El parásito con la vida más dura

Machos tratando de acceder a una hembra dentro de la abeja andrena. W. Rutkies

Machos tratando de acceder a una hembra dentro de la abeja andrena. W. Rutkies

Hay destinos poco deseables, aunque por algo debe ser. Las hembras del insecto parásito Stylops ovinae viven dentro de las abejas andrenas. Y mientras los machos pueden revolotear por ahí con sus alas durante unas horas antes de morir, ellas están atadas a su hogar: sí, viven dentro de esa abeja toda su vida, con solo una parte de su cefalotórax expuesto.

Pero eso no es todo: una vez su descendencia sale de los huevos, se la comen viva. Todo ello sin contar que no posee alas, patas, antenas, ojos, boca ni genitales.

Tiene descendencia pese a no poseer genitales, porque antes de ser engullida por sus hijos, pasa por una inseminación traumática, un apareamiento en el que el macho perfora su cuerpo con su pene de menos de medio milímetro de longitud.

Esas abejas son comunes en Alemania y a veces aparecen semanas antes de lo previsto en la primavera: han sido infectadas por ese parásito.

Para estudiar ese sistema de abeja-parásito, Hans Pohl de Friedrich Schiller University Jena, tomó imágenes en laboratorio con un microscopio de escaneo de electrones y registró 4 actos de apareamiento de los parásitos, estudio publicado en Scientific Reports.

El macho se une a la abeja y hunde su pene en el cuerpo de la hembra, por su cuello. Allí permanece entre 8 y 34 minutos antes de partir. Transferir el esperma solo toma unos segundos, pero se queda más tal vez para evitar la competencia de otros machos,

Al evitar el tracto reproductivo de la hembra, la traumática inseminación es una manera en la que los machos aseguran que su esperma es el que usarán las hembras para producir su descendencia. A la vez la hembra pudo haber desarrollado un modo de no ser afectada demasiado en el acto al poseer un pequeño bolsillo en el cuello donde el macho deposita el esperma, lo que da algo de protección frente al trauma de múltiples machos clavando su cuello. Según el investigador.

En 2019 habría penes hechos en laboratorio

Una fábrica de penes. Reales, humanos. Una esperanza para quienes por una razón u otra han perdido su miembro viril.

No es una fábrica en verdad. Se trata de penes crecidos en laboratorio con las células del paciente, un avance más de la medicina regenerativa y el centro insignia, el Wake Forest Institute for Regenerative Medicine.

En un informe publicado en The Guardian los investigadores informaron que en 2019 podrían probar los órganos en personas si se obtiene la aprobación.

“La meta es implantar el órgano en pacientes con lesiones o anormalidades congénitas”, explicó Anthony Atala, líder del Instituto.

Hasta hoy ha habido varios intentos fallidos por recrear o reproducir un pene. No es fácil crear un órgano que a la vez permita orinar y experimentar la respuesta neurológica y sexual de un macho.

Si esas dos funciones no se cumplen simplemente no sirve.

Ya en 2008 el grupo de Atala presentó cierto éxito al desarrollar penes para conejos, pero para replicarlo en humanos se necesita mucho trabajo y probar que es eficiente y seguro.

Para la ‘fabricación’ se usarán las células genitales del paciente para evitar el rechazo inmunológico. Se hacen crecer de 4 a 6 semanas.

Darle la forma requiere tener un pene de donante fallecido. Ese órgano sería lavado con enzimas detergentes para eliminar las células del donante y reducir el riesgo de rechazo. Ese sería el molde. Luego se regarían las células del paciente, comenzando con las más suaves musculares y luego agregando las del endotelio que revisten los vasos sanguíneos.

Hoy e varios centros se intenta desarrollar el pene. En 2004 médicos chinos trasplantaron uno a un hombre de 44 años que lo había perdido en un accidente, pero al tiempo solicitó que se lo quitaran en parte porque producía dificultades sicológicas en su mujer.

