Los perros reconocen las emociones de las personas

Foto Jaime Pérez, El Colombiano

Cómo no iba a ser que el mejor amigo del hombre no reconociera sus emociones. Un nuevo estudio reveló que los perros reconocen las emociones de las personas al combinar información de distintos sentidos, una capacidad no vista por fuera de los humanos. Hasta ahora.

En el artículo publicado en Biology letters, los investigadores mostraron que los perros pueden formarse representaciones mentales abstractas de los estados emocionales negativos y positivos y que no exhiben solo conductas aprendidas cuando responde a las expresiones de las personas y de otros perros.

A 17 perros domésticos les mostraron pares de imágenes y sonidos con distintas combinaciones de expresiones emocionales negativas, como rabia y agresividad, y positivas, como alegría y juego en perros y humanos. Estas fuentes sensoriales de sujetos desconocidos fueron puestas al tiempo sin entrenamiento previo de los canes.

Se detectó que los perros pasaban mucho más tiempo mirando las expresiones faciales que representaban el estado emocional de la vocalización, tanto de los humanos como de los otros perros.

La integración de distintos tipos de información sensorial de este modo indica que los perros tienen representaciones mentales de los estados emocionales, positivos y negativos, de otros.

Kun Guo, investigador de University of Lincoln’s School of Psychology, dijo: “Estudios previos han mostrado que los perros pueden diferenciar entre las emociones humanas a partir de pistas como las expresiones faciales, pero eso no es lo mismo que el reconocimiento emocional. Nuestro estudio muestra que tienen la capacidad de integrar dos fuentes distintas de información sensorial en una percepción coherente de las emociones en humanos y otros perros. Para hacerlo necesitan un sistema de categorización interna de los estados emocionales. Esa capacidad cognitiva se había evidenciado solo en primates y la capacidad de hacerlo a través de especies solo en humanos”.

Daniel Mills, coautor, de School of Life Sciences at the University of Lincoln, aclaró que no se trata de una conducta asociativa aprendida para responder adecuadamente a una voz rabiosa, por ejemplo, sino del reconocimiento de un rango de señales muy distintas que juntas indican la expresión emocional en otros”.

Los perros entienden nuestras expresiones

Foto Jaime Pérez

¡Claro que lo saben! Los perros saben la diferencia entre la cara de felicidad o rabia de un humano según un estudio publicado en Current Biology.

El estudio es una evidencia sólida de que un animal distinto a los humanos puede discriminar las expresiones emocionales de otra especie, según los investigadores.

Sería la primera vez que se demuestra.

“Pensamos que los perros en el estudio pudieron resolver la tarea solo si aplicaron su conocimiento de las expresiones emocionales de los humanos en las fotos no familiares a ellos que se les presentaron”, dijo Corsin Müller, de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena (Austria).

Del tema se han hecho otros estudios pero sin pruebas convincentes. En este entrenaron perros para discriminar entre imágenes de la misma persona con una cara de felicidad y otra de rabia. En cada caso se les mostró la parte superior o inferior del rostro. Luego de un entrenamiento con 15 pares de fotografía, se examinó la capacidad de discriminación de los perros en cuatro clases de pruebas.

Los canes pudieron seleccionar la cara de ira o la de felicidad más a menudo de lo que se esperaría si fuese asunto del azar. Los hallazgos sugieren que no solamente pueden aprender a distinguir expresiones faciales sino que son capaces de transferir lo que aprendieron en el entrenamiento a nuevas pistas.

Los perros entienden que cada expresión tiene un significado diferente y no solo con personas que conocen bien sino con extraños, según Ludwig Huber, autor senior.

No es fácil saber cuáles son los significados para los perros “pero parece probable que asocian la cara sonriente con un sentimiento positivo y la iracunda con un significado negativo”, dijo Huber.

Los perros, de hecho, aprendían con mayor lentitud a asociar un rostro de ria con una recompensa, sugiriendo que tenían una idea basada en su experiencia previa de que es mejor estar alejado de alguien con rabia.

