Cómo detectar mentirosos

Polígrafo. Foto Flickr

Polígrafo. Foto Flickr

Si quiere detectar mentirosos… use resonancia magnética. Es mucho mejor que el polígrafo, según un estudio en el Journal of Clinical Psychiatry.

Cuando alguien miente, se activan áreas del cerebro relacionadas con la toma de decisiones, que se iluminan en una imagen de resonancia magnética funcional. Este método tiene una precisión de más del 90% frente a la amplia variabilidad del polígrafo.

El estudio compara los dos sistemas con los mismos individuos en un estudio ciego, entregando nuevos elementos para aplicaciones potenciales en particular en el área de la criminalística.

En el estudio, los expertos en neurociencias sin mayor experiencia en la detección de mentiras acertaron 24% con la resonancia que expertos con el polígrafo.

El polígrafo, el único detector de mentiras de uso mundial desde que se introdujo hace más de 50 años, monitorea la conductividad eléctrica de la piel del individuos, la frecuencia cardíaca y la respiración durante una serie de preguntas. Se basa sobre la asunción que al mentir hay altas y bajas en esos parámetros. Hoy no se aceptan sus veredictos en muchas áreas.

El polígrafo mide actividad refleja compleja del sistema nervioso periférico que es reducida a pocos parámetros, mientras la resonancia mira miles de grupos cerebrales con alta resolución, en espacio y tiempo. Mientras no hay un solo tipo de actividad al mentir, esperábamos que la actividad cerebral fuera un marcador más específico y eso fue lo que hallamos”, dijo el líder del estudio, Daniel D. Langleben.

No hay que tomar 8 vasos de agua

Foto Public-domain images

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Para mantenerse saludable tómese ocho vasos de agua al día. Ha sido la receta desde hace dos o tres décadas, pero… parece que no hay tal necesidad.

Científicos de Monash University revelaron el mecanismo que regula la ingestión de agua por el cuerpo y que determina cuándo no tomar más. El estudio desafía la fórmula de los ocho.

Tomar agua en exageración también puede conducir a una intoxicación. ¿Entonces?

El estudio mostró que una ‘inhibición a tragar’ se activa en el cerebro luego de que se consume líquido en exceso, ayudando a mantener calibrados los volúmenes de agua.

Si solo hacemos lo que el cuerpo nos demanda, probablemente estaremos bien, bebiendo solo según la sed en vez de tener un horario elaborado”, indicó Michael Farrell, otro de los investigadores.

A participantes en el estudio se les pidió calificar la cantidad de esfuerzo para beber agua bajo dos condiciones: tras hacer ejercicio cuando tenían sed y cuando se les pidió tomar agua en exceso.

En este último caso el esfuerzo es tres veces mayor. Es decir, hay una resistencia a beber más de la cuenta, lo que es compatible con la noción de que el reflejo de tragar se inhibe una vez que se ha bebido suficiente agua, explicó Farrell.

Mediante imágenes de resonancia magnética funcional se estudió además la actividad cerebral enfocada en el periodo breve antes de tragar.

Se vio que las áreas prefrontales derechas eran más activas cuando los participantes trataban de beber con esfuerzo, lo que sugiere que la corteza frontal tiene que ver con aquella inhibición.

El investigador recordó que ha habido maratonistas muertos en ciertas circunstancias por beber en exceso. Es que beber demasiada agua pone al cuerpo en peligro de intoxicación por hiponatremia, cuando los niveles vitales de sodio en la sangre se hacen demasiado bajos provocando síntomas desde letargo a náuseas, convulsiones y coma.

También se da el caso de personas, en particular las ancianas, que no toman la cantidad de agua que requieren.

El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El perro no habla, pero entiende las palabras

Foto Pixabay

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Sí, es así: los perros tienen la capacidad de distinguir palabras del vocabulario humano y la entonación gracias a regiones cerebrales similares a las que usan los humanos.