Otras opciones que intenta los investigadores es usando tejido del antebrazo o nalga. Estos pacientes tendrían que usar una prótesis para su función sexual, bien rígida para que siempre se mantuviera la erección o con una bomba para inflar a voluntad.

El grupo de Atala creó y trasplantó ya una vejiga en 1999, una uretra en 2004 y la primera vagina e 2005.

Es la hora del pene.

Tamaño o grosor, ¿qué dicen ellas?

Siempre se ha prestado a burlas, pero importa tanto a ellas… como a ellos.

Para una aventura de una sola noche, el tamaño del miembro masculino importa, pero a las mujeres también les interesa otro asunto: el grosor.

Eso revela un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles -UCLA.

En el estudio, 41 mujeres miraban y manejaban penes hechos en impresora 3D. Los modelos eran azules, con un tamaño de 10 centímetros y 6,3 centímetros de circunferencia a 21,5 centímetros y 18 centímetros de grosor.

A todas se les preguntó tomar entre 33 el modelo que preferían para una aventura de una noche y cuál para una relación duradera.

Para el primer caso, seleccionaban más modelos con un grosor más grande en promedio, que los escogidos para una relación estable.

No hubo diferencia en longitud para los dos casos. En ambos las mujeres tendían a escoger penes de unos 16,5 centímetros.

La vagina tiene muchas terminaciones nerviosas sensibles a la presión que detectan sensaciones de estiramiento y esos sensores pueden estar muy sintonizados para detectar variaciones en el grosor del pene, dijeron los investigadores. Uno más grueso también acerca el clítoris a la vagina en el sexo, lo que ayuda a alcanzar el orgasmo según se ha dicho.

Los penas más largos, de otro lado, pueden producir dolor cervical, indicó Shannong Leung, autora del estudio, quien presentó los hallazgos en el encuentro de la Asociación de las Ciencias Sicológicas (Association for Psychological Science) en San Francisco.

Otros estudios sobre si el tamaño importa han tenido resultados mixtos. Uno de 2012 con más de 300 mujeres halló que al 60% el tamaño no le hacía diferencia, pero que aquellas que experimentaban orgasmos vaginales con más frecuencia eran más dadas a preferir penes largos. Otro estudio del año pasado encontró que si las mujeres preferían miembros más largos dependía de las proporciones del cuerpo del hombre, con los más grandes más importantes para ellas en un hombre grande.

Esta es la primera vez que se usan modelos impresos en 3D, a diferencia de otros que se referían a las palabras o fotografías.

Y en una segunda aprte del nuevo estudio, a las participantes se les dio uno de los modelos para examinarlo por 30 segundos. Luego se les pidió coger el mismo modelo entre los 33, bien de inmediato o luego de una encuesta de 10 minutos.

Luego de los 10 minutos, las mujeres tendrían a sobrestimar el tamaño del pene que habían examinado, mostró el estudio.

El estudio conducido en el Sexual Psychophysiology and Affective Neuroscience (SPAN) Laboratory, no ha sido publicado aún en un journal.

Mis 10 noticias científicas de la semana (2-8)

1. Con solo pensarlo ¡vuelas!

Investigadores de la Universidad de Minnesota encabezados por Bin He informaron un gran avance hacia la manipulación de objetos con la mente: varios estudiantes pudieron, gracias a una especie de casco con 64 electrodos, hacer volar un quatricóptero y dirigirlo hacia distintos puntos de un gimnasio en la Facultd de Ingeniería. El aparato no estaba conectado con los electrodos. Las ‘señales mentales’ fueron enviadas vía WiFi. El adelanto es un paso para que personas tetrapléjicas puedan ganar autonomía. En estudios previos de otros grupos voluntarios habían movido brazos robóticos y cursores en una pantalla, pero mediante una complicada red de electrodos y alambres.

2. ¡Diga wiski!

Astrónomos que usaron el Very Large Telescope de ESO en los Andes chilenos fotografiaron un planeta a 300 años luz alrededor de la estrella joven HD 95086, cuerpo 4 a 5 veces mayor que Júpiter. El logro es que hasta ahora es el exoplaneta menos masivo observado de manera directa. Se encuentra de su estrella a unas 56 veces la distancia Tierra-Sol (150 millones de kilómetros). La estrella es muy joven, de solo 10 a 17 millones de años, en comparación con el Sol que tiene cerca de 4.600 millones de años. Todo un logro.

