Habría más de 100.000 millones de planetas

Tras seis años de búsqueda en los que se cartografiaron millones de estrellas en la Vía Láctea para calcular el número de exoplanetas permitió concluir que antes que escasos son comunes y debe haber al menos 100.000 millones.

En promedio cada estrella en la Vía Láctea tiene un planeta. Los métodos más usados para la detección sugerían que del 17 al 30 por ciento de las estrellas tipo Sol poseen un planeta. ¿Pero y con otros métodos?

Arnaud Cassan y colegas usaron la técnica de microlentes gravitacionales para sondear la existencia de planetas orbitando a entre 0,5 y 10 veces la distancia Tierra-Sol, hallando que alrededor de un 17% de las estrellas albergan planetas tipo Júpiter, un 52% poseen planetas tipo Neptuno y cerca del 62% de las estrellas poseen súper-Tierras.

La investigación apareció publicada en Nature y fue realizada por un equipo internacional de astrónomos, entre ellos 3 del equipo del Observatorio Europeo austral (ESO), que empleó la técnica de microlentes gravitacionales.

Hasta el momento, luego de 16 años de búsqueda, se han encontrado algo más de 700 planetas confirmados, habiéndose iniciado el estudio de los espectros y las atmósferas. Hay más de 1.000 en proceso de confirmación.

La técnica usada ha sido el tránsito y la atracción gravitacional, pero con la de microlentes gravitacionales se puede detectar un rango más amplio de masas y planetas más alejados de sus estrellas.

Para Arnaud Cassan (del Instituto de Astrofísica de París), “estos datos muestran que los planetas son más comunes que las estrellas en nuestra galaxia. También encontramos que los planetas más ligeros, como las súper-Tierras o los Neptunos fríos, deben ser más comunes que los planetas pesados.”

Con esa técnica se detectan exoplanetas por el modo en que el campo gravitacional de su estrella anfitriona, combinado con el de los posibles planetas, actúa como una lente, magnificando la luz de la estrella de fondo. Si la estrella que actúa como una lente tiene un planeta en su órbita, el planeta puede contribuir a la hora de detectar el efecto de iluminación de la estrella de fondo.

Las microlentes son herramientas poderosas, con el potencial de detectar exoplanetas que, de otra manera, podrían no haber sido descubiertos jamás. Pero, para utilizar la técnica de microlente y ver algo, se requiere de un alineamiento poco común entre una estrella de fondo y otra que haga de lente. Y, para detector un planeta durante el acontecimiento, también se necesita una coincidencia adicional de alineamiento de la órbita del propio planeta.

Pese a que, por todos estos motivos, sea una tarea difícil encontrar un planeta utilizando esta técnica de microlentes, los datos de estos seis años utilizados en los análisis permitieron la detección de tres exoplanetas: una súper-Tierra, y planetas con masas comparables a las de Neptuno y Júpiter.

Al detectar estos tres planetas, o los astrónomos fueron muy afortunados o, sencillamente, los planetas son tan abundantes en la Vía Láctea que era algo prácticamente inevitable.

Los astrónomos combinaron la información relacionada con estas tres detecciones positivas de exoplanetas con otras siete detecciones llevadas a cabo antes, así como con un número de no detecciones en los datos obtenidos durante seis años.

El cartografiado era sensible a la detección de planetas que estuvieran a una distancia de su estrella de entre 75 millones de kilómetros y 1.500 millones de kilómetros (en el Sistema Solar este rango incluye todos los planetas desde Venus a Saturno) y con rangos de masas que van de cinco veces la masa de la Tierra hasta diez veces la de Júpiter.

La combinación de los resultados sugiere firmemente que el porcentaje de planetas alrededor de estrellas es mayor que uno. Más que la excepción, son la norma.

“Antes creíamos que la Tierra podría ser única en nuestra galaxia. Pero ahora parece que, literalmente, hay miles de millones de planetas con masas similares a la de la Tierra orbitando estrellas en la Vía Láctea,” concluye Daniel Kubas, coautor de este artículo.

