Así fue la semana científica (17-23)

1. Se perdió el calor

No se sabe a dónde ha ido. El caso es que desde 2000 la temperatura del planeta se ha mantenido constante, pese a que la acumulación de gases de invernadero es cada vez mayor. ¿Cómo explicarlo? Diversas hipótesis han corrido. Esta semana científicos muestran en Science que ese calor está siendo almacenado en el fondo del océano Atlántico. Antes las hipótesis apuntaban a situaciones en el Pacífico. El caso es que no sube la temperatura. Los eventos del Atlántico duran de 20 a 25 años, por lo que se cree que en 15 años el calentamiento volverá a su curso. Los océanos almacenan hasta el 90% del calor del planeta.

2. Oh, oh… se está volteando la torta

Casi erradicado, aunque aún subsiste en algunos pocos países, la polio tiene desde hace muchas décadas una vacuna efectiva que impide el desarrollo de la incapacitante y deformadora enfermedad, a la vez que mortal. Pero parece que hay problemas. Científicos de la Universidad de Bonn reportaron un virus mutado que es capaz de evadir la acción de la vacuna, según trabajo realizado en Gabón (África). En 2010 resultaron infectadas allí 445 personas, en su mayoría adultos. Fallecieron 209. Los hallazgos aparecieron en Proceedings of the National Academy of Sciences.

3. No se le dañó la cola

Perder la cola no es el mayor problema, no para las lagartijas: se regeneran. Científicos las estudian para ver cómo lo logran. En el proceso activan unos 326 genes en específicas regiones de la cola que se regenera según encontraron investigadores. Este lagarto es el más cercano a los humanos de aquellos animales que logran ‘reconstruir sus apéndices’. El estudio publicado en Plos One reveló además el hallazgo de una célula clave en la regeneración. El interés radica en la posibilidad de que algún día los humanos puedan regenerar miembros perdidos.

4. El fin de una era

Análisis de datos de 40 sitios arqueológicos de Europa, de España a Rusia, revela que la desaparición de los neandertales se produjo hace unos 40.000 años y antes que un remplazo rápido por los humanos modernos fue un proceso gradual que duró miles de años dice un estudio en Nature. El análisis realizado muestra que estos cohabitaron con los humanos durante 2.600 a 5.400 años posibilitando un intercambio cultural y genético entre ambos grupos, como lo han demostrado investigaciones previas.

5. Vida extrema en sitios extremos

A 800 metros bajo el hielo de la Antártica se encontró una nutrida comunidad de microorganismos según un artículo publicado en Nature, una muestra de la diversidad de ecosistemas que pueden existir en lugares extremos de oscuridad total y temperaturas bajo cero bajo la gruesa capa helada. Las aguas extraídas del lago Whillans que permaneció cubierto durante millones de años revelaron al menos 3.931 especies o grupos de especies de esos microorganismos. Muchos parecen obtener nutrientes del derretimiento del hielo y de la roca y sedimentos bajo el hielo. Una muestra de la diversidad de vida del planeta y de la capacidad de coexistir en condiciones extremas.

6. Se acababan los días de las trompas

Al ritmo actual durarán unas pocas decenas de años más. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences estimó que entre 2010 y 2012 fueron sacrificados 100.000 elefantes africanos por cazadores ilegales en busca del marfil de sus colmillos, un 2 a 3 por ciento de la población total diezmado cada año. Durante la década pasada además la cacería de estos emblemáticos animales pasó del 25 al 60 o 70 por ciento. Toda una tragedia para la vida.

7. Las estrellas fabrican crema dental

El flúor que se adiciona a las cremas dentales fue creado en las estrellas. Eso concluye un estudio publicado en The Astrophysical Journal. Los astrónomos estudiaron estrellas para ver su contenido de flúor. Se encontró que se forma, como otros elementos, hacia el final de la vida de estrellas más grandes que el Sol debido a la increíble presión y temperatura del proceso. El flúor formado es lanzado con el gas al medio interestelar, sirviendo de material para la formación de otras estrellas y planetas.

