Una luz para la ceguera

Ver la luz. Nada más deseado por quien ha perdido la visión.

La degeneración progresiva de fotorreceptores (conos y bastones del ojo) provocan enfermedades que conducen a la ceguera, como la retinitis pigmentaria y la degeneración macular relacionada con la edad.

No hay tratamiento conocido. Un nuevo compuesto permite que las células del ojo actúen como fotorreceptoras según un estudio publicado en Neuron, lo que se convierte en una esperanza para tratar pacientes que sufren de enfermedades degenerativas de la retina.

La retina posee 3 capas de células nerviosas, pero solo la exterior contiene los bastones y conos que responden a la luz. Cuando mueren en un proceso degenerativo el resto de la retina permanece intacto pero incapaz de responder a la luz. Y aunque las células de la capa más interna, las células ganglionares, permanecen conectadas al cerebro no transmiten información útil para la visión.

Richard Kramer, de la Universidad de California en Berkeley y colegas inventaron ‘fotosuiches’ químicos que proporcionan sensibilidad a la luz en esas células, normalmente sensibles a la luz restaurando la percepción de luz en ratones ciegos.

Uno de esos químicos inicialmente desarrollado solo actuaba con la luz ultravioleta. Ahora desarrollaron Denab, un químico que responde a la luz ordinaria. Una sola inyección en el ojo otorga sensibilidad a la luz por varios días.

El compuesto solo impacta en esas células si los conos y bastones han muerto, una acción selectiva que puede reducir efectos secundarios en una retina sana.

Aunque se requerirán años de experimentación se abre una esperanza. Cuánto podrían recuperar la visión normal las personas, en caso de funcionar, estaría por verse, dice Kramer.

Pero hay una luz para soñar.

Logran que ciegos lean

Por primera vez investigadores proyectaron patrones braille directamente en la retina de paciente ciego permitiéndole leer con precisión palabras de 4 letras de manera rápida con un dispositivo ocular neutroprostético.

El dispositivo, Argus II, ha sido implantado en más de 50 pacientes, muchos de ellos cuales ahora pueden ver color, movimiento y objetos. Todos utilizan una pequeña cámara montada en un par de lentes, un procesador portátil para convertir la señal de la cámara en un estímulo eléctrico, y un microchip con electrodos implantado directamente en la retina.

El estudio fue hecho por investigadores en Second Sight, la compañía que desarrolló el dispositivo y fue publicado en Frontiers in Neuroprosthetics.

“En esta prueba clínica con un solo paciente ciego, omitimos la cámara, que es el suministro usual para el implante y estimulamos así directamente la retina. En vez de sentir el braille en la punta de sus dedos, el paciente pudo ver los patrones que proyectamos y luego leer las letras en menos de un segundo con una precisión del 89%”, expresó Thomas Lauritzen, principal autor del artículo.

Con un concepto similar a los exitosos implantes cocleares, el implante visual utiliza una red de 60 electrodos -adheridos a la retina- para estimular los patrones directamente sobre las células nerviosas. Para el estudio, los científicos usaron un computador para estimular seis de esos puntos en la red para proyectar las letras braille. Luego se hicieron pruebas con letras solas así como palabras de 2 a 4 letras. Al paciente se le mostró cada letra durante medio segundo y tuvo una precisión del 80% en las palabras cortas.

“No hubo corriente diferentes a la estimulación de electrodos y el paciente reconoció las letras braille con facilidad. Esto demuestra que tiene buena resolución espacial dado que pudo distinguir entre señales en sobre electrodos individuales diferentes”, dijo Lauritzen.

Argus II, inicialmente para quienes padecen le enfermedad genética retinitis pigmentaria, ha mostrado que restaura una capacidad limitada de lectura de grandes letras convencionales y palabras cortas cuando se usan en la cámara. Si bien leer puede mejorar con futuras mejoras de Argus II, este estudio muestra que el dispositivo podría ser adaptado para brindar un método alternativo más rápido de leer textos con la adición de un software de reconocimiento de letras.

Foto cortesía Second Sight

Nace una esperanza para personas ciegas

El camino hacia el viejo sueño de la restauración de la visión en personas ciegas es ahora un paso más corto, gracias a un desarrollo de científicos de las Universidades de California en Berkeley, Munich y Washington en Seattle.

Los científicos descubrieron un químico que restaura temporalmente parte de la visión en ratones ciegos y ahora trabajan en mejorar el compuesto que podría ser útil a las personas con ceguera degenerativa en algún momento en el futuro.

La investigación podría ayudar a aquellos con retinitis pigmentosa, una enfermedad genética que es la forma más común de ceguera hereditaria, así como a los que padecen degeneración macular relacionada con la edad, la causa más común de ceguera adquirida en el mundo desarrollado.

