99 por ciento de mujeres embarazadas contaminadas con químicos

Si es allá, que existen ciertos controles, ¿qué pensar de acá? Y aunque muchos piensan que de algo tenemos que morir, se podría, quizás vivir más si no existiese tanto químico de por medio.

Los cuerpos de casi todas las mujeres en embarazo en Estados Unidos contienen múltiples químicos, incluso algunos prohibidos desde los años 70 y otros empleados en productos comunes como sartenes antiadherentes, alimentos procesados y artículos personales de aseo, según un estudio de la Universidad de California en San Francisco.

Es la primera vez, según los autores, que se cuenta el número de químicos a los que una mujer preñada está expuesta.

Los datos para 163 químicos, los científicos detectaron bifenilos policlorinados, pesticidas organoclorados, compuestos perfluorinados, fenoles, éteres difenil-polibrominados, falatos, hidrocarburos aromáticos policíclicos y perclorados, que se encuentran en el 99 por ciento de las mujeres.

Entre los químicos estaban los éteres, usados como retardantes de las llamas prohibidos en varios estados y el DDT, un pesticida organoclorino prohibido en Estados Unidos en 1972.

El bisfenol, que endurece y aclara el plástico y que se encuentra en resinas epóxicas usadas para sellar el interior de latas de alimentos y bebidas, se encontró en el 96 por ciento de las mujeres. La exposición prenatal a ese químico ha sido relacionada por diferentes estudios con problemas de la salud, al afectar el desarrollo del cerebro e incrementar la susceptibilidad al cáncer durante la vida.

Los hallazgos fueron publicados en Enviromental Health Perspectives de enero.

“Fue una sorpresa y una gran preocupación hallar tantos químicos en las mujeres embarazadas sin el pleno conocimiento de las implicaciones en la salud”, explicó el autor líder del estudio, Tracey Woodruff.

Lo que es peor: “Varios de esos químicos estaban en concentraciones que han sido asociadas con efectos negativos en los niños. Además, la exposición a múltiples químicos que pueden incrementar el riesgo de efectos adversos en la salud puede tener un mayor impacto que la exposición a uno solo”, agregó.

Entre lso efectos negativos figuran el nacimiento prematuro, defectos al nacer, mayor enfermedad infantil y en la edad adulta.

No me empaque la sangre

Aunque a veces por descuido, puede uno tragarse un pedazo de envoltura del alimento, algo más está llegando a nuestros cuerpos. ¿Con qué consecuencias?

Científicos de la Universidad de Toronto encontraron que químicos empleados para sellar las bolsas de crispetas para microondas y otros empaques de alimentos están siendo ingeridos por las personas y contribuyen a la contaminación química observada en la sangre.

Los ácidos carboxílicos perfluorinados o PFCA son productos de químicos utilizados para hacer productos antiadherentes, repelentes del agua y el teñido, desde cacerolas para la cocina hasta envolturas para alimentos.

PFCA, de los cuales el más conocido es el ácido perfluorooctanoico o PROA se encuentran en los humanos en todo el mundo.

“Sospechamos que una fuente de exposición alta a los PFCA puede ser el consumo y el metabolismo de ciertos ésteres”, dijo Jessica D’eon. Estos ésteres se aplican como agentes antigrasa en el papel de contacto para alimentos como los mencionados.

Ratas fueron expuestas en el estudio a los ésteres, vía oral o por inyección y monitoreados por tres semanas para rastrear la concentración en su sangre.

Aunque esos empaques no son la única fuente posible de contaminación sanguínea, sí deben ser considerados.

Los efectos directos sobre el cuerpo no fueron estudiados. El artículo fue publicado en Enviromental Healths Perspectivas esta semana.

Cuando su niño juega como una niña…

Ni antes de nacer estamos protegidos. Si su niño juega más con muñecas que con carritos, no es que sea anormal. Resulta que fue víctima de una exposición inconsciente de su madre a ciertos químicos.
La exposición en el útero a una familia común de químicos industriales puede perturbar sutilmente las preferencias de un muchacho por cierto tipo de juegos infantiles que se piensa están conectados al cerebro, reveló un estudio.
Los talatos (phtalates) son solventes y suavizadores plásticos muy empleados.
En la investigación se encontró que a mayor exposición fetal de los niños a ciertos talatos, con menor frecuencia se involucraban en juegos típicamente masculinos.
Los juegos de las niñas no se veían afectados, según el estudio, que será publicado próximamente en el International Journal of Andrology.
La razón por la que a los niños les gustan los carros y a las niñas las muñecas se relaciona con diferencias fetales en el desarrollo del cerebro, explica Heather Patisaul, neuroendocrinólogo en North Carolina State University en Raleigh. Los hombres se desarrollan distinto a las mujeres, en lo físico y en su comportamiento a través de la programación de los andrógenos, hormonas masculinas como la testosterona, dijo la científica. En los animales, algo que disminuya las señales de testosterona durante el desarrollo fetal, como un químico o un defecto genético, puede activar una sutil desmaculinización en los machos.
Como los talatos pueden desencadenar una actividad anti-androgénica, Shanna Swan, de la Escuela de Medicina y Odontología de la Universidad de Rochester en Nueva York, y sus colegas, investigaron si las conductas programadas por la testosterona en los niños podían ser disminuida por la exposición fetal a los contaminantes.
Los investigadores midieron la exposición de las madres a los talatos en los últimos tres meses de embarazo y tres a seis años después les preguntaron si sus hijos jugaban más con muñecos o usaban ropa de niñas o se envolvían en juegos más neutros como acertijos o deportes.
Los niños con mayor exposición a los talatos, en especial al dithylhexyl phtalate o DEHP, tendían a jugar menos con carros y armas.

Fume para que le crezca

Fumar es un placer… mortal. Tanto que se habla del cigarrillo, estudios van y vienen. Esto es lo último: La exposición prolongada al humo del cigarrillo puede incrementar los niveles de norepinephrina y unas enzimas en el corazón que tienen el potencial de reformar el ventrículo izquierdo, dice el estudio de la Universidad de Illinois en Chicago.
Con ratas como modelo, cinco semanas de exposición al humo del tabaco fue asociado con la activación de ciertas enzimas que gobiernan el crecimiento y la supervivencia del músculo del corazón. La activación de las enzimas puede ser un evento clave en el daño que el cigarrillo provoca en el corazón, informó Mariann Paino, profesora en esa universidad y directora de la investigación.
Se cree que la enfermedad del corazón probablemente se desarrolla como resultado de interacciones complejas entre varios elementos presentes en el humo del cigarrillo.
Piano indicó que el cigarrillo tiene cerca de 4.000 químicos distintos, uno de ellos la conocida nicotina, pero la influencia de esta en los eventos cardiovasculares es aún motivo de discusión.

12