Bueno, ¿y entonces el vino rojo y el chocolate qué?

No el vino tinto ni el chocolate alargan la vida y tampoco previenen enfermedades cardiovasculares ni el cáncer.

Eso a la luz de un nuevo estudio de científicos que analizaron los efectos de una dieta rica en resveratrol, el compuesto hallado en aquellos productos y en las fresas.

El compuesto ha recibido mucha atención luego que estudios en el pasado presentaran evidencias de una protección contra aquellos males.

Esos beneficios no parecen soportar el paso del tiempo, explicó el profesor Richard D. Semba, de la escuela de Medicina en la Universidad Johns Hopkins y cabeza del nuevo estudio presentado en el journal Jama Internal Medicine.

Pese a los resultados, Semba dice que el consumo de vino rojo y chocolates reduce la inflamación en algunas personas y parece proteger el corazón, pero que la acción podría provenir de otros polifenoles o sustancias hallados en esos productos.

El estudio no incluyó personas que ingerían suplementos de resveratrol.

Esta sustancia se encuentra también en buena cantidad en las uvas, maní y ciertas raíces asiáticas. Su fama ha sido alentada por estudios que documentaron propiedades antiinflamatorias en ciertos organismos pequeños y extensión de la vida en ratones alimentados con una dieta alta en calorías con ese compuesto.

Y la paradoja francesa, sobre la baja incidencia de enfermedad coronaria en una población que consume mucho colesterol y grasas saturadas ha sido atribuida al alto consumo de resveratrol y otros polifenoles.

Un estudio que pone más carne en el asador.