Amenazados 60% de los primates

Langur chato dorado Rhinopithecus roxellana. Foto Eva Hejda

Langur chato dorado Rhinopithecus roxellana. Foto Eva Hejda

Cerca del 60% de las casi 500 especies conocidas de primates están amenazadas por extinción dice un estudio del Centro Alemán de Primates (DPZ). Continuar leyendo

Los peces reconocen rostros humanos

El pez arquero. Foto Cait Newport

El pez arquero. Foto Cait Newport

Cada día sorprenden más: hay peces que pueden reconocer los rostros humanos, una capacidad que no se les conocía.

Eso es lo que sugiere un estudio publicado en Scientific Reports, realizado por científicos de las Universidades de Oxford y Queensland, que estudiaron un pez tropical, el arquero.

Ser capaz de distinguir entre un gran número de rostros humanos es una tarea difícil, sobre todo por el hecho de que las caras comparten los mismos rasgos básicos. Todas tienen dos ojos sobre la nariz y boca, de modo que para distinguir las personas se deben identificar diferencias pequeñas en sus rasgos”, expresó Cait Newport, primer autor.

Se dice, agregó, que es tan difícil la tarea que solo la logran primates, que tienen un cerebro grande y complejo. Es más, los humanos tenemos un área especializada del cerebro para reconocer rostros, lo que habla de esa complejidad.

Por eso se quería saber si otro animal con un cerebro más simple y pequeño sin necesidad evolutiva de reconocer las caras humanas, eran capaces de hacerlo.

Se encontró que el pez, que carece de una corteza visual sofisticada como la de los primates, son sin embargo capaces de discriminar 1 rostro de 44 nuevos. Una capacidad de discriminación visual impresionante.

En el estudio, al pez tropical arquero, conocido por su capacidad de expeler unos chorros de agua para cazar presas aéreas, se les mostraron dos imágenes de rostros humanos y se les entrenó para a elegir una emitiendo los chorros. Luego se le presentaba ese rostro con uno siempre distinto y escogían el que habían aprendido a reconocer y lo hicieron aunque de las fotos se eliminaron detalles como forma de la cabeza y color.

El pez fue muy preciso al seleccionar la cara correcta, con un desempeño del 81 % en el primer experimento (escoger el rostro entre 44) y 86 % en el segundo (con los rasgos faciales como brillo y color modificados).

Un cerebro menos complejo que tareas complicadas. ¿Cómo?

Las 10 noticias científicas de la semana

Foto cortesía A. Loveridge

1. El destino del león

Perseguido sin desmayo, emblema casi mundial, icono de su región. El león africano se extingue sin compasión humana. Un estudio aparecido en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) en el que se evaluaron 47 poblaciones de leones estimó que África Oriental perderá al menos 37% de sus leones en las próximas dos décadas y África Occidental perderá la mitad, mientras que en el sur, donde la mayoría vive en áreas protegidas, tiende a crecer el número de individuos, mostrando la importancia de crear esas zonas. El estudio sugiere declararlo como críticamente amenazado en África del oeste y regionalmente amenazado en la del este.

2. ¡Cánteme mejor!

Cuando al bebé se le habla para calmarlo no se logran tan buenos resultados. Es mejor cantarle, según un nuevo estudio publicado en Infancy. En el estudio el canto tuvo el doble de efectividad que hablarle para que se calmara. Aunque no hay una razón clara, los investigadores creen que el canto ayuda a los bebés a aprender el autocontrol emocional.

3. La tentación de la carne

El instituto de investigación del cáncer de la Organización Mundial de la Salud concluyó que el consumo continuo de carnes procesadas es cancerígeno, mientras que las carnes rojas de distintos animales probablemente lo sean pero no hay suficientes evidencias. El organismo no llamó a evitar su consumo sino a hacerlo de manera moderada, de todas maneras la carne contiene elementos nutritivos de alto valor.

4. El fósil de los pequeños simios

Científicos reportaron el hallazgo de un fósil de hominoideo Pilobates cataloniae que vivió hace 11,6 millones de años y que ayuda a resolver el misterio sobre la divergencia de los simios, ofreciendo pistas firmes sobre el origen de los actuales gibones. El estudio fue publicado en Science. Aunque se extinguió, no se habían hallado hominoides de ese tamaño, y tenía rasgos parecidos a algunos de los actuales primates, heredados tal vez de un ancestro común que vivió antes que él.

