Elementos de belleza ¿otra forma de transmitir VIH?

No es usual, pero tampoco hay seguimiento. ¿Contagiarse con el VIH en una sala de belleza?

Es posible a través de los instrumentos utilizados en el manicure y pedicure, aunque estos no están en las listas oficiales de adquisición del virus. Pero eso acaba de suceder en Brasil, donde se hizo seguimiento a un caso.

El estudio apareció en AIDS Research and Human Retroviruses y es de libre acceso hasta diciembre.

Elaine Monteiro Matsuda y colegas describen el caso de una joven de 22 años con infección avanzada del VIH pero sin factores aparentes de riesgo para adquirirlo.

La joven reportó haber compartido instrumentos de manicure, hace años, con un primo que luego resultó positivo con el VIH.

Al realizar los análisis genéticos de los virus de ambos pacientes se encontró que compartían el mismo ancestro viral, sugiriendo la posibilidad de que fuera transmitido efectivamente por esos instrumentos.

“El VIH no se transmite por contacto casual como compartir cubiertos de comida o beber del mismo vaso”, explicó Brian Foley, editor de la revista. “Esta transmisión por unos implementos de manicure compartidos es un evento raro y no debería alarmar a las personas sobre otros con el VIH, pero debería hacerlas conscientes de que compartir elementos con posible contacto sangre-sangre, como agujas usadas en drogas, tatuajes o acupuntura puede derivar en la la transmisión de virus como el de la hepatitis y el VIH. Además existen otros virus comunes y bacterias que se pueden diseminar compartiendo elementos sin la desinfección adecuada”.

Desinfección, un tema que pasa de agache en las normas colombianas.