3. Nuestro tatara-tatara-tatarabuelo

No llamaría la atención saber que hace 55 millones de años merodeaba por lo que hoy es China un pequeño animal tipo ratón. Lo que sí es sorprendente es que ese es nuestro ancestro más antiguo, reveló un estudio publicado en Nature. Se trata de una criatura denominada Archicebus (antiguo mono). El esqueleto hallado ayuda a explicar las ramificaciones que se sucedieron en la base del árbol evolutivo de los primates. Eran animales que andaban por las copas de los árboles, unos pocos de millones de años después de la extinción de los dinosaurios. El Archicebus era ágil, pequeño y comía insectos.

4. Abracadabra ¡desaparecí los datos!

Si desea borrar un evento de su historial, no estaría lejos de lograrlo. Ingenieros eléctricos reportaron en Nature que usaron láseres para crear un ‘manto’ que puede ocultar comunicaciones en una especie de ‘hueco del tiempo’, de modo que pareciera que nunca fueron enviados. El método es el primero que puede borrar datos enviados a la velocidad vista en los sistemas de telecomunicaciones y abre la puerta a la transmisión de esquemas ultrasecretos, a la vez que podría proporcionar una forma mejor de blindar información del ruido de la corrupción. ¡Nunca existieron!

5. ¿Cómo así, cáncer en aquellos tiempos?

De hace 4.000 años más o menos se conocían casos de cáncer. Ahora se encontró un caso 30 veces más antiguo: ¡cáncer en un neandertal! Sí, un individuo que vivió en lo que hoy es Croacia hace unos 120.000 años. Una enfermedad que parece muy antigua, que hoy se achaca a problemas como la contaminación o los preservativos en los alimentos que no existían entonces. El cáncer se encontró en una costilla hallada entre 1899 y 1905 en una excavación en Kaprina, una cueva al norte del país donde se han hallado miles de restos de antiguos humanos. Un simple análisis a ojo reveló que en el hueso había un espacio donde hubo un cáncer, lo cual fue confirmado con imágenes de tomografía. El estudio apareció en Plos One.

6. El hambre todo lo puede

Cada quien hace lo que sea con un regalo, pero hay algunas formas extrañas, para nosotros, de disponer de ellos. Una de ellas corre por cuenta de la hembra del calamar cola de botella según un estudio publicado en Biology letters: durante el apareamiento, el macho coloca una bolsa con el esperma en la cavidad donde está la boca de la hembra. La mayoría de las veces el regalo temrina como ¡un comestible! Sí, una manera de proporcionar nutrientes para los huevos no fertilizados, con lo cual los machos estarían contribuyendo a la fertilización que haga otro macho, quién creyera. Tiempo perdido.

7. Desiertos poblados

No todo lo que parece solo lo está. El telescopio espacial Spitzer, que mira en infrarrojo, detectó un show estelar en regiones consideradas desiertas en la Vía Láctea, alejadas del atiborrado y convulsionado centro galáctico. En su afán por hacer un mapa de la galaxia, los astrónomos analizan diferentes regiones y han identificado unas 130 en las que aparecen chorros de material brotando de estrellas en su fase de juventud, como sucede con más de 30 estrellas hacia la constelación del Can Mayor.

8. Solo andaba de vacaciones

Una rana que se consideraba extinguida y que fue redescubierta en 2011 acaba de regresar al mundo de los vivos como un fósil viviente según un estudio en Nature Communications. De la rana pintada de Hula en Israel no se había sabido en 60 años hasta que un guardabosques la encontró en un pantano. Desde entocnes otros 11 ejemplares han sido descubiertos. Al analizarla se encontró que es una especie con rasgos muy primitivos, similar a fósiles de millones de años. Parece que es pariente de un grupo de anfibios que se extinguieron hace unos 15.000 años Los anfibios Latonia fueron comunes en Europa durante millones de años, pero ya no queda sino la rana de Hula.

