Mis 10 noticias científicas de la semana (29-5)

1. Se imprimen cuerpos

En un avance llamativo hacia la impresión de órganos, científicos de las Universidades de Sidney, Harvard, Stanford y MIT lograron desarrollar una red de vasos artificiales bio-impresos que imitan el sistema circulatorio del cuerpo, esencial para el desarrollo de tejidos más complejos. La bioimpresión de órganos es un campo promisorio, aún en fases iniciales, que en el futuro permitirán que muchas personas urgidas de trasplante consigan órgano o aquellas con uno averiado por cáncer, por ejemplo, lo obtengan. El nuevo hallazgo fue publicado en Labo on a chip.

2. Los robots musculosos

Ingenieros de la Universidad de Illinois mostraron una nueva clase de bio-bots, robots caminantes accionados por células de músculos y controlados por pulsos eléctricos, permitiéndoles a los operadores un control sin precedentes sobre su funcionamiento, reveló un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. El diseño se inspiró en el complejo músculo-tendón-hueso que se ve en el medio natural. Los robots son accionados por una tira de células musculares movidas por esos pulsos.

3. Dos nuevos transneptunianos

El telescopio Hubble fue redirigido para que hasta agosto trate de encontrar nuevos objetos transneptunianos en el Cinturón de Kuiper, que podrían ser propuestos para que la nave Nuevos Horizontes que se dirige a Plutón, al que llegará el año próximo, siga hacia ellos. Hasta el momento se han detectado unos 1.000 de esos objetos, cuerpos fríos de diferente tamaño, 3 de ellos unos pocos como planetas enanos. En sus primeras miradas, parece haber descubierto dos nuevos objetos.

4. Cosa el celular a la camisa

Científicos creen haber descubierto un cristal que puede formar una capa de solo 3 átomos de grosor, que podría actuar como un interruptor. Su estructura matriz de cristal puede ser empujada mecánicamente adelante y atrás entre dos estructuras atómicas, una que conduce electricidad, la otra no, lo que permitiría que este semiconductor fuera usado en electrónica flexible. Por ejemplo, un celular cosido en la camisa. El estudio fue publicado en Nature Communications.

5. Una chaqueta para el planeta

A 3.000 años luz de nosotros científicos hallaron un planeta en un sistema de dos estrellas. Orbita a casi la misma distancia que la Tierra del Sol, pero la diferencia es que su estrella es mucho más tenue, lo que hace que se encuentre congelado, más frío que la luna Europa de Júpiter, cubierta de una gran capa de agua congelada. El planeta tiene dos veces la masa terrestre. El estudio publicado en Science revela que puede haber planetas a la misma distancia de su estrella que la Tierra del Sol en sistemas binarios.

6. Solos no

A las personas no les gusta estar a solas con su pensamiento ni sentarse por ahí a hacer nada. Eso revela un estudio publicado en Science en el que se muestra que siempre tienden a estar haciendo algo, así sea infligiéndose daño. Personas a las que se les pidió estar solas pensando durante 6 a 1|5 minutos manifestaron sentirse mal, lo que fue confirmado en otros experimentos. La gente prefiere estar conectada al mundo exterior.

7. Frío, muy frío

Investigadores desarrollaron una nueva técnica de superenfriamiento para aumentar el tiempo que los órganos humanos pueden permanecer viables fuera del cuerpo, lo que ayudaría  a encontrar más órganos para trasplante. El estudio fue publicado en Nature Medicine y se hizo con ratas, por lo que ahora debe ser demostrado en personas. Hoy la preservación fuera del cuerpo alcanza solo 24 horas. La nueva técnica lo extiende a 72. Todo un logro.

8. Animales de… cinco patas

No tienen cuatro como muchos otros mamíferos. Poseen cinco patas. ¿No lo habían notado? Eso hicieron investigadores que presentaron el estudio en Biology letters: mientras los canguros están quietos, la cola les sirve de una quinta pata, ayudándoles a hacer los saltos. También la emplean como quinto pie cuando caminan. No solo es un medio de equilibrio.

9. Inviernos zurdos

Los hombres que nacen en noviembre, diciembre o enero en el Hemisferio Norte, en pleno invierno, tienen mayor probabilidad de ser zurdos, según un estudio publicado en Cortex. Esa situación estaría relacionada con mecanismos hormonales que promoverían la tendencia a usar la mano izquierda, dijeron los investigadores de la Universidad de Viena (Austria). La causa radicaría en la mayor cantidad de luz en los meses de la concepción, entre mayo y julio. Un estudio que genera debates.

10. Grandes depósitos de plástico

Todos los océanos tienen grandes acumulaciones de residuos plásticos en su superficie siguiendo el giro de las cinco grandes corrientes oceánicas, demostró la expedición española Malaspina. Además de la del Pacífico norte ya demostrada, existen también en Atlántico del Norte central, el Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Océano Índico. El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. Los mayores residuos son de polietileno y polipropileno usados en la manufactura de productos de uso diario como bolsas, y contenedores de alimentos y bebidas. Un gran problema.