5. Oxígeno, por favor

Una de las sorpresas mayores en el análisis del cometa Churyumov-Gerasimenko hecho por los instrumentos de la sonda Rosetta que aún va detrás de él, fue encontrar tan elevada proporción de moléculas de oxígeno en su atmósfera. Toda una sorpresa considerando que se descartaba su presencia en esos viajeros del espacio. El oxígeno es el cuarto gas más común en el cometa según el estudio en Nature.

6. El golfo será un horno

Sobrevivir seis horas expuesto a temperaturas de 35°C es casi imposible según estudios recientes. Pues bien, esa será la temperatura media del Golfo Pérsico en unas décadas de acuerdo con estudio publicado en Nature Climate Change. Ese límite casi lo alcanza este verano Bandahr Mashrahr en Irán, con 34,6°C. Los modelos sugieren que ciudades grandes como Doha, Qatar, Abu Dhabi y Dubai en los Emiratos Árabes Unidos, así como Bandar Abbas en Irán podrán alcanzar esas temperaturas varias veces en un periodo de 30 años.

7. Pica que pica

Cuando un zancudo se posa en los vellos de la piel, surge la necesidad de rascarse. Científicos revelaron en Science un hallazgo sorprendente: las neuronas involucradas en esa sensación son distintas a las relacionadas con el dolor y a la picazón que produce un elemento químico. Es decir, hay una red neuronal exclusiva para esta sensación en la médula espinal. Un mecanismo muy complejo.

8. Se creció la casa

Astrónomos descubrieron un componente no observado antes de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Al hacer un mapa de ubicación de las estrellas variables Cefeidas encontraron un disco de estrellas jóvenes detrás de una densa capa de polvo en el bulbo central. Hallaron 655 Cefeidas, estrellas que varían de brillo al contraerse y expandirse, de las cuales 35 son más jóvenes de lo que se pensaba, de menos de 100 millones de años, un hallazgo que sugiere que en esa región sí se están formando nuevas estrellas. El estudio fue publicado en Astrophysical Journal Letters.

9. Evolución de afán

La evolución a veces no tarda tanto. Al estudiar un grupo de gallinas de pedigrí, científicos encontraron mutaciones en el genoma de la mitocondria, dos de las cuales se formaron en solo 50 años. Se estimaba que esos cambios eran menos de 2% por millón de años. También encontraron un ejemplo de ADN mitocondrial transmitido por el padre, cuando siempre han sido las hembras las que lo transmiten. El estudio apareció en Biology letters.

10. Aire en la oficina

Las personas que trabajan en oficinas bien ventiladas e índices bajos de CO2 y otros contaminantes en el interior tienen resultados cognitivos más altos reveló una investigación publicada en Environmental Health Perspectives, un hallazgo significativo dada la cantidad de horas que por lo general pasan los empleados en el lugar de trabajo y que da pautas para mantener ambientes óptimos de trabajo y bienestar.

Las mujeres se ponen rojas cuando ovulan

Se sabía ya que los hombres encuentran más atractivas a las mujeres cuando ellas están ovulando, pero no se sabe bien cómo lo perciben. Ahora un estudio avanza un poco más: muestra cómo su rostro se torna más rojizo en esos días, un cambio que permanece bajo el rango de capacidad de detección por el ojo humano.

Sí, su cara se pone más roja, pero ¿por qué el hombre no lo visualiza? Tal vez la evolución ha ocultado la situación para beneficio de ellas.

Las señales involuntarias de ovulación pueden prevenir una inversión de largo tiempo por parte de los machos. En varias especies de primates los machos solo se interesan en ellas cuando son fértiles. En humanos es menos clara y la conducta sexual no está restringida al periodo de máxima fertilidad.

En el estudio, publicado en Plos One, se fotografió a 32 mujeres a la misma hora cada día por un mes, en el mismo ambiente, usando una cámara modificada para capturar el color rosado (usualmente usada para estudiar el camuflaje en la naturaleza).

