Cáncer de próstata: Milagros o innovación

Milagro o promesa. Dos casos de curación de cáncer avanzado de próstata reportados por la Clínica Mayo evidencian que algo raro ocurrió o que un nuevo tratamiento podría ser esperanzador.
Se trata de dos pacientes de Mayo Clinic cuyo cáncer de próstata se consideró inoperable y que ahora se encuentran libres de cáncer gracias, en parte, a una terapia medicamentosa experimental utilizada conjuntamente con tratamiento hormonal estándar y radioterapia.
Los dos hombres eran participantes en un ensayo clínico para una sustancia de inmunoterapia conocida como MDX-010 ó ipilimumab. En ambos casos, este abordaje inició la eliminación de células cancerosas y ocasionó una impresionante reducción en los tumores, permitiendo realizar la cirugía. En los dos, estos tumores agresivos habían crecido hasta más allá de la próstata, adentrándose en la zona abdominal.
“El objetivo del estudio era determinar si era posible realizar alguna modesta mejora sobre los tratamientos actuales para el cáncer de próstata avanzado”, comenta Eugene D. Kwon, urólogo de Mayo Clinic y director del ensayo clínico. “Aunque los candidatos no tenían muchas otras alternativas, fue sorprendente ver que su respuesta excedió en mucho cualquier expectativa anticipada”.
Los pacientes recibieron primero un tipo de terapia hormonal llamada ablación androgénica, que retira la testosterona y normalmente origina alguna reducción inicial en el tamaño del tumor. Los científicos añadieron luego una dosis única de ipilimumab, un anticuerpo que se sumó a la acción antitumoral de la hormona y ocasionó una respuesta inmunológica mucho mayor, derivando en la eliminación masiva de células tumorales. Durante las semanas posteriores, ambos pacientes presentaron un descenso en la medida del antígeno prostático específico o PSA, hasta el punto en que ambos fueron elegibles para cirugía. Sin embargo, fue durante la operación misma que se suscitó una sorpresa aún mayor.
“Los tumores se habían encogido de manera impresionante”, acotaMichael Blute, urólogo de Mayo Clinic, coinvestigador y cirujano a cargo de la operación de los dos pacientes. “Nunca había visto algo semejante, pues hasta tuve dificultad para encontrar el cáncer. El patólogo que analizaba las muestras durante la operación, en algún momento preguntó si las que se le enviaban correspondían al mismo paciente”.
Sólo uno de los pacientes se sometió a radioterapia tras la cirugía y ambos ya retomaron su actividad normal.
Ahora se piensa investigar más para entender mejor los mecanismos del anticuerpo y la forma en que este abordaje puede utilizarse de manera óptima en la práctica médica. No obstante, los científicos observan la importancia de estos resultados.