Pecar tiene su color

Los pecados tienen colores. Así de simple. O de complicado. Tres estudios examinaron las asociaciones automáticas entre palabras con significados morales e inmorales y los colores negro y blanco. La velocidad de nombrar un color fue mucho más rápida en un experimento cuando las palabras en negro implicaban inmoralidad antes que moralidad, de acuerdo con el reporte de Gary D. Sherman y colegas de la Universidad de Virginia publicado en Psychological Science. Además, privilegiando la inmoralidad al tener los participantes copias a mano de una afirmación antiética, aceleraba la identificación de las palabras en fuente negra.
Aunque la metáfora de la pureza moral está bien documentada, esta es la primera demostración de que negro y blanco, como representaciones de un contagio negativo (negro contamina blanco) son partes centrales de esta metáfora. El pecado no sólo es sucio, sino negro. Y la virtud moral no sólo es limpia, sino también blanca.
Los hallazgos tendrían implicaciones en el entendimiento de los prejuicios raciales.