Increíble: crean organismo con nuevas letras en el ADN

Con solo cuatro letras la vida ha prosperado sobre la Tierra, pero no han faltado los intentos de científicos por enseñarle más.

Eso acaban de lograr investigadores del Instituto Scripps, que modificaron una bacteria cuyo material genético incluye un par de letras de ADN extras no encontradas en la naturaleza.

Las células de la bacteria han replicado esas letras más o menos de manera normal, tanto como les fueron suministrados esos bloques estructurales.

La vida en el planeta, toda su diversidad, está codificada por cuatro letras, dos pares de bases de ADN, , A-T y C-G. Esas letras, combinadas, contienen toda la información genética de todos los organismos vivos. Son la Adenina, Citosina, Guasina y Timina.

Ahora se creó un organismo que contiene un par adicional, no natural, explicó el profesor Floyd E. Romesberg, quien dirigió el grupo. El artículo apareció en Nature.

“Esto demuestra que otras soluciones para almacenar información son posibles y nos lleva a una biología de un ADN expandido que tendrá muchas aplicaciones excitantes”.

Es que ese ha sido el fin de los grupos que han pretendido crear vida sintética: fabricar organismos vivos cuyo ADN se escriba y programa como el sistema operativo de un computador.

Esas letras habían funcionado bien in vitro, pero no en la célula y eso lo lograron. El par de letras no desempeña todavía un papel activo en la bacteria pero hacia eso apuntan los investigadores.

En este desarrollo, el grupo sintetizó un plásmido y lo insertó en células de la bacteria E. coli. El plásmido tenía los dos pares de bases naturales con el adicional descubierto en laboratorio, dos moléculas llamadas d5SICS y dNaM. La meta era lograr que la bacteria replicara ese ADN semisintético lo más posible normal.

Para que la bacteria replicara esas bases artificiales, los investigadores debían suministrarle los bloques moleculares agregándolos a una solución fuera de la célula y hallar un transporte que los llevara al interior, encontrando luego uno hecho por especies de microalgas

Lograrlo les tomó un año y encontraron que el plásmido semisintético se replicaba con velocidad y precisión razonables, sin que se perdieran sus bases naturales.

Al suspender el suministro de los bloques artificiales a las células, el remplazo de las dos letras se producía sin problema. Las letras llegan a la célula solo con el transportador, sin él desaparecen del genoma.

Se trata entonces del primer organismo que propaga establemente un alfabeto genético expandido.

La meta de los investigadores ahora es añadir nuevas letras que se integren y repliquen el nuevo código genético y además permitan fabricar proteínas nuevas con componentes nuevos que no se hallan en la naturaleza.

Muchas posibilidades, muchos temores también. Romesberg aclaró que si se vaciaran al suelo estas bacterias, no tendrían los trisfofatos (transporte) que les suministraron y no podrían replicar el ADN con las bases artificiales.

Una apuesta por nuevas medicinas, tratamientos contra el cáncer y más. Un sueño lejano. ¿Lejano?

Más información:

http://www.latimes.com/science/sciencenow/la-sci-sn-scientists-add-new-letters-to-bacterias-genetic-alphabet-20140506-story.html

http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/full/nature13314.html

El extraño caso del caracol de la luz verde

Vaya manera de defenderse. No era nuevo que un caracol, Hinea brasiliana, se pusiese verde, aunque no de la ira ni la vergüenza.

Este caracol marino, que vive en grupo sobre las rocas de la línea de costa, produce unos misteriosos flashes bioluminiscentes. Dimitri Deheyn y Nerida Wilson en el Scripps Oceanography lo estudiaron y encontraron que en vez de emitir un rayo de luz focalizado, utiliza su concha para difuminar la luz de modo que toda la concha quede iluminada. ¿Para qué? Con eso crearía la ilusión de ser un animal más grande, lo que detendría posibles depredadores, de acuerdo con un artículo publicado en Biological Sciences.

H. brasiliana, documentaron los investigadores, activa su bioluminiscencia cuando se ve enfrentado a la amenaza de un cangrejo o un camarón que nada en la cercanía.

Es para que un caracol que vive en el fondo produzca bioluminiscencia y es mucho más sorprendente qie use su concha para maximizar la señal con tanta eficiencia, según Wilson.

Imagen cortesía Scripps Institution of Oceanography, UC San Diego.