Hace 7.000 años comenzó la desigualdad social

Hace 7.000 años comenzó el desbarajuste social que vemos hoy y del cual Colombia y Antioquia en particular son modelos: la desigualdad.

Nueva evidencia hallada en tumbas del Neolítico, en las que estaban enterrados agricultores de entonces muestra diferencias sociales en la tenencia de la tierra: aquellos enterrados con la herramienta para madera tenían mejores tierras.

El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). y fue hecho por arqueólogos de las Universidades de Bristol, Cardiff y Oxford.

El estudio de más de 300 esqueletos humanos de diversos sitios de Europa central les permitió al profesor Alex Bentley y su equipo internacional, descubrir las evidencias del acceso diferente a la tierra entre los primeros cultivadores del Neolítico, la más antigua evidencia hallada.

El análisis del isótopo de estroncio, que provee señales del lugar de origen del esqueleto, indicaba que los hombres enterrados con herramientas para pulir madera presentaban menor variación en los isótopos que aquellos enterrados sin la herramienta. Esto sugiere que aquellos enterrados con el implemento tenían acceso a una tierra más cercana y probablemente mejor que aquellos que no.

Bentley explicó que “aquellos enterrados con la herramienta parecen hacer vivido en áreas sedimentarias, el suelo fértil y productivo que preferían los primeros agricultores. Esto indica que tenían un acceso consistente a las áreas preferidas de cultivo”.

El análisis del estroncio mostró también que era más dado que las mujeres hubieran nacido en áreas por fuera de las que fueron enterradas, una fuerte señal de patrilocalidad , un sistema de unión centrado en el hombre en el que las mujeres iban a residir en el sitio de los hombres cuando se unían.

Estos estudios, junto con otros de tipo arqueo-botánicos indican que los primitivos agricultores del Neolítico en Alemania tenían un sistema de tenencia de la tierra que sugiere el origen del acceso diferenciado a este bien puede ser rastreado hasta esa era, al menos en parte, antes que a la prehistoria posterior cuando la desigualdad y la transferencia de riqueza intergeneracional está más evidenciada en tumbas y elementos culturales.

En la imagen uno de los esqueletos con la herramienta para cortar la madera.

La planta carnívora más extraña

La más sofisticada herramienta de caza acaba de ser detectada en una planta brasileña.

Sí: de caza. Mediante hojas pegajosas que permanecen enterradas, la planta captura y digiere gusanos, una forma desconocida de proveerse alimento en plantas carnívoras.

La planta, Philcoxia minensis, se encuentra en las llanuras tropicales de Brasil, y aunque algunas de sus pequeñas hojas crecen sobre la superficie, la mayoría yace debajo de la superficie de las arenas blancas donde crece.

El hallazgo fue presentado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Cuando la planta fue documentada por primera vez, los científicos notaron las hojas redondeadas soportadas por yemas y terminadas por glándulas que segregan una sustancia pegajosa. Todos esos son indicativos de una planta carnívora, pero nunca se le vio en acción.

“Por lo general pensamos que las hojas solo son órganos fotosintéticos, por lo que a primera vista luce extraño que una planta tenga hojas subterráneas, donde hay poca luz”, dijo Rafael Silva Oliveira, ecólogo de la Universidad de Campiñas en Brasil, a LiveScience. “¡Por qué favorecería la evolución la persistencia de este rasgo aparentemente desfavorable?”

Al sospechar que podría ser una planta carnívora los científicos examinaron si podía digerir y absorber nutrientes de varios nemátodos que terminan atrapados por el pegajoso aditivo.

Los análisis químicos de las hojas mostraron que descompone y absorbe los gusanos. Las hojas poseen igualmente actividad enzimática digestiva similar a la conocida en plantas carnívoras, lo que indica que los gusanos nos e descomponen naturalmente.

Los investigadores especulan que las hojas atrapan los gusanos y leugo secretan enzimas que digieren los gusanos.

Datos de Nature indican que apenas 0,2% de las plantas con flores son carnívoras, dato que podría estar subestimado.

Foto cortesía PNAS

El sorprendente pez de la Antártida

¿Tiene mucho frío? Apréndale a los nototenioideos, esos peces que viven en las gélidas aguas de la Antártica, en donde constituyen casi el 90 por ciento de la biomasa. ¿Cómo no se congela un ser en uno de los ambientes más extremos del planeta?
A finales de los 60, Arthur DeVries, profesor de Biología en la Universidad de Illinois, había descubierto que algunas de las ocho familias de estos peces fabrican sus propias proteínas anticongelantes, proteínas que se unen a los cristales de hielo en la sangre para prevenir su congelamiento.
Esta semana, en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences, un grupo de científicos msotró su trabajo en el genoma de una de las especies, Dissostichus mawsoni, en busca de pistas sobre el material anticongelante.
Encontraron genes responsables de proteínas que responden ante el estrés ambiental y otro grupo que alivia el daño oxidativo en las células. Al comparar con familias cercanas, encontraron que aunque ellas también poseen los mismos genes, en los antárticos son mucho más comunes.
Del tema falta mucho por conocer para poder aplicar en distintas situaciones.
En la foto de los investigadores Chris Cheng y Paul Cziko aparece un ejemplar de Dissostichus mawsoni.

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