En las dos enfermedades, las células sensibles a la luz en la retina –conos y bastones- mueren, dejando al ojo sin fotorreceptores funcionales.

El químico, llamado AAQ, actúa haciendo sensibles a la luz las células ‘ciegas’ remanentes en la retina, dijo Richard Kramer, investigador de Berkeley. El AAQ es un foto-suiche que se une a los canales de ión de las proteínas en la superficie de las células retinales. Cuando se encienden por la luz, AAQ altera el flujo de iones a través de los canales y activa esas neuronas en la forma como conos y bastones son activados por la luz.

“Es similar a la forma como la anestesia local obra: se mete en los canales de iones y se fijan por largo tiempo, así que usted permanece ‘dormido’ por un tiempo. Nuestra molécula difiere en que es sensible a la luz, de modo que uno puede encender o apagar la actividad neuronal”, dijo Kramer.

Como el químico eventualmente se desprende, puede ofrecer una alternativa más segura a otras aproximaciones experimentales para restaurar la vista, como las terapias genéticas y de células madre, que cambian la retina permanentemente. Es además una técnica menos invasiva que implantar chips sensibles a la luz en los ojos.

“La ventaja de este tratamiento es que es un simple químico, o sea que se puede cambiar la dosis, y se puede emplear en combinación con otras terapias o descontinuar el tratamiento si no se obtienen resultados”.

Para el coautor Russell van Gelder, oftalmólogo de la U. of Washington “es un enorme avance en el campo de la restauración de la visión”.

El estudio fue publicado en Neuron.

De todo un poco, como en farmacia

Veamos un poco de curiosidades científicas de las últimas semanas:

Nudistas: ¿hace cuánto comenzó el hombre a usar vestidos? Mediante exámenes de ADN, científicos rastrearon la divergencia evolutiva entre los piojos de cabeza y de zonas púbicas y concluyeron que el piojo púbico o corporal apareció primero hace cerca de 190.000 años, unos 10.000 a 15.000 después de lo que se considera el surgimiento del hombre moderno. ¿Qué india esto? Que aproximadamente en la misma época, nuestros ancestros dejaron de andar desnudos y comenzaron a vestirse como manera de protegerse, reveló Andrew Kitchen, de Penn University en el encuentro de la American Association of Physical Anthropologists. El estimativo anterior indicaba que el vestido comenzó a usarse en algún momento entre hace un millón de años y hace 40.000 años. ¡Cómo les suena?

Cuidado lo toca una mujer, porque puede arrojar por la borda toda su fortuna.
Un estudio publicado en Psychological Science encontró que cuando una mujer toca intencionalmente la espalda de un hombre que hace inversiones, este es más proclive a arriesgar más que si no recibiera ese contacto.
La posible explicación radica en que de niños recibimos mucho contacto físico de nuestra madre, lo que nos inyecta seguridad. Parece que en adultos funciona lo mismo, según la investigación de Jonathan Levav de Columbia University y Jennifer Argo de la Universidad de Alberta.

Abre los ojos y ve: científicos de Buffalo, Cleveland y Oklahoma dieron un paso hacia lograr que los ciegos vean y lo hicieron mediante una terapia genética que no involucra el uso de virus modificados, reportaron en el Journal Faseb.
Lo hicieron mediante un una nanopartícula sintética no viral que mejoró y salvó la vista de ratones con retinitis pigmentosa, una enfermedad hereditaria caracterizada por la pérdida progresiva de la visión y una eventual ceguera.

Aporte espacial: Los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el aceite de pescado pueden jugar un rol en la mitigación de la fractura de huesos por la osteoporosis, según una investigación espacial de la Nasa publicada en el Journal of Bone and Mineral Research. El estudio reportó datos a bordo del trasbordador, de la estación espacial y en tierra.
La pérdida de densidad ósea es uno de los problemas a los que se enfrentan los astronautas durante su permanencia en el espacio.

Insomnio: No se duerma frente a su televisor o la pantalla encendida del computador. Un estudio en Translational Science, reveló que la exposición a la tenue luz de las luces ordinarias de una habitación, monitores de computadora y otros aparatos electrónicos tarde en la noche puede estar interfiriendo con nuestros ritmos circadianos – haciendo aún más difícil el levantarnos en la mañana. Este es uno de los hallazgos de un nuevo estudio que muestra que, contrario a lo que pensábamos, las células en nuestros ojos que nos ayudan a ver las cosas también pueden estar involucradas en la regulación de nuestros ritmos circadianos; y podrían marcar la diferencia en cómo diseñamos la terapia de luz para tratar trastornos del sueño o depresión estacional.