Los simios no extrañan

¿Es la humana la única especie que tiene la habilidad de referirse a cosas que están ausentes? Hay condiciones exclusivas de los humanos. Una de ellas, parece, es el llamado desplazamiento.
En un experimento publicado en Psychological Science, desarrollado por Ulf Liszkowski, Marie Schäfer, Malinda Carpenter, and Michael Tomasello chimpancés adultos y niños de 12 meses observaron una demostración entre una persona que daba algo y alguien que la pedía preguntando por un objeto que había sido puesto en una plataforma. Luego de que éste fuera retirado, sólo los niños señalaban la plataforma vacía (indicando que querían el objeto), sugiriendo que pueden referirse a objetos ausentes incluso antes de desarrollar la habilidad de comunicarse verbalmente.
Los resultados sugieren que el desplazamiento emergió luego de que los humanos divergieron de los grandes simios hace cerca de deis millones de años.

La soledad produce frío

¡Qué persona tan fría! La expresión se escucha con frecuencia cuando alguien parece distante, aislada, y no expresa casi emociones ni sentimientos. Pero podría ser que… se tratase de alguien solitario y que, en verdad, sintiera físico frío.
En nuestro lenguaje existen muchas metáforas que vinculan las temperaturas frías con las emociones como la soledad y la tristeza. Y aunque una metáfora no se puede tomar literalmente, parece que sí existe una base sicológica para ligar el frío con los sentimientos de aislamiento social.
El cuento es el siguiente: los sicólogos Chen-Bo Zhong y Geoofrey Loenardelli, de la Universidad de Toronto, deseaban examinar la idea de que el aislamiento social podía generar un sentimiento físico de frialdad.
Tras un experimento con dos grupos de personas, encontraron que las personas, al pensar en el sentimiento de soledad y aislamiento, experimentaban que el ambiente donde estaban era más frío.
El hallazgo es sorprendente, reportaron en el último número de Psychological Science, órgano de difusión de la Asociación para la Ciencia Psicológica.
Las personas aisladas durante los experimentos, a la vez, preferían tomar café y sopa calientes, lo que concuerda con lo encontrado.
El aislamiento social produce, en verdad, frío.