Si quiere quemar grasa, aeróbicos es lo mejor

No quedan dudas, por si existía alguna o quedaban quienes piensan que solo a punta de dietas se adelgaza.

El entrenamiento aeróbico es la mejor forma de ejercicio para quemar grasa, según investigadores de Duke University que compararon el entrenamiento aeróbico, el de resistencia y una combinación de los dos.

El estudio que apareció el fin de semana en el Journal of Applied Physiology es la prueba más grande, según los autores, para analizar los cambios en la composición corporal de esas tres formas de ejercicio en adultos con sobrepeso y obesos sin diabetes.

Se ha demostrado que el ejercicio aeróbico -incluyendo caminar, correr y nadar- es una manera efectiva de perder peso. Algunas guías recientes han sugerido que el entrenamiento de resistencia, que incluye levantamiento de pesos para fortalecer y mantener masa muscular, puede ayudar también con la pérdida de peso aumentando la tasa metabólica en descanso.

Investigaciones han demostrado los beneficios para la salud del entrenamiento de resistencia, como mejorar el control de glucosa, pero los estudios sobre la quema de grasa han sido poco concluyentes.

“Dado que cerca de 2/3 de los adultos (en Estados Unidos) tienen sobrepeso por al exceso de grasa corporal, queríamos ofrecer recomendaciones claras basadas en evidencias para perder grasa corporal”, dijo Leslie H. Willis, líder del estudio en Duke.

Los investigadores enlistaron 234 adultos con sobrepeso u obesos y fueron asignados al azar a alguno de los tres grupos de ejercicio: resistencia, con 3 veces por semana de levantamiento de pesas, 3 sets por día con repeticiones de 8-12 en cada una; aeróbico con 20 kilómetros por semana; o aeróbicos más resistencia 3 días a la semana en aquellas dosis.

Al final, el grupo de resistencia había ganado peso por la mayor masa corporal, mientras que los de aeróbicos y aeróbicos más resistencia habían perdido más peso.

El ejercicio aeróbico fue también el método más eficiente para perder grasa. El grupo aeróbico pasó en promedio 133 minutos a la semana entrenándose y perdiendo peso, mientras que el de resistencia gastó 180 sin perder peso

El grupo mixto, que requirió el doble del tiempo, arrojó resultados mixtos: el régimen les ayudó a perder peso y masa de grasa, pero no redujo más que el aeróbico solo la masa corporal ni la grasa. Este grupo tuvo la mayor reducción de circunferencia abdominal, lo que se atribuye a la cantidad de tiempo que pasaron entrenándose.

La tasa metabólica, que determina cuántas calorías se queman en descanso, no fue medida en el estudio.

Aunque toda clase de ejercicios es buena para la salud, el aeróbico es ideal para jóvenes o adultos sanos que quieren perder peso, mientras que para quienes padecen atrofia muscular la resistencia puede serles benéfica.

Descifrando un enredo de insulina y diabetes

Diabetes. Los científicos quedaron a unos pocos pasos de entender cuáles proteínas ayudan a controlar el azúcar en la sangre o glucosa durante y después del ejercicio, lo que podría derivar en nuevas terapias basadas en drogas o ejercicios más efectivos para prevenir la diabetes tipo 2 y otros problemas asociados con el azúcar en la sangre.
La resistencia a la insulina se da cuando la insulina que produce el cuerpo no estimula adecuadamente el transporte de la glucosa a las células para suministrarles energía. Demasiada glucosa en la corriente sanguínea puede provocar distintos problemas médicos, como la diabetes, según Gregory Cartee, profesor de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Michigan.
La insulina y las contracciones musculares son dos de los más importantes estímulos para incrementar el transporte de glucosa hacia las células de los músculos. Estas la utilizan para energía, pero nos científicos no saben con claridad cómo se da este proceso.
Cartee y su colega Katsuhiko Funai estudiaron cómo dos proteínas que se cree son importantes en estimular el transporte de la glucosa reaccionan a dos enzimas también relacionadas con ese transporte.
Encontraron que la proteína TBC1D1 era más importante para el transporte estimulado por el ejercicio, con lo cual se espera desarrollar que funcione mejor en las personas con resistencia a la insulina, un mal que afecta a millones de personas.
“Casi todas las personas con diabetes tipo 2 presentan resistencia a la insulina. Y aunque esto no causa diabetes por sí solo, es un componente esencial que contribuye a la diabetes tipo 2″, explicó Cartee. Y así no sean diabéticos, esa resistencia causa distintos problemas médicos.
En el largo plazo, quienes son resistentes a la insulina o cuyos músculos no responden normalmente a la insulina, es más probable que contraigan diabetes tipo 2.

Inventan droga que remplaza el ejercicio

 

Parece ciencia ficción: investigadores identificaron dos drogas que imitan muchos de los efectos fisiológicos del ejercicio, drogas que incrementan la capacidad de las células de quemar grasa y son los primeros compuestos que aumentan la resistencia al ejercicio.
Las drogas se pueden suministrar vía oral y trabajan al reprogramar genéticamente las fibras musculares de modo que emplean mejor la energía y se contraen repetidamente sin fatiga.
En experimentos de laboratorio, ratones que tomaron las drogas corrían más rápido y más largo que los otros.
Los que recibieron Aicar, una de las drogas, corrieron 44 más largo que los animales sin tratamiento. El segundo compuesto, GW1516, tuvo un impacto más dramático en la resistencia, pero solo cuando se combinó con ejercicio.
La investigación corrió por cuenta de Ronald Evans, del Howard Hughes Medical Institute.
Evans indicó que las drogas que imitan el ejercicio podrían ofrecer protección contra la obesidad y desórdenes metabólicos relacionados. También ayudarían contra los efectos de devastadoras enfermedades musculares como la distrofia.
El estudio fue publicado esta semana en el journal Cell.
Una de las preocupaciones a futuro, sería el abuso por parte de personas que deseen aumentar su rendimiento, como deportistas, por lo que debería diseñarse una prueba para su detección en ellos.