Nota: Una súper-Tierra tiene una masa de entre dos y diez veces la masa de la Tierra. Hasta ahora se ha publicado el hallazgo de doce planetas utilizando las microlentes con varias estrategias observacionales.

Fuente: ESO-Nature

Cortesía imagen: ESO

Descubren planetas que murieron como morirá la Tierra

Un día relativamente lejano, el Sol se expandirá, en su agonía, tragándose varios planetas, que como la Tierra quedarán como rocas chamuscadas.

Astrónomos descubrieron dos planetas del tamaño de la tierra que están, literalmente, fritos. Su estrella madre, en las fases finales de su existencia, se convirtió en una gigante roja que creció varias veces su tamaño original y los abrasó debido a que circulaban en órbitas cercanas.

El descubrimiento fue publicado ayer en la revista Nature y revela lo que será nuestro destino.

Cuando el Sol, en unos 5.000 millones de años, se convierta en una gigante roja inflada al agotar casi todo su combustible, se tragará los planetas rocosos más cercanos, como Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

Sometidos a ese infierno, no quedará nadie para contarlo, si es que lo hubiere entonces.

Los planetas descubiertos no solo sobrevivieron la inmersión en el fuego estelar, sino que probablemente le ayudaron a su estrella a desprenderse del caliente material de los días finales.

“Si un planeta como la Tierra quedara 1.000 millones de años en ese ambiente, se evaporaría. Solo planetas más grandes como Saturno y Júpiter podrían sobrevivir”, explicó Elizabeth Green, del Observatorio de la Universidad de Arizona.

Los dos planetas, llamados KOI 55.01 y KOI 55.02, orbitaban muy cerca a su estrella, habiendo quedado inmersos en la envoltura estelar de la fase roja, pero sobrevivieron. Esos planetas tenían un radio de 0,76 y 0,87 veces el radio terrestre.

La estrella madre, KOI 55, es lo que los astrónomos llaman una estrella subenana B: consiste en el núcleo expuesto de una gigante roja que ha perdido casi toda su envoltura. De hecho, se cree que los planetas pudieron haber participado en el aumento de la pérdida de masa de la estrella necesario para la formación de esta clase de estrellas.

Dibujo cortesía S. Charpinet.

Cantidades de agua hallan en cercana estrella

Para que la vida florezca los materiales están listos antes de que nazcan los planetas, reveló un sorprendente estudio de la estrella TW Hydrae que encontró una extensa nube de vapor de agua alrededor de un naciente sistema solar. Está en la constelación de la Hidra.

La estrella, a 176 años luz y con 5 a 10 millones de años de edad, está en la fase final de formación y está rodeada por un disco de polvo que podría condensarse para formar un grupo de planetas.

La nube, de acuerdo con investigadores de la Universidad de Michigan, contiene agua lo suficientemente fría para formar cometas que, como sucedió en nuestra Tierra, podrían depositar océanos en los planetas secos.

El agua hallada equivale a miles de océanos terrestres. El estudio, del cual es coautor Ted Bergin, de Michigan, aparecerá publicado mañana en la revista Science.

Los científicos usaron el Instrumento Heterodino para Infrarrojo extremo (HIFI por su sigla en inglés) del Observatorio Espacial Herschel, en órbita, para detectar la señal química del agua.

“Esto nos indica que los materiales que la vida necesita están presentes en un sistema antes de que nazcan los planetas”, dijo Bergin, un coinvestigador del HIFI.

Antes se había encontrado ya vapor de agua templado en los discos de formación de planetas más próximos a la estrella central. Pero, hasta ahora, no se había encontrado pruebas de que las vastas cantidades de agua se extendieran a las regiones más frías y lejanas de los discos conde toman forma los cometas y los planetas gigantes dijo un informe de prensa de esa Universidad.

Cuanta más agua esté disponible en los discos para que se formen cometas helados mayores son las probabilidades de que grandes cantidades de agua eventualmente lleguen a los planetas nuevos mediante los impactos.