Qué ventajas tiene un rostro iracundo

No solo la risa: la ira también es un lenguaje universal y los científicos se preguntan porqué evolucionamos expresiones del rostro que denotan ese sentimiento. La respuesta parece simple: para parecer que somos más fuertes ante los demás: el desencadenamiento de la ira está asociado frecuentemente a confrontaciones con otros.

Sí, la cara iracunda parece ser parte de nuestra biología.

Los investigadores de la Universidad de California en Santa Bárbara y de la Griffith en Australia fueron los que se preguntaron por el tema y parece que encontraron la respuesta a las ventajas funcionales de poner cara de pocos amigos. Su estudio apareció en Evolution and Human Behavior.

“La expresión es universal, de todas las culturas, e incluso niños con ceguera congénita hacen esa cara sin poder ver a nadie”, explicó Aaron Sell, líder del grupo.

La expresión de ira emplea 7 grupos diferentes de músculos que se contraen de un modo muy estereotipado. La idea era entender porqué la evolución escogió esas contracciones particulares de músculos para señalar un estado emocional de ira.

Para probar las hipótesis que tenían y mediante rostros generados en computador demostraron que cada uno de los componentes individuales de un rostro de ira hace que esos rostros aparezcan físicamente más fuertes. Así por ejemplo, el rasgo más común de una cara con rabia es bajar la pestaña. Al comparar dos imágenes, una con esa facción, la otra normal, las personas calificaban la primera expresión como de un hombre más fuerte físicamente.

El experimento se repitió con cada uno de los componentes de una típica cara de ira.

La función de un rostro con ira es intimidar. Tiene sentido que la evolución haya seleccionado esa exhibición facial cuando hay rabia, la que es accionada por el rechazo a aceptar una situación. Así la cara de inmediato se organiza para advertirle al otro los costos de no hacer más tolerable la situación.

Ningún rasgo de una cara iracunda parece ser arbitrario: todos dan el mismo mensaje.

Ya sabe, cuando se enfrente a una situación que desencadene rabia, qué es lo que se busca.

Mis 10 noticias científicas de la semana (2-8)

1. Detuvieron el VIH

En un avance de impacto las células inmunitarias de 12 pacientes positivos por VIH han sido modificadas genéticamente con éxito para resistir la infección y disminuir la carga viral de modo que dejaron de tomar la terapia antirretroviral, incluyendo una persona cuyos niveles se hicieron indetectables. Es el primer estudio reportado de una edición de genes en humanos, lo que demuestra que se pueden modificar las células T para imitar una resistencia natural al virus, introducirlas de nuevo, hacer que se mantengan y mantener la infección a raya sin la necesidad de drogas. La investigación apareció publicada en The New England Journal of Medicine.

2. Con los ojos del sonido

Un hombre ciego de nacimiento tiene ahora un hobby que nadie creería: fotografía. Esa nueva pasión gracias a un sistema que convierte las imágenes en secuencias de sonidos, lo que no solo permite una ‘vista’ a los invidentes sino que desafía la forma como los neurólogos piensan que está organizado el cerebro. El estudio apareció en Current Biology. El sistema escanea imágenes de izquierda a derecha convirtiendo las formas de la foto en sonido, con la ubicación más alta en la imagen correspondiendo a frecuencias más altas. Y una línea diagonal de izquierda a derecha se convierte en una serie de notas musicales ascendentes. Y si bien imágenes complicadas aparecen con mucho ruido, con suficiente entrenamiento la persona puede aprender a escuchar las escenas de la vida diaria.

3. La rabia mata

La ira, ese sentimiento necesario en ocasiones, es malo para la salud. Un estudio del Beth Israel Deaconess Medical arrojó que quienes padecen ataques serios de rabia tienen 5 veces más riesgo de morir en las 2 horas siguientes al estallido. El estudio publicado en el European Heart Journal reveló que hay un una evidencia consistente de mayor riesgo cardiovascular tras un episodio de rabia. El riesgo de ataque cardíaco es 4,7 veces mayor y el riesgo de derrame debido al bloqueo arterial era 3,6 veces más alto que en otros momentos.

