Si va a escalar el Everest, apúrese

Si va a escalar el Everest, no tarde mucho en cristalizar sus planes: también se está descongelando. En el Encuentro de las Américas en Cancún, investigadores dijeron que el derretimiento de los glaciares también toca la mítica montaña.

Los glaciares en la región del Everest se han encogido 13% en los últimos 50 años y la línea de nieve ha subido 180 metros hacia la cima, indicó Sudeep Thakuri, de la Universidad de Milán en Italia.

Esa montaña, situada en los Himalayas en la frontera entre China y Nepal, tiene una altura de 8.848 metros.

Thakuri y colegas siguieron los cambios en los glaciares, la temperatura y la lluvia en el Everest y sus alrededores del Sagarmatha National Park. Allí los glaciares han retrocedido unos 400 metros desde 1962. Más recientemente, la precipitación se ha reducido 100 milímetros y la temperatura ha subido 0,6°C desde 1992.

Se sospecha que el derretimiento se debe al calentamiento global.

No todos glaciares de la región se están derritiendo. En las montañas Karakoram en la frontera entre China-India y Pakistán parece que se mantienen o incluso crecen, pero el descongelamiento de los glaciares en el resto del Himalaya atraen la atención de muchos investigadores: proveen agua para cerca de 1.500 millones de personas.

Cambio climático hace pájaros más promiscuos

Una nueva investigación reveló que los pájaros que viven en climas más impredecibles son más dados a engañar a sus parejas.

“Aparearse con múltiples individuos incrementa las chances de que al menos un hijo posea los genes que le permitan enfrentar las variables condiciones por venir”, dijo Carlos Botero, ecólogo evolutivo y cabeza del estudio publicado en Plos One.

Los pájaros se unen por lo general a una pareja durante la temporada de apareamiento y algunas veces anidan con ella año tras año. Antes de los 90, el fenómeno llevó a los científicos a creer que más del 90% de todas las especies son monógamas, pero ahora con técnicas genéticas se sabe que la mayoría tiene más parejas.

A pesar de la historia de infidelidad de las aves, las fluctuaciones de temperaturas extremas parecen estar intensificando ese efecto. Si el clima global continúa tornándose más errático, las áreas afectadas podrían tener una mayor tasa de promiscuidad entre los pájaros, según Botero.

En el estudio, Botero y Dustin Rubenstein, recogieron datos de más de 200 especies de aves, de gansos a patos, gorriones y halcones.

Luego compararon los hábitos de apareamiento con registros de temperatura y precipitación cerca de las áreas de anidamiento. En las regiones con climas menos estables, las hembras estaban poniendo más huevos que no tenían el ADN de sus parejas, y las aves intercambiaban parejas con mayor frecuencia entre las épocas de apareamiento. Según la ubicación y el tipo de ave, las fluctuaciones del tiempo pueden provocar situaciones estresantes que conduzcan indirectamente a la promiscuidad, según Botero. Si hace un frío extremo, por ejemplo, no hay suficientes plantas ni insectos para comer y los polluelos pueden congelarse al no tener plumas para protegerse.

No se trata solo de tener los mejores genes para sobrevivir a condiciones difíciles, sino también cuánto puede ayudar el macho. Si una temporada lleva peces al nido puede que en la siguiente no sea capaz de encontrar alimento, haciendo que su pareja se aparee con un macho mejor.

Las aves hembra eligen pareja por lo general según la atracción que perciban. Algunas aves seducen cantando, mientras otras especies muestran sus destrezas para la caza o su colorido plumaje. Pero cuando los patrones del clima cambian, muchas aves pierden rápidamente su encanto.

Foto Wikipedia Commons

¿Cuánta agua hay en el mar?

Lógico: qué cantidad de agua la que albergan. Nadie lo duda. Se enseña en la escuela elemental. Pero, ¿cuánta agua contienen los océanos del planeta?
Científicos de la Universidad de Bonn y del German Research Centre for Geosciences y el Alfred-Wegener Institute for Polar and Marine Sciences acaban de calcular la cantidad de agua que contiene. ¿La Respuesta? Una cifra casi innombrable: tres cuatrillones de kilogramos. Un cuatrillón es un 1 seguido de 24 ceros.
Los investigadores analizaron las fluctuaciones en la distribución espacial de las masas de agua y, obvio, para sus cálculos consideraron la altura del mar y la topografía del lecho marino. Y también la temperatura y la sal.
Cuando las aguas se calientan, se expanden, así el agua tibia pesa menos que la misma cantidad de agua fría.
Los científicos determinaron además fluctuaciones estacionales de las aguas, arrojando una variación en el nivel de 7 a 8 milímetros, efecto producido por la precipitación y evaporación y el almacenamiento de agua como nieve, así como por el derretimiento de los glaciares y masas de hielo en Groenlandia y en la Antártica.