Bacterias intestinales predicen riesgo de infarto

Dime qué bacterias tienes en tus intestinos y te diré si tendrás un ataque cardiaco.

Sí, una nueva investigación publicada en The Faseb Journal sugiere que los tipos y niveles de bacterias en los intestinos podrían ser utilizados para predecir la probabilidad de una persona de sufrir un ataque al corazón y su manipulación podría reducir el riesgo.

El descubrimiento podría conducir a nuevos tests de diagnóstico y terapias para prevenir el infarto.

La investigación sugiere, además, que los probióticos pueden proteger el corazón en pacientes sometidos a cirugía del corazón y a angioplastia.

“Nuestro descubrimiento es un hito revolucionario en la prevención y tratamiento de ataques al corazón”, dijo John E. Baker, autor del estudio en el Medical College of Wisconsin. “El vínculo bioquímico entre la bacteria intestinal, sus metabolitos y el daño del corazón reducirá el riesgo de muerte de un ataque y, junto con el uso de probióticos, mejorará la salud cardiovascular de la población”.

Baker y colegas condujeron experimentos con tres grupos de ratas. El primero con una dieta estándar. El segundo fue tratado oralmente co0n el antibiótico vancomicina en el agua que bebían. Y el tercero fue alimentado con un suplemento de probióticos con Lactobacillus plantarum, una bacteria que elimina la producción de leptina.

El grupo tratado con el antibiótico tenía niveles reducidos de leptina (una hormona proteína con un rol en el apetito y el metabolismo), lo que derivó en menos ataques y una mejor recuperación de la función mecánica que el grupo de la dieta estándar. El antibiótico redujo el número total de bacterias en los intestinos y alteró la abundancia de tipos específicos de bacterias y hongos que viven en el intestino.

Tratar esas ratas con leptina mejora la protección producida por el tratamiento con leptina. El tercer grupo fue tratado con probióticos que también alteraron el número y los tipos de bacteria y hongos en el intestino. Como las tratadas con antibióticos, estas ratas también tenían menores niveles de leptina produciendo menor número de ataques cardiacos y una mayor recuperación de la función mecánica en comparación con el primer grupo.

La leptina incrementaba la protección brindada por el probiótico.

No se trata de prescribir yogur para prevenir los ataques, aunque la investigación ayuda a entender mejor cómo el microbioma afecta nuestra respuesta a las lesiones, dijo Gerald Weissmann, M.D., editor en jefe de Faseb Journal.

En la foto, bacterias.