8. Alguien ataca la capa de ozono

Pese a que el Protocolo de Montreal que regula la emisión de compuestos dañinos para la capa de ozono parece marchar bien, científicos encontraron en la atmósfera más tetracloruro de carbono del que debería haber, lo que indica que existe una fuente desconocida de emisiones o que el proceso de destrucción natural tienen algo que aún no se entiende bien. Las emisiones sugeridas del CCl4 son de 39 kilotoneladas por año desde 2007, se reveló. El estudio fue publicado en Geophysical Research Letters.

9. Los primeros anillos de la historia

No fueron ancestros humanos los que fabricaron los primeros anillos. No, fue Saturno. Sí. Un estudio que analizó la información de la nave Cassini que se encuentra desde 2004 en ese lugar, encontró que la tasa de acumulación de polvo es muy baja por lo que los sorprendentes y espectaculares anillos del gran planeta se debieron formar hace 4.400 millones de años, casi con la formación misma del Sistema Solar. Durante 7 años solo se detectaron 140 partículas cayendo hacia los anillos. La información apareció en Nature.

10. Sí, el Sol es el culpable

La liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) almacenado en el Ártico no se debe a la acción de las bacterias que disuelven el carbono orgánico en aquel gas, como se ha creído hasta ahora. Un estudio publicado en Science indica que el responsables es el Sol. Sí, la luz solar actúa más rápido que las bacterias sobre los ríos y lagos de la fría región. Un hallazgo importante para determinar cómo se afecta el derretimiento de la capa de hielo por el cambio climático.

Orina para detectar el cáncer

Tal como una prueba de embarazo

El cáncer mata. Y no pocas veces mata porque cuando se manifiesta ya es tarde. No siempre, en algunos países está disponible la mejor tecnología para una detección temprana. Eso es un grave problema.

Ingenieros del MIT desarrollaron un test de papel simple y barato que podría mejorar las tasas de diagnóstico y ayudar a las personas a tratarse rápido.

El examen, que funciona muy similar a una prueba de embarazo, podría revelar en minutos, con base en una muestra de orina, si una persona tiene cáncer.

Esta clase de exámenes ha sido muy útil en distintos casos como la detección de infecciones y permite la detección de enfermedades no comunicables.

La nueva tecnología desarrollada por el profesor Sangeeta Bhatia, se apoya en nanopartículas que interactúan con las proteínas del tumor llamadas proteasas, cada una de las cuales puede activar cientos de biomarcadores que son fáciles de detectar en la orina del paciente.

“Cuando intentamos esta nueva clase de biomarcador sintético, utilizamos un instrumento muy especializado para hacer el análisis”, dice Bhatia. “Para el mundo en desarrollo pensamos que sería grandioso adaptarlo a un papel de prueba que pudiera ser procesado incluso en sitios rurales sin la necesidad de equipo especializado. La simple lectura podría ser transmitida a personal de salud vía una foto en un celular”.

En ensayos con ratones, los investigadores pudieron identificar con precisión tumores de colon así como coágulos de sangre. Estas pruebas son el primer paso hacia un dispositivo de diagnóstico que algún día puede ser útil a los humanos.

Para lograrlo será necesario ensayarlo en personas. Y en ese sentido acaban de recibir un apoyo para desarrollar un plan de negocios para una empresa que comercialice la tecnología y haga las pruebas clínicas.

Una calavera pone a pensar nuestro origen real

Skull 5, cortesía Museo de Georgia

Nuestros ancestros podrían estar más clasificados, de acuerdo con una calavera hallada en 2005 y cuyo análisis se reveló en estos días en la revista Science.

A la luz de ese cráneo, tal vez el mejor preservado de nuestros antepasados hallados hasta ahora, Homo habilis, Homo rudolfensis y Homo erectus serían uno solo.