Se diseñó a la vez un programa de computador para seleccionar un parche idéntico de cada fotografía. Las participantes también fueron examinadas para ver los cambios hormonales en momentos claves.

El aumento de una hormona decía a los investigadores que la ovulación ocurriría en las siguientes 24 horas, por lo que conocían cuál fotografía pertenecía a la fase de mayor fertilidad.

El equipo convertía las imágenes en valores de rojo/verde/azul para medir los niveles de colores y los cambios.

Encontraron que el rojo variaba mucho durante el ciclo evolutivo, con pico en la ovulación y permaneciendo alto durante las etapas finales del ciclo luego de que los niveles de estrógeno habían descendido. La piel rojiza subía mucho una vez la menstruación comenzaba. La investigación sugiere que la cara rojiza iguala la temperatura corporal durante el ciclo.

Pero al contrastar los resultados con modelos de la percepción visual humana, la diferencia más grande del rojo era de 0,6 unidades y se requiere un cambio de al menos 2,2 para ser detectado por el ojo humano.

“Las mujeres no avisan de la ovulación, pero parecen filtrar información de ella, como han mostrado los estudios que sugieren que los hombres las consideran más atractivas cuando están ovulando”, dijo Hannah Rowland, del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge, quien condujo el estudio con Robert Burriss, sicólogo de la Universidad de Northumbria.

Los primates, incluidos los humanos, son atraídos por el rojo, dijeron los autores. Es posible que las mujeres aumenten inconscientemente el rojo natural de su cara durante la ovulación mediante el maquillaje o un vestido rojo.

Nos parecemos a un gusano, sugiere estudio

Tendríamos menos genes, aunque no dejaríamos de ser por eso menos complejos.

Sí, un nuevo estudio actualizó el número de genes que poseemos los humanos, esos que pueden generar proteínas, y encontró que solo tenemos 19.000, unos 1.700 menos que evaluaciones previas.

El estudio fue publicado en Human Molecular Genetics y concluyó además que la mayoría de esos genes tienen sus ancestros antes de la aparición de los primates hace 50 millones de años.

Nuestra historia viene de mucho más atrás.

El encogimiento del genoma humano es como los científicos describen las continuas correcciones al número de genes codificadores de proteínas que ha culminado con los cerca de 19.000 genes descritos en este trabajo.

“La parte codificante del genoma que produce proteínas está en movimiento continuo, Nadie podía haberse imaginado hace unos años que tan pocos genes pudieran hacer algo tan complejo”, dijo Alfonso Valencia, del CNIO, centro español de investigación en cáncer, quien encabezó el estudio.

Una de las hipótesis derivadas de la investigación es que más del 90% de los genes humanos producen proteínas que se originaron en metazoarios u organismos multicelulares del mundo animal hace cientos de millones de años. Cerca del 99% de esos genes estaban antes del surgimiento de los primates.

Para David Juan, otro investigador, el número de nuevos genes que separan los humanos de los ratones, esos genes que han evolucionado desde la aparición de los primates, puede ser menos de 10.

Eso contrasta con los más de 500 genes humanos con orígenes desde la aparición de los primates.

El estudio acerca el número de genes que tenemos a los gusanos Caenorhabditis elegans, gusanos de solo 1 milímetro de longitud y aparentemente menos complejos que nosotros.

Mis 10 noticias científicas de la semana (26-1)

1. Un clima como para no salir de casa

Imagine un clima con 1.100 grados centígrados de temperatura y nubes formadas por diminutas gotas de hierro derretido y otros minerales flotando en una atmósfera compuesta en su mayor parte de hidrógeno. Nada agradable. Y ese es el clima que una enana marrón, un cuerpo intermedio entre un planeta y una estrella, cuya detección fue anunciada en dos revistas al tiempo, Nature y Astrophysical Journal Letters. Un estudio que marca el inicio de una nueva era que permitirá detectar y comparar mediante observación la formación de nubes en esas enanas. Las estudiadas son las más cercanas a la Tierra, detectadas hace solo un año a 6,6 años luz de la Tierra.

