¿Generan infertilidad los protectores solares?

Los espermatozoides sufren en su motilidad. Foto Wikipedia commons

Los espermatozoides sufren en su motilidad. Foto Wikipedia commons

Aunque es popular el dicho de algo tenemos que morir, a veces es bueno saber qué nos enferma o… afecta.

Bueno, un estudio danés reveló que varios químicos que filtran los rayos ultravioletas en los protectores solares interfieren con la función de los espermatozoides y algunos imitan la hormona femenina progesterona.

El estudio fue presentado en el congreso de la Sociedad Endocrina.

Estos resultados son preocupante y podrían explicar en parte porqué es tan prevalente la infertilidad no explicada”, dijo el autor senior, Niels Skakkebaek, MD, DMSc, profesor de la Universidad de Copenhague.

Aunque el propósito de los filtros químicos UV es reducir la cantidad de rayos solares UV que pasan a través de la piel, algunos filtros son absorbidos con rapidez por la piel. Con frecuencia hay reportes de haber sido halados en muestras de sangre y en 95% de las muestras de orina en Estados Unidos, Dinamarca y otros países.

Los investigadores examinaron 29 de los 31 filtros autorizados en protectores en Estados Unidos o la Unión Europea en espermatozoides sanos de muestras frescas de semen de varios donantes saludables. Fueron examinados en condiciones que imitaban las condiciones en las trompas de Falopio en las mujeres.

Se evaluó la señalización del calcio en la que inciden los iones de calcio, que juegan papel primordial en el funcionamiento de los espermatozoides.

Se encontró que 13 o sea 45% de los 29 filtros examinados influyeron en los iones de calcio, interfiriendo con el funcionamiento normal de los espermatozoides. “Este efecto comenzó a muy bajas dosis de químicos, por debajo de los niveles de los filtros hallados en personas tras aplicarse los protectores”, dijo Skakkebaek.

Y 9 de los 13 filtros actuaban imitando el efecto de la progesterona, lo que sugiere que esos filtros son interruptores endocrinos. Además varios filtros afectaron otras funciones como la motilidad de los espermatozoides.

Si estos cambios provocados por los protectores solares afectan la fertilidad debe ser tema de otros estudios. Pero también las autoridades que aprueban esos productos deberían analizar más las posibles afectaciones en la fertilidad masculina.

El resumen científico de la semana

1. El primer homicidio de la prehistoria

Podría ser el primer caso de homicidio en el tortuoso camino de la evolución humana. Científicos reportaron en Plos One el hallazgo de un cráneo de hace 430.000 años en el sitio arqueológico Sima de los Huesos que presenta heridas contundentes en la cabeza, probablemente infligidas en un combate persona a persona. El hallazgo, junto a 27 esqueletos más, supone además una práctica funeraria a tan temprana edad. El cráneo tiene dos lesiones penetrantes en el hueso frontal encima del ojo izquierdo. En la foto, el cráneo con las hendiduras, tomado del journal.

2. Ojo con unos anticonceptivos

Nueva evidencia científica presentada en el BMJ confirma el vínculo entre las pastillas anticonceptivas y un mayor riesgo de trombos sanguíneos: aquellas que contienen nuevos tipos de la hormona progesterona (drospirenona, desogestrel, gestodena y ciproterona). Hoy cerca del 9% de las mujeres en edad fértil utilizan anticonceptivos orales. El riesgo es 1,5 a 1,8 veces mayor en quienes usan esa clase que las que utilizan las hormonas más viejas.

3. Bacterias reveladoras

Dos grupos distintos reportaron en Science Translational Medicine el desarrollo de un método no invasivo usando bacterias para detectar en la orina señales de metástasis de cáncer en el hígado y diabetes en las personas. Los investigadores emplearon bacterias sintéticas. Emplearon bacterias parecidas a las que se emplean en la fabricación de yogur. Varios tipos de cáncer, como el de colon y páncreas hacen metástasis con frecuencia en el hígado y detectado a tiempo es curable.