“La detección de agua adherida a los granos de polvo a lo largo y a lo ancho del disco de formación de planetas presenta algo similar a lo que haya ocurrido en la evolución de nuestro propio sistema solar donde, a lo largo de millones de años esos granos de polvo se han acumulado para formar los cometas. Éste sería un mecanismo principal de acumulación de agua sobre los cuerpos planetarios”, dijo el investigador principal Michiel Hogerheijde de la Universidad Leiden en Holanda.

Otros descubrimientos recientes hechos con el HIFI sustentan la teoría de que los cometas transportaron una porción significativa de los océanos en la Tierra. Los investigadores determinaron que el hielo sobre un cometa denominado Hartley 2 tiene la misma composición química que nuestros océanos.

Dibujo cortesía ESA

Un balón en el espacio

La nebulosa K61 tiene aires de balón y una historia muy interesante. Descubierta por el astrónomo aficionado Matthias Kronberger, encendió de nuevo el debate de largo tiempo sobre si para la formación de planetas se necesita una estrella madre. Esta nebulosa es del tipo planetario y tiene cara de balón de acuerdo con esta imagen tomada por el observatorio Gemini.

La luz de la nebulosa se debe más que todo a la emisión de oxígeno doblemente ionizado. La estrella central se aprecia muy cerca de todo el centro de K61. Debajo de la estrella brillante de la izquierda se aprecia una galaxia barrada del distante trasfondo y se aprecian otras galaxias también.

La zona del cielo donde se encuentra, hacia el Cisne, es monitoreada constantemente por el telescopio Kepler, que no pierde de vista 150.000 estrellas en la región para detectar la presencia y frecuencia de planetas tipo Tierra.

Foto cortesía Gemini.

Sume 10: van 565 exoplanetas detectados

Que habrá por allá, nadie lo sabe aunque se sospecha que quizás sean mundos muertos pero repletos de misterios.

Con el descubrimiento de 10 nuevos exoplanetas por el satélite europeo CoRoT asciende a 565 el número de planetas encontrados en distintas estrellas de la galaxia.

Se trata de 10 Júpiter calientes, un planeta algo más pequeño que Saturno y un sistema con dos objetos tipo Neptuno. Es decir: no habría vida en ninguno de ellos dado el tamaño solo.

Pero este zoológico de planetas no deja de ser interesante. “Aún desde los primeros días de la astronomía de exoplanetas, hemos sido sorprendidos por la variedad de planetas descubiertos: gigantes gaseosos más grandes que Júpiter y pequeños cuerpos rocosos, algunos con masas comparables a la Tierra”, anotó Malcolm Fridlund, científico del proyecto en la Agencia Espacial Europea.

Se conocen por ejemplo 70 sistemas con múltiples planetas.

Los nuevos planetas tienen una densidad que va de un valor similar al de Saturno, el menos denso del Sistema Solar, a la alta densidad de Marte.

Las estrellas que los albergan también son diversas: desde una estrella de casi 10.000 millones de años, el doble de la edad de nuestro Sol en el caso de CoRoT-17b, a una joven cita de apenas 600 millones de años que alberga a CoRoT-18b.

Dos de los planetas presentan órbitas demasiado elongadas, todo un reto para la dinámica planetaria,

Desde su lanzamiento en 2006, el satélite con un telescopio de 27 centímetros ha detectado varios cientos de posibles estrellas con planetas. Cada una tiene que pasar por un cuidadoso examen de confirmación.

Dibujo de un exoplaneta con su estrella. Cortesía

Al amanecer: cuatro planetas juntitos

Mayo, mes de la madre, mes de… los planetas.

Todos estos días, al amanecer, justo antes de que salga el Sol, se puede mirar por oriente y encontrar cuatro planetas juntitos.

Están Mercurio, Venus, Marte y Júpiter. ¡La mitad de nuestros planetas del Sistema Solar!