El cráneo de los cuestionamientos fue hallado en Dmanisi en Georgia y data de hace 1,8 millones de años.

A diferencia de otros fósiles Homo, Skull 5, como se le llama, combina una pequeña cavidad cerebral con una cara prolongada y dientes grandes. Fue descubierto junto a otros restos de otros 4 ancestros humanos antiguos, distintos fósiles animales y algunas herramientas de piedra, todos asociados con la misma localidad y periodo, un hallazgo en verdad valioso.

Aunque el sitio solo ha sido excavado parcialmente, ha proporcionado una oportunidad única para comparar y contrastar los rasgos físicos de distintos ancestros humanos que aparentemente coinciden en el tiempo y el mismo espacio geológico.

David Lordkipanidze, del Museo Nacional de Georgia en Tbilisi, con colegas de Suiza, Israel y Estados Unidos, dice que loas diferencias entre los fósiles de Dmanisi no son tan distintas que aquellas que se aprecian entre 5 humanos modernos o 5 chimpancés.

Por lo general, los investigadores han usado la variación entre fósiles Homo para definir distintas especies. Pero a la luz de este hallazgo, Lordkipanidze y colegas sugieren que los diversos fósiles de Homo, con origen en África, en verdad representan variaciones entre miembros de una misma especie, un linaje en evolución: el Homo erectus.

“Si la calavera se hubiera descubierto y el rostro se hubieran descubierto en distintos sitios en África, podrían haber sido atribuidos a especies diferentes”, opinó Christoph Zollikofer, del Anthropological Institute and Museum en Zurich, Suiza, coautor. Esto porque Skull 5 reúne algunos rasgos claves, como pequeña cavidad cerebral y cara grande, que no se habían observado juntos en otros fósiles Homo.

Dados sus rasgos físicos diversos, los fósiles asociados con Skull 5 pueden ser comprados con varios fósiles Homo, incluyendo los hallados en África y que datan de hace 2,4 millones de años, así como con otros desenterrados en Asia y Europa y que han sido datados de hace entre 1,8 y 1,2 millones de años.

“Los restos de Dmanisi lucen muy distintos unos de otros, es tentador publicarlos como especies diferentes. Pero sabemos que estos individuos vinieron de la misma localidad y el mismo período geológico, por lo que en principio podrían representar una población de una sola especie”, dino Zollikofer.

Estos restos representan ancestros humanos del Pleistoceno temprano, de apenas cuando los Homos se habían separado del Australopithecus y dispersado por África. La mandíbula asociada con Skull 5 fue hallada 5 años antes que el cráneo pero cuando se pusieron juntas las piezas formaron el cráneo más completo hallado en Dmanisi. Por eso se sugiere que pertenecieron a un macho.

La cavidad craneana es de solo 546 centímetros cúbicos, lo que sugiere que ese Homo tenía cerebro pequeño a pesar de la proporción casi humana de su extremidad y del tamaño corporal.

“Gracias a la relativamente amplia muestra de Dmanisi vemos muchas variaciones, pero la cantidad no excede la que encontramos en las poblaciones modernas de nuestra especie no en las de chimpancés y bonobos”, terminó Zollikofer.

¿Habrá que reescribir nuestra historia?

Hombres con falda serían más fértiles

El problema de infertilidad de algunos hombres no estaría en sus pantalones sino en sus… ¡faldas!

Un estudio acaba de mostrar que los hombres con falda son más fértiles. ¿Y dónde las usan? En Escocia.

Investigadores creen que usar faldas podría alentar la fertilidad de un hombre, a la vez que le proveería beneficios sicológicos.

Los expertos médicos basan su aseveración en estudios que prueban que el conteo de espermatozoides aumenta cuando el área del escroto está más fresca. Por ejemplo, un estudio del año pasado sugiere que utilizar bóxer suelto es mucho mejor que el pantaloncillo apretado.