4. Otro pariente

Científicos reportaron en Nature el hallazgo de una nueva especie de homínino, Australopithecus deyiremeda, definido con base en restos de mandíbulas hallados en la región de Afar en Etiopía. Vivió hace 3,3 millones de años y el hallazgo supone que convivió en la misma época y región que al menos otra especie, Austrlopithecus afarensis, una situación que no se había considerado hasta ahora y que revuelca parte de nuestra prehistoria.

5. Un cáncer duro de roer

Un nuevo reporte mundial en Jama Oncology sobre el estado del cáncer, datos de 2013, reveló que el número de casos viene al alza, con 14,9 millones, pero la mortalidad se redujo en 126 de 188 países evaluados: hubo 8,2 millones de muertes por ese mal. El cáncer de pulmón es el que más mata tanto a hombres como a mujeres con 1,6 millones de muertes. Se encontró que casi todos los tipos de cáncer vienen aumentando.

6. Bájeme la presión

Si tiene presión sanguínea alta, inyéctese y deje de tomar pastillas diarias. No está disponible ya, pero a eso apuntan los nuevos desarrollos: científicos ensayan en ratas una vacuna diseñada de ADN que se enfoca en la angiotensina II, una hormona que aumenta la presión al contraer los vasos sanguíneos, lo que lleva a que el corazón trabaje más fuerte. En el estudio con los roedores la presión se redujo durante 6 meses. El avance fue publicado en el journal Hypertension.

7. Europa tan lejos y… tan cerca

La Nasa anunció la selección de 9 instrumentos para una futura misión exploratoria de la luna Europa en Júpiter, el sitio más cercano a la Tierra con un mar bajo la superficie donde podrían existir condiciones ideales para la vida. Aunque no tiene fecha fija y depende de la asignación presupuestal, la selección es el inicio de la misión. La nave que viaje pasará 3 años sobrevolando la luna con 17 sobrevuelos en los cuales se realizarán las mediciones que confirmen la existencia del océano y su naturaleza.

8. Calores que matan

Más de 1.700 personas han muerto en India por una ola de calor extremo debido a la disminución de la humedad por menores lluvias premonsónicas y la combinación con el fenómeno de El Niño. El calor extremo también se ha sentido en regiones tradicionalmente frías como Alaska, en donde se experimentan temperaturas más altas que el sur de Estados Unidos, una situación inusual que parece poner en evidencia los efectos del cambio climático más fenómenos de variabilidad natural del clima.

9. Se me olvidaba que…

¿Se le olvidó? Tranquilo. Científicos reportaron en Science que pudieron recuperar recuerdos perdidos en personas con enfermedades como Alzheimer mediante la optogenética o uso de la luz: activando células cerebrales con la luz. El logro sugiere que los recuerdos no se pierden por daño en las células sino que quedan almacenados en ellas, un avance que podría tener implicaciones benéficas a futuro.

10. Un remedio contra los prejuicios

Un estudio publicado en Science sugiere que una noche de buen sueño puede ayudar a eliminar nuestros prejuicios, una práctica que podría ser aprendida y ayudar a eliminarlos, según los investigadores, aunque se requerirán más estudios para saber si se reduce el efecto de los prejuicios en situaciones de toma de importantes decisiones. En el estudio, las personas escuchaban dormidas palabras contrarias al prejuicio.

Cuando ellas sienten ganas de…

¿Ganas de…? Científicos lograron establecer el vínculo entre las hormonas y el deseo sexual en las mujeres, de acuerdo con un artículo en Hormones and Behavior.

Cuando hay mayor deseo puede deberse a los niveles de estrógeno en su pico más alto del mes. Si no siente ganas se debe a la progesterona y el nivel más bajo de fertilidad del mes.

Aunque ya se sabía de la correlación entre los niveles de hormona y la libido, ahora James Roney y colegas de la Universidad de California en Santa Bárbara determinaron una manera de predecir el deseo sexual.

“Hallamos dos señales hormonales que tienen efectos opuestos en la motivación sexual”, dijo Roney citado por LiveScience.