9. Se les extravió el pene

La mayoría de las aves no tiene pene. Machos y hembras se unen frotando la cloaca para pasar el esperma, lo que se llama el beso cloacal. Algunas como los patos y gansos sí lo poseen. Científicos reportaron en Current Biology la causa de la desaparición de ese apéndice: se trata de un gen, Bmp4, fundamental para que el falo se desarrolle. Ese gen tiene además un papel activo en el desarrollo de rasgos como pico y plumas. Para los científicos, quizás la evolución favoreció formar otro rasgo, desapareciendo el pene.

10. Se fabrican cometas

Con el observatorio Alma, científicos observaron el sistema Oph-IRS 48 en la constelación del Ofiuco y detectaron una región de granos grandes de polvo que pueden crecer debido a la colisión, alcanzado el tamaño de un cometa. “Es probable que estemos mirando una fábrica de cometas dado que las condiciones son adecuadas para que las partículas alcancen ese tamaño”, dijo Nienke van der Marel, autor principal del estudio. Ese sistema se encuentra a unos 400 años luz de la Tierra.

Así extraviaron su pene las aves

Los patos son de los que tienen falo

El 95% de las especies de aves han perdido durante la evolución la capacidad de desarrollar una estructura peneana capaz de lograr la penetración, por lo que deben frotar una pequeña abertura llamada cloaca, en lo que se conoce como el beso cloacal.

Ahora, investigadores reportaron en Current Biology la identificación de un gen responsable de la pérdida del falo aviar.

Martin Cohn, biólogo de la Universidad de Florida y autor principal del estudio dijo a Nature que su equipo esperaba hallar que aves que habían perdido el falo habían perdido genes que incidían en su crecimiento. En vez de ello, tras comparar aquellos con los que tienen pene, encontraron que los que carecían de él poseían todos los genes requeridos para un falo, pero estaban expresando un gen, el Bmp4, que causaba muerte celular programada de las células del falo durante el desarrollo.

Cuando el gen fue bloqueado las estructuras no se reducían y al lograr la producción del gen el crecimiento del falo se detenía en patos, una de las aves que junto a los gansos sí tienen penetración para la inseminación.

El hallazgo ayuda a explicar porqué muchas especies perdieron el falo en su evolución. El Bmp4 desempeña un rol clave en la evolución de características importantes en las aves, como picos, plumas y falta de dientes.

Es posible que las aves perdieran sus falos como un efecto colateral de la evolución de otro rasgo.

Otra hipótesis es que la selección sexual fue la causante, pues las hembras pueden querer aparearse más con machos sin falo pues así podrían controlar mejor cuáles machos serían los padres de sus hijos.

Mis 10 noticias científicas de la semana

1. El tamaño del pene sí interesa

Un estudio dice que a las mujeres sí les importa el tamaño del pene, pero hasta cierto punto: que no sea mucho más grande de los estándares, de acuerdo con la investigación realizada entre mujeres australianas y publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Los investigadores trataban de responder porqué el pene humano es más largo y grueso que el de los otros primates, sugiriendo que las mujeres habrían forzado esa selección sexual, lo que no parece cierto del todo. Las mujeres prefieren hombres con rasgos masculinos (mayor relación cadera-hombros) y pene más largo pero… sin exagerar.

2. Mejor secuestrar un asteroide

La Nasa divulgó los planes para la exploración espacial basada en la asignación presupuestal para 2014. Así, la idea es abandonar el regreso del hombre a la Luna y, en su defecto, capturar con una bolsa especial el asteroide Lasso y llevarlo a órbita lunar, donde dos astronautas, en una caminata espacial, harían minería para extraerle pedazos y preparar un futuro viaje a Marte en fecha no especificada.