“Basados en la literatura de la temperatura escrotal, en cuando a la espermatogénesis (desarrollo del esperma) y fertilidad, los hombres que usan regularmente falda en los años en que quieren procrear tendrían mejores tasas de espermatozoides de calidad y mayor fertilidad”, escribieron los autores del estudio.

El artículo apareció en el Scotthish Medical Journal.

Otros estudios han hallado que actividades que aumentan la temperatura de esa zona, como los saunas calientes y los laptops pueden afectar adversamente el conteo de espermatozoides y su motilidad.

Y la forma más sana de usar una falda sería sin pantaloncillos ni bóxer, según los autores.

Para ellos habría una ganancia adicional: beneficios sicológicos asociados con el uso de la falda, un sentimiento de masculinidad y orgullo y la atención que recibirían de sus admiradoras.

Como la falda usada en Escocia es una prenda masculina, los hombres no deben sentirse avergonzados del uso terapéutico durante cierto periodo de tiempo para mejorar la cantidad y la calidad de los espermatozoides.

Los autores aclaran sin embargo, que se requerirán más estudios para probar que esa hipótesis es cierta. Esta es una aproximación apenas.

Revelan ingenio de seres de hace 300.000 años

El surgimiento del hombre moderno, Homo sapiens, data de hace 200.000 años, uno más, uno menos, pero eso no quita lo valiente de sus antepasados.

Hallazgos de la Edad de Piedra en un sitio del centro-norte de Alemania acaba de revelar las armás más antiguas hasta ahora, reportaron arqueólogos de la Universidad de Tübingen.

Fueron herramientas y armas que empelaron nuestros ancestros hace 300.000 años. En el sitio se encontraron lanzas, herramientas y restos de animales, lo que demuestra que en aquel entonces esos primitivos pobladores se defendían bien para obtener su comida o quizás también para protegerse de ataques.

Se trataba de homos habilidosos muy adaptados a su ambiente, con una capacidad de pensamiento abstracto y planeación compleja comparable a los nuestros.

El trabajo investigativo es encabezado por el profesor Nicholas Conard y las excavaciones -supervisadas por Jordi Serangeli también del Instituto de Prehistoria- son hechas en una mina de carbón en Schöningen desde 2008.

En la mina se encontraron bien preservados huesos de grandes mamíferos como elefantes, rinocerontes, caballos y leones, así como de reptiles y anfibios. También están bien conservados restos de árboles como el pino, con sus conos y hojas.

Hasta que la mina comenzó a ser explotada hace 30 años, todo estaba bajo el agua.

Uno de los hallazgos más importantes de los últimos 3 años han sido los restos de búfalo de agua en el contexto de una habitación humana, uno de los uros más antiguos de Europa central (un ancestro del ganado) y concentraciones de artefactos de piedra, huesos y madera.

Fue así como se pudo examinar el paisaje entero en vez de solo un sitio.

Una mirada a un pasado con muchas puertas aún cerradas.

Foto de una lanza de hace 300.000 años, cortesía N. Conard-U. Tübingen

Este planeta es menor que la Tierra

A solo 33 años luz se encuentra un exoplaneta, el tercero más pequeño hallado hasta ahora gracias al telescopio espacial Spitzer de la Nasa.

La agencia espacial reveló que el candidato a planeta (debe confirmarse por otros equipos) llamado UCF-101, es el primero identificado por ese telescopio, que se dedica al rango de luz del infrarrojo.

Este planeta se encontró de manera inesperada, dijo Kevin Stevenson, cabeza del estudio que ha sido aceptado para publicación en The Astrophysical Journal.

Es un planeta caliente alrededor de la estrella enana roja GJ 436, en torno a la cual gira otro planeta, GJ 436b. De hecho se estudiaba este cuando se observó una oscilación en las imágenes del Spitzer, que permitieron deducir la existencia de ese planeta pequeño.