4. El mar se llevará los recuerdos

Más de 700 sitios considerados patrimonio de la humanidad se perderían por el aumento del nivel del mar debido al calentamiento global reveló un estudio presentado en Environmental Research Letters. Dentro de los amenazados figura la zona histórica de Cartagena de Indias. Están además la estatua de la Libertad, la Ópera de Sidney y la Torre de Londres, que desaparecerían si se mantiene la tendencia de un aumento de 3°C en los próximos 2.000 años, un escenario muy probable y nada extremista dijeron los autores.

5. La malaria trepará las montañas

Un estudio publicado en Science analizó la situación de una región africana en Etiopía y Antioquia donde la malaria está presente, concluyendo que el aumento de la temperatura debido al cambio climático hará que el vector suba a zonas montañosas, donde podría convertirse en una amenaza seria de salud pública en zonas donde sus pobladores no tienen inmunidad adquirida frente al mal. En años calientes el mosquito ha subido hasta 360 metros.

6. No coma carne ni de por aquí y queso tampoco

Una dieta rica en proteína animal durante la edad media de la vida aumenta por 4 el riesgo de morir por cáncer, reveló un estudio en Cell Metabolism. El queso, el pollo, la carne y la leche tendrían efecto nocivo en esa etapa de la vida, mientras que luego de los 65 su consumo moderado puede traer beneficios para la salud de la persona. El estudio va en contravía de dietas altas en proteína como Paleo y Atkins. Hasta ahora ningún estudio, según los autores, había mostrado una correlación definitiva entre consumo de proteína y riesgo de muerte. La proteína de origen vegetal, se concluyó, no parece tener ese efecto negativo y no se sabe porqué.

7. Tres rocas pasaron por acá

A falta de uno tres asteroides pasaron cerca de la Tierra esta semana. Dos de ellos incluso más cerca que la distancia a la que está la Luna. Los tres fueron descubiertos solo unos pocos días antes de su paso, lo que evidencia la desprotección en que se encuentra el planeta, vivida ya el año pasado con el meteorito que explotó sobre la región rusa de Chelyabinski. Hasta hoy han detectado 1.458 asteroides potencialmente peligrosos y se cree que miles no han sido hallados, aunque no para provocar daño a escala planetaria.

8. Enanas bien pobladas

En casi todas las estrellas enanas rojas, que son ¾ de las que hay en el universo, debe haber planetas. Así lo sugiere un estudio que identificó 8 nuevos planetas en esos cuerpos, 3 de ellos considerados super Tierras en zona de habitabilidad (aquella donde puede existir agua líquida). También sugiere que estas super Tierras deben orbitar alrededor de al menos ¼ de las enanas rojas en el propio vecindario del Sol. La investigación aparecerá en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

9. Regreso del pasado

Científicos reportaron el hallazgo de un virus gigante en las nieves eternas de Siberia, el cual ha estado allí desde hace 30.000 años. El virus, llamado Phitovirus no afecta animales ni humanos. Con el hallazgo ahora son tres las familias de virus gigantes que se han descubierto. El artículo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, abre la posibilidad de que al calentarse el planeta y derretirse el permafrost queden expuestos virus que podrían ser potencialmente peligrosos, como aquellos que convivieron con Neandertales y ancestros del hombre moderno hace unas decenas de miles de años.

10. Una gran amenaza

Científicos reportaron en Plos One el hallazgo de lo que sería una nueva especie de dinosaurio, Torvosaurus gumeyi. Encontrado en lo que hoy es Portugal vivió hace cerca de 150 millones de años y sería el mayor depredador que existió en Europa en aquel entonces. Sus dientes medían 10 centímetros, el animal pesaba de 4 a 5 toneladas y tuvo cerca de 10 metros de longitud.