Eso sugiere un estudio que será publicado en Science esta semana. En él, Attila Andics et al.

Notan que el aprendizaje de vocabulario “no parece ser una capacidad humana exclusiva tras la aparición del lenguaje, sino una función mucho más antigua que puede ser explotada para vincular arbitrariamente secuencias de sonidos a significados”.

Las palabras son la base del lenguaje humano, pero difícil hallarlas en la comunicación vocal no humana. La entonación es otro modo en que se entrega información vía el discurso.

En este estudio, los científicos exploraron si los perros también dependían de esos mecanismos. Los perros fueron expuestos a grabaciones de sus entrenadores mientras les hablaban mediante distintas combinaciones de vocabulario y entonación, bien de modo neutral o alabándolos.

Se utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional para analizar el cerebro de los perros mientras escuchaban cada combinación. Se halló que independiente de la entonación, los perros procesan vocabulario, reconociendo cada palabra como diferente y que lo hacen como los humanos usando el hemisferio izquierdo del cerebro.

Y como las personas, se detectó que los perros procesan la entonación por separado del vocabulario, en las regiones auditivas del hemisferio derecho. Por último, también como los humanos, se encontró que dependen del significado de las palabras y la entonación al procesar el valor de la pronunciación.

Entonces, se sugiere que los perros parecen entender tanto las palabras humanas como la entonación. Tal vez pudo ser a través de una estructura cerebral aparecida durante la domesticación, aunque no es fácil un proceso evolutivo rápido en ambos hemisferios cerebrales.

Cuando le hable a su perro sepa que lo entiende, así el no pueda hablarle.

Así nos perciben los perros

Foto Berns, Emory University

No queda duda, los perros responden con alta sensibilidad a los humanos, pero ¿por qué?

Científicos en Emory University parecen haber encontrado una región del cerebro especializada para el procesamiento de rostros. El hallazgo apareció en PeerJ y constituiría la primera evidencia de esa región selectiva de caras en la corteza temporal de los perros.

“Nuestros hallazgos muestran que tienen una manera innata e procesar rostros en sus cerebros, una cualidad que solo se había documentado en humanos y otros primates”, según Gregory Berns, neurocientífico, cabeza del estudio.

Al tener una maquinaria neuronal dedicada a procesar rostros sugiere que esa capacidad está muy enraizada a través de una evolución cognitiva, agrega Berns, y podría ayudar a explicar la extrema sensibilidad hacia las señales humanas.

Berns dirige el Proyecto Perro en el Departamento de Sicología de Emory, que investiga asuntos evolutivos referentes a este amigo del hombre.

El proyecto logró entrenar perros para entrar en un escáner de resonancia magnética funcional y permanecer quitos durante la prueba sin sedación ni ataduras.

Ya el proyecto había identificado la región caudada como el centro de recompensa en los perros y había mostrado la región del cerebro que responde con mayor firmeza a los olores de un humano familiar que a los de un desconocido o a perros conocidos.

Aunque el experimento tuvo una baja muestra, 6 perros de 8 que miraron al menos 30 segundos las imágenes presentadas, los resultados fueron sólidos según los investigadores: una región en el lóbulo temporal respondía más significativamente a películas con rostros humanos que a películas de otros objetos. La misma región respondía de modo igual a rostros humanos y de perros, y más a esas clases de rostros que a imágenes de otros objetos.

Si la respuesta a las caras fuese aprendida, por asociación de un rostro humano con alimento, por ejemplo, se esperaría ver una respuesta en el sistema de recompensas, pero eso no se dio dijo Berns.

Los investigadores denominaron DFA la región del cerebro que procesa los rostros en los perros.

Los humanos, en contraste, tienen 3 regiones procesadoras de rostros.

Una hipótesis es que distinguir rostros es importante para los animales sociales.

Y ya al menos, se sabe dónde los procesan los perros.