2. Somos un poco Neandertales

Muchos habitantes del planeta, como aquellos que vive en Europa y Asia portan trazas, vestigios del apareamiento entre Neandertales y humanos modernos. Así lo presentaron dos estudios publicados en Nature y Science, que reveló genes heredados de nuestros extinguidos primos, cuyos últimos exponentes vivieron hace 20.000 a 30.000 años. Heredamos genes relacionados con el cabello y la piel, así como algunas referentes a enfermedades. Los estudios mostraron además que los descendientes de esas uniones, especialmente los machos, son menos fértiles con el tiempo eliminando muchos genes del Neandertal de los genomas modernos.

3. Un río en el espacio

No, no solo hay ríos de agua. Los hay de hidrógeno. Sí, y ayudan a resolver un viejo misterio: ¿por qué el ritmo de formación de estrellas en algunas galaxias? Con el telescopio GBT fue detectado un río de hidrógeno que fluye por el espacio. Un tenue filamento, difícil de observar, de gas que va hacia la cercana galaxia NGC 6946. En esa galaxia solo se había detectado 10 por ciento del hidrógeno requerido para la tasa de formación estelar. El río que fluye hacia ella ayuda a resolver el misterio: el hidrógeno llega de otras partes del espacio. El estudio apareció en The Astronomical Journal.

4. Clonar es tan fácil

¿Clonación? ¡Pues si es sencillísimo! Un grupo japonés reportó un método más rápido y eficiente para hacer células madre pluripotentes inducidas, células que pueden transformarse en cualquier célula del cuerpo. El método se basa en someter a estrés las células, incluyendo un pH bajo. El hallazgo reportado en Nature, de comprobarse, no solo indica que a partir de esas células puede crearse tejido placentario, lo que otras no habían logrado, sino que tornaría demasiado fácil la clonación. En este campo, anuncios de grupos anteriores no han podido ser repetidos de manera confiable en laboratorio. ¿Será que este sí?

5. Agujeros cambian de color

Nada de lo que cae en un agujero negro puede escapar. O casi nada; solo una radiación, conocida como la de Hawking. Pero ahora, apra conciliar resutlados de la Relatividad General de Eisntein y la mecánica cuántica, el famoso físico Stephen Hawking afirmó en un artículo científico que los agujeros no son tan negros y carecen del horizonte de sucesos, ese límite que una vez traspasado es el acabose. Luego de tragarse lo que cae en ellos, lo devuelven pero hecho trizas. Una hipótesis que causa revuelo entre astrofísicos y cosmólogos.

6. Chinitos en ploblemas

Cuando se le dio la orden de dormir para pasar la larga noche lunar de 14 días, el robot chino Yutu que se halla en la Luna desde diciembre, experimentó problemas y no ha podido ser recuperado. Hasta ese momento el explorador había recorrido la zona cercana a donde alunizó y con su brazo robótico analizado el suelo. Cuando debía doblar sus delicados equipos para protegerlos del frío, no respondió, dijeron voces extraoficiales.

7. Antioxidantes aumentan riesgo de tumores

El poder de los antioxidantes, considerados por muchos como una bendición. Sí, no pocas personas toman vitaminas como la A y E a la espera de que sus propiedades antioxidantes no permitan que se desarrolle el cáncer. Pero un estudio publicado en Science sugiere que tiene el efecto contrario: aumenta el riesgo en ciertas personas, como habían sugerido en el pasado algunos estudios clínicos. Unas dosis relativamente bajas de antioxidantes aceleran el crecimiento de tumores en ratones, tal vez desactivando un gen supresor de tumores.

8. Reina por un gen

Un solo gen hace la diferencia entre reinas y obreras en las abejas, de acuerdo con un estudio publicado en Biology letters. El gen, responsable del desarrollo de las patas y alas, desempeña un papel crucial en la evolución de la capacidad de las abejas de transportar el polen. Se trata del gen Ultrabithorax o Ubx. Permite a las obreras desarrollar un punto suave en sus patas traseras para albergar el polen. En otro par de paras promueve la formación de 11 pelos, una sección conocida como el peine de polen.

9. No cesan sus estragos

El pesticida sintético DDT es un problema para el ambiente, afectando entre otros el hábitat de las aves. Prohibido en Estados Unidos en 1972, se utiliza aún en distintos países. Ahora investigadores de Rutgers demostraron otro perjuicio serio: incrementa el riesgo y la severidad de la enfermedad de Alzheimer en algunas personas, en especial en aquellas mayores de 60. El estudio apareció en Jama Neurobiology.