“El estrógeno tiene un efecto positivo con un bache de 2 días. La progesterona tiene un efecto negativo persistente. Tanto para el día del nivel máximo, el anterior y hasta dos días antes.”. Cuando los niveles de hormona y deseo sexual se midieron contra los ciclos menstruales en estudiantes de pregrado, los investigadores advirtieron un incremento medible en los niveles de progesterona al mismo tiempo que las personas sentían una disminución el la motivación sexual. Esa hormona, indicaron los científicos, media en esa caída en el deseo de la fase fértil a la luteal, la segunda mitad del periodo.

El hallazgo puede tener implicaciones para el tratamiento de la falta de apetito sexual y para la manera como se hace la terapia de remplazo hormonal.

Especial fin de semana: un anticonceptivo masculino

El largo camino para detener tanto espermatozoide

Tanto tiempo llevan en uso los métodos anticonceptivos femeninos, que parece algo ligado a la mujer. Parece, no es que tenga que serlo.

Bromean los investigadores sobre contracepción masculina que un método aparte del condón y la vasectomía ha estado a entre 5 y 10 años de ser alcanzado… durante las últimas cuatro décadas.

La píldora masculina. ¿Existirá? ¿Cómo evitar que millones de espermatozoides no cumplan su cometido?

Es el tema que Nia Bai analizó en extenso en Scientific American.

Es que no es fácil. Aparte de ese gran obstáculo, persisten otros dos: la seguridad que toda nueva droga debe cumplir y si, después de todo, los hombres usarán el método, punto este que no parecería del todo imposible considerando que sobre la píldora femenina hubo también resistencia, toda suerte de conjeturas y mucho rechazo desde los campos político y, en especial, religioso.

Que los hombres son machistas y consideran que la mujer es la que debe tomar cartas en el asunto, es tan cierto que mucho porcentaje de los embarazos no son planeados.

Los condones han estado en la escena durante los últimos 300 años. Hoy siguen siendo relativamente baratos y ampliamente disponibles, siendo un 98 por ciento efectivos contra el embarazo fuera de ofrecer buen grado de protección contra enfermedades de transmisión sexual.

Pero vamos al grano: ¿qué tan lejos está la píldora masculina u otro método seguro y reversible? La vasectomía, por ejemplo, puede ser reversible pero tras una complicada y costosa microcirugía que no siempre es exitosa. Pero no es método de prevención: es la esterilización en carne y hueso.

Durante años las mejores promesas residían en un acercamiento hormonal –análogo al anticonceptivo femenino en pastillas- para controlar la producción de hormonas, pero los resultados inconsistentes y los efectos asociados al prolongado uso de testosterona, han hecho voltear las miradas hacia otros sitios.

Los nuevos métodos no hormonales se enfocan en varios nodos en el desarrollo de los espermatozoides, su movilidad y las capacidades de penetración del óvulo. También se trabaja en una especie de vasectomía reversible que involucra bloquear los vasos deferentes con un polímero que se puede disolver luego.

La mayoría de alternativas se dirige a hombres en relaciones estables que buscan un método reversible y confiable de anticoncepción.

Ellos desean hoy tener un mayor control sobre su fertilidad.

En parejas en las que a las mujeres les queda muy difícil la anticoncepción por reacciones del cuerpo, mirar al hombre es la única opción segura: la mitad de los embarazos en E. U. no son planeados y de ellos la mitad termina en aborto.

Pese a la escasez de fondos, el trabajo continúa. Ninguno de los métodos no hormonales alcanza la etapa del ensayo clínico, pero siguen ganando espacio entre los investigadores.

John Amory, de U.W. se ha interesado por ejemplo en el ácido retinoico, un metabolito de la vitamina A esencial para la espermatogénesis, pero en modelos animales el compuesto usado inhibe también una enzima para el procesamiento del alcohol por el hígado. “Y si no existiera el alcohol, no se necesitaría un método anticonceptivo”, bromea el científico, que busca otro inhibidor más específico.

Un avance fue logrado por Debra Wolgemuth en Columbia University al alcanzar la reversión de la infertilidad en ratones con ese método.