El diámetro es de unos 8.400 kilómetros. El cuerpo gira alrededor de su estrella a unas 7 veces la distancia Tierra-Luna, durando su año solo 1,4 días terrestres.

Dada su proximidad a la estrella, está más cerca de ella que Mercurio de nuestra estrella, el Sol, por lo que su superficie debe ser de unos 600 grados Celsius.

El planeta no debe tener atmósfera y si alguna vez la tuvo se evaporó rápido. Podría ser, especularon los científicos, que semeje un mundo muerto repleto de cráteres, como Mercurio.

Joseph Harrington, coautor, sugiere otra posibilidad; que el extremo calor pro estar tan cerca de la estrella habría derretido la superficie. “Podría incluso estar cubierto por magma”, dijo.

Los científicos creen que allí habita otro planeta pequeño, de acuerdo con las observaciones, pero no se ha podido verificar.

De las 1.800 estrellas identificadas por la misión Kepler como candidatas a tener planetas, solo tres contienen planetas más pequeños que la Tierra y solo unos ería más pequeño que los dos hallados por el Spitzer, con un radio similar al de Marte, 57% del terrestre.

Dibujo cortesía Nasa-JPL-Caltech

El pez que se convierte en mujer

Qué tal uno cortejar una mujer y tener que mostrar su… ¡lado femenino!

Bueno, eso es lo que hace el macho sepia (un orden de moluscos): mientras que un lado de su cuerpo muestra lo mejor de su figura para atraer los favores de la hembra, el otro se viste de hembra para alejar rivales y evitar que peleen con él.

El llamativo patrón fue observado por primera vez y publicado en Biology letters. Y no es de extrañar en sepias, verdaderos magos del disfraz.

“Las sepias son uno de los grupos más listos de animales marinos”, dijo Culum Brown, líder del grupo en Macquarie University en Sidney, Australia. “Y es muy obvio que están usando esta exhibición de modo táctico”.

Se sabía que el Sepia plangon podía camuflar su piel para imitar los alrededores y que podía mostrar distintos patrones en cada lado. Su piel contiene capas concentradas de cromotaforas, células que contienen pigmentos de distintos colores, pero nunca se había visto un macho imitando una hembra solo por un lado como un truco para cortejar.

Brown y colegas observaron por primera vez esa conducta en el acuario en laboratorio y se preguntaron si los machos en su medio harían lo mismo y si era así, cuándo y por qué. Así, analizaron 108 fotos de distintos grupos de sepias tomadas en salidas previas en la bahía de Sidney y hallaron que cuando un macho estaba en un grupo con una hembra y otro macho, exhibía el patrón dual, un lado macho hacia la hembra y otro femenino hacia el macho, el 39% de las veces. En situaciones con un grupo de todos machos o dos hembras con un macho, no lo exhibían.

“Lo usan solo en un contexto particular”, dijo Brown. “Eso implica que la mejor estrategia del macho si halla una hembra atractiva es ser tramposo y disfrazar el punto de que ha hallado una pareja interesante”.

Este comportamiento podría ser aprendido, pero como dijo Brown, es un ejemplo de la compleja inteligencia social de los animales marinos. El sepia tiene una de las más grandes relaciones cerebro-cuerpo de los invertebrados, y la investigación en sus habilidades para engañar y cómo saben cuándo emplear la táctica, puede ayudar a explicar cómo el tamaño del cerebro contribuye a la compleja conducta.

Shelley Adamo, de Dalhousie University en Halifax, Canadá, el hallazgo es novedoso pero no sorprendente. Estos moluscos tienen una gran habilidad para engañar depredadores y unas veces pretenden ser corales, otras pasto marino y así por el estilo.

En la foto, el sepia con las dos caras.

Células de 10 centímetros a 10.600 mts de profundidad

En la fosa de las Marianas, la región más profunda de los océanos terrestres, fueron encontrados unos organismos descomunales: amebas gigantes, según reportaron investigadores de Scripps Institution of Oceanography en la Universidad de California en San Diego e ingenieros de la National Geographic.