Perros y humanos responderían igual a sonidos

Similares. Los cerebros de humanos y perros responden de la misma forma a sonidos bucales como la risa y los ladridos, según un estudio que sugiere entonces que el área de procesamiento de voces evolucionó solamente una vez hace más de 100 millones de años.

Atila Andics, del Grupo de Etiología Comparativa en Hungría y colegas entrenaron 11 perros para estar quietos en un escáner de resonancia magnética funcional. Luego grabaron los patrones de actividad cerebral en los animales cuando escuchaban cerca de 200 voces humanas y caninas. También hicieron el experimento con 22 personas.

Las imágenes revelaron que tanto en perros como en humanos se activaba la misma área cerebral en respuesta a los sonidos. Como se esperaba, los perros respondían con mayor fuerza a los sonidos de perros y los humanos a los de personas.

“Perros y humanos comparten un ambiente social similar”, dijo Andics. “Nuestros hallazgos sugieren que también utilizan mecanismos cerebrales similares para procesar información social”. Esto ayudaría a explicar porqué se comunican con facilidad.

También propuso un origen del área de procesamiento de voces hace más de 100 millones de años, la última vez que humanos y perros compartieron un ancestro común.

Para Clive Wynne, investigador de Arizona State University, citado por New Scientist, podría haber otra explicación y no necesariamente un origen evolutivo común: la respuesta en los perros podría deberse a toda una vida escuchando voces humanas.

La explicación del investigador húngaro también produjo otras reacciones: que la actividad cerebral similar no significa necesariamente una manera similar de experimentar sonidos y vocalizaciones en perros y humanos.

El estudio fue publicado en Current Biology.

Mente mueve brazo robótico y choca esos cinco

Ya van como cinco casos reportados, aunque pueden ser más: cuadripléjicos que mueven con su pensamiento un brazo robótico y realizan una tarea que por años no han podido: tomar una bebida o, ahora, hasta tocar otra persona.

El último reporte acaba de aparecer en Plos One. Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh y el UPMC describieron cómo una red de electrodos conectados al cerebro le permitieron a un hombre paralizado de 30 años de edad controlar el movimiento de un carácter en una pantalla de computador en tres dimensiones solo con su pensamiento. El hombre pudo mover también un brazo robótico para tocar la mano de un amigo por primera vez en 7 años luego de un accidente en motocicleta.

Mediante una interfaz cerebro-computador, los pensamientos de Tim Hemmes, quien tiene una lesión de la médula que le dejó incapaz de mover su cuerpo de los hombros para abajo son interpretados por algoritmos de computador y traducidos en intenciones de movimiento de un cursor de computador y luego un brazo robótico, explicó Wei Wang, profesor del Departamento de Medicina Física y Rehabilitacio´n del Pitt School of Medicine

“Cuando Tim logró chocar esos cinco con el brazo robótico, supimos que la tecnología tenía el potencial de ayudar a la gente que no podía mover sus propios brazos para ganar independencia”, agregó Wang.

Seis semanas antes de la cirugía de implante, el equipo procedió con imágenes de resonancia magnética funcional del cerebro de Hemmes mientras él veía videos del movimiento del brazo. La información fue luego usada para colocar un marco de electrocortigrafía con una red de 28 electrodos del tamaño de una estampilla de correo sobre la superficie de la región cerebral que las imágenes mostraron que controlaban el movimiento del brazo y la mano derechos.

Los alambres del dispositivo fueron conducidos bajo la piel de su cuello para emerger en el pecho, donde se podían conectar a los cables de un computador. Pronto fue capaz de moverlo.

¿En cuánto estarán disponible estas tecnologías? Aunque han demostrado su utilidad y funcionalidad, falta superar problemas como la red de alambres que se debe disponer entre el cerebro y los aparatos.

Pero se ha avanzado.

En la foto de Plos One, sitio donde se colocó la red de electrodos.