No hay que tomar 8 vasos de agua

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Para mantenerse saludable tómese ocho vasos de agua al día. Ha sido la receta desde hace dos o tres décadas, pero… parece que no hay tal necesidad.

Científicos de Monash University revelaron el mecanismo que regula la ingestión de agua por el cuerpo y que determina cuándo no tomar más. El estudio desafía la fórmula de los ocho.

Tomar agua en exageración también puede conducir a una intoxicación. ¿Entonces?

El estudio mostró que una ‘inhibición a tragar’ se activa en el cerebro luego de que se consume líquido en exceso, ayudando a mantener calibrados los volúmenes de agua.

Si solo hacemos lo que el cuerpo nos demanda, probablemente estaremos bien, bebiendo solo según la sed en vez de tener un horario elaborado”, indicó Michael Farrell, otro de los investigadores.

A participantes en el estudio se les pidió calificar la cantidad de esfuerzo para beber agua bajo dos condiciones: tras hacer ejercicio cuando tenían sed y cuando se les pidió tomar agua en exceso.

En este último caso el esfuerzo es tres veces mayor. Es decir, hay una resistencia a beber más de la cuenta, lo que es compatible con la noción de que el reflejo de tragar se inhibe una vez que se ha bebido suficiente agua, explicó Farrell.

Mediante imágenes de resonancia magnética funcional se estudió además la actividad cerebral enfocada en el periodo breve antes de tragar.

Se vio que las áreas prefrontales derechas eran más activas cuando los participantes trataban de beber con esfuerzo, lo que sugiere que la corteza frontal tiene que ver con aquella inhibición.

El investigador recordó que ha habido maratonistas muertos en ciertas circunstancias por beber en exceso. Es que beber demasiada agua pone al cuerpo en peligro de intoxicación por hiponatremia, cuando los niveles vitales de sodio en la sangre se hacen demasiado bajos provocando síntomas desde letargo a náuseas, convulsiones y coma.

También se da el caso de personas, en particular las ancianas, que no toman la cantidad de agua que requieren.

El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Qué buena semana tuvo la ciencia (25-31)

Cortesía Nature

1. Primer cráneo fuera de África

Que el hombre emigró de África al Medio Oriente hace 100.000 años, luego de surgir como tal hace 200.000. O que pobló primero Eurasia hace 70.000 años. Un pedazo de cráneo hallado en una caverna en Israel parece ayudar a la solución: perteneció a alguien que vivió hace 55.000 años, era un humano africano que sugiere que la migración ocurrió hace 70.000 años, se asentaron en el Levante y de ahí poblaron Europa. El estudio apareció en Nature.

2. Anillos perdidos

La estrella anillada: astrónomos descubrieron un sistema de anillos en un objeto que gira en la joven estrella J1407 que es mucho más grande y pesado que el sistema de Saturno, según artículo avalado por el Astrophysical Journal. Parece que en él se han formado lunas. Son unos 30 anillos, cada uno de decenas de millones de kilómetros de diámetro: 120 millones de kilómetros, el doble de los de Saturno. El posible planeta sería gigante, pero no se ha visto aún.

3. Tengo sed

Científicos del HHMI encontraron, en trabajo con ratones, la zona del cerebro que regula la sed. Al activar ciertos genes en el órgano subfornical se genera sed aún si el animal está bien hidratado. Otros apagan ese deseo pese a requerir agua. Es un sistema que se mantiene en perfecto balance y que está relacionado también con la ingestión de sal, que activa la necesidad de beber. El estudio apareció en Nature.

4. Los pollitos dicen 1, 2, 3…

Los pollitos asocian valores numéricos bajos con el espacio a la izquierda y altos valores a la derecha, lo que sugiere que utilizan la misma línea mental de números que nosotros, o sea la representación espacial de estos de izquierda a derecha, según un estudio publicado en Science. Y al parecer no se trata de algo adquirido culturalmente sino de un rasgo que evolucionó hace millones de años.

5. Sorprendente hallazgo planetario

Con datos del observatorio espacial Kepler, astrónomos reportaron el hallazgo de la estrella más vieja con planetas: a 11.200 años luz, en la primera edad del universo. Se trata de la estrella Kepller-444, que alberga 5 planetas menores que la Tierra, con tamaños entre los de Mercurio y Venus. Sugiere esto que la formación de planetas se ha dado desde muy temprano y no es algo exclusivo de la última fase del universo. Recuérdese que el Sistema Solar tiene unos 4.600 millones de años. Y tiene implicaciones sobre la posibilidad de que se haya desarrollado vida mucho antes. El artículo apareció en el Astrophysical Journal.

6. Las serpientes más antiguas

Serpenteaban mucho antes de lo que se creía. Científicos reportaron en Nature Communications el hallazgo de fósiles de serpientes en Inglaterra, Portugal y Estados Unidos que datan de hace 143 a 167 millones de años, más de 70 millones de años antes de lo que se tenía registrado. Lo hallado aporta luces sobre la evolución de estos animales, sobre su cráneo y el momento en que perdieron sus patas.