3. Los aviones se moverán más en el aire

Si a usted le atemorizan las sacudidas en pleno vuelo, hay una noticia no muy buena: cada vez serán más frecuentes debido al cambio climático, reveló un estudio en Nature Climate Change. Si hoy los aviones se enfrentan a vientos cada vez más fuertes, en el futuro lo serán mucho más dice el estudio. Es más: la amplitud de la zona del Atlántico donde hay más brincos se ampliará. Días turbulentos.

4. No había odontólogos

Ötzi vivió 3.300 años antes de Cristo. Este habitante de lo que llamamos Neolítico fue hallado hace varios lustros al descongelarse una zona de Los Alpes italianos y desde entonces ha sido muy estudiado, al punto de que se encontraron restos de flechas clavados en sus huesos. Ahora, el primer estudio de sus dientes reveló que tenía caries y enfermedad periodontal. Uno de los dientes frontales presentaba también un severo trauma, posiblemente accidental. Los humanos de entonces, seguramente, padecían los llamados dolores de muela. El estudio apareció en el European Journal of Oral Sciences.

5. No coma carne de por aquí ni de por allí

La carne roja magra baja en grasa y colesterol es rica en proteína, cualidades consideradas saludables. Bueno, saludables si no come mucha. Un estudio publicado esta semana en Nature Medicine revela que una bacteria existente en el estómago convierte un nutriente hallado en la carne en un compuesto que acelera la formación de placas en las arterias. Para Santaley Hazen, coautor, jefe de medicina cardiovascular en la Clínica Cleveland en Ohio, el estudio sugiere que debe elaborarse una nueva dieta sana: el consumo de carnes rojas se asocia a un mayor riesgo de muerte cardiaca.

6. Al fin habló uno de nuestros ancestros

Australopithecus sediba fue uno de nuestros primeros ancestros. Poseía rasgos de simio, pero otros humanos como su pelvis, manos y dientes, reveló una serie de 6 artículos publicados al tiempo en Science, los que analizaron dos esqueletos, de macho y hembra, y una tibia. Todos los estudios sugieren, de manera colectiva, que A. sediba fue probablemente ancestro directo del Homo, género que incluye los humanos modernos, e indican que quizás no descendían del Australopithecus afarensis, como se ha sugerido.

7. Pillada en la soledad de Marte

La Unión Soviética fue la primera potencia en dirigir una pléyade de naves hacia Marte, pero fue más lo que erró que lo que atinó. Una de las contadas naves que logró su propósito fue la Mars 3, que tocó suelo marciano el 2 de diciembre de 1971. Transmitió datos durante unos segundos antes de perderse contacto, siendo la primera transmisión desde el planeta rojo. Bien, el Mars Reconnaissance Orbiter de la Nasa lo detectó, impávido, en la superficie, se reveló esta semana.

8. Malaria sintética

La farmacéutica Sanofi empezó a producir a gran escala una versión parcialmente sintética de la droga artemisina, medicina de primera línea en el combate contra la malaria, producto de un desarrollo hace 12 años del profesor Jay Keasling de la Universidad de California en Berkeley. Es el primer triunfo del naciente campo de la biología sintética.

9. El Ártico se empelota

El asunto quedó más claro esta semana. No se trata ahora de ver si el Ártico se quedará sin hielo. No. Ahora la pregunta es: ¿cúando ocurrirá? Para algunos podría hacia 2050, pero hay quienes creen que podría ser la próxima década o la siguiente. El rápido deshielo del Ártico es quizás el indicador más claro del cambio climático según autores de un reporte aparecido en Geophysical Research Letters.

10. Una luz dentro del cerebro

Mediante un dispositivo miniatura implantado en el cerebro, científicos llegaron al sistema de gratificación de ratones, provocando que las neuronas liberaran dopamina, ese químico asociado con el placer. Se trata de LED del tamaño de una neurona, que activa las células con su luz produciendo aquella respuesta, lo que podría ayudar a develar los circuitos involucrados en conductas complejas como la adicción, el sueño, la depresión y la ansiedad, se reportó en Science.

El tamaño sí les importa a ellas… pero no exagere

El tamaño sí importa, pero claro que hasta cierto punto. Un estudio revelaría que las preferencias de las mujeres moldearon la evolución del pene humano, que es más largo y grueso que en los demás primates.

