Hay veces cuando el pez chico se crece

Ojo, pues que no es una amenaza. ¡Atrévase! Aunque no lo dice, quizás es lo que quiere mostrar un pez damisela australiano: aumenta el tamaño de de un ojo falso en la parte posterior del cuerpo para ahuyentar depredadores, lo que aumenta la posibilidad de supervivencia.

Estos pececillos pueden crear un ojo falso en las aletas posteriores como una manera de distraer a sus cazadores, reportaron los investigadores.

Sí, los científicos del ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies (CoECRS) hicieron el descubrimiento, primero de su tipo según dijeron, de que cuando está siendo amenazado de ser comido, este pez no solo aumenta el tamaño del ojo falso sino que disminuye el de los verdaderos ojos.

En consecuencia aparece un pez que tiene la cabeza en la dirección contraria, lo que podría confundir al depredador, según Oona Lönnstedt, del CoECRS y James Cook University.

Desde hace mucho los científicos se preguntaban si esas manchas en regiones menos vulnerables del cuerpo jugaban un rol en la protección frente a depredadores o era un accidente evolutivo fortuito.

El grupo descubrió evidencias claras de que el cambio en el tamaño del ojo falso y los reales aumentan las chances de supervivencia.

El falso ojo se desvanece a medida que el pez se hace adulto, por lo que debería jugar un papel en la juventud se preguntaban los científicos.

Al ser puestos en un estanque especial donde podían ver y oler un depredador sin ser atacados, automáticamente el ojo falso comenzaba a crecer y los verdaderos se tornaban pequeños, lo que no sucedía al ser puestos cerca a peces herbívoros o aislados.