Resumen científico de la semana

Foto Leif Richardson UVM

1. Desaparecen los abejorros

Si se considera que los polinizadores nos dan la comida, la noticia es seria: un amplio estudio encontró que en Europa y Norteamérica se está reduciendo la población de abejorros como consecuencia del cambio climático. El estudio, que apareció en Science, sugiere que si prosigue este declive eso incidirá en precios más altos de alimentos, menos variedades y otros inconvenientes. Los investigadores hallaron que la reducción no se debe a los pesticidas ni los cambios en los usos del suelo sino a aquel fenómeno climático.

2. La falta de educación mata

No tener educación mata. Un estudio aparecido en Plos One y limitado a Estados Unidos sugiere que la falta de educación es tan letal como ser un fumador. Solo en 2010 se pudieron haber evitado más de 145.000 muertes si los fallecidos hubieran recibido una mejor educación. Se encontró que la tasa de mortalidad se reduce a medida que se avanza en el escalafón educativo. La investigación confirma lo que se ha dicho desde hace mucho y puede ser extrapolado a distintos países.

3. Mueren las aves

Los ecosistemas marinos no están funcionando bien. Una investigación sugiere que las poblaciones de aves marinas se ha reducido 70% desde los años 50. Equivale a una disminución de 230 millones de aves en solo 60 años. El declive es ocasionado por la alteración de los ecosistemas marinos, el cambio climático y la introducción de depredadores invasores. El estudio apareció en Plos One

4. Agujero glotón

Astrónomos detectaron un agujero negro que surgió solo unos 2.000 millones de años tras el Big Bang y que creció mucho más rápido que la galaxia donde residía. Su masa es la de unos 7.000 millones de soles, demasiado grande para una galaxia típica como la suya, dijeron los investigadores en el estudio publicado en Science. El hallazgo reta nociones previas sobre el tamaño de los agujeros con relación a sus galaxias.

5. Cosas del nivel del mar

Lo que nos espera: un estudio sugiere que el nivel del mar aumentó varias veces 6 metros sobre el nivel actual en los últimos 3 millones de años, esto debido al derretimiento de las regiones polares. El estudio apareció en Science sugiere que el proceso toma su tiempo, pero no se detiene y eso es lo que podríamos estar experimentando en la actualidad. Un aumento de 6 metros será catastrófico para grandes ciudades de todo el planeta situadas en línea de costa.

6. Ojo con el exceso de agua

Tan mala la deshidratación. Y tan nociva la sobrehidratación. Una nueva guía internacional para deportistas advierte sobre los riesgos de esta última. Tomar agua o bebidas hidratantes en exceso durante la actividad física conduce a una condición llamada hiponatremia asociada al ejercicio, que se presenta cuando el cuerpo tiene mucha agua en relación con sus niveles de sal. Cuando se reducen mucho estos niveles, se presentan situaciones neurológicas serias y hasta fatales. El informe apareció en el Clinical Journal of Sport Medicine.

7. Escondites calientes

Los océanos Índico y Pacífico estarían escondiendo calor, reduciendo temporalmente el calentamiento global, algo que viene intrigando a los científicos en los últimos años. Esto sugiere un estudio de la Nasa publicado en Science. Sobre el tema han surgido distintas hipótesis, ninguna contundente, de investigadores preguntándose a dónde se ha ido el calor, pues los gases de invernadero no han disminuido. El Pacífico es la fuente principal de agua caliente bajo la superficie, aunque una parte ha ido a parar al Índico.

8. Ya no es sorda

Ahora la rata oye. Mediante una terapia genética investigadores recuperaron la capacidad auditiva en una rata con una forma genética de sordera. Se conocen más de 70 genes que provocan sordera cuando mutan. Los científicos se enfocaron en uno, TMC1, causa común de sordera, respondiendo por el 4 al 8 por ciento de los casos y el cual codifica una proteína que tiene un papel central en el oído, ayudando a convertir el sonido en señales eléctricas que viajan al cerebro. El avance fue publicado en Science Translational Medicine.

9- Habitantes del pasado

Algunos de los animales más antiguos del planeta, como gusanos con corazas y hasta una langosta gigante vivieron más de lo que se creía. El sorprendente hallazgo de una formación fósil muy bien preservada en Marruecos, permitió encontrar que unos 485 animales, de los primeros que poblaron los mares, vivieron hace 444 millones de años, en el Ordoviciense. Allí se han documentado 160 géneros. Muchos de ellos vivieron hasta 20 millones de años después en el cámbrico.