Se pueden ver, en promedio, unos 45 minutos antes de amanecer. En nuestra región, donde está aclarando más temprano, pasadas las 5 de la mañana.

Y no crean que es un sueño. Pese al invierno, ha habido amaneceres claros que permiten distinguir estrellas que se desvanecen con la luz solar y algunos planetas.

Mercurio es el más débil, por o que hay que mirar muy bien.

Los cuatro planetas estarán muy cerca uno del otro.

Esta reunión de planetas no es tan extraña. Sucede de vez en cuando. Y se le dice reunión porque aparecen juntos por un lado de la esfera celeste, pero en verdad están separados por centenares de millones de kilómetros.

El aparente agrupamiento es el primero que se presenta este siglo, de acuerdo con un reporte de Sky and Telescope.

2011: Odisea en Mercurio

Este jueves la sonda Messenger se insertará en la órbita del cercano y pequeño Mercurio, un planeta que nunca había contado con un visitante terrestre tan cercano. Messenger lo estudiara durante un año.

Mercurio es un misterio entre los planetas rocosos. Es el más pequeño de los planetas del Sistema Solar, con una de las superficies más antiguas y una variación extrema de temperatura, pese a su cercanía al Sol. Es también uno de los menos explorados, pues naves sólo ha habido de paso, como la Mariner 10.

Entender Mercurio es vital para quienes estudian cómo se formó y evolucionó el Sistema Solar.

“Esperamos encontrar la composición mineral de la superficie con la identificación de las bandas espectrales y la modelación de los resultados”, expresó Ann Sprague, investigadora de la Universidad de Arizona.

Uno de los misterios que se espera resolver es el campo magnético del planeta. Con apenas un diámetro algo más grande que el de la Luna (cerca de 4.800 kilómetros) debería tener un núcleo sólido. Sin embargo, la presencia de un campo magnético sugiere que el interior permanece parcialmente derretido.

Al carecer de atmósfera, Mercurio está rodeado por una exosfera: una región delgada e invisible que contiene átomos e iones, que es generada por los vientos solares cargados de partículas que llueven sobre la superficie.

Messenger llegó a Mercurio hace dos años, pero lo sobrevoló varias veces en las maniobras de disminución de velocidad para la inserción. La nave ha viajado 7.879 millones de kilómetros desde su lanzamiento en agosto de 2004.

Mercurio: la aventura comienza.

Foto cortesía Nasa.

Qué ciencia curiosa

Una modelación que buscó entender porqué los planetas y asteroides de nuestro Sistema Solar están distribuidos como lo están hoy, halló que alguna vez Júpiter, el mayor planeta, estuvo alguna vez más cerca del Sol que hoy. Los planetas no se formaron donde hoy están, porque si no Marte debería tener 10 veces más masa y Urano y Neptuno mucho menos. Datos de la División de Ciencias Planetarias de la American Astronomical Society. Curioso.

Cometa venenoso

En la Tierra, el cianuro es uno de los venenos más mortales. En el espacio, es uno de los ingredientes más comunes de los cometas. En el acercamiento de la sonda Epoxi-Deep Impact al cometa Hartley 2, que lo tendrá a ojo de tiro el 4 de noviembre, se ha hallado una rara expulsión de cianuro: la expulsión aumentó de 5 en 8 días en septiembre, según la Nasa. Curioso.

Adultos listos

En Suecia detectaron que las personas de 70 años son más lsitas que sus predecesores. Además, cada vez se hace más difícil diagnosticar la demencia, aunque el olvido sigue siendo una de las señales, según estudio de la Universidad de Gothenburg. ¿Estará pasando lo mismo en otros lados? Curioso.

Veneno salvador

Una toxina hallada en potente veneno del escorpión centroamericano Centruroides margaritatus es al menos 100 veces más potente para prevenir la hiperplasia neointimal (hace que la vena sea más sensible a la formación de placa aterosclerótica) la causa más común de fallo del bypass, según estudio de la Universidad de Leeds. Curioso.