7. Shssst… cerebro de bebé durmiendo

No hay descanso para los bebés mientras duermen. Un estudio revelado en Nature Communications, realizado en bebés de 9 a 16 meses, sugiere que su cerebro se mantiene activo al dormir. Comprobaron los investigadores que cuando toman una siesta, recuerdan mejor los nombres y solo tras dormir logran transferir los nombres aprendidos a los objetos nuevos similares.

8. Que se caiga el cabello

¿Se le cae el cabello? ¿Se quedó calvo? ¿Le molesta eso? Un nuevo paso hacia una posible solución dieron científicos del Sanford-Burnham Medical Research Institute al usar células madre inducidas pluripotentes para generar nuevo cabello. El artículo fue publicado en Plos One. El método provee una fuente inagotable de células del paciente para el trasplante y no está limitado por los folículos pilosos existentes.

9. Menopausia plástica

Preocupante: Mujeres en cuyos cuerpos se encuentran altos niveles de químicos hallados en plásticos, productos de cuidado personal, artículos para el hogar y el medio ambiente, experimentan la menopausia 2 a 4 años antes que las mujeres con menos cantidad de esos ingredientes, reveló un estudio en Plos One. Esos químicos están ligados a un declive en la función de los ovarios, que a su vez tiene relación con el desarrollo de enfermedad cardíaca, osteoporosis y otras condiciones.

10. Cómo revertir un huevo duro

Científicos averiguaron cómo hacer posible algo que pareciera que no lo es: cómo revertir un huevo hervido, duro, a su estado original. Y aunque no lo crea, no es un desafío a las leyes de la ciencia. Cuando se hierve un huevo, las proteínas en él se desdoblan y redoblan de una manera más intrincada. En el estudio ,os investigadores hallaron una forma de poner aparte esas proteínas en la clara del huevo y permitirles volver a su forma original. El estudio apareció en ChemBioChem y tiene aplicación para reducir costos de ciertas drogas para el cáncer y la producción de alimentos.

Hallan el mecanismo cerebral que regula la sed

Foto Manuel SaldarriagaTengo sed. Científicos del Howard Hughes Medical Institute identificaron un circuito cerebral en ratones que regula la sed. Cuando un conjunto de células en él es activado, los ratones comienzan a beber agua, aún si están bien hidratados. otro conjunto de células surpime esa necesidad.

El primero está localizado en la región llamada órgano subfornical. Esta podría tener un circuito con dos elementos que probablemente interactúen entre sí para mantener el balance, según Charles Zuker, investigador de Columbia University quien encabezó el estudio.

Al actuar así el circuito asegura que el animal tome la cantidad correcta del fluido para mantener la presión sanguínea, el balance de electrolitos y el volumen celular.

El trabajo fue publicado en Nature.

El laboratorio de Zuker tiene su interés primario en la biología del gusto, habiendo identificado 5 receptores para los 5 sabores básicos, del dulce al salado, el ácido, el amargo y el unami y revelado que el sistema nervioso dedica múltiples caminos para sentir la respuesta a la sal, circuitos que aseguran que la sal es una atracción en bajas concentraciones.

Así es como el sistema del gusto regula la ingesta de sal, que es muy importante para la homeostasis del cuerpo. Este es solo un lado de la balanza: el consumo de sal tiene que ser equilibrado con la ingestión de agua.

Los científicos sabían que existía un mecanismo diferente responsable de controlar la toma de agua. “No hay cambio en la concentración del agua. Agua es agua”, explicó Yuki Oka, miembro del grupo. “Pero cuando usted está sediento, el agua es muy atractiva”. Por eso Zuker y Oka quisieron determinar cuál mecanismo cerebral regulaba la motivación para beber.

De el guayabo y el alcohol

La píldora del día siguiente debería ser para aliviar e guayabo.

Para estos días: aunque no se trata de una nota propiamente científica, aunque sí con opiniones de expertos, veamos qué hacer con el guayabo.

En The Why files, se recuerda que el guayabo (resaca) es la reacción del cuerpo a una intoxicación por alcohol. Incluye síntomas como dolor de cabeza, náuseas, sensibilidad a la luz, sed, diarrea, letargo.

El alcohol, explica la fisiología, provoca deshidratación. Las enzimas del hígado convierten el etanol en el más tóxico acetaldehído. Menos glucosa llega al cerebro, induciendo el letargo.

Aparte de la abstinencia, hay algunas maneras de reducir el guayabo. La comida, en especial las grasas, disminuyen la absorción de alcohol, si el alimento llega al estómago primero. James Garbutt, profesor de Psiquiatría y especialista en alcoholismo en University of North Carolina en Chapel Hill, sugiere una comida antes del primer trago y mantenerse picando comida toda la noche o el rato.

Ingerir un vaso de agua entre bebidas, también disminuye el consumo.

A la mañana siguiente, el dolor de cabeza se puede tratar con ibuprofeno, no con aspirina ni acetaminofén, y beber agua o bebidas deportivas para restaurar los fluidos y los electrolitos.

Un estudio de 2005 decía que no ha evidencias de que alguna intervención complementaria o convencional sea efectiva para tratar el guayabo.

Por eso, la mejor solución sería: si va a beber, hágalo con moderación.