10. No estoy lleno

Ante una porción de papas fritas, pocos se resisten. Es más, se comen todo. Un estudio sugiere que los alimentos altos en grasa producen cambios en las poblaciones de bacterias en los intestinos alterando la comunicación con el cerebro. Como consecuencia este no recibe las señales de llenura, la persona sigue comiendo y se produce la obesidad. El estudio, con ratas, fue presentado por la Society for the Study of Ingestive Behavior.

Resumen científico de la semana

1. Porqué no pierdo peso

Hay personas, hombres y mujeres que se esfuerzan mucho, pero nada. Es duro que pierdan peso. Un estudio de los Institutos de Salud de Estados Unidos encontró evidencias serias de que personas con ciertas fisiologías pierden menos peso que otros aunque limiten sus calorías. El estudio apareció en Diabetes. Pese a ello, una dieta balanceada y ejercicio debe darles resultado a largo plazo. Los investigadores no saben si esa resistencia es heredada o se adquiere con el tiempo.Foto womenhealth.gov.

2. Los bichos os delatarán

No, no es necesario saber cuál es el genoma personal. No, para identificar una ´persona hay otra manera que no se conocía hasta ahora: los microbios que poseemos en nuestro organismo, el llamado microbioma es una huella personal, tal como la ordenación de nuestro material genético. Eso sugiere un estudio publicado en PNAS, un hallazgo que por lo menos genera inquietud sobre la privacidad de esa información. También podría ser usado en investigación criminal.

3. Amanecer nublado

Un estudio aparecido en el Astrophysical Journal reveló cómo es el estado del tiempo en algunos planetas extrasolares, en los cuales parece que hay nubosidad en la mañana y calor días despejados en la tarde. Son planetas calientes tipo Júpiter, que residen muy cerca a su estrella, inhóspitos para la vida, con más de 1.600 grados centígrados. Los investigadores se basaron en información proporcionada por el telescopio espacial Kepler.

4. Qué rata tan noble

Cuando una rata se está ahogando, otra, que ya ha vivido la experiencia de luchar contra el agua, le presenta u pata para que se agarre y se salve. No es un sueño. No. Es un estudio que apareció esta semana en Animal Cognition y que muestra un aspecto no conocido de estos roedores con mala fama entre muchos humanos. El hallazgo sugiere que actúan pro-socialmente.

5. Calientico, calientico

Científicos de NOAA reportaron en Science el hallazgo del primer pez de sangre caliente, el pez luna, conocido en varios mares. Vive a entre 40 y 400 metros de profundidad. Esa característica la permite moverse más rápido y ser un buen cazador, a diferencia de otros que viven en esas profundidades, que deben economizar energía. Se encontró que sus agallas son muy distintas a las de los demás peces.

6. Una nariz muy particular

Científicos crearon embriones de pollos con caras que los hacen parecer a sus remotos ancestros: los dinosaurios, según una investigación publicada en Evolution. En su trabajo, inhibieron la expresión de genes relacionados con la formación de la nariz en esos embriones, con lo cual parecían más con la trompa de dinosaurio que con el pico característico de pollos y gallinas, un estudio que trata de determinar cómo fue ese proceso evolutivo.

7. A bañarse en Europa

Experimentos en laboratorio conducidos por científicos de la Nasa sugieren que el material oscuro que se observa sobre la superficie de la luna Europa en Júpiter es probablemente sal marina, revelando una conexión entre el océano de agua subterráneo que los estudios sugieren existe allí y la superficie. Esto aumentaría la probabilidad de existencia de alguna forma de vida. Europa será el destino de futura misión espacial, probablemente en la década que viene.

8. Primer cuasar cuádruple

En un hallazgo sorprendente científicos reportaron en Science el hallazgo del primer cuasar cuádruple, cuatro extraños agujeros negros activos situados en proximidad uno del otro, una de las estructuras más masivas descubiertas en el universo temprano rodeada por una nebulosa de gas frío. O es una coincidencia de 1 en 10 millones o hay que repensar los modelos de evolución de los cuasares y de formación de las más grandes estructuras. Los cuasares son una breve fase de la evolución galáctica alimentada por materia que cae en un gigantesco agujero negro en el centro de una galaxia.

9. Dos que parecen una

Hace 230 años fue descubierta Delta Cefhei, un prototipo que dio lugar a las cefeidas, estrellas variables en brillo que se utilizan para medir distancias cósmicas. Ahora, científicos dicen que se trata no de una sino de dos estrellas: es una estrella doble, sistema binario, en el cual la compañera había escapado a la observación quizás por su baja luminosidad. El artículo apareció en Astrophysical Journal.

10. Contra el cáncer cervical

La nueva vacuna contra el papilomavirus humano 9-valente puede prevenir 80% de los cánceres cervicales si se administra a niños de 11-12 años antes de que estén expuestos al virus. Comercializada como Gardasil-9 también protege un 8 por ciento adicional contra el cáncer orofaríngeo, que incluyen la base de la lengua y las amígdalas. La vacuna actúa contra siete tipos del papilomavirus humano. La cobertura en protección es un 13% mayor que las primeras vacunas. El estudio apareció en el JNCI.

¿Para qué es esa oreja tan grande? ¡Para oírte mejor!

Por favor una oreja. Sí, como lo lee. Científicos dieron un paso más hacia el desarrollo de una oreja humana a partir de las células del paciente.

En este avance crearon una oreja tipo humano pero a partir de tejido animal. Una oreja con la flexibilidad de una real, de acuerdo con los investigadores del Massachusetts General Hospital en Boston.

Una técnica que algún día podría ser verdadera ayuda para personas que pierden la oreja o la tengan deforme.

En un desarrollo previo, habían creado una oreja artificial del tamaño de la de un bebé, en un ratón.

En el último avance, publicado en el Journal of the Royal Society Interface, tomaron tejido vivo de vacas y ovejas y lo cultivaron sobre una matriz de alambre flexible con la forma en 3D de una oreja humana real.

Esta fue implantada en una rata cuyo sistema inmunitario habían suprimido permitiendo que creciera.

“Demostramos la primera oreja del tamaño de un humano adulto en un modelo de rata”, explicó a la BBC Thomas Cervantes, quien encabezó el logro.

Es importante por varias razones, dijo. Una, pudieron mantener la forma de la oreja luego de 12 semanas de crecimiento en la rata. Y se pudo mantener la flexibilidad natural del cartílago.

Las células crecieron en un alambre de titanio modelado con las dimensiones reales de una oreja humana. El trabajo revela que en teoría es posible cultivar suficientes células, al menos en animales, para lograr una oreja humana.

“En un modelo clínico, lo que haríamos sería recolectar una pequeña muestra de cartílago del paciente, expandirla y realizar el mismo proceso”, dijo Cervantes.

En unos cinco años podrían realizarse los primeros ensayos clínicos en humanos.

Telepatía: humanos y ratas unen sus cerebros

Estaríamos a un paso de controlar la mente de otra persona gracias a la telepatía. Mediante interfaces cerebro-computador, voluntarios fueron capaces de provocar con su mente el movimiento de la cola de ratas (http://bcove.me/fuvz3ccf).

Estaríamos a un paso de controlar la mente de otra persona gracias a la telepatía. Mediante interfaces cerebro-computador, voluntarios fueron capaces de provocar con su mente el movimiento de la cola de ratas.

Y hace poco, científicos habían unido los cerebros de dos de estos roedores para que trabajaran juntos en la solución de una tarea.

Seung-Schik Yoo de la Escuela Médica de Harvard y colegas crearon un sistema que conecta un humano con una rata por medio de un computador sin la necesidad de implantes cerebrales.

Las personas utilizaron cascos con electrodos que monitoreaban su actividad cerebral mediante electroencefalografías. Mientras tanto, una rata anestesiada era puesta en un dispositivo que hacía que las neuronas del animal se activaran cuando suministraba un pulso ultrasónico a la corteza motriz de la rata.

Al monitorear la actividad cerebral humana, se miraba un patrón específico conocido por responder a la estimulación visual. . Mientras los voluntarios seguían una luz titilando en una pantalla, la onda de la EEG era sincronizada con la frecuencia de la luz.

Cuando se concentraban en mover la cola de la rata, el cambio en su foco interrumpía el EGG, activando una señal para enviar al computador. El computador la convertía en un pulso de ultrasonido que estimulaba la corteza matriz de la rata, haciendo que moviera su cola.

Con ese sistema, los seis voluntarios hicieron mover con facilidad la cola.

Yoo cree que en el futuro será posible que dos humanos usen un sistema similar, que por ejemplo podría ayudar a una persona paralizada a reaprender el uso de sus extremidades.

Empero, otros investigadores como Ricardo Chavarriaga, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Lausana, creen que el experimento es interesante pero no dice mucho sobre la unión de los dos cerebros. Al estar la rata anestesiada, no se sabe si un cerebro con plena conciencia sería estimulado.

Y hace poco, científicos habían unido los cerebros de dos de estos roedores para que trabajaran juntos en la solución de una tarea.

Seung-Schik Yoo de la Escuela Médica de Harvard y colegas crearon un sistema que conecta un humano con una rata por medio de un computador sin la necesidad de implantes cerebrales.

Las personas utilizaron cascos con electrodos que monitoreaban su actividad cerebral mediante electroencefalografías. Mientras tanto, una rata anestesiada era puesta en un dispositivo que hacía que las neuronas del animal se activaran cuando suministraba un pulso ultrasónico a la corteza motriz de la rata.

Al monitorear la actividad cerebral humana, se miraba un patrón específico conocido por responder a la estimulación visual. . Mientras los voluntarios seguían una luz titilando en una pantalla, la onda de la EEG era sincronizada con la frecuencia de la luz.

Cuando se concentraban en mover la cola de la rata, el cambio en su foco interrumpía el EGG, activando una señal para enviar al computador. El computador la convertía en un pulso de ultrasonido que estimulaba la corteza matriz de la rata, haciendo que moviera su cola.

Con ese sistema, los seis voluntarios hicieron mover con facilidad la cola.

Yoo cree que en el futuro será posible que dos humanos usen un sistema similar, que por ejemplo podría ayudar a una persona paralizada a reaprender el uso de sus extremidades.

Empero, otros investigadores como Ricardo Chavarriaga, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Lausana, creen que el experimento es interesante pero no dice mucho sobre la unión de los dos cerebros. Al estar la rata anestesiada, no se sabe si un cerebro con plena conciencia sería estimulado.

El estudio fue publicado en Plos One.

Implantan cerebelo robótico en una rata: ¡y funcionó!

En un avance sorprendente y que raya con lo increíble, científicos israelíes implantaron con éxito un cerebelo robótico en el cráneo de un roedor con caño cerebral, restaurando su capacidad de movimiento.

Este cerebelo cibernético consiste de un chip de computador eléctricamente conectado al cerebro de la rata con electrodos, colocándose el chip por fuera del cráneo..

El cerebelo es responsable de coordinar el movimiento, explicó el profesor Matti Mintz, del Departamento de Psicología en la Universidad de Tel Aviv. Cuando se conecta con el cerebro, este cerebelo robótico recibe, interpreta y transmite información sensorial del tallo cerebral, facilitando la comunicación entre el cerebro y el cuerpo.

Para examinar esta interfaz robótica entre cuerpo y cerebro, los investigadores enseñaron a una rata anestesiada y con daño cerebral a parpadear cuando escuchaba un sonido y recibía un soplo. La rata sólo respondía cuando el cerebelo robótico estaba conectad, no pudiendo parpadear cuando estaba desconectado..

Según el investigador, el chip está diseñado para imitar la actividad natural de las neuronas. “Es una prueba del concepto de que podemos grabar información del cerebro, analizarla de una manera similar a la red biológica y entonces regresarla al cerebro”, dijo Mintz, quien presentó su investigación en el encuentro Strategies for Engineered Negligible Senescence en Cambridge, Reino Unido.

Este cerebelo podría conducir en un futuro aún lejano a implantes electrónicos que remplacen tejidos dañados en el cerebro humano, habiéndose probado ya, en distintas ocasiones, que extremidades prostéticas e implantes cocleares pueden conectarse al cerebro, aunque son dispositivos de una sola vía de comunicación.

El dispositivo podría incluso servir para mejorar el poder de cerebros sanos.

La próxima etapa será modelar un área más grande del cerebelo que aprenda una secuencia de movimientos y ensayar el chip en un animal consciente, un enorme reto.

Un paso más, de todas maneras, hacia la inteligencia artificial.

En la imagen, rata de laboratorio.

La rata inmune al cáncer y al envejecimiento

La rata. La rata pelada. La rata pelada y sin cáncer. Científicos de la Universidad de Liverpool secuenciaron por primera vez el genoma de la rata topo desnuda, un roedor resistente al cáncer y que vive más de 30 años.

Nativa de los desiertos de África Oriental posee unas características físicas únicas que le permiten vivir en ambientes difíciles por varios años. Carece de sensación de dolor en su piel y tiene una tasa metabólica baja que le posibilita vivir bajo tierra con poco oxígeno.

La secuenciación pretende entender su longevidad y su resistencia a las enfermedades del envejecimiento, para lo cual se estudiará la reparación del ADN y los genes asociados con estos procesos.

A la fecha no se han detectado cánceres en estas ratas. Estudios recientes sugieren que sus células poseen capacidades antitumorales que no están presentes en otros roedores ni en humanos.

Aunque ha fascinado a los científicos desde hace tiempo, sólo en años recientes se descubrió que podía vivir tantos años, explicó Joao Pedro Magalhaes, del Laboratorio de Biología Integradora: no es más grande que un ratón, que vive 4 años.

Se espera encontrar en su genoma una o más pistas que indiquen porqué humanos y otros animales son más proclives a las enfermedades.

El borrador del su genoma, explicó Mario Caccamo, director de Bioinformática en TGAC, se secuenció en unos pocos días dadas las modernas técnicas usadas.

Cómo mantener los recuerdos

Si quiere mantener un recuerdo, PKMzeta. Si lo quiere borrar, PKMzeta.

No se trata de ninguna tableta ni del elíxir para recordar hasta el más mínimo detalle de lo vivido. No. Es simple y llanamente una enzima. ¿Para qué diablos?

Bueno, es que incluso mucho después de haberse formado, en las ratas un recuerdo puede ser acrecentado o borrado incrementando o reduciendo la actividad de esa enzima cerebral, de acuerdo con un estudio publicado en Science.

“Nuestro estudio es el primero que demuestra que, en el contexto de un cerebro funcional en la conducta animal, una sola molécula, PKMzeta es necesaria y a la vez suficiente para mantener la memoria de largo término”, explicó Todd Sacktor, del Suny Downstate Medical Center.

Sacktor, Yadin Dudai, del Weizmann Institute of Science, en Rehovot, Israel, y colegas, reportaron el descubrimiento en días pasados.

A diferencia a otros descubrimientos recientes sobre el fortalecimiento de la memoria, el mecanismo PKMzeta parece trabajar todo el tiempo. No depende de ventanas temporales limitadas cuando un recuerdo se hace temporalmente frágil y cambiable, lo cual puede conducir a que se olvide con el paso del tiempo.

El mecanismo descubierto podría ser objetivo para tratamientos que ayuden a manejar los recuerdos emocionales que se debilitan en los desórdenes por ansiedad y para mantener recuerdos que se debilitan en la vejez, dijo Thomas R. Insel, del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos que patrocinó la investigación.

Que no se le olvide.

De azul, en la foto, la enzima en el cerebro de la rata. Foto Suny Downstate medical Center, Sacktor

Qué bonita rata

Si gritan las señoras con un pequeño ratoncito, qué hubiera sido de ellas años ha en Timor Oriental, donde vivió una rata de ¡seis kilos!
Ese espécimen vivió hasta hace unos 1.000 a 2.000 años, ayer en términos de la historia evolutiva.
Los restos fueron encontrados en excavaciones en las que se hallaron además 13 especies de roedores, 11 de ellas nuevas para la ciencia.
El tema es más interesante cuando se considera que los roedores son cerca del 40 por ciento de los mamíferos y son claves en los ecosistemas en el mantenimiento del suelo y dispersión de las semillas.
Timor ha estado poblada al menos durante 40.000 años y la gente se alimentaba de roedores también, pero la extinción de todas estas especies se presentó quizás por la deforestación y el uso de tierras en la agricultura.
Es curioso saber que cada una de las islas de Indonesia oriental tuvo su colección exclusiva de ratas. Ken Aplin, investigador que encontró las especies, había hallado antes seis exclusivas de la isla de Flores.
Hoy la rata más grande conocida pesa unos dos kilos y vive en Filipinas, aunque no se descarta otras que no hayan sido vistas en las tupidas selvas de esa región.
En la imagen, a la izquierda, el cráneo de la gran rata, comparado con otra más pequeña hallada en las excavaciones.