Ser muy religioso encogería el cerebro

La religión encoge el cerebro al final de la vida, de acuerdo con un interesante y revelador estudio de Amy Owen y colegas presentado en el journal abierto Plos One.

Con imágenes de resonancia de 268 adultos mayores de 58, determinaron una atrofia en el hipocampo en personas muy religiosas involucradas en prácticas espirituales y miembros de grupos religiosos.

Esa atrofia se observó también en protestantes practicantes, católicos y aquellos sin filiación religiosa en comparación con protestantes no practicantes.

Los hallazgos, según los científicos, no se pueden explicar por situaciones médicas como depresión, demencia o Alzheimer.

Esto sugiere que esa atrofia puede deberse a cierta clase de factores religiosos y a un estrés acumulado asociado con pertenecer a una minoría religiosa.

Aunque la religiosidad ha sido ligada en diversos estudios a una salud mental positiva, pertenecer a una minoría religiosa pueden experimentar también cierto estrés, como han sugerido otros estudios.

El hipocampo cumple varias funciones importantes, incluyendo el aprendizaje espacial, contextual y episódico, así como la memoria. Puede también influir en la generación de la atención y la emoción a través de conexiones con la amígdala.

El estudio es el primero, dijeron los autores, en examinar la correlación religión-espiritualidad y la estructura neuroanatómica.

Abracadabra: ¡desaparécete!

n paso más hacia la invisibilidad. Lo que era exclusivo de series como Viaje a las Estrellas, El señor de los anillos y Harry Potter, dejará de serlo, quizás dentro de no mucho tiempo.
Varios pasos se han dado en ese sentido. Elena Semouchkina, profesora de la Universidad Tecnológica de Michigan, acaba de dar otro.
Encontró cómo utilizar resonancia magnética para capturar rayos de luz visible y enrutarlos alrededor de objetos, que se ese modo se vuelven invisibles al ser humano.
No se trata de tomarse una pastillita y listo, pero las aplicaciones se vienen a la mente de prisa.
En la publicación Applied Physics Letters reportó, con Douglas Werner y George Semochkin, presentaron el avance: el desarrollo de un manto no metálico que usa resonadores de vidrio idénticos hechos de un tipo de material dieléctrico (que no conduce la electricidad) . En simulaciones de computador, el manto hace que objetos golpeados por ondas de infrarrojo -de una millonésima de largo- desaparezcan de la vista.
Ensayos exitosos de otros científicos han empleado anillos de metal y alambres, pero es la primera vez, dijo, que se logra desaparecer objetos con vidrio.
En la foto, la profesora muestra los resonadores de cerámica que le permiten desaparecer objetos en las frecuencias de microondas, trabajo en el cual está inmersa ahora.