Otros laboratorios buscan modos de impedir la habilidad del espermatozoide de localizar y nadar hacia el óvulo, para lo cual se acercan a un grupo de proteínas conocidas como CatSpers, reconocidas por controlar el movimiento de las colas tras la eyaculación. Como esas proteínas sólo aparecen en los espermatozoides, una droga específica tendría pocos efectos colaterales.

Se investigan además otros agentes, como gamendazole y adjunina, que se enfocan en las células de Sertoli dentro de los testículos que son cruciales en el alimento de los espermatozoides. Pero ninguna será probada antes de dos o tres años.

Uno de los métodos curiosos en marcha es impulsado por la activista Elaine Lissner: inhibición reversible de espermatozoides bajo guianza (Risug en inglés). Desarrollado en India, donde se efectúan ensayos clínicos experimentales, involucra una pequeña incisión en el escroto y la inyección de un polímero gelatinoso dentro de los vasos deferentes. El polímero poroso no bloquea el flujo del esperma, pero desactiva los espermatozoides al interrumpir la química de sus membranas.

El polímero se ha logrado disolver en primates mediante un solvente inyectado. Sobre su uso en humanos, no todos están seguros de la efectividad.

¿Y los métodos hormonales? De todas maneras hay que repasarlos. Porque no es que se haya dejado de trabajar.

Un anticonceptivo masculino incrementaría los niveles de testosterona para suprimir la producción de espermatozoides. Esa hormona inhibe la liberación de sos hormonas de la pituitaria (LH y FSH) que controlan la producción de testosterona en los testículos y la espermatogénesis respectivamente, funcionando en equilibrio. Un anticonceptivo que entregue testosterona adicional en la corriente sanguínea envía una señal a la pituitaria para suprimir las hormonas que promueven la producción de espermatozoides.

En las mujeres, la píldora replica el estado natural del cuerpo de infertilidad-preñez y engaña al cuerpo actuando como si estuviera preñado. Los hombres no tienen un tiempo análogo. Desde la pubertad producen espermatozoides hasta la muerte.

Mientras la mujer produce un óvulo por mes, cada latido del hombre entrega unos 1.000 espermatozoides, un serio problema. Pero como dijo Amory a Scientific American, la contracepción masculina no requiere eliminar la producción de espermatozoides. Solo 5 por ciento más o menos son funcionales y muy pocos además sobreviven el largo viaje hasta el óvulo. Al bajar el conteo de espermatozoides a menos de 1 millón por milímetro de eyaculado de los usuales 20 a 30 millones es de facto una condición de infertilidad.

Aunque se les llama la píldora masculina, los anticonceptivos hormonales en desarrollo para hombres son en su mayoría testosterona sintética vía inyecciones, implantes de liberación lenta o gelatinas para ser absorbidos por la piel. La ingestión oral de testosterona es menos efectiva porque la hormona es procesada por el hígado. Agregar progesterona (la hormona sexual femenina) que también suprime la espermatogénesis, a un régimen de testosterona mejora los resultados: una efectividad del 90 por ciento (el éxito de la píldora femenina es del 98%). Por razones no claras aún, existen hombres en los que la supresión de espermatozoides es insuficiente.

En abril pasado se suspendió un ensayo con progesterona sintética y testosterona debido a tasas muy altas de reacciones secundarias, como irritación y acné entre los 321 participantes.

La esperanza es que con el tercio de participantes que pudo completar los 12 meses de inyecciones se encuentran respuestas.

Este año o a comienzos de 2012 se iniciará un ensayo clínico con un implante anticonceptivo liderado por Population Council, de la Universidad de California en Los Ángeles y U. W. Se colocará bajo la piel del brazo y contiene un esteroide sintético modificado que semeja la testosterona pero que no debería tener el mismo efecto de crecimiento de la próstata asociado a veces con tratamientos de testosterona.

¿Usaría usted uno de estos métodos de convertirse en exitosos? Muchos dicen que sí. De hecho una gran encuesta en nueve países de cuatro continentes reveló en 2002 que 55 por ciento sí.

Mientras tanto, el condón y la vasectomía continuarán su camino. Y quizás, esta vez sí sean los últimos 5 o 10 años de esas cuatro o cinco décadas de espera.

Tomado con adaptaciones de Scientific American.