Hallan virus que se come el cáncer

Un virus de la familia del que causa la rabia, eliminaría ciertos tipos de cánceres, revelaron científicos en Yale University.

En un artículo en la edición de septiembre del Journal of Virology, reprotaron el hallazgo.

Los sarcomas de tejido blando son cánceres que se desarrollan en tejidos que conectan, soportan o rodean otras estructuras y órganos del cuerpo. Los músculos, tendones, tejidos fibrosos, grasa, los vasos sanguíneos, los nervios y los tejidos sinoviales son clases de esos tejidos blandos.

Mientras que relativamente escasos en adultos, los sarcomas representan cerca del 15 por ciento de las malignidades pediátricas, provocando la muerte de un tercio de los pacientes en los cinco años siguientes al diagnóstico.

El virus de la estomatitis vesicular es un rhabdovirus que es de la misma familia de los virus de la rabia y provoca una enfermedad similar en el ganado. Estudios recientes han descubierto que el virus es también oncolítico, os ea que busca y destruye los tumores cancerosos. Estudios previos han demostrado que el VSV es prometedor en el tratamiento de los tumores cerebrales en ratones.

En el estudio de Yale, conducido por J. C. Paglino y A. N. van den Pol, los científicos investigaron el potencial del virus así como una versión mejorada del virus (VSV-rp30a) para dirigirse y matar 13 sarcomas diferentes. Ambos virus infectaron eficientemente y aniquilaron 12 de los cánceres. La resistencia de uno que sobrevivió pudo deberse a tratamientos previos con compuestos que bloquean su acción.

Los investigadores analizaron además la capacidad de la versión mejorada para infectar y detener el crecimiento de un tumor en ratones.

“Una simple inyección intravenosa de VSV-rp30a infectó de manera selectiva los sarcomas humanos subcutáneos estudiados en ratones y detuvieron el crecimiento de los tumores que de otra manera hubieran crecido 11 veces”, dijeron los investigadores.

“En conclusión, hallamos que la eficacia potencial del VSV como agente oncolítico se extiende a tumores no hematológicos mesodermales y que una resistencia inusualmente fuerte al VSV se puede enfrentar con atenuadores de interferón”.

Virus pasa de la nariz al cerebro

Un virus, HHV-6, puede llegar al cerebro vía nariz, de acuerdo con investigadores que publicaron sus hallazgos en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Lo que parece llamativo, lo es más al considerar lo que puede suceder. Pese a su denominación, se trata de un virus común, un herpesvirus que la mayoría de las personas conocen de cerca cuando están niños o jóvenes: es el mismo que provoca la roseola, que se caracteriza por brotes en la piel y fiebre alta.

“Todos están expuestos a él”, explicó Steven Jacobsonl del National Institute of Neurological Disorders and Stroke. Pero a pesar de su ubicuidad, poco se conoce de él.

El virus vive en la saliva y en las fosas nasales. En algunas personas puede llegar al cerebro, en donde peude contribuir, piensan algunos investigadores, a desórdenes como la esclerosis múltiple, la encefalitis y una forma de epilepsia.

Otros virus como el herpes simple, la influenza A y la rabia pueden invadir el cerebro a través de la nariz, por lo que Jacobson y colegas se preguntaron si podía suceder igual con el HHV-6.

Los científicos hallaron altos niveles del virus en el bulbo olfativo, una parte del cerebro relacionada con el olfato, en dos de tres muestras de autopsia. El grupo miró la mucosa nasal y halló el virus en 52 de 126 muestras diferentes.

En un plato de laboratorio, se encontraron células especializadas que conectan los nervios al cerebro que eran susceptibles a la infección con ese virus. Pueden ser la ruta de entrada al cerebro, dijo Jacobson.

No todos los científicos están convencidos de cómo entra al cerebro. Robyn Klein, de Washington University, es importante confirmar cómo llega al cerebro, pues de eso depende parte de la gravedad de la infección, dado que cada zona del cerebro es diferente.