Los genitales masculinos evolucionan rápido, Se diversifican antes que otros rasgos, con una amplia variación en tamaño y forma a través del mundo animal, lo que puede indicar presiones evolutivas. Por eso algunos biólogos siempre han estado intrigados sobre qué llevó a que el pene humano fuera tan largo.

Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences halló que las mujeres consideran que el tamaño del pene y la altura sí cuentan cuando juzgan la atracción del hombre, pero son menos importantes que un cuerpo bien masculino cuando el tamaño es mayor al promedio.

Más leña para la hoguera del debate que ardió con todo cuando en 1966 los investigadores sexuales William Sanders y Virginia Johnson declararon que el tamaño del pene era poco importante para la mayoría de las mujeres. Estudios posteriores sobre las preferencias femeninas, como los basados en cuestionarios, reportaron resultados conflictivos.

En la nueva investigación los científicos desarrollaron imágenes generadas por computador de hombres que variaban en altura, relación hombros-cadera y longitud del pene. Una muestra de 105 mujeres australianas heterosexuales, cada una de las cuales vio proyecciones de 53 imágenes y calificó el atractivo sexual.

Las mujeres consideraron eran más atractivos los hombres con rasgos más masculinos, (sugeridos por una relación hombros-cadera mayor) y con un pene más largo, pero con ciertos límites: un tamaño extremo o rasgos más desproporcionados no resultaban más atractivos que aquellos solo iguales o un poco por encima del promedio.

Para Brian Mautz, cabeza del estudio, de la Universidad de Ottawa, parece haber un techo para cada característica, un punto de máximo pico de atracción más allá del cual las calificaciones de las mujeres bajan.

El modelo del equipo de trabajo indica que el pene más atractivo mide de 12,8 a 14,2 centímetros en estado flácido. Mautz advirtió que este tamaño ideal está cerca al promedio de la población de 9 centímetros, que los aspectos relacionados con los otros rasgos, lo que implica que las mujeres prefieren una relación más grande hombro-cadera y estatura pero menos tamaño extremo del pene.

Para algunos científicos, los resultados son interesantes pero no demuestran el papel de la selección sexual en la evolución del tamaño del pene, en lo que está de acuerdo Mautz.

Además, se dijo que se debería haber incluido mujeres de otros países y culturas.

Un animal con pene desechable

Perder el pene al aparearse y que le vuelva a crecer no está en los planes de ningún humano, pero sí de una babosa marina.

El cuento es que científicos japoneses estudiaron el extraño rito de apareamiento de Chromodoris reticular, una especie del Pacífico, que podría ser la primera criatura que se conoce que puede copular varias veces con lo que se considera un pene desechable.

Se cree que todos estos animales son hermafroditas simultáneos, o sea que poseen órganos sexuales masculinos y femeninos que pueden usar al tiempo.

“El aparato reproductivo general se encuentra en el lado derecho del cuerpo. Así, dos nudibranquios se unen, uno mira hacia un lado y el otro a la inversa, con la parte derecha de sus cuerpos en contacto, tocándose”, dijo Bernard Picton a la BBC, curador de invertebrados marinos en los Museos Nacionales de Irlanda del Norte.

Expresó que el pene de uno encaja en la abertura femenina del otro, y el pene de éste en la abertura femenina de la primera. “Ambos están donando esperma, uno al otro”.

A tan complicada situación se le agrega una más: la pérdida y crecimiento de otro pene.

Los japoneses pudieron ver 31 apareamientos.

En sí, el acto duró de unos pocos segundos a pocos minutos. Luego las criaturas se separaron y se despojaron de sus penes, que quedaron en el piso del tanque.

Los científicos se sorprendieron al ver que a las 24 horas las babosas marinas habían regenerado sus órganos masculinos y estaban listas para aparearse otra vez.

Al examinar la anatomía del animal, encontraron que una parte del pene estaba enrollada en un espiral dentro del cuerpo, parte con la cual reemplazan la perdida.