10. Semejanzas cerebrales

Un nuevo estudio sugiere un sorprendente grado de similitud entre humanos y simios en la organización de regiones del cerebro que controlan el lenguaje y los procesos de pensamiento complejo, aunque también existen diferencias claves. La publicación, que apareció en Neuron, aporta conocimiento sobre los procesos evolutivos que establecieron nuestros vínculos con otros primates, pero que nos hicieron humanos.

Esos días, las mujeres andan de rojo

Entre los primates, la hembra humana tiene una condición única: la fase de fertilidad no es visible a los ojos de los demás. Y sí que se ha esforzado la ciencia por hallar señales que indiquen su estado.

Un nuevo estudio sugiere que en la fase fértil del periodo, las mujeres son más dadas a utilizar prendas rojas.

En el estudio a 124 mujeres, de los 18 a los 47, se les preguntó que color estaban usando y cuándo habían tenido la última menstruación. De acá calcularon si estaban en el pico de fertilidad (6 a 14 días tras el último periodo).

Los resultados sugieren que es casi 3 veces más probable que aquellas que usan prendas rojas o rosadas estén en ese pico que las que estaban vestidas con otro color.

¿Una forma directa de ver la ovulación? Muy sutil, como algunas otras que han hallado otras investigaciones: más piel descubierta, rostro más rozagante y varias más, pero no es nada sencillo.

Este estudio no analizó el nivel hormonal, una manera más exacta de predecir el pico de fertilidad.

Los investigadores recordaron que el color rojo significa amor y pasión y otros estudios han mostrado que los hombres ven más atractivas a mujeres rodeadas por un borde rojo.

Otras investigaciones han hallado que las mujeres reportan mayor deseo sexual alrededor de ese pico, mayor atracción a rasgos masculinos y una tendencia a usar prendas más llamativas.

Los investigadores del artículo sobre los vestidos rojos encontraron también que el rojo se usaba más en el pico de fertilidad en invierno y sugieren que la ‘estrategia roja’ podría emplearse cuando no tienen otras formas de llamar la atención, a diferencia del verano.

¿Será verdad? Un campo sobre el cual falta no solo investigar más sino obtener resultados más concluyentes.

La investigación aparecerá en el journal Psychological Science.

Mis 10 noticias científicas de la semana (19-25)

1. La Angelina se las quitó y armó alboroto

Se sorprendió el mundo cuando la actriz Angelina Jolie informó que se había extirpado los dos senos pues se había encontrado que poseía la mutación en el gen BRCA1 que la hacía más propensa a desarrollar cáncer de seno, de lo que murió su madre. Esa mutación también aumenta el riesgo de cáncer de útero. El anuncio puso en el centro del avispero el tema de los tests genéticos para conocer el perfil genético y saber si hay mayor riesgo de desarrollar problemas de salud serios. Y da un impulso a la llamada medicina personalizada.

2. Células madre esperanzadoras y provocadoras

Científicos revelaron en la revista Cell que habían tenido éxito en reprogramar células humanas de la piel llevándolas a su estado embrionario, en este caso no para clonar una persona sino para remediar diferentes pacedimientos: las células en ese estado pueden convertirse en células de cualquier tejido del cuerpo. El logro fue posible con la técnica de transferencia celular, que no había funcionado. Un paso hacia la clonación humana, si bien esa no es la intención. Y hacia remediar muchos problemas de salud. Muchos beneficios, mucha discusión.

3. El Kepler está que saca la mano

Un rodillo esencial para mantener la precisión que requiere en su difícil misión, ha puesto en peligro al telescopio espacial Kepler, el observatorio más exitoso de búsqueda de planetas extrasolares en la zona habitable en 150.000 estrellas en una región del cielo hacia la constelaciones del Cisne y la Lira. El instrumento posee 4 rodillos, uno de ellos de repuesto, pero en julio pasado ya se había averiado uno. Con 2 no puede operar. La Nasa estudia mecanismos para tratar de destrabar el rodillo.

