Internet caliente y otras curiosidades

Increíble: un par de esposos científicos, él en Villanova University, ella en Rutgers University, encontraron que los hombres en los estados que respaldaron a quien finalmente fue electo presidente de Estados Unidos en las dos últimas elecciones, e incluso en las de Congreso, buscaron más páginas pornográficas en Internet. No es que se les haya subido la testosterona, ni que se hayan vuelto más interesados en pornografía o en sus parejas, pero lo hallado sugiere, según Patrick Markey y Charlotte Markey, que el ambiente nos cambia de maneras que no creeríamos.

Quizás, explicaron, los votantes por el candidato ganador estaban de mejor humor y por ende más probable que desearan algo de sexo.

El virus chimp se nos pegó

Qué mal tan viejo: científicos de The University of Texas en Arlington, encontraron en el genoma de los pájaros cebra, fragmentos de virus de la misma familia de los virus de la hepatitis B humana. En un artículo publicado en PloS Biology expresaron que esos fragmentos han estado en ese genoma desde hace al menos 19 millones de años. ¿Cómo llegaron a los humanos? Es ese un tema de otro debate, seguramente. Para saber la edad, se localizaron los fragmentos en el genoma de cinco especies de anserinos y se rastrearon genéticamente hasta llegar a un ancestro común en aquellas lejanas épocas.

Hombres peleadores

¿Por qué peleamos los humanos? Científicos creen tener una pista más: los hombres bajo estrés que miran caras furiosas tienen una actividad disminuida en regiones cerebrales responsables de entender los sentimientos del otro. Más extraño: las mujeres no experimentan esa disminución, sino por el contrario un aumento. ¿Será por eso que los hombres muestran mayor belicosidad? El estudio de Mara Mather y colegas aparecerá en NeuroReport.