Mis 10 noticias científicas de la semana (20-26)

1. Un virus flaco que engorda

Hay cosas raras en este mundo: un estudio encontró un virus nuevo, crAssphage que infecta una de las bacterias más comunes presentes en el estómago, Bacteroides, de más de la mitad de la población del planeta. Que lo hayan encontrado es de por sí raro, así todo indique que se trata de un virus muy antiguo pero hay algo más: esta bacteria ha sido ligada a la obesidad, la diabetes y otras enfermedades estomacales. ¿Actuará el virus ahí? Aún no ha sido aislado para estudiarlo y ver su incidencia en aquellos problemas. El estudio apareció en Nature Communications. Foto U. San Diego.

2. Complicada esquizofrenia

De un solo tajo un estudio aparecido en Nature triplicó el número de genes relacionados con la esquizofrenia, reiterando que es un mal muy complejo. En el estudio se analizaron cerca de 150.000 participantes, 37.000 de ellos diagnosticados con ese desorden mental, lo que permitió encontrar 108 nuevas variantes ligadas a él. Esos genes tienen múltiples funciones desde la inmunidad a la comunicación de neuronas. Quienes posean más podrían tener un mayor riesgo de desarrollarla, dijeron los investigadores pero se requerirá elaborar un buen test predictivo.

3. Murciélagos calibrando equipos

Se conocía en insectos como las abejas y en vertebrados como las aves, pero no en un mamífero. Científicos encontraron que los murciélagos usan la polarización, la luz del Sol dispersada por la atmósfera al anochecer para calibrar su brújula interna lo que les ayuda a navegar en la dirección correcta. El estudio fue publicado en Nature Comunnications. No se sabe cómo lo hacen, sin embargo. La ecolocación les sirve para distancias de unos 50 metros, pero ellos en las noches pueden recorrer decenas de kilómetros en busca de alimento.

4. Cuándo acabará este año

Si viviéramos allá tendríamos que dividir nuestra edad por dos. Astrónomos descubrieron un planeta en donde el año dura 704 días de los nuestros. Se trata de Kepler-421b, a unos 1.000 años luz de nosotros y que orbita alrededor de una estrella naranja tipo K. Lo especial no es eso, sino que es el primero con un año tan largo siendo un planeta grande, como Urano, lo que indica que vive en el sitio donde nació. La mayoría de los enormes planetas extrasolares hallados residen muy cerca de su estrella, lo que sugiere que migraron. El estudio apareció en The Astrophysical Journal.

5. Enciendan ventiladores

Que nos estamos calentando o, más bien, recalentando, no quedan dudas. Es más: cantidad de sucesos lo confirman. El último: junio fue el junio más caliente desde que se llevan registros en 1880, marcando además el mes 352 consecutivo más caliente que la temperatura promedio del siglo pasado, reveló la National Oceanopraphic and Atmospheric Administration (NOAA) de Estados Unidos. El último junio con la temperatura por debajo del promedio del siglo 20 había sido en 1976.

6. Qué niño para haber sufrido

Un esqueleto hallado en Israel puede ser la evidencia más antigua de daño cerebral en un humano. Se trata de un niño que vivió hace 100.000 años más o menos y que sobrevivió durante años a un trauma craneal según se observó en imágenes en 3D. Por la lesión quizás no podía valerse por sí mismo y debió recibir ayuda. Dado que fue hallado con objetos funerarios, se deduce que aún en aquella lejana época había ya señales de compasión por los otros. El estudio apareció en Plos One.

7. Los perros sí son celosos

Es una forma elemental, pero la experimentan. Sí, los perros pueden ser celosos de acuerdo con un estudio de la Universidad de California publicado en Plos One. Se encontró que trataban de llamar la atención cuando su dueño centraba la atención en otro perro, lo que no sucedía cuando acariciaba un objeto. No solo parecen experimentar algún grado de celos sino que buscan alejar a su dueño del supuesto rival.

8. Envenenamiento generacional

La exposición a un pesticida no afecta solo a la persona expuesta. Un estudio publicado en Plos One reveló que el pesticida methoxychlor puede provocar el desarrollo de enfermedades del riñón, el ovario y obesidad en futuras generaciones. Ese producto fue introducido en 1948 y usado en los 70 como remplazo generalizado del DDT. Fue prohibido luego, pero el daño está hecho.

9. Para olerte mejor

Una investigación publicada en Genome Research revela que los elefantes tienen el mayor número de genes receptores olfativos de todos los mamíferos, casi el doble de los perros y cinco veces más que los humanos. No se sabe sin embargo si toda esa cantidad de genes están relacionados con la capacidad olfativa, pues ese es otro asunto distinto. De los elefantes se ha dicho que tienen buen olfato, hasta el punto de alejarse de grupos humanos que los cazan como los massai y ser indiferentes con otro que no les hace daño como los kamba.

10. El comienzo del fin

La diversidad de especies del planeta pudo haber su punto máximo y comenzar su declinación a causa del hombre. Científicos alertaron sobre lo que parece ser la sexta extinción masiva de la historia del planeta, con más de 320 especies de vertebrados llevados a la extinción desde los años 1500 y un número también alto de invertebrados. Y de las especies que quedan, el 25% muestra un alarmante grado de disminución. El estudio apareció en Science.

Mis 10 noticias científicas de la semana (6-12)

1. La piel también hace sniff

No solo olemos por la nariz aunque eso es lo que siempre se nos dijo. Tejidos internos como el corazón, el hígado y el estómago tienen receptores olfativos. Es que solo una pequeña cantidad de olores son recogidos por la nariz. Bueno, científicos reportaron en el Journal of Investigative Dermatology respuestas olfativas de la piel. Pero los receptores en este órgano no cumplen especialmente el papel de oler, no: ayudan a cicatrizar. Hasta ahora se conocen más de 150 receptores olfativos por fuera de la nariz, en otros órganos, cumpliendo otras funciones. Tal parece que el olor tiene un papel secundario en el cuerpo humano.