4. El nacimiento de los primates primos

El descubrimiento de dos fósiles en el Rift de África Oriental es la evidencia más antigua de dos grupos de primates, el que hoy incluye los grandes simios y los humanos y el de los monos del Viejo Mundo que incluye macacos y babuinos reveló un estudio en Nature. El análisis reveló que son fósiles de hace 25 millones de años, más antiguos que otros documentados. Los dos fósiles de primates son nuevos para la ciencia.

5. No quepa duda: fuimos nosotros

Un análisis de miles de papers sometidos a revisión en revistas científicas encontró que 97.1% estaba de acuerdo en que el cambio climático se debe a la actividad humana. El estudio contempló el trabajo de casi 29.000 científicos publicado en 11.994 papers académicos. De los más de 4.000 artículos que tomaron alguna posición sobre las causas del cambio climático solo 0,7%, 83 papers, disputaron el consenso científicos de que tiene origen antropogénico, mientras que en 2,2% no está claro. El estudio fue publicado en Environmental Research Letters.

6. Agua bien empacada

Debajo de una mina en Ontario, a 2.400 metros de profundidad se encontraron depósitos de agua que ha estado allí, impoluta, durante más de 2.000 millones de años o la mitad de la edad de la Tierra. Se trata de agua es rica en gases disueltos como hidrógeno, metano e isótopos de gases nobles como helio, neón y xenón. De hecho contiene tanto hidrógeno como el agua alrededor de las venas hidrotermales en el fondo del océano. El agua es de las más antiguas del planeta según el estudio en Nature que indicó que se buscan microorganismos primigenios en ella.

7. La llamada que sube la tensión

Más de 200 nuevos estudios sobre el tema se discutieron en el encuentro de la Sociedad Americana de Hipertensión, encontrándose cosas llamativas. Una de ellas: las llamadas por celular aumentan la tensión arterial. Sí, durante una llamada, la presión sube de 121/77 a 129/82. La sistólica aumenta menos en personas que reciben más de 30 llamadas, una situación que no encuentra explicación por ahora.

8. Einstein ayuda a encontrar planeta

Con un método nuevo de detección, astrónomos encontraron un nuevo planeta a 2.000 años luz. Se trata de identificar tres pequeños efectos que ocurren simultáneamente cuando un planeta orbita una estrella. El primero de esos es un efecto relativístico de la teoría de Einstein que hace que una estrella brille más o menos según sea empujada atrás o adelante por un cuerpo que la orbita, una técnica que predijo Avi Loeb en 2003. Otro de los efectos es el alargamiento de la estrella como un balón, por lo que se ve más brillante cuando tiene esa forma y menos cuando está de canto. Son efectos muy sutiles. El planeta es el Kepler-76b.

9. Terminó la siesta del Sol

Con cuatro explosiones poderosas en 48 horas a comienzos de la semana, el Sol parece despertar del inusual letargo que traía desde más de 1 año. Y el viernes remató con otra, también de la compulsiva mancha solar AR1748. Las explosiones han sido las más potentes del año y se estima que la estrella continuará así en los próximos días y semanas, con lo cual en la Tierra habrá que extremar medidas de protección.

10. Aprenda a nadar que nos inundamos

Los glaciares aparte de Groenlandia y la Antártida perdieron cerca de 260.000 millones de toneladas métricas de hielo cada año de 2003 a 2009, provocando un aumento del nivel del mar de 0,7 milímetros por año, una cantidad exagerada en estos temas. El estudio fue publicado en Science. Los glaciares contribuyeron al aumento del mar tanto como aquellas dos enormes masas de hielo, lo cual se torna preocupante.

Papá y no mamá transmite más mutaciones al hijo

Por tí, padre: las personas heredamos tres veces más mutaciones de nuestros padres que de nuestras madres, y las tasas de mutación aumentan con la edad del papá. no con la de la madre, encontraron investigadores en el más grande estudio de mutaciones genéticas humanas a la fecha.

Basado en el ADN de unos 85.000 islandeses, el estudio también calculó la tasa de mutación humana en alta resolución, proveyendo una estimación de cuándo los ancestros humanos divergieron de los primates no humanos. El estudio apareció en Nature Genetics.

