¿De qué color era el pelo de Cristóbal Colón?

¿De qué color eran los ojos de Cristóbal Colón o los de Miguel Ángel? ¿Y cuál era el color del pelo de Leonardo da Vinci?

Puede que existan referencias y dibujos, pero ¿certezas? Y ¿los ojos de Bolívar?

Científicos lograron, mediante el uso de ADN identificar el color de ojos y cabellos de personas muertas hace cientos de años, algo que podría venir bien a la idenificación de víctimas tan necesitada en países como Colombia.

Sí: al comparar los genomas de miles de personas, identificaron variaciones genéticas en 24 puntos del genoma humano ligadas al color de ojos y pelo. Ahora científicos polacos y holandeses desarrollaron más el sistema para conocer además la apariencia de las personas que fallecieron hace tiempo.

“Somos capaces de conocer la apariencia de personas que murieron hace cientos de años”, dijo a LiveScience Wojciech Branicki, genetista del Institute of Forensic Research y Jagiellonian University en Cracovia, Polonia.

Los investigadores analizaron el ADN del general Wlasdyslaw Sikorski, nacido en 1881 y muerto en 1943 en la II Guerra Mundial, comandante en jefe de las fuerzas armadas polacas y primer ministro del gobierno polaco en el exilio. Murió en un accidente de aviación en Gibraltar.

Al analizar genes de uno de sus dientes, confirmaron que tenía ojos azules y pelo rubio, como muestran retratos pintados varios años después de su muerte.

“Este sistema puede ser usado para resolver controversias históricas donde no existan fotografías a color ni otros registros”.

Su sistema, llamado HirisPlex, puede predecir los colores azul o café del ojo con una precisión del 94%. Cuando se trata del color del cabello la exactitud es del 69,5% para el rubio, 78,5 para el café, 80% para el rojo y 87,5 para el negro.

Para las muestras medievales, en la que el ADN está relativamente degradado, el sistema logra predecir el color en restos de unos 800 años de antigüedad.

Los investigadores identificaron una misteriosa mujer de los siglos 12 a 14 enterrada en la cripta de Benedicto Abbey en Tyniec, cerca a Cracovia, en donde se esperaba que solo hubiera restos de monjes. Los resultados sugieren que su pelo tenía color rubio oscuro o café y ojos cafés.

En la foto, el cráneo del general polaco Sikorski, cortesía Jolanta Draus-Barini, Susan Walsh, Ewelina Pospiech, Tomasz Kupiec, Henryk Glab, Wojciech Branicki and Manfred Kayser

Ese gato se creció

No se crea que nacieron como gigantones y así fueron toda la vida.

Hace 250 millones de años, unos 9 antes de lo que se tenía hasta ahora (y nueve millones de años son nueve millones de años), se movía sobre este planeta un animalito apenas del tamaño de un gato doméstico.

Fue el antecesor de los dinosaurios, de acuerdo con un hallazgo revelado en Proceedings of the Royal Society B. Sólo habían transcurrido uno o dos millones de años, tras la masiva extinción del Pérmico-Triásico.

Esa criatura caminaba sobre el fino lodo en lo que hoy es Polonia.

Sí, allí se encontraron huellas de 246 millones de años de un Sphingopus, la más antigua evidencia a la fecha de un dinosaurio bípedo.

“Vemos los primos más cercanos del dinosaurio justo tras la peor extinción masiva”, dijo Stephen Brusatte, del American Museum of Natural History.

“La mayor crisis en la historia de la vida proporcionó una de las más grandes oportunidades para la vida al limpiar el paisaje y permitir la evolución de los dinosaurios”.

Las huellas fueron encontradas en tres distintos sitios en las montañas Holy Cross en el centro de Polonia. Se encuentran en un radio de unos 40 kilómetros y son una ventana a tres ecosistemas porque representan diferentes periodos de tiempo.

Las huellas de Stryczowice es la más antigua, con 250 millones de años, mientras la de Baranów es la más reciente, de 246 millones de años.

Se estima que la masiva extinción se presentó hace 251,4 millones de años. Durante ese evento el 96 por ciento de las especies marinas y el 70 por ciento de las de vertebrados terrestres desaparecieron.

La increíble recarga de energía en los pájaros

Los corredores de maratón se empacan su buena dosis de pastas los días previos a la competencia. ¿Qué hacen los pequeños pájaros que realizan las grandes migraciones de un continente a otro? No son recorridos tan cortos como para cubrirlas con las reservas energéticas adquiridas antes de la travesía.
¿Cómo hacen entonces? Michał Wojciechowski y Berry Pinshow explican que la mayoría de pájaros hacen escalas para reaprovisionarse y recuperar la energía antes de partir de nuevo.
Pero hay un detalle a considerar: los pájaros gastan dos veces más energía durante la escala que la que emplean en su viaje. ¿Cómo pueden reanudar vuelo?
Los científicos estudiaron los pájaros euroasiáticos de corona negra, que se detienen en la región de Midreshet Ben-Gurion, en Israel, a recargar baterías, y en Toron, en Polonia..
En el estudio, publicado en The Journal of Experimental Biology, los investigadores pesaron estas pequeñas aves y monitorearon sus temperaturas corporales, las tasas metabólicas mientras se alimentaban de frutas y gusanos.
En el día, la temperatura subía a 42,5 grados centígrados, pero cuando llegaba la noche, comenzaba a descender. En la noche era de 38 grados promedio, mientras que en algunos pájaros alcanzaba 33 grados. Al considerar sus masas corporales contra las temperaturas nocturnas, las temperaturas de los más pequeños estaban correlacionadas con su masa corporal
Por último, los científicos establecieron la relación entre la temperatura de los pájaros y sus tasas metabólicas y encontraron que los más pesados eran los que menos reducían esa tasa, mientras los más ligeros la bajaban más. Algunos conservaban un increíble 30 por ciento de su energía volviéndose hipotérmicos.