Aparearse y no dormir es lo mejor

Aparearse todo el tiempo, así no se duerma, tiene sus beneficios más allá del cansancio.

Que lo digan las aves playeras de pectoral (Calidris melanotos): los machos que menos duermen y se aparean más tienen más descendientes.

Durante tres semanas, bajo los días sin noche del verano en el Ártico, se presenta una activa competencia en la que los machos cortejan hembras y compiten con otros machos.

Científicos del Max Planck Institute liderados por Bart Kempenaers monitorearon el movimiento y las interacciones hembras-machos con marcadores, actividad cerebral y tests de ADN para determinar la paternidad.

Con ello descubrieron que los machos que menos dormían eran los más exitosos reproductivamente.

El hallazgo controvierte la creencia de que el menor desempeño es un resultado evolutivo de la pérdida de sueño.

Durante esas tres semanas, los machos permanecen activos hasta el 95% del tiempo, lo que es mucho más resaltable al considerar que estos playeritos acaban de llegar de su migración de tierras del sur.

Estos playeritos tienen un sistema de apareamiento poliginio en el que un macho se aparea con varias hembras. Como estos machos no cuidan sus hijos, su éxito reproductivo está dado exclusivamente por su acceso a hembras fértiles, pero ganarlo no es sencillo. “Continuamente tienen que repeler sus rivales y convencer al tiempo a las hembras con su intensa demostración de cortejo.

Como el Sol no se ocultar en el verano ártico, los que se mantengan más activos tendrán la ventaja.

Aparearse todo el tiempo no parece nada malo.