Especial fin de semana: ¿dicen la verdad los plásticos biodegradables?

Si hay algún símbolo del atropello ambiental del ser humano, ese es el plástico, las bolsas plásticas.

Se les encuentra por doquier y, en nuestro medio, adornan las orillas de los ríos y son manchas blancas o coloridas en el paisaje urbano.

En un afán para resolver el problema, se crearon las bolsas de plástico biodegradables y así se han vendido.

¿Pero lo son? Literatura científica reciente parece controvertir lo que muchos, entre ellos la industria y el comercio, aceptan ya como verdad. Esto, sin considerar otros reportes sobre el agravamiento del problema ambiental debido a la acción de los plásticos degradables.

Pero vamos por partes. El polietileno es uno de los materiales de más uso en el mundo y las bolsas han sido un impacto ambiental serio. Y a medida que aumenta su uso y su disposición final, ha aumentado el uso de las llamadas formas degradables.

Adicionar metales de transición como hierro y cobalto puede promover la oxidación de los polímeros etilenos. Así, la degradabilidad o biodegrabilidad de esos materiales se proclama en las mismas bolsas y en empaques de alimentos.

Una revisión extensa de investigaciones, publicada en Environmental Science & Technology advierte que no existen evidencias de que los polietilenos degradables sean todo lo que se dice.

Es verdad que las bolsas se descomponen en partes en el ambiente, pero los fragmentos pueden persistir por largo tiempo y no existen estudios de largo plazo sobre esas piezas. Así, hay productos que son descritos como biodegradables sin referencia alguna a la escala de tiempo que les toma estar completamente degradados.

“Hay una tremenda cantidad de papers sobre el polietileno degradable, pero ninguno en verdad ha mostrado una alta degradación”, dijo a Nature Ann-Christine Albertsson, investigadora de polímeros en el Swedish Royal Institute of Technology en Estocolmo y autora principal de la revisión.

“Claro que se degradan en cierta forma, van perdiendo parte de sus propiedades; pero si usted se refiere a que eso sea positivo para la naturaleza, no ha sido demostrado”.

Países en desarrollo como China están comenzando a usar ese polietileno que llaman degradable, agregó Albertsson. Las autoridades indias tienen interés en el tema. Aunque algunos países están intentando pasarse a los productos genuinamente degradables, basados en polilactida, esta aún es cara. Y los productos con base en papel no son una alternativa viable porque implica la tala de árboles.

Noreen Thomas, investigadora de materiales en Loughborough University en el Reino Unido, fue una de los autores del reporte de 2010 para el Departamento de Asuntos Ambientales, de Alimentos y Rurales referente a los plásticos oxo-degradables, que principalmente son polietilenos pero también incluyen algunos tipos de polipropilenos.

La rapidez de la degradación en fragmentos depende mucho del calor y la exposición a la luz, por ende del sitio donde termina el plástico. El informe sugiere que los fragmentos oxo-degradables podrían hacerse pequeños en un lapso de dos a cinco años. La biodegradación de esos pequeños fragmentos se da muy lentamente.

“Nuestra conclusión fue que no hay beneficios para el ambiente de los plásticos oxo-degradables”, dijo Thomas a Nature.

Tales plástico no pueden ir al compostaje dado que los pedazos arruinarán el compost y tampoco pueden ser incorporados al reciclaje tradicional de plásticos dado que los mismos aditivos que alientan el resquebrajamiento en pedazos degradarán el material reciclado.

Lo que hay que hacer, sugiere el informe, es quemarlos.

Esas opciones hacen que los plásticos oxo-degradables sean irrelevantes.

Casi a la par con estos estudios, desde North Carolina State University se publicó un estudio en el cual se concluye que los llamados productos biodegradables estarían haciendo más mal que bien al liberar un potente gas de invernadero durante su descomposición: el metano.

“Los materiales biodegradables, como los vasos y utensilios desechables, se descomponen en los rellenos por la acción de microorganismos que entonces producen metano”, informó Morton Barlaz, coautor del reporte científico.

En Estados Unidos, por ejemplo, la Agencia Ambiental (EPA) estima que apenas 35 por ciento de los desperdicios sólidos municipales van a rellenos que capturan metano para uso energético. Otro 34 por ciento llegan a rellenos que lo capturan y queman en sitio, mientras que 31 permite que el metano escape.

“En otras palabras: los productos biodegradables no son necesariamente amigables con el ambiente cuando se llevan a los rellenos”.

Le problema crece por la tasa a la que se descomponen esos productos, por lo que una parte del metano producido no es quemado. Para los investigadores, mientras más lento se descomponga el material mejor por las regulaciones en ese país para la quema del metano.

El estudio también fue publicado en Environmental Science & Technology.

¿Entonces qué? Tal vez, por ahora, no haya mejor opción que una bolsa plástica biodegradable aunque esto último parezca ser más un producto de la galopante publicidad industrial para vender a como de lugar.