Proteína deprimente

Un estudio que apareció el viernes en Science Translational develó cambios moleculares en el cerebro que podrían ayudar a explicar porqué algunas personas se recuperan con fortaleza de los apuros de la vida mientras que otros se hunden en las profundidades de la desesperación. Una proteína llamada p11 en el cerebro influencia la depresión en humanos y ratones; sin embargo la terapia genética puede estimular los niveles de p11 y revertir la depresión en ratones, reporta el estudio. Curioso.

Comentario: ¿solos del todo?

Cortesía Nasa: dibujo de exoplaneta

A tan solo 70 años luz y dándole vueltas a una estrella joven llamada Beta Pictoris, con apenas 12 millones de años, hacia la constelación Pictor, el pintor, se encuentra un planeta con una masa unas ocho veces la de Júpiter, situado a ocho veces la distancia Tierra-Solo (como la posición de Saturno en nuestro Sistema Solar). Acaba de ser fotografiado.
El Hubble acaba de ver al planeta Fomalhaut b orbitar en torno a su estrella, hacia la constelación Piscis australis, a tan solo 25 años luz.
A 130 años luz de la Tierra viaja HR8799, una estrella joven y grande: 1,5 veces la masa del Sol. Desde el observatorio Gemini en Mauna Kea se acaban de detectar tres planetas a su alrededor.
Tres hallazgos divulgados en menos de 10 días, pero hasta la fecha van 328 planetas o exoplanetas en 279 estrellas.
Si eso se ha encontrado en 16 años, desde que Alexander Wolszczan anunciara el hallazgo de los primeros tres cuerpos planetarios, apenas en nuestra cercanía y mediante equipos que no permiten el hallazgo de planetas similares a la Tierra sino con varias veces las masas de Júpiter o Neptuno, ¿qué habrá allá afuera?
En nuestra galaxia hay al menos 200.000 millones de estrellas. Y podría haber, según cálculos alemanes en super computadoras, unos 500.000 millones de galaxias.
¿Podemos seguir pensando que estamos solos? Claro que mientras no se encuentren señales claras de vida, no hay argumentos. Solo probabilidades.

Nueve, ocho, doce…¡trece!

¿Recuerdan? Varias veces hemos venido en estas notas con temas de los nuevos planetas. Hasta hace dos años, todos sabíamos que eran nueve los planetas del Sistema Solar. La Unión Astronómica Internacional dijo que Plutón no era más un planeta, sino un planeta menor. Este año se le asignó otro nombre a él y a los demás cuerpos que se le parezcan: plutoides.
Desde que la UAI estableció la nueva clasificación, muchos quedaron disgustados. Entre ellos, no pocos astrónomos norteamericanos, que recalcaron que la dedición no fue tomada por astrónomos planetarios, que son los que más conocen del tema.
Pues bien, Mark Sykes, director del Instituto de Ciencias Planetarias, organización privada sin ánimo de lucro que tiene base en 15 estados de ese país, más el Reino Unido, Suiza, Rusia y Australia, que participa hoy jueves en un debate sobre el tema, piensa que el Sistema Solar debe tener 13 planetas.
Bajo este escenario, el planeta más pequeño sería Ceres, que hoy es un asteroide. Gira en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, y que tiene apenas la mitad del diámetro de Plutón.
Para él, si un cuerpo no estelar tiene la suficiente masa para ser redondo y orbita una estrella, debe ser llamado planeta.
Sykes va más allá. Cree que el asunto sobrepasa la discusión sobre Plutón y llega hasta el ciudadano común y corriente y la percepción que tiene de la ciencia.
Esta avanza por el conocimiento, la decisión de la UAI fue por votación, algo alejado, para él, del modus operandi científico en el que los asuntos no se pueden definir por ese método.
El sistema de Sykes comprende: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Ceres, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, Caronte (considerada hoy luna de Plutón), Eris y el recientemente descubierto Makemake.
El debate continúa.

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