Silencio, que habla la ballena

No hagan bulla, por favor, que no me dejan hablar. Y quien así podría pensar no lo hace en un bar con música a todo volumen, sino… ¡debajo de la superficie marina!
Las ballenas ideales (rigth whales), llamadas así por lo fácil que resultaba cazarlas al nadar con lentitud y flotar al ser muertas, aumentan el volumen de sus llamados cuando se encentran en un ambiente bullicioso, reveló un estudio.
“El impacto del aumento en el ruido en el mar debido a las actividades humanas, es motivo de preocupación para la conservación de animales marinos como estas ballenas”, según Susan Park, profesora de Acústica en el Applied Research Laboratory. “La capacidad de cambiar de vocalización para compensar el ruido ambiental es crítica para el éxito en la comunicación en un océano cada vez más ruidoso”.
Estas ballenas nadan a veces cerca de la costa. Son monitoreadas para ver su estado de conservación dado que la sobrecaza casi las llevó al exterminio, siendo hoy una especie en listas rojas.
Estos cetáceos producen llamados, denominados a veces como llamados de contacto, cuando están solos o en proceso de reunirse con otras ballenas. El llamado comienza bajo y sube en timbre.
Park y otros colegas analizaron las modificaciones de corto plazo de esos sonidos de ballenas ideales del Atlántico Norte en distintos ambientes de ruido. Los resultados fueron publicados en Biology letters.
Tras escuchar 107 llamados de siete machos y de siete hembras, y al analizar que el ruido de fondo era menor de 400 Hertz, frecuencias que se igualan a las de los llamados de las ballenas, encontraron que incrementan la amplitud o la energía de sus llamados, directamente, mientras se incrementan los niveles de ruido, sin cambiar la frecuencia.
La mayor parte del ruido, se cree, proviene de los barcos.
Silencio, por favor. Ballenas hablando.