Así mata el estrés (probablemente)

Cuidado se estresa que le da un ataque. Lo que parece una cita coloquial es verdad, se sabe hace tiempo. Pero ¿cómo puede provocar un ataque cardíaco el estrés? La respuesta es simple e inesperada: ¡una bacteria!

Sí. Un estudio publicado en mBio sugiere que las hormonas del estrés pueden romper grupos de bacterias creciendo en las placas de grasa en las arterias liberándolas y provocando derrames o ataques al corazón.

De hace tiempo científicos sospechaban que bacterias infectan las placas de arterias endurecidas. Esas placas forman una superficie sobre la cual se pueden adherir bacterias y crecer en masas denominadas biopelículas agrupadas en estructuras.

Para verificarlo, un grupo liderado por el bacteriólogo David Davies, de Binghamton University en Nueva York analizó arterias de 15 pacientes con enfermedad cardiovascular. Con marcadores fluorescentes para marcar ADN de bacterias descubrieron al menos 10 especies reunidas alrededor de las placas, incluyendo la formadora de esas biopelículas, Pseudomonas aeruginosa.

Si esas biopelículas se encuentran muy pegadas a las placas, pueden tener efecto en la enfermedad cardiovascular. Las placas en los vasos sanguíneos son estables, pero si se rompen y entran en el torrente sanguíneo pueden desencadenar coágulos que deriven en ataques o derrames.

Los científicos hicieron crecer P. aeruginosa en arterias artificiales fabricadas con tubos de silicona y esperaron que se formaran esas películas. Luego los inundaron con la hormona del estrés noradrenalina que rompió esas películas.

La hormona del estrés en la sangre, dijeron, hace que las células liberen hierro en el torrente sanguíneo. Este hace que la bacteria produzca enzimas que afecta los polímeros de la unión que mantiene agrupadas las bacterias y unidas a la placa. La placa se quiebra como efecto colateral.

El estudio es interesante. Algunos científicos han dicho que la cantidad de hormona usada en el experimento es mucho más alto que el producido naturalmente, lo que afecta el resultado.

Pero, de todas maneras, podría ser…

Ya sabe: si tiene estrés, esas bacterias podrían estar a punto de jugarle una mala pasada.

Nuestra respiración revela qué bacterias tenemos

Las cosas que se inventan: Con una simple exhalación se puede saber qué bacterias tenemos en los pulmones e incluso las cepas de cada una, reveló un estudio publicado en el Journal of Breath Research.

Científicos identificaron las huellas químicas que dejan determinadas bacterias cuando están en los pulmones, lo que permitiría llegar a un sencillo test para diagnosticar enfermedades como la tuberculosis, ganándose tiempo porque no se requerirían días sino unos minutos para conocer el agente de una posible infección pulmonar.

La identificación se hizo con ratones, analizando los compuestos orgánicos volátiles presentes en el aire exhalado.

Jane Hill, de University of Vermont, coautora, explicó que “los métodos tradicionales empleados para diagnosticar infecciones bacterianas del pulmón requieren recoger una muestra que se utiliza para cultivar la bacteria. Luego la colonia aislada es examinada bioquímicamente para clasificarla y para determinar su resistencia a los antibióticos. El proceso completo puede tardar días para ciertas bacterias comunes e incluso semanas para el agente de la tuberculosis. El análisis de la respiración lo reduciría a minutos”.

En el estudio, los investigadores analizaron los compuestos de Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus, comunes en infecciones agudas y crónicas de pulmón.

Infectaron ratones con las dos bacterias y analizaron su respiración luego de 24 horas. Los volátiles fueron analizados mediante una técnica de espectrometría (SESI-MS) que es capaz de detectar los volátiles en partes por billón.

Así encontraron diferencia estadísticamente significativa entre los perfiles de la respiración de los ratones infectados con la bacteria y aquellos que no. Las dos especies distintas de bacterias también podían ser distinguidas en un nivel significativo, así como las dos cepas de P. aeruginosa usadas.