Mediante el uso de dropcams, equipos con video y luces para explorar la oscura región del fondo del mar, el grupo documentó la existencia más profunda hasta ahora de xenofioforos, organismos unicelulares que solo se hallan en ambientes profundos en el mar.

Estos son reconocidos por su tamaño, pues cada individuo mide unos 10 centímetros, como también por su extrema abundancia en el lecho marino y servir de hospederos a una amplia variedad de organismos.

Los científicos exploraron las formas de vida a 10.641 metros, dentro de la profundidad Sirena en las Marianas. El récord anterior de los xenofioforos estaba en 7.500 metros en las fosas de las Nuevas Hébridas (hoy Vanuatu), aunque existían reportes de su presencia en las zonas más profundas de las Marianas.

Los xenofioforos son las células individuales más grandes que existen. Estudios recientes sugieren que al atrapar partículas del agua, pueden concentrar altos niveles de plomo, uranio y mercurio, por lo que son resistentes a altas dosis de metales pesados. Están bien dotados para la vida en la oscuridad a baja temperatura y alta presión.

“La identificación de estas células gigantescas en uno de los ambientes más profundos del mar terrestre abre una ventana para el estudio de la biodiversidad y el potencial de adaptación a ambientes extremos, dijo Doug Bartlett, microbiólogo marino de Scripps quien organizó la expedición.

De cómo el café combate el Alzheimer

¿Qué será lo que tiene? Uno lo toma y quién sabe cómo le irá después. Quienes lo tomaron, quizás sufren el problema. Pero no deja de sorprender después de todo.

Que el café protege contra el Alzheimer lo dicen estudios. Algún compuesto no conocido actúa con la cafeína para brindar esa ayuda no pedida.

Esa interacción, de acuerdo con un estudio nuevo en ratones hecho por científicos de la Universidad del Sur de la Florida, impulsa los niveles sanguíneos de un factor crítico que parece combatir el proceso hacia el Alzheimer.

Los hallazgos aparecen en el Journal of Alzheimer’s Disease.

Mediante ratones criados para desarrollar los síntomas de esa enfermedad, los científicos presentaron evidencias de que el café descafeinado ofrece protección contra la pérdida de memoria que no es posible con otras bebidas con cafeína ni con el café descafeinado.

Estudios anteriores con personas reportaron que la ingestión diaria de café durante la edad media y en edades más avanzadas disminuían el riesgo de desarrollar el Alzheimer.

Cafeína parecía ser el compuesto que brindaba protección contra la producción anormal de la proteína beta-amiloide, que se cree provoca la enfermedad.

El nuevo estudio no desestima la importancia protectora de la cafeína, sino que muestra que el café con cafeína induce un aumento en los niveles en la sangre de un factor de crecimiento llamado GSSF, una sustancia disminuida en pacientes con Alzheimer.

Para contrarrestar la patología se deberían tomar de 4 a 5 pocillos de café al día.

Especial fin de semana

Cuando Colón llegó, lo que aquí había era un gentío

 

Pise donde pisó Colón con todo su batallón. Pero es que antes del señor Cristóbal como que muchísimos más habían pisado y vivido en las tierras americanas.

Fue el 12 de octubre de 1492 cuando nació para el Viejo Continente un Nuevo Mundo, lleno de misterios, de retos y de recursos para saquear entonces y aún hoy.

Pero vayamos a un punto concreto: la Amazonia, esa región, pulmón del mundo, misteriosa por siempre.

Distintas versiones sugieren que lo que los exploradores encontraron allí fue un río repleto de pueblos. No se crea que sólo es ficción.

En su vendido libro 1941, Charles Mann, hace un recuento histórico para concluir que cuando Colón llegó, en América había mucha más población que lo que ha contado la historia. No todo eran selvas vírgenes aunque, obvio, no existían las multitudes de hoy.