Los penes tenían espinas. Pudieron copular tres veces con un intervalo de 24 horas cada apareamiento.

No se sabe si al acabar el pene enrollado, vuelve a regenerarse otro.

El estudio fue publicado en Biology letters.

Otros animales como ciertas arañas pierden el pene tras copular, así como el caracolillo y las babosas terrestres del género Ariolimax, pero no lo recuperan.

El extraño pene de avestruces y emus

Una de las rarezas animales es el pene de las grandes aves, tema que ha intrigado a los científicos y parece estar más cerca de la solución ahora.

Cómo se pone erecto el pene de esas aves ha sido un misterio, pero un estudio en el Journal of Zoology científicos reportaron que los avestruces y los emus alargan su pene usando un llenado con fluido linfático en vez de un sistema vascular sanguíneo como en reptiles y mamíferos.

El hallazgo cuadra con lo que se sabe de otras especies de aves, solo 3% de las cuales tienen penes y podría ayudar a resolver el enigma de las similitudes y divergencias de la herencia evolutiva de aves y reptiles.

“Nuestros hallazgos revelan que la evolución de un mecanismo de erección linfática se presentó en el ancestro de todas las aves y no en algunas”, dijo Patricia Brennan, bióloga evolutiva de la U. de Massachussets Amherst, una de los autores del estudio.

Avestruces y emus son miembros de un grupo de aves no voladoras. Todas esas especies poseen penes –como los patos y algunas otras aves- pero la mayoría de ellas se aparean mediante un breve beso cloacal durante el cual el macho le pasa el esperma la hembra vía la cloaca, el mismo conducto usado para excretar.

La existencia de un pene linfático en algunas aves es un rompecabezas evolutivo, según Richard POUM, de Yale University, coautor. “Lo que es extraño con estas aves es que no desarrollaron una estructura nueva, sino una novedosa forma de hacer algo que ya se hacía”.

Relacionan tamaño del pene y crecimiento económico

Medirlo todo y tratar de explicarlo parece una obsesión de la ciencia que a veces parece ir bien lejos.

A pocos se les ocurriría relacionar el crecimiento económico de un país con el tamaño del… pene de sus habitantes.

Bueno, eso en parte fue lo que hizo Tatu Westling, investigador de la Universidad de Helsinki en un artículo para el Helsinki Center of Economic Research, quien incluso estableció un mapa mundial del tamaño de los penes de los distintos países.

No se crea entonces que los habitantes de una economía que crezca mucho, como la de China, significa que los chinos posean un órgano descomunal. No. Vamos por parte.

Male Organ and Economic Growth: Does Size Matter? es el título del referido artículo y, obvio, a alguien más interesado en las finanzas que en las relaciones interpersonales, el tamaño sí importa.

Westling trató de relacionar el tamaño del miembro masculino con algún modelo global, eligiendo una variación del modelo Solow de crecimiento económico y encontró, según su artículo, que el tamaño del pene puede explicar 15 por ciento de la variación global en los ingresos nacionales.

Parece que existe una relación de U invertida entre la longitud peneana y el crecimiento económico: los países de más lento crecimiento (los menos desarrollados hoy) tienen en promedio los más pequeños y los más grandes tamaños de pene de sus habitantes mientras que los de crecimiento más rápido están en el centro de la distribución del tamaño del miembro.

Los resultados están condicionados por el hecho de que dos de las regiones más pobres del planeta, Asia y África, dominan los extremos de la distribución del tamaño.

Para el autor, el tamaño de los penes tiene la misma escala de influencia en el crecimiento económico como el régimen económico de un país.

En este punto, valdría preguntarse ¿cómo está Colombia, que viene en crecimiento y el tamaño del miembro de sus habitantes está entre 13,4 cms y 17,7? Averígüelo Vargas.

¿Qué opinan? A veces no resulta imposible encuadrar determinados factores dentro de cierto modelo.

Pero bien valdría considerar otros aspectos: como dicen las mujeres, no es el tamaño, es la forma como se use.

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