular en la Universidad de Tulsa en Oklahoma.

Ahora el análisis genético revela ejemplos de nacimientos de vírgenes en dos especies cercanas de serpientes crótalo, Agkistrodon contortrix y Agkistrodon piscivorus, se reveló en LiveScience.

Estudios de los hijos mostró que el ADN de algunos descendientes provenía de la madre, sin contribución alguna de un padre.

Los crótalos y otras criaturas portan la meiosis, en la cual las células se dividen apra formar células sexuales, cada una de las cuales posee la mitad del material necesario para producir descendientes. En las hembras crótalo, pares de sus células sexuales probablemente se funden para generar embriones. El resultado es una descendencia que porta solo el material genético de la madre, pese a lo cual no son clones de la madre dado que no son creadas con mitades idénticas de su genoma.

Aunque esta clase de nacimientos podría explicarse por la ausencia de machos en un momento dado, en cautiverio se han observado boas que procrean por partenogénesis pese a haber machos en el sitio en la temporada de apareamiento. Al presentarse con varias hembras, excluye la posibilidad de que fuera un accidente.

Ahora se estudian otras posibles causas de vírgenes que procrean, como genética, virus, tumores y bacterias.

El estudio fue publicado en Biology letters.

Antibióticos en el ganado serían una amenaza

Desde las fincas y haciendas ganaderas podría estar activándose un arma contra los humanos: las bacterias, un problema al que no se le ha puesto la atención debida.

Bueno, no hasta ahora, al menos en ciertos países: alarmados por las señales de que el exceso de antibióticos aplicados a los animales en las granjas, algunos gobiernos comienzan a tomar medidas.

Y aunque no está claro si el uso excesivo de antibióticos en ellos puede crear resistencia bacteriana que se transmita a los humanos, la preocupación tiene sobradas razones de peso.

En las granjas industriales, los antimicrobianos se suministran con frecuencia a los animales para tratar infecciones o como medida profiláctica para prevenir la aparición de enfermedades. Existe una preocupación creciente de que el uso excesivo de esos medicamentos está ayudando a crear microbios resistentes, de la Salmonella a la Escherichia coli, que son más difíciles de tratar cuando atacan personas.

La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) está ahora protegiendo antibióticos claves, las cefalosporinas, que se emplean en humanos para tratar un rango amplio de condiciones médicas, incluida la neumonía.

A comienzos de año, la agencia informó que prohibiría ciertos usos de esa droga en animales como el ganado, los cerdos, pollos y pavos, pues su uso exagerado “probablemente contribuirá a cepas de ciertos patógenos resistentes a la cefalosporina”.

Si eso llegara a suceder en humanos, habría que tratarlos con medicamentos que hoy no son tan efectivos contra ciertas condiciones o que poseen efectos secundarios más notorios.

Las nuevas normas entrarán en vigencia en abril 5 y restringen esa clase de antibióticos a dos drogas específicas para uso de cirujanos veterinarios, ceftiofur y cephapirin, y prohíben su empleo profiláctico.

En animales como patos y conejos habrá mayor discrecionalidad para usarlas.

Como la mayoría de antibióticos se usan tanto en animales como en humanos, la FDA considera extremar el control sobre aquellos usados en las granjas. Por ejemplo, revisa las normas que prohibirían el uso de cualquier antimicrobiano para promover el crecimiento de los animales.

La Unión europea, que ya prohíbe el uso para estimular el crecimiento animal, fortalecerá también sus reglas. Los antibióticos solo podrán emplearse bajo prescripción veterinaria.

Pese a que es de pública aceptación que el abuso de antibióticos puede desencadenar la resistencia de los microbios, la evidencia que vincula los antibióticos usados en granjas con la resistencia en animales, es aún controversial.

La FDA y la World Organization for Animal Health, trabajan con la Organización Mundial de la Salud para ayudar a los países en desarrollo a mejorar la legislación que controle la distribución y uso de los antimicrobianos en animales.

Hoy más de 100 países carecen de legislación al respecto y esas drogas se venden como dulces.

Adaptado de Nature.