Fue el contacto entre las dos poblaciones lo que minó a los aborígenes, cuya población se redujo por enfermedades como la viruela.

Hace pocos meses arqueólogos brasileños y de la Universidad de Gothenburg hallaron las ruinas de unos 90 asentamientos al sur de la ciudad de Santarem. “Lo más sorprendente es que muchos de ellos están alejados de los ríos y están situados en sitios de la selva poco poblados hoy”, dijo Per Stenborg, del Departamento de Estudios Históricos.

Desde siempre, hasta los arqueólogos han creído que las tierras del interior habían estado poco pobladas antes de la llegada de los españoles en los siglos 16 y 17. Una razón: los suelos en esas áreas son estériles por lo general, aparte de que el acceso al agua es difícil en las estaciones secas.

Por eso se constituyó en un misterio cuando Francisco de Orellana, en su viaje por el río Amazonas, dibujó la región como muy poblada, con pueblos situados no sólo a lo largo del cauce sino hacia dentro.

El grupo de arqueólogos suecos y brasileños hallaron suelos fértiles rodeados de otros áridos, suelos artificiales conocidos como la tierra del indio o tierra negra amazónica, creada por los pobladores.

“Encontramos depresiones en el paisaje, algunas de cientos de metros de diámetro en varios asentamientos”, dijo Stenborg. Podrían haber sido reservorios de agua.

Parecen corresponder los relatos de Orellana con los recientes descubrimientos.

Los hallazgos han sido complementados recientemente con otras intervenciones. En la Amazonia occidental, la arqueóloga Denise Schaan de la Universidad Federal de Pará ha rastreado misteriosas esculturas en la tierra, cavadas hace 700 a 2000 años. El propósito de esas 269 obras circulares y rectangulares en un área de unos 24.00 kilómetros cuadrados, es un misterio, pero sugiere la presencia de pueblos más avanzados de lo creído.

“Solamente pudieron ser levantadas por poblaciones grandes y coordinadas”, dijo.

Con base en análisis de los sedimentos enriquecidos con las sobras del carbón –que pudieron ser fertilizados intencional o incidentalmente por ocupantes humanos- el geógrafo emérito de la Universidad de Wisconsin estima en 9 millones los pobladores que vivían en la región en el siglo 15.

El exterminio irracional a que fueron sometidas las poblaciones americanas explica parte del colapso. Mann deduce que el imperio Inca, por ejemplo, fue diezmado gracias a los metales que tomaron y emplearon los españoles para fabricar armas. En ese entonces el número de incas superaba con creces a los exploradores ibéricos.

Si bien los incas tenían acceso y conocían los metales, los empleaban para otros fines.

“Los españoles llegaron y los indios morían a tasas increíblemente altas”, decía en los años 60 el antropólogo Henry F. Dobyns tras analizar registros en la catedral de Lima (Perú).

El impacto social y cultural de las enfermedades llegadas de Europa con los extranjeros fue colosal.

Aunque ha habido críticos a la obra, como David Henige, que creen que es imposible demostrar la existencia de una población numerosa, dataciones en cavernas en Lagoa Santa (Brasil) sugieren que los indios vivieron allí miles de años.

No será fácil ponerse de acuerdo en las cifras, pues hasta Dobyns habló de 100 millones de indígenas en América a la llegada de los españoles, una elevada tasa reproductiva para haberse dado en solo 15.000 años tras el paso de los siberianos por el estrecho de Bering. No puede olvidarse que recientes investigaciones apuntan a una presencia más antigua de pobladores en el continente americano.

Sea como sea, la historia está para ser redescubierta. Lo que vio y relató Orellana seguramente fue algo más que zombies o extraterrestres y, eso a la vez habla de que la tragedia tras la llegada española fue peor de lo que se ha reconocido, así no todos los pueblos hayan sido exterminados o reducidos por los codiciosos conquistadores.