“La mayoría de las mutaciones provienen de papá”, dijo David Reich, profesor de Genética en Harvard medical School y colíder del estudio. Además de hallar 3,3 mutaciones por la línea paterna por cada mutación materna, el estudio encontró que la tasa de mutación en los papás se duplica entre los 20 y los 58 años de edad, pero no se halló una asociación con la edad de las madres, un hallazgo que puede aportar luces en condiciones como el autismo, que se correlaciona con la edad del padre.

El primer autor, James Sun, analizó cerca de 2.500 secuencias cortas de ADN tomadas de 85.289 islandeses en 24.832 tríos padre-madre-hijo. Las secuencias, llamadas microsatélites. varían en el número de veces que se repiten y son conocidas por mutar a una tasa más alta que los sitios promedio en el genoma.

El grupo de Reich identificó 2.058 cambios de mutaciones, derivando en una tasa que sugiere que las poblaciones ancestrales de humanos y chimpancés divergieron hace 3,7 a 6.6 millones de años.

Micos distinguen palabras escritas

Aunque carecen de lenguaje conocido, los babuinos pueden distinguir con precisión palabras de 4 letras en inglés de letras que no forman palabras, según un estudio publicado ayer en Science.

Esta situación, el análisis visual de las letras y sus posiciones en una palabra, es considerado por los científicos como el primer paso en el proceso de lectura y fundamentalmente de la dependencia del lenguaje. Por ejemplo, los niños pequeños aprenden a leer por el sonido de las palabras que conocen, pero el nuevo hallazgo sugiere que la capacidad para reconocer las palabras no se basa en habilidades del lenguaje sino en una antigua capacidad, compartida con otros primates, de procesar objetos visuales.

“En últimas, leer depende del lenguaje”, escribió Michael Platt, director del Duke Institute for Brain Sciences en Duke University en Durham, en una nota que acompañó al estudio en Science. “Pero en esa etapa del proceso de traducir símbolos escritos en un significado ¿es necesario el lenguaje? Las bases biológicas de la lectura “pueden estar enraizadas mucho más profundas en la historia humana de lo que se suponía”, dijo.

Un estudio en 2011 concluyó que el análisis visual de las letras, el proceso ortográfico, se presenta en una región del cerebro asociada con el reconocimiento de objetos, sugiriendo que cuando leemos, adaptaos los canales cerebrales que evolucionaron para reconocer los objetos de la vida diaria, como rocas, árboles, y para identificar palabras impresas.

Con base en esa idea, Jonathan Grainger y colegas del National Center for Scientific Research y la Université d’Aix-Marseille en Franci lanzaron la hipótesis de que el procesamiento ortográfico no dependería de un lenguaje predeterminado.

Durante 6 semanas entrenaron 6 babuinos (Papio papio) para discriminar al azar palabras seleccionadas de 4 letras, como wasp, kite, de las letras que no formaban palabras artificialmente generadas como stod.

Las palabras y las no-palabras fueron presentadas en ensayos de 100 palabras en una pantalla de computador y los babuinos recibían una golosina por identificar una palabra (presionando un óvalo) o una no-palabra (presionando una cruz).

Al comienzo, la pantalla repetía palabras con más frecuencia que no-palabras para enseñarles las palabras. Una vez los babuinos habían aprendido una palabra, eran capaces de reconocerla con un 80% de precisión. Cada nueva palabra se adicionaba al conjunto de palabras ya aprendidas y de no-palabras.

Un babuino fue capaz de distinguir 308 palabras de 7.832 no-palabras con un 75% de exactitud.

Los primates no estaban solo memorizando cuáles secuencias de letras eran palabras y cuáles no. Tras la fase inicial de aprendizaje, cuando se les presentaba una palabra nueva por primera vez, la calificaban de palabra más a menudo que lo que calificaban de no-palabra.

“Es una evidencia de que han extraído implícitamente información acerca de lo que distingue las palabras reales de las no palabras”, dijo Grainger. Esa información incluye probablemente cuáles combinaciones de letras aparecen con mayor frecuencia en palabras versus no-palabras, como la K delante de l I en kite y en kill. Además, mientras más parecida una palabra con una no-palabra, más probable que los babuinos respondieran que era una palabra, una tendencia encontrada también hace poco en personas, lo que sugiere que humanos y babuinos compartimos capacidades de procesamiento ortográfico similares.

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