2. Descuido mortal

Tras la erradicación de la fatal viruela, muestras del virus permanecen en solo dos sitios del planeta, en Rusia y Estados Unidos para el caso de que volviera a presentarse en la población. Y aunque se ha dicho que las muestras se mantienen bajo estrictas medidas de seguridad, el asunto podría no ser tan seguro. Es más, es inseguro. En una nevera en la sede de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos se encontró una muestra mientras se hacía un inventario. No estaba abierta, por lo que se descarta contagio, pero demuestra una ligereza absoluta con algo tan delicado. El virus dataría de los 50, pero es aún activo, reportó Scientific American.

3. Mi mamá era la inteligente

Sí, puede que los factores ambientales incidan, pero no son determinantes. La inteligencia de los chimpancés está determinada básicamente por los genes que heredan de sus padres sugiere un estudio de Georgia State University publicado en Current Biology. Los investigadores especulan que puede tratarse por la importancia de la búsqueda de comida y la solución de problemas en grupo: los más inteligentes pueden tener más acceso a comida y a parejas.

4. Bigotes táctiles

No son dedos pero parecen. Las ratas utilizan sus bigotes como los humanos usamos los dedos sugiere un estudio de la Universidad de Sheffield en el Reino Unido publicado en Current Biology. De manera deliberada cambian el modo de sentir el ambiente empleando los bigotes faciales, dependiendo si el ambiente es nuevo para ellas, si hay riesgo de colisión o no pueden ver para dónde van. Las ratas mueven sus bigotes hacia adelante y hacia atrás mientras se mueven. Un interesante hallazgo.

5. Siguiendo las enormes huellas

En el Parque Nacional Denali en Alaska se encontraron miles de huellas fosilizadas de dinosaurios, de uno en concreto: el hadrosaurio, llamado el dinosaurio pico de pato. Las impresiones fueron dejadas hace 72 a 69 millones de años, tienen cuatro tamaños representando igual número de edades, una manada intergeneracional. Un 13% eran menores, quizás dinosaurios de menos de 1 año, 84% fueron hechas por adultos y solo 3% por jóvenes, lo que sugiere que había una rápida transición de la infancia a la edad adulta. El llamativo estudio fue presentado en Geology.

6. Muy, pero muy lejos

Astrónomos de reportaron la detección de las dos estrellas más lejanas observadas hasta hoy: se encuentran a entre 770.000 y 900.000 años luz, en el halo externo de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Hasta ahora solo se habían detectado 7 estrellas a distancias cercanas a los 400.000 años luz. La titánica tarea fue posible mediante análisis de rastreos celestes en infrarrojo. Son estrellas gigantes rojas, en su etapa final de vida. El medio donde habitan es parte del remanente de la fusión de galaxias enanas para formar la Vía Láctea. El hallazgo fue reportado en Astrophysical Journal Letters.

7. Señales de más allá

Un estallido rápido de radio fue detectado por el observatorio de Arecibo, lo que tiene pasmados a los científicos, que no saben de dónde proviene aunque aprece que es del espacio profundo, más allá d ella galaxia. Esa clase de estallidos solo habían sido detectadas por el observatorio Parkes en Australia, por lo que se creía que era un error y las ondas procedían de alguna fuente en la Tierra. Ahora se sabe que no, que algo, bien sea agujeros negros que se evaporan, la fusión de estrellas de neutrones o explosiones de un magnetar (un tipo poderoso de estrella de neutrones) podrían ser algunos de los orígenes, pero el abanico es mayor. En todo caso, algo llegó de lejos. El estudio fue publicado en el Astrophysical Journal.

8. Antioxidantes: ¿Y si lo que hacen es daño?

Desde hace años se sabe del beneficio de los antioxidantes y es común que la gente trate de ingerir alimentos que los contengan o suplementos. Una manera de contrarrestar los oxidantes que afectan el sistema celular. Pero dos investigadores publicaron en el New England Journal of Medicine un artículo en el cual sugieren que los antioxidantes podrían estar acelerando los cánceres. En algunos estudios la suplementación ha sido ligada a un mayor número de ciertos cánceres y en una prueba fumadores tomando dosis extras de betacaroteno tenían altas y no reducidas tasas de cáncer de pulmón, ¿Qué pasa entonces? La duda queda.

9. A madre desnutrida, el hijo le sale con líos

Cuando una madre gestante padece desnutrición, esto se reflejará en los espermatozoides de sus hijos reveló un estudio en Science, que demostró de manera clara cómo se afecta el epigenoma (factores no genéticos que intervienen en la determinación del desarrollo de un organismo) de sus descendientes machos. El estudio se hizo en ratones y es más difícil de seguir en hembras. Esa transmisión intergeneracional no se pasan a la segunda generación. Algunas de las regiones del ADN identificadas en los hijos estaban cerca a genes relacionados con la secreción de insulina y estudios previos han demostrado menor peso al nacer y una función alterada del páncreas.

10. Nos bajaron de tamaño

Un estudio publicado en Human Molecular Genetics sugiere que en nuestro genoma tenemos unos 1.700 genes menos de los estimativos previos, quedando con unos 19.000. El estudio mostró además poca evidencia de expresión de proteínas en los genes más recientemente evolucionados que solo se pueden rastrear hasta los linajes primates. Se halló que el número de genes que separan a los humanos de los